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Agosto 2019 |Grupo Fresal x RA360 |FrutalesPaltosSin categoría

Mango, palta y otros frutales

Triunfos, derrotas y oportunidades en Casma

La opción de aprovechar ventanas comerciales privilegiadas  para la exportación de mangos y paltas, y también de otros frutales, es el principal atractivo de Casma como zona agrícola del Perú, un territorio donde hoy conviven más de 9,000 ha de cultivos. El crecimiento de las áreas para la exportación en Casma viene siendo vertiginoso en los últimos años. Los productores casmeños, hoy, enfrentan el reto de seguir siendo competitivos, sobre todo ante los requerimientos de los mercados internacionales.

Las consecuencias de un clima inusual

Christian Urrutia, jefe de fundo de Agrícola Sechín, señala que este invierno es más frío de lo usual en Casma. Dice: “Hace ya tres años que el clima está bastante inusual en Casma; hace bastante calor, bastante frio… Tengo cinco años trabajando en el fundo Sechín, y el año pasado apareció por primera vez Cladosporium en plena floración, entre agosto y septiembre, porque la humedad relativa estaba bastante alta y el campo amanecía mojado. Es decir, se formaron las condiciones climáticas necesarias para que el hongo se desarrolle. Y tuvimos que controlar, aplicando fungicidas sistémicos. Todo parece indicar que el clima va a estar igual que el año pasado. Dentro de las usuales plagas y enfermedades en Casma, están la arañita roja y queresas, que complican a los exportadores. Para nosotros el tema de las queresas cobra mayor importancia porque la empresa que nos exporta la fruta, Camet Trading, exporta al Asia; y en Asia la queresa la quieren a menos del 2% y en China, a cero”.

Manejando su Toyota Hilux por las carreteras de Casma rumbo a uno de sus fundos, Rafael Santolalla, presidente de la Asociación de Agricultores de Casma y gerente general en Frutas San S.A.C., alerta sobre una problemática gravitante en el valle, que pone en peligro la creciente industria del mango: la mosca de la fruta. Dice que la Union Europea ha salido ‘con el pie en alto’ respecto a la comercialización del mango. El bloque económico se está poniendo cada vez más exigente, lo que al final, reconoce, es algo bueno. En Chile ya han erradicado la mosca de la fruta, igual que en regiones del sur del Perú como Tacna y Moquegua, con las que el país vecino trabajó conjuntamente. El programa, que se llamó ‘Esterilización de la mosca’, consistió en esterilizar un grupo de moscas y soltarlas desde una avioneta en las zonas afectadas. Santolalla concluye: “De esta manera, ya no es posible la reproducción de las moscas; las moscas esterilizadas bloquean a las que están en reproducción”.

Santolalla, uno de los primeros productores del valle norteño en desarrollar la agricultura intensiva, advierte de la importancia de la comercialización de los cultivos en la zona pues Casma es netamente agrícola, “el 80% de la gente acá se dedica al agro, mientras que el 20%, al turismo, pesca y educación”. Subraya, entonces, la importancia del mango: “En Casma, el mango sale cuando no hay mango en el mundo. Esa es una ventana privilegiada, produciendo desde febrero a los primeros días de abril. Brasil, con un clima tropical, es el único país en el mundo que cosecha mango diez meses al año. Al terminar Brasil, se cruza un poco con Piura y algo con Motupe; pero Casma entra sola al mercado internacional”.

UN CULTIVO MÁS INTENSIVO. Las primeras plantaciones de mango eran a un marco de 7×5. Hoy, en cambio, son a 5×2, donde hay casi 1,000 plantas/ha.

Una medida importante que tomó Santolalla, como presidente de la Asociación de Agricultores de Casma, fue la creación del Comité de Sanidad Agraria (Cosagra), institución que, junto con Senasa, se encargan de realizar las evaluaciones en los fundos del valle. Así, se han formado también los comités y subcomités de agricultores, para una mejor organización y eficacia en el control de la mosca de la fruta. Explica: “Entonces se hacen las aplicaciones de productos y manejos culturales como la recogida de fruta que se cae de las plantas, para luego enterrarla, pues ahí están las larvas, las pupas. Las trampas caseras también ayudan mucho, las hacemos dentro de unas botellas que tienen orificios. El olor que desprende el producto, atrae a la mosca y se mete en la botella”.

Pero el problema de la mosca de la fruta en Casma no solo le concierne al mango. Si bien el palto no es atacado por la plaga, sí le sirve como hospedero. Al ser muy dura la cáscara del palto, la mosca no tiene posibilidad de perforarla, pero sí se queda dentro de las hojas. A diferencia de anteriores intentos por controlar esta plaga en Casma, esta vez el trabajo es conjunto, entre todos los agricultores del valle –mangueros, palteros, esparragueros, cebolleros, ajiceros, etc–, las instituciones mencionadas, las autoridades distritales e incluso el Gobierno Regional. Se han conformado cuadrantes a fin de monitorear los campos de cultivos; quienes se rehúsen en aplicar la normatividad recibirán la sanción que estipula el Senasa.

Ventana comercial

La ventana de Casma, surge cuando termina Piura, es decir, a finales de enero. Luego sigue Motupe, con sus quince o veinte días. Tras Motupe viene Olmos, en la primera quincena de febrero y Casma que entra en la tercera semana de febrero, hasta la primera semana de abril. Tras ello, empiezan los países africanos.

CASMA: DE VALLE ALGONODERO A MANGUERO

Rafael Santolalla, como uno de los pioneros, conoce bien la historia de este valle. “En el tiempo de nuestros abuelos y padres, se sembraba en el valle ají, maíz, pallar, lenteja… No se exportaba, todo era para el mercado local, para Lima, Trujillo, Chiclayo… Antes del terremoto en Áncash, en 1968 o 1969, llegó a Casma, desde Cañete, Antonio Meza, para investigar la realidad agrícola, en su calidad de egresado de la universidad”, recuerda.

En ese tiempo, el Ministro de Agricultura en el gobierno de Belaunde, Luis Alayza Escardó, tenía un fundo en Casma, y empezó a sembrar algodón Tangüis. El joven Antonio Meza vio con interés el trabajo que hacía Alayza con el algodón y consiguió trabajo en la empresa del ministro, como jefe de fundo. Muchos agricultores casmeños tomaron como ejemplo el desarrollo algonodero en cuestión, y este cultivo se empezó a extender en Casma. Tiempo después, el mismo Antonio Meza compró una pequeña chacra, se dedicó a trabajar ese cultivo, y se casó con Margarita Sato. En los años ochenta, el algodón de convirtió en el cultivo con mayor superficie en Casma.

MANO DE OBRA PIURANA. Los cosechadores son casi el 90% de Piura.

Santolalla recuerda: “Por lo menos había 4,000 ha de algodón, casi todo el valle era algodonero. Yo comencé en agricultura a los 28 años, con algodón, por supuesto. Mi padre manejaba un fundo, yo empecé a ayudarlo en las labores de campo. Luego mi padre fallace, y yo asumo las riendas del fundo… Con Antonio Meza, Lucho Crousillat, Raúl Cervantes y Dagoberto Mezarina, formamos la Asociación de Agricultores de Casma. Hubo un problema de gusano rosado en el algodón y fue una preocupación en el valle, así como lo es ahora la mosca de la fruta. A mediados de los ochenta empezamos a aplicar con avionetas para controlar el gusano”.

Con la entrada de fibra de algodón de otros países, los precios se vieron afectados. Entonces Antonio Meza, que era el más antiguo, “el más creativo de nosotros”, según dice Santolalla, propone sembrar frutales: “Habíamos escuchado del mango en Piura, habíamos viajado a Piura; habíamos visto las pecanas en Ica, los espárragos… Entonces empezamos a sembrar mango. Pero como es un árbol que recién a partir del tercer año tienes la primera cosecha, en paralelo comenzamos a sembrar cebolla amarilla dulce, por recomendación del ingeniero Andrés Casas, de la UNALM, ya que el mercado norteamericano demandaba ese cultivo. Casas veía el mango de Casma con muy buenos ojos, pues es atractivo, de un color bien rojo y muy sabroso”.

Piura seguirá reinando

¿Superará Casma a Piura en mango? Willy responde: “Es muy difícil que Casma supere a Piura en la producción de mango. Si tuviéramos más área, seguro que sí. El agricultor casmeño es muy impetuoso. Nosotros hemos tenido la suerte de viajar a muchos países, hemos visto otros cultivos, así empezamos a ver la agricultura de otra manera; y así como yo, hay muchos agricultores de Casma que viajan para absorber nuevas experiencias…”.

MANGO AEREO VS MARÍTIMO

Desde hace diez años, el mango se convirtió en el cultivo primordial de Casma. “Hace diez años en Casma había 1,800 ha de mango, aproximadamente. Hoy suman casi 4,500”, afirma el presidente de la asociación de agricultores.

Tucus Huanca y El Olivar son los dos fundos donde tiene sembrado mangos, de la variedad Kent, 12 ha en el primero y casi 8 en el segundo. En Tucus Huanca cuelgan entre 1,000 y 1,500 botellas con trampa casera para la mosca. “Este es el fosfato de amónico del que hablaba. Si llegamos a erradicar la mosca, los precios van a ser mucho mejores”, prevé y apunta que hoy en día la productividad de ese campo está entre 30 y 35 t/ha.

Un 40% de la fruta que se obtiene en Tucus Huanca se exportó por vía aérea, mientras que el 60% se envió por vía marítima. Desde El Olivar los porcentajes varían, ya que el el 80% fue aéreo y el 20% marítimo. “El mango aéreo, mayormente es para Europa y en un porcentaje menor para EE UU. Ahora, el que se está abriendo bastante es el mercado chino. Este año, nosotros hemos mandado mango a Corea. El mango aéreo es de mejor calidad, tiene mejor chapa, es un mango, más vistoso, tiene más presencia; un mango aéreo debe tener entre 25% y 50% de chapa de color rojo; el mango marítimo, puede tener de 5% a 10% de chapa”. Hay un costo extra al enviarlo aéreo, pero los precios que se pagan por esta fruta, lo justifican.

COMBATIENDO AL ENEMIGO. Las trampas caseras están ayudando mucho a los agricultores en Casma para controlar a la mosca de la fruta. Se elabora una solución con fosfato de amónico que se introduce en unas botellitas como las de la foto. El olor atrae a la mosca y se mete en la botella.

“El manejo del mango aéreo incluye hacer podas para exponer la fruta al sol, además de poner papeles en la fruta para evitar la radiación excesiva. Para que el mango tenga mejor chapa también utilizamos sulfato de potasio. En suma, se requiere más tiempo y gente, y eso te sube los costos. Pero por el aéreo pagan US$1.30/kg; por el marítimo, US$0.80/kg”.

ARA EXPORT, NO SOLO DE MANGO SE VIVE (Y PRÓXIMAMANTE TAMBIÉN DE ARÁNDANOS)

Ara Export es una empresa familiar de Casma que cultiva mangos, paltos y uva de mesa. Y en octubre de este año se sumarán al nuevo ‘boom’ de la agroexportación peruana: los arándanos. En concreto, instalarán las primeras 10 ha de la variedad Ventura. No es la única que está incursionando con este berry. Hay otras que están haciendo ensayos y otras tantas manifiestan su interés, aunque el mango sigue siendo el producto estrella de la zona, por ahora.
Rafael Meza, gerente general y jefe de campo de Ara Export, señala que tienen alrededor de 48 ha de mango (todas de la variedad Kent). En la última campaña, Ara Export exportó unas 800 toneladas de mango. La exportadora les paga, en promedio, US$0.80/kg por el mango aéreo y US$0.55/kg por el mango marítimo. Además de mango, la firma también cultiva 80 ha de palto y 40 ha de uva de mesa; de las variedades Red Globe, Arra 15 y Arra 29. La plantación más vieja de mango en la empresa tiene alrededor de 26 años. Dice Rafael: “Ese huerto lo instaló mi padre a un marco de plantación de 7 x 5, copiando a la Piura de ese entonces. Hoy nuestras plantaciones son más intensivas y las tenemos a un marco de 5 x 2, lo que significa casi 1,000 plantas/ha”.

TIERRA IDEAL. La diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy poca, a diferencia de otros valles, lo que lo hace ideal para el cultivo de mangos.

Casi todo el mango que producen en Ara Export, lo exportan a través de Exotic´s Producers & Packers, aunque para el 2020, Rafael Meza anuncia empezarán a realizar envíos por cuenta propia: “Ya estoy instalando mi packing aquí en Casma. Estoy viendo el hecho de exportar nuestra propia fruta como algo progresivo; queremos primero instalar bien la parte productiva, para lanzarnos a exportar de a poco”.

¿Cuáles son las principales dificultades de trabajar con mango en Casma? “La primera es el clima. Kent es una de las variedades más difíciles de florear y es muy sensible a los cambios climáticos que están ocurriendo ahora. Tenemos años de muy buena floración, con buena producción, y tenemos años que el árbol es más reacio a florear, sobre todo los más adultos, mientras que para los más jóvenes es más fácil la adaptación”. Así, las producciones de sus campos oscilan entre las 20 y 30 t/ha.

LA PODA ES CLAVE. “Nosotros podamos a 5 m de altura. La poda principal es después de campaña; luego hacemos una poda ‘en verde’, para hacer entresaques y permitir la entrada de luz”, dice Christian Urrutia.

El agua es una dificultad en Casma. Algunos productores señalan que el principal inconveniente es la salinidad, pero Meza resalta que el mango es resistente a esa característica. “Más que la salinidad del agua, el problema es su dureza, ya que tiene carbonatos y bicarbonatos. La conductividad eléctrica tampoco es tanto el problema; en Casma se practica una agricultura que depende del agua del subsuelo, porque agua de río realmente tenemos dos meses al año; y el agua ‘dura’ bloquea a los fertilizantes, a los ingredientes activos de los fungicidas e insecticidas, genera problemas de taponamiento en los goteros. Ese es realmente el problema más importante en relación al agua”.

Casma, para los casmeños, por el clima, es el territorio ideal para el cultivo del mango. Se trata de un cultivo que no es costoso de instalar ni tampoco implica muchos costos productivos. Además, es un cultivo ‘flexible’, que se adapta a cualquier tipo de suelo, es resistente a la salinidad, a la escasez y exceso de agua. Para Meza, la principal ventaja agrícola de Casma reside en el clima. Dice: “En el valle, estamos en una olla, rodeados de cerros. Nuestra diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy poca, a diferencia de otros valles. En Ica puedes tener noches de 5°C o 7°C, y en el día se puede estar en 30°C. Aquí, si en el día estamos a 20°C o 22°C, en la noche baja solo 2 o 3, grados, es decir, a unos 17ºC. En verano prácticamente no se nota la diferencia entre el día y la noche. Eso es beneficioso para cultivos tropicales como el mango, aunque podría dificultar a otros como la uva o el arándano, porque necesitan un poco de frío. El palto, en cambio, es parecido al mango”.

Rafael conoce bien el negocio, ya que Antonio, su padre, fue también uno de los pioneros en la producción agrícola en Casma. Los primeros huertos de mango se instalaron hace cuatro décadas, pero desde hace unos seis años que se inició un fuerte crecimiento de la superficie cultivada. ¿Se puede hablar de un ‘boom’ del mango en Casma? Meza responde: “Sí, por los excelentes resultados de campañas de los últimos años, con buenos precios. Ello hizo que los agricultores en la zona se contagiaran y decidieran sembrar mango. Y todos empezamos a crecer”. En Casma hay unas 4,500 ha de mango, pero también han surgido nuevas zonas de producciones como Nepeña, donde habría entre 300 y 400 ha. Otra nueva zona de producción es Moro.

Packings

En Casma, hay entre 8 y 10 packings, como los de Passion Fruit, Sobifruit, Chavín de Huantar, Luna Verde, Atlantic y otras cuatro o cinco empresas nuevas. Luego, hay firmas como Dominus, Sunshine y Camposol, que compran mango en Casma, lo procesan en sus plantas y lo exportan.

LUIS CROUSILLAT: EXPORTANDO CON PIURANOS

Los abuelos franceses y peruanos de Luis Crousillat tenían haciendas en Casma para criar ganado y trabajar el algodón y el maíz. Su padre, José Luis Crousillat Despoux, que falleció a los 104 años, hace cuatro años, era médico pero tenía tierras donde criaba ganado y sembraba cultivos estacionales. Luis se inició en la agricultura a los 20 años, en 1980. Explica: “Mi padre fue uno de los primeros en sembrar mango en Casma. Él viajó mucho a Piura y de ahí aprendió sobre el cultivo; siempre me decía que debía de trabajar con frutales. Ahora soy gerente general de Despoux Produce Export-Import y presidente del Comité de Sanidad Agraria (Cosagra) de Casma, donde estamos viendo el tema de la mosca de la fruta, ya que la Unión Europea no quiere que haya esta plaga en los frutos desde tres meses antes de que el mango sea cosechado”.

GERMINANDO. La foto muestra la cama de germinación, que es donde se inicia todo el proceso en el vivero de paltas Agrícola Sechín.

Crousillat señala que su labor es más de pedagogía que de vigilancia; está al tanto de cómo se maneja cada comité en el valle, y asegura que ya hay comités donde el nivel de moscas de la fruta está en cero. Precisa: “Estamos en trabajos de erradicación; estamos podando drásticamente, es una poda de rejuvenecimiento de los árboles. Así, no tendrán frutos durante un año, y la mosca no tendrá nada que comer; entonces colocaremos los cebos, las trampas para que caigan y mueran”.

En Despoux Produce Export-Import tienen 60 ha de mango, cuya producción se exporta a través de una exportadora propia (Exotic´s Producers & Packers) que formó con tres socios piuranos (Milton Calle, Luis Terrones y Elías Bentín). Antes exportaban a través de otras empresas y están apoyando a la Asociación de Agricultores de Casma porque existen varios proyectos para la construcción de packings.

El packing de Exotic´s Producers & Packers está en Jayanca, a siete horas de Casma. La fruta de Despoux Produce se exporta por el puerto de Paita y en la última campaña enviaron 350 contenedores de mango, 50 o 60 de producción propia y el resto es producción de terceros. “La producción de Casma es toda para Europa. La idea de asociarnos con mis amigos surge por la idea de tener mango todo el año; hay que tener en cuenta que en la campaña de Perú hay mango de octubre hasta abril y Casma es fundamentalmente entre marzo y abril. Los precios estuvieron buenos porque hubo una caída de la producción nacional. Solo en Casma bajó un 50% por culpa del clima, que nos afectó la floración”, explica Crousillat.

Los campos de Despoux Produce Export-Import son uno de los pocos que han apostado por el riego tecnificado. “Solo nos falta incluirlo en un lote de 10 ha”, cuenta. “Es la solución porque así se facilita el manejo agronómico y se fertiliza mejor”, añade.

LOS PEDIDOS POR PLANTAS ESTÁN CASI COPADOS

Con 4,500 ha de mangos, ¿Casma ha alcanzado su techo productivo? “Casma es un valle pequeño, hay muy poca zona agrícola. En los cerros se puede crecer pero muy poco. ¿Hemos llegado a nuestro tope en Casma? Depende porque el mercado crece, la demanda crece y la oferta va casi con el mercado. Los pedidos a nuestro vivero están casi copados, y muchas compras vienen desde Piura. Tenemos entre 300,000 y 400,000 plantas de alta calidad, y tenemos plantas listas para producir, para que lleguen al campo y a los 18 meses estén floreando, y empiecen a pagarse solas. Es un formato muy diferente al de los demás viveros, que tienen ventas muy pequeñas”, explica. El vivero de Crousillat tiene 30 años y fue creado para abastecer sus propios huertos, para luego entregar plantas a los vecinos. “Casi todos los campos a nuestro alrededor han sembrado con plantas de nuestro vivero. Compañías grandes como Gloria nos han comprado una buena cantidad de plantas; el grupo Meza también nos ha comprado y, como dije, incluso los piuranos”, refiere.

RED GLOBE, MÁS VIVA QUE NUNCA EN CASMA. “Va muy bien la Red Globe en Casma; yo no pienso matar Red Globe; es más, estoy pensando en sembrar un poco más de Red Globe” dice Rafael Meza.

CASMA TAMBIÉN ES TERRITORIO DE PALTAS

Casma es territorio de mangos. Sí. Pero también de otros cultivos. Otro importante hoy en día es el palto, con tendencia a producir fruta de pequeño tamaño (bajo los 180 g). Para que no se junte con aquella producida en Chavimochic, en Trujillo, el objetivo de los palteros es sacar su fruta entre marzo y abril y con un calibre mayor (entre 200 y 250 g). Rafael Meza, gerente general y jefe de campo de Ara Export, precisa: “Hay que controlar el cuajado, disminuirlo, haciendo un manejo que nos permita tener un árbol con menos fruta y que la que le quede crezca más”.

LA AMENAZA SE LLAMA OLMOS

De las 80 ha instaladas, hay 40 ha en producción, en Ara Export. En 2020 calculan tener entre 60 y 70 ha y para el 2021 todo el campo estará en plena producción. Si bien el año pasado produjeron un promedio de 24 t/ha, este año la producción será de unas 18 t/ha. “Así es cómo se comporta la producción de palto aquí”, sostiene Meza sobre un producto que viaja a Sudamérica, Centroamérica, EE UU, Europa y Asia. “Exportamos a través de Camet Trading, y esta empresa está abriendo mercados en la India. En cuanto a la ventana, lo mejor es pegarnos a febrero-marzo, porque los precios son mejores. No hay mucha palta en competencia hasta abril. Si vamos hasta mayo, ya nos juntamos con los valles más grandes”.

Hay una amenaza para la palta casmeña y se llama Olmos, que está sacando fruta en la misma ventana comercial. “Entra mucha fruta y los precios ya no son tan buenos. Pero vamos a seguir expandiéndonos en palto, más que en mango”, afirma sobre un cultivo del cual habrá unas 1,200 ha en Casma, de las variedades Hass y Fuerte. “El palto demanda entre 18,000 y 20,000 m3 de agua para riego y estamos en un valle donde su principal carencia es el agua. Es decir, si vas a cultivar paltos, debes sembrarlos donde haya agua. Nosotros, como empresa, apostamos por el palto siguiendo una estrategia de diversificación de cultivos”, explica. “Si voy a crecer en palto lo voy a hacer en Santa; no tanto por el clima; en Santa me sobra el agua para hacer palta y los calibres son mejores que aquí”, agrega.
Si bien los calibres que se obtienen en Casma son pequeños, hay un mercado que sí los quiere. Y ese es China. “No quieren una palta grandota; Europa te premia con una palta de 200 o 250 gramos; Europa es un mercado donde van todos y rápidamente se satura, pero China quiere la palta medianita que hay en Casma. La otra ventaja es que estamos trabajando con portainjertos clonales del vivero de Camet Trading de Chilca”, explica Meza.

AGRÍCOLA SECHÍN, ENTRE EL VIVERISMO Y LA EXPORTACIÓN

Una de las principales líneas de negocio de Agrícola Sechín, es el vivero de paltos, uno de los pocos de ese fruto en la región de Áncash, certificado por GlobalG.A.P. La otra línea de negocios gravitante en la empresa, es la que tiene que ver con las exportaciones del palto que producen en sus tres campos de Casma.

FLORACIÓN. Kent es una de las variedades más difíciles de florear y es muy sensible a los cambios climáticos que están ocurriendo ahora.

Cuando visitamos Agrícola Sechín, finalizando junio de este año, ya habían despachado el 50 % de la propagación de plantas programada para esta campaña. Alan Bonilla, gerente comercial explica: “Nuestro radio de acción es, principalmente, Lima Norte, todo el departamento de Áncash y La Libertad Sur; de Chancay hacia el norte. Nuestros clientes tienen desde parcelas muy pequeñas, hasta proyectos de 10 a 15 ha. En lo que va de esta campaña, habremos distribuido a 20 o 25 clientes; algunos se pueden llevar 25, 30, 50 plantas, aunque tuvimos uno que se llevó 7,000”.
Alan explica que las plantas se empiezan a trabajar con nueve meses de anticipación, a partir del pedido de los clientes. Nueve meses, es el tiempo que demora, aproximadamente, una planta para estar lista para su trasplante al campo.

ANTI PÁJAROS. Las mallas anti pájaros son claves para la uva de mesa en Casma, debido a los ataques de las aves, que merman la producción.

“La campaña del 2020 ya la estamos preparando ahora, para que los pedidos puedan ser despachados desde enero hasta julio, como lo hemos hecho este año”, explica Bonilla. Christian Urrutia, jefe de fundo, agrega que a partir del segundo año el productor ya puede producir con su cosecha plantada. Dice Urrutia: “Depende de la zona. En Yaután, por ejemplo, que está a 30 km de Casma, a 650 msnm, yendo hacia Huaraz, zona ya de sierra de Áncash, nosotros plantamos en mayo del 2017, y en mayo del 2018 ya tuvimos la primera cosecha, antes de dos años, con producciones de 8 a 9 t/ha, de la variedad Hass con patrón Zutano. En Yaután el clima es propicio para la palta Hass. En la zona norte que no tiene la altura de Yaután, las plantas suelen estresarse, y la producción llega a 4 o 5 t/ha en la primera campaña. En Yaután hay un ‘friecito’ que beneficia a las plantas, y la calidad de agua es mejor que en Casma”.

Mano de obra piurana

El gerente general y jefe de campo de AraExport, Rafael Meza, dice que casi el 100% de los trabajadores en la cosecha de mango son piuranos. Entre todas las empresas del valle, calcula que se llegará a unos 3,000 cosechadores, solamente para mango.
Luis Crousillat indica que la mayoría de sus trabajadores son de Piura. Explica: “Los cosechadores deben ser el 90% piuranos, son expertos, nacieron cosechando, además en Casma falta mano de obra. ¿Eso será un problema en el futuro? Si seguimos con este crecimiento de mango y palta, no creo porque las empresas exportadoras vienen con su mano de obra. Para la parte técnica, para las aplicaciones, la mano de obra de Casma aporta mucho; pero para la poda y la cosecha, son los piuranos”.

Christian es uno de los que subraya que el problema del agua en Casma es su salinidad, con niveles de cloruro muy altos. Eso haría que la planta no se exprese tanto. Dice: “En Yaután, al año y medio, ya tienes un ‘arbolote’, mientras que en Casma, por un tema de sales, la planta, en ese tiempo, muestra un menor tamaño. Y esa es una limitante para el campo, pero también para el vivero. “A mejor calidad de agua, mejor calidad de plantas, por ello es que utilizamos lavadores de sales. Tenemos un pozo tubular (25 a 30 l/s) y un pozo a tajo abierto (9 y 10 l/s). Hacemos lavados de sales en las raíces para evitar la acumulación de sales. Una vez a la semana hacemos riegos pesados para lavar el exceso de sales. También utilizamos ácidos húmicos. En un futuro, utilizaremos quemadores de azufre, para bajar el pH del agua, porque actualmente el pH es un poco alcalino. Así iremos mejorando cada vez más la calidad de agua”, explica Urrutia.

El vivero de Agrícola Sechín puede producir 40,000 plantines por año. Esa es su capacidad. Este año han propagado cerca de 30,000. Para el 2020, proyectan propagar entre 35,000 y 40,000 plantines. El jefe de fundo menciona que manejan dos tipos de patrones: el Zutano y los antillanos. Respecto a los antillanos, se trata de las semillas Ashdot y Degania, que importaron de Israel hace cinco años. Y, según Urrutia, funcionan muy bien en Casma porque son tolerantes a sales y carbonatos.
Alan Bonilla, gerente comercial, menciona que la cuenca hidrográfica de Casma es muy limitada. Solo hay agua en época de avenida, en verano. Sin embargo, quien quiera instalar un huerto frutal, debe contar con un pozo. “Tenemos dos cuencas básicas: la del rio grande, que va hasta Yaután y sube por una cuenca que va cómo yéndose a Huaraz; y tenemos la otra cuenca, que es la del rio chico o, rio Sechín, que va por el lado de Quillo, y que llega al distrito de Yungay. Ambas cuencas no tienen agua todo el año, solo en verano, como dijimos. La del río grande puede tener un poco más. Por ello es tan importante tener pozos; pero al explotar el agua de estos pozos, lo más frecuente es que haya salinidad, con alta conductividad eléctrica, y suelos salinos, como consecuencia. Esto nos llevó a pensar en patrones antillanos”.

Este año plantarán 7 ha de palta, en una zona del campo donde había granada, que decidieron ‘matarla’ porque no tuvo buenos precios y también porque tuvieron mucho descarte. Además, tienen huertos con árboles de más de 15 años que deben ser replantados, recambio que harán con patrones antillanos clonados, por un tema de uniformidad en campo y también de producción.
En total, en Agrícola Sechín, están próximos a tener 50 ha de palta Hass, divididas en tres fundos. Por lo pronto, en el fundo Binto, ubicado en Yaután, hay 7.5 ha; en el fundo Carbonería, ubicado a 2.5 km. de Casma, tienen 8.5 ha; mientras que en el fundo de Casma tienen 23 ha. La producción usual en esta empresa va de abril a junio. Pero, dado que la producción se adelanta en el fundo de Yaután, ahora producen desde marzo.

Rafael Meza, gerente general y jefe de campo de AraExport.

FEBRERO, VENTANA PEQUEÑA, PERO CON PRECIOS INTERESANTES

Toda la fruta que obtienen la venden a Camet Trading. Alan Bonilla precisa: “Nosotros conseguimos sacar fruta a fines de febrero. Y desde fines de febrero hasta todo marzo, es una ventana comercial interesante para el Perú; una ventana pequeña pero con un pico de precio interesante para la palta Hass (la palta Fuerte tiene otras ventanas comerciales en el Perú). Pero lo más probable es que a partir de próximo año esta ventana comercial desaparezca, como pico; los precios podrían volverse estándar; así que lo que va a primar es el calibre y la calidad”. El jefe de fundo, Christian Urrutia, agrega: “Como vamos a sembrar 7 ha más de palta, esperamos llegar a ofrecerle a Camet Trading 800 toneladas, de acá a un par de años. Hoy entregamos 500 toneladas”. Alan Bonilla concluye: “Aun no podría decir cuál es el precio promedio de nuestra fruta para este año, pues aun no culminan las liquidaciones. Pero el año pasado, un año interesante, nuestra fruta estuvo en US$1.86/kg, en promedio, neto para el productor, limpio de gastos operativos. Por supuesto, hay frutas que por su calidad y calibre, se pueden vender en un poco más”.

INVERSIONES WILLY GREEN Y EL OCASO DEL ESPÁRRAGO

Willy Carranza, gerente general y fundador de Inversiones Willy Green, es del Valle de Casma, como sus antepasados, de familia de agricultores, pero ahora sus horizontes se expanden a otras zonas. Por ejemplo, pronto va a iniciar un proyecto de arándanos en Chimbote, “las plantitas ya están”, dice. En suma, piensa seguir diversificando sus cultivos. En su empresa, ya trabajan con espárragos, mangos y paltos. “Y ahora nos toca hacer arándanos. También vamos a hacer ensayos con moras, quizá pitahaya, y rambután. Estamos viendo dónde hay plantines”, cuenta.

Rafael Santolalla, presidente de la Asociación de Agricultores de Casma y gerente general en Frutas San.

Y pensar que en el pasado el negocio solo se sostenía con sus campos de espárragos para exportar; llegaron a tener 50 ha; hoy tienen 17 ha. ¿Qué es lo que pasó con ese cultivo? Willy Carranza explica: “El cultivo de espárragos ha decaído en los últimos años, y hemos ido sustituyendo los campos de ese cultivo por otros productos, como palto y mango. Yo empecé a sembrar espárrago en 1996. Casma era un lugar propicio para el espárrago, sobre todo en invierno, entre junio y agosto, donde hay mejores precios. Esta zona producía entre 100 y 200 kg/día/ha, cosa que no sucedía en Ica, porque Ica tiene un clima más frío. Casma sí mantenía su producción. Y esa ventana casmeña representaba un nicho donde los precios eran relativamente altos, hasta hace diez años, aproximadamente; México empezó a producir a gran escala, teniendo cerca el mercado estadounidense, a dónde llegábamos (y llegamos) por vía aérea; y China inundó el mercado europeo. Recuerdo que a partir del año 2000 no cosechamos espárrago en mi empresa durante año y medio. Se quedaron en el campo; pero después el mercado peruano se fue recuperando en Europa y EE UU. Ahora trabajamos con solo 17 ha de espárrago; los exportamos con Agroinper; pero paulatinamente seguiremos reemplazando espárrago por palta o mango; quizá en unos cuantos años ya no tengamos espárrago”.
En paralelo, los campos de espárrago, que en promedio cumplen su ciclo a los 9 años, empezaron a envejecer, contribuyendo a la caída de precios y a la elevación de costos de producción, en los campos casmeños. Willy recuerda: “La mano de obra para espárragos empezó a encarecer, por la competencia: muchos agricultores empezaron a demandar mano de obra para diferentes cultivos”.

Alan Bonilla, jefe de fundo de Agrícola Sechín.

Willy no duda en afirmar que pronto el espárrago va a desaparecer en Casma, por asuntos relacionados a la competitividad, precios y rotación de cultivos, que apuntará a los frutales. Señala que la palta y el mango son también, en la actualidad, cultivos costosos, pero están enmarcados en mercados más estables. Con el espárrago las fluctuaciones de precios son, hoy, recurrentes. Dice: “En enero del año pasado recuerdo que había agricultores, acá en Casma, que no podían vender su espárrago, los precios no daban porque US$0.30/kg no es nada. Hoy lo vendemos a US$0.80/kg, pero puede llegar a US$1.20/kg, como estuvo hace unos días, a fines de junio”.

Hace diez años había unas 3,000 ha de espárrago en Casma, hoy la superficie llega a las 1,500 ha. A principios de siglo, incluso, para no perder dinero, se reunieron con otros cuatro productores de Casma para exportar de forma conjunta y directa. Hoy, el principal mercado para los espárragos de Inversiones Willy Green es EE UU. El 80% de la producción va vía aérea y el 20% por marítima.

CASMA, UN ‘VALLE BENDECIDO’

Christian Urrutia, gerente comercial de Agrícola Sechín.

Willy Carranza asegura que el valle de Casma, por lo general, tiene uno de los mejores climas y suelos del Perú, “es un valle bendecido”. Casma está considerada como la primera provincia agroexportadora del departamento de Áncash, teniendo un valle pequeño, no tan grande como el del valle de Santa, que tiene agua todo el año, “y que no produce todo lo que producimos nosotros”. Agrega: “Casma produce muy bien mango, palto, espárrago, todos los capsicum, maíz morado… ¡Maracuyá! Hubo un tiempo en que todo el valle estaba inundado de maracuyá para exportación, pero cayeron mucho los precios. Además, se empezó a producir en otras zonas y los precios bajaron. Tampoco había mucha demanda”.

En Casma ya no habría más áreas de cultivo. Esa es al menos la opinión de Carranza. Y ese sería uno de los factores por lo que los productores del valle estarían haciendo recambios de cultivos, migrando, sobre todo, del espárrago al mango o a la palta. “Hay gente que está sembrando en los cerros, y si sale este proyecto Poctao, una represa que va a empalmar con las aguas de Chinecas, hay para crecer en 10,000 nuevas hectáreas”.

Ronald Ancajima, coordinador Técnico de Cuenca Pampas de la Autoridad Nacional del Agua (ANA).

En relación a la mano de obra, Willy dice lo siguiente: “La gente es de la zona, de la sierra de Casma, de Huaraz, de Quillo. Y ahora han llegado extranjeros, venezolanos; son trabajadores eventuales. Nosotros hemos consolidado un grupo de 15 trabajadores, que cuentan con seguro. Pero en tiempos de cosecha llegamos a unos 35 trabajadores por cultivo. Cuando cosechamos espárragos necesitamos más personal. El costo de mano de obra en esparrago esta entre un 30% y 40% más de lo habitual. Hay un lugar en Casma al que llaman ‘El Ovalo’; ahí, a las 4 o 5 de la mañana, se reúnen unas 1,500 personas diarias, dispuestas a trabajar en los campos del valle de Casma”. Junto a otros cinco agricultores, Willy Carranza ha formado una empresa para exportar mango desde Casma, sin intermediarios: Chankillo Farmers. Este año comenzaron sus operaciones.

Luis Crousillat, gerente general de Despoux Produce Export-Import S.A.C., y presidente del Comité de Sanidad Agraria (COSAGRA) de Casma.

EN CASMA QUIEREN A RED GLOBE

Es imposible trabajar con uva de mesa en el valle de Casma sin contar con una malla anti pájaros, pues la gran cantidad de aves que llegan en época de cosecha de la uva, merma muchísimo la producción. Eso es lo que opina Rafael Meza, gerente general y jefe de campo de Ara Export. Dice: “Igual si voy a trabajar con arándano, debo poner malla anti pájaros, sí o sí. Y el valor de esta es US$2,400/ha, con mano de obra incluida”.

Cuando en Ara Export empezaron, hace nueve años, a trabajar con uva en Casma, con Red Globe, no colocaron mallas y las mermas fueron importantes. Meza agrega: “Nos dimos cuenta de que en Casma podíamos sacar uva después de Piura, donde tienen miedo a las lluvias, el principal enemigo de las uvas. Casma es un valle donde casi no llueve y la ventana de la uva en Casma se da cuando termina Piura y antes de que comience Ica”.

Mario Vidaurre Fox, gerente de producción y calidad de AñawiExport.

Iniciaron con 4.5 ha y ahora manejan 10 ha de Red Globe, 25 ha de Arra 15 y 5 ha de Arra 29. Meza precisa: “Mi cliente me pedía Red Globe, no quería ‘seedless’. Sigue habiendo un nicho importante para Red Globe en EE UU, no solo en Asia. Al caer estrepitosamente la oferta de Red Globe en Piura, va muy bien la Red Globe en Casma. Yo no pienso matar Red Globe; es más, estoy pensando en sembrar un poco más. Produce muy bien aquí, da muy buenos precios y se maneja muy bien, se conoce más esta variedad que las patentadas”. Ara Export exporta su uva a través de Camet Trading, como lo hace con su palto.
Con las Arra es necesario hacer ciertos ajustes. “Al inicio, como toda variedad, tuvo problemas. Primero fue el desgrane, pero aplicando giberélico pudimos resolverlo. A veces tenemos problemas de manchas, y eso es algo que estamos tratando de manejar. El otro tema es el oídium, pero con un manejo adecuado de fungicidas se puede controlar”.

Willy Carranza, gerente general y fundador de Inversiones Willy Green.

El manejo de la uva en Casma es más parecido al de Piura que al de Ica. Aquí también se realizan dos podas, aunque hay una menor presencia de plagas y enfermedades. “Existen las mismas plagas, solo que con una incidencia menor: el mildiú, por ejemplo, todavía no lo conocemos por aquí, no ha habido lluvias ni humedad relativa alta. Al chanchito blanco sí lo hemos controlado”.
Para el gerente general y jefe de campo de Ara Export, Casma es un buen territorio para la uva, por clima y por disponibilidad de agua. “Lo único complicado es que la instalación de un huerto es cara, por eso no habrá más de 200 ha. Pero nosotros pensamos plantar 10 ha más, lo más probable es que sean de Red Globe, porque el mercado la sigue pidiendo y Piura no quiere saber nada de esa variedad. A nosotros nos pagan US$1.10/kg y por la Arra US$1.5/kg, e incluso más”, finaliza.