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Septiembre 2020 | Vivero Los Viñedos x RA360 | Empresas

Con variedades de bajo requerimientos de horas frío

Vivero Los Viñedos apuesta por el cerezo en los valles interandinos

Pese a que el cerezo es un cultivo que requiere muchas horas frío, Vivero Los Viñedos ha logrado el desarrollo productivo del cultivo en Arequipa y ya viene comercializando plantas de siete y nueve meses de edad, para quienes buscan incursionar en este negocio que, en la actualidad, genera grandes rentabilidades en productores de otros países.

La cereza es una apetitosa fruta para quien la consuma, pero también para quien busca producirla y sacarle provecho a nivel comercial. En los últimos años, muchos han sido los interesados en ingresar a este negocio, pero la limitación siempre ha sido la aparente falta de compatibilidad de las variedades comerciales de cerezo con el suelo y clima peruano. Sin embargo, Vivero Los Viñedos ha dado pasos importantes en sus ensayos, que han dado como resultado la domesticación de algunas variedades de cereza en tierras peruanas.

En un ‘test block’ ubicado en Arequipa, Vivero Los Viñedos ha estudiado el comportamiento de cinco variedades, comprobando que dos de ellas se han adaptado bastante bien a dicha zona: Lapins y Santina, cuyas plantas han mostrado desarrollo productivo y se está a la espera de la primera cosecha en los siguientes meses.

“Con 26 años en el mercado, siempre hemos buscado ofrecer las mejores alternativas en cuanto a material genético de cultivos que han significado un negocio rentable para los exportadores. En el caso del cerezo, nuestra expectativa es brindar una nueva alternativa a los agricultores, tanto grandes como pequeños”, manifiesta Mercedes Auris, socia fundadora y gerente general de Vivero Los Viñedos.

Según refiere, el negocio del cerezo puede ser rentable, sin necesidad de grandes extensiones, en los valles interandinos, como Majes (Arequipa), Caraz o Siguas (Áncash), el Valle Sagrado (Cusco), Pampas (Huancayo) y  otras zonas de similar altitud y clima. En especial, Auris refiere que la variedad que mejor se adapta a estos climas es la Lapins, debido a que no es exigente en horas frío y es autofértil, es decir que no es necesario trabajar en su polinización. “Hoy estamos trabajando con variedades tradicionales, como Santina y Lapins, pero en el futuro podremos ver otras variedades ya patentadas”, apunta.

A LA ESPERA DE LA PRIMERA COSECHA

En la actualidad, Vivero Los Viñedos ofrece comercialmente plantas de 7 y 9 meses de edad, tipo injerto escudete, con una altura promedio de 1.2 metros. Se trata de un brote maduro, que es entregado en un depósito con 8 litros de sustrato esterilizado.

 

SANTINA 

Tamaño de fruto: Calibre mediano a grande; 26 a 30 mm. Buen sabor.

Sólidos solubles: 18 a 22 grados Brix. Buena firmeza. Regular precocidad y productividad. Con portainjertos vigorosos resulta muy poco precoz. Productividad potencial: 10-15 ton/ha.

LAPINS

Tamaño de fruto: Calibre mediano a grande; 26 a 30 mm.

Sólidos solubles: 18 a 22 Brix. Buena firmeza. Calibre y firmeza muy dependiente de la carga. Muy buena precocidad y productividad.Productividad potencial: 15-20 ton/ha.

En tanto, los ensayos productivos para lograr una primera cosecha se realizan desde hace dos años en un huerto experimental de Arequipa, donde se espera en los próximos meses la primera cosecha.

José Luis Sánchez, ingeniero a cargo del proyecto, comenta que el principal problema del cerezo en tierras peruanas es que la planta suele alcanzar cierto crecimiento con un gran desarrollo vegetativo, pero no productivo, situación que, como Vivero Los Viñedos, se ha revertido en el ensayo realizado en el ‘test block’ en Arequipa, región que se eligió por tener buenas condiciones agroclimáticas para el desarrollo de esta fruta.

En el 2018 se instalaron como parte de este ensayo cinco variedades que tienen un menor requerimiento de horas frío, como Lapins, Santina, Sweet Heart, Kordia y Skeena, para hacer las respectivas evaluaciones y ver el comportamiento de cada una de ellas. “Hemos llegado a la conclusión de que, las de mejores resultados y comportamiento, han sido Lapins y Santina, para el desarrollo de plantaciones productivas. Por lo pronto, hemos instalado dos hectáreas más solo de Lapins y esperamos que en un par de años estemos cosechando de ese segundo grupo”, explica.

En el primer lote se ha logrado una muy buena estructura productiva con un promedio de entre 15 a 20 dardos por plantas, tanto en Santina como en Lapins. “El año pasado había preocupación porque no se generaban esos dardos y se pensaba que solo habría crecimiento vegetativo y nada de productivo. Pero, ahora estamos tranquilos porque se han generado estos órganos reproductores y esperamos que venga bien la floración, una buena cuaja y la fruta”, indica. Por lo pronto, la brotación viene en septiembre/octubre, seguido de la floración, cuaja, desarrollo de fruto y la cosecha. “La empresa está muy contenta con los resultados que se han dado a la fecha”, dice Sánchez.

La empresa comercializa plantas de 7 Y 9 meses de edad, tipo injerto escudete, con una altura promedio de 1.2 metros.

Adicionalmente, el cerezo es susceptible al Agrobacterium, una enfermedad que esta lastimosamente presente en toda la costa y zonas altoandinas. “Nos costó mucho, pero hace un año hemos encontrado el manejo de esta enfermedad con aplicaciones de productos muy exclusivos y que ayudaron a controlarlo”, explica.

PRODUCCIÓN ESPERADA EN ESTE AÑO

Si se toma en cuenta que es la primera cosecha, este año se espera una producción de 800 a 1,000 kg/ha, pero el potencial es de 12,000 kg/ha. Otro punto importante es que trabajan con el patrón Colt que ha demostrado buen comportamiento en el suelo del lugar.

Adicionalmente, han instalado un lote de plantas ‘yemeras’ que son exclusivamente para colectar yemas y lograr la propagación. La idea es desarrollar unas 40,000 plantas en base al material cosechado. “Nos estamos preparando para la masificación de este cultivo, con todos los permisos que demandan las autoridades locales”, indica.

Además de Santina y Lapins, el ingeniero no descarta que Sweet Heart sea otra variedad que puede trabajarse con buenos resultados. A ello habrá que sumarle las nuevas variedades que irán apareciendo, y que son de bajos requerimientos de horas  frío. Esto último permitirá que sea posible la instalación en la costa, una zona en la que  vienen haciendo ensayos en Ica y en el norte del país. “Somos la primera empresa que está investigando a fondo este cultivo y estamos prestos a colaborar con todos nuestros clientes”, finaliza Sánchez.

Contactos: lcasas@vlv.pe jsanchez@vlv.pe +51 946 557 668 www.vlv.pe

 

Ilich
Por Ilich