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Uva de mesa

12 de mayo de 2022
Para el control del chanchito y trips, en uva de mesa

Semioquímicos: hay ‘otra vida’ para el control de plagas

Semioquímicos: hay ‘otra vida’ para el control de plagas

Las sustancias volátiles, presentes en todos los seres vivos, permiten una transmisión de información a diferentes niveles. En la agricultura, esto sucede, tanto entre plantas-insectos e insectos-insectos (diferentes especies o de la misma especie). Todo esto es parte de una comunicación semioquímica que se viene introduciendo cada vez más como un mecanismo útil en el manejo integrado de plagas.

Por Marienella Ortiz

Manuel Bravo.

En los últimos tiempos, las investigaciones sobre la comunicación semioquímica buscan sacar provecho a este tipo de transmisión de información entre seres vivos para integrarlos al manejo integrado de plagas, mediante sistemas de alerta y monitoreo, y para el control de poblaciones de insectos mediante técnicas de atrapamiento. “Las feromonas sexuales y las trampas alimenticias son conocidas por su uso en el monitoreo poblacional de mosca de la fruta, sin embargo, existen otros tipos de comunicación que están siendo útiles en el manejo del chanchito blanco y trips en uva de mesa”, explica Manuel Bravo, profesor e investigador de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo.

La Ecología Química involucra el estudio de todas las sustancias químicas que median el intercambio de información. En este contexto, los semioquímicos se dividen en dos grandes grupos, los aleloquímicos (comunicación interespecífica) que incluye kairomonas, alomonas y sinomonas; y las feromonas (comunicación intraespecífica) que abarca varios tipos.  El primer caso, trata de la comunicación entre individuos de diferentes especies, por ejemplo, insecto-planta. “Este es el caso del lepidóptero Chloridia virensces en que la hembra busca los terminales de las plantas hospederas no al azar, sino porque hay una conexión olfativa con las fragancias de esa zona tierna donde la hembra ovipositará, y las larvas que nacen encontrarán alimento adecuado”, explica.

Feromona para mosca de la fruta Ceratitis capitata.

En el caso de las feromonas las más conocidas las de tipo sexual, pero hay otras como feromonas de agregación, de marcación de ruta, de alarma, de señalización, entre las más conocidas. Todas ellas están ligadas al intercambio de información entre individuos de una misma especie. En las feromonas sexuales, por mencionar a los lepidópteros, la hembra es la que produce las sustancias volátiles que atraen al macho para el proceso de cópula. Son mayormente compuestos derivados de ácidos grasos.

INVESTIGACIONES PIONERAS Y ACTUALES

El ganador del Premio Nobel de Química Adolf Butenandt y sus colaboradores (1959) fue quien logró por primera vez la identificación química del bombykol, extraída de la hembra del gusano de seda Bombix mori. “Fue la primera feromona sexual, dando pie a que diferentes investigadores se abocaran al estudio de estas moléculas atrayentes de diferentes insectos, en un inicio sobre lepidópteros”, refiere. Como consecuencia de lo anterior, un elemento central de la aplicación de la Ecología Química es el estudio de esta diversidad de sustancias de bajo peso molecular, que definen el comportamiento de los insectos y sus relaciones con el medio y puedan ser usados en el manejo de insectos plagas.

Es importante considerar que las feromonas sexuales sintéticas pueden ser utilizadas en tres niveles. El primero se refiere a la detección, es decir identificar cuál o cuáles son las especies presentes en el cultivo. Para ello, se coloca generalmente una feromona de cada especie por cada 3-4 hectáreas. La captura de machos es un indicativo de la presencia de la o las especies presentes. El segundo se refiere al monitoreo o seguimiento de las especies identificadas, que determinan los niveles poblacionales para optar e implementar una medida según los niveles críticos establecidos, en algunos casos, incrementando el número de trampas, con el objetivo de bajar las poblaciones de machos, pero a pesar de ello no impide las posibilidades de cópula y reproducción. En el tercer nivel ya se considera una masificación de la feromona, distribuida mediante difusores en toda un área, lo que provoca una alteración constante de los machos, sin ruta definida y sin posibilidades de encontrar a las hembras por la confusión sexual.

Trampa para la captura de adultos de ‘carcomas’ (Scolitinae) en vid, después de la poda.

En nuestro país, las experiencias también avanzan y se están explorando mucho con las feromonas sexuales en vid. Hay resultados de investigaciones que dan posibilidades del uso de estas sustancias con las dos especies de chanchito blanco, Planococcus citri y Planococcus ficus, pero advierte que, si en un cultivo existe otras especies adicionales, como es el caso del cultivo de arándanos, la situación es más compleja por cuanto no se tiene aún feromonas específicas de todas y más, si la reproducción de alguna de ellas es partenogenética, recalca.

El atrapamiento de machos de los chanchitos en vid requiere un incremento de trampas por hectárea, según referencias de 10 a 15, sin embargo, esto no es una garantía total, porque algunos machos que emergen en puntos de agregación pueden continuar con la reproducción por encontrar hembras sexualmente maduras en su entorno.

Sobre la cuantificación de estos tratamientos, en la actualidad hay investigaciones en el Perú, basados en la biología de Planococcus, que cada macho puede copular de 8 a 10 hembras en su corto tiempo de vida y una hembra potencialmente colocará 250 huevos por ovisaco. En base a ello, se infiere que por cada macho capturado se impide la fertilización de gran número de huevos de las hembras que no fueron copuladas.

Trampa con feromona sexual para la captura de adultos de Phyllocnistis citrella en cítricos.

Sin embargo, Bravo indica que estos resultados requieren muchas investigaciones más, especialmente para definir el momento adecuado para la ubicación de las feromonas en el campo, principalmente al inicio de la campaña. “El chanchito es un insecto que tiene una distribución agregada, y cuando se incrementa la infestación tiende a formar grupos grandes, donde se concentran predominantemente hembras y en menor proporción los machos. Entonces, se espera que un macho que nace teniendo en su entorno hembras maduras, será difícil que salga tras la ruta de una feromona sintética que está más distante”, dice.

Otro parámetro para tomar en cuenta son las características medioambientales, principalmente el efecto que tiene la temperatura en la durabilidad y sostenibilidad en la tasa de liberación, para tener una idea de la vida útil de una feromona. “Hay que considerar que son olores muy sensibles al efecto del clima, a la degradación por la luz ultravioleta u oxidación  y este varía de una zona a otra”, explica.

CONFUSIÓN SEXUAL

El uso que se busca dar a las feromonas en chanchito harinoso es el de la confusión sexual. Esto significa saturar todo el ambiente con este semioquímico análogo. “Existen experiencias con la especie P. ficus cuya feromona, senecioato de lavandulilo, emitida por la hembra, fue sintetizada y comercializada en otros países como Estados Unidos, Chile y Unión Europea. Estos dispensadores son ubicados uniformemente en promedio de 550 a 600 por hectárea, o también mediante dispensadores en aerosoles. El olor sexual causa una distorsión olfatoria en sus antenas y de la ruta de búsqueda del macho, perdiendo el rastro de las hembras e impidiendo el apareamiento, y los machos que solo duran tres días morirán vírgenes. Con ello se consigue disminuir la incidencia del chanchito en el cultivo”, indica.

1. Trampas con feromona sexual para la captura de adultos de Spodoptera frugiperda en el cultivo de capsicum. 2. Trampas con feromonas sexuales para la captura de adultos de Helicoverpa armígera. 3. Trampa con feromona sexual para captura de lepidópteros (Noctuidae) en arándanos.

PRESENCIA AGRESIVA DE TRIPS

En el norte peruano, en Olmos y Piura, se comenta que existe alta incidencia de trips en uva de mesa y arándano. “Hasta ahora sólo se especula de una nueva especie de trips, pero lo cierto es que, se observan daños muy agresivos que deterioran los brotes, hojas y órganos de fructificación. Los registros que se tienen hasta ahora, en uva y arándanos, son las especies Frankliniella occidentalis y Thrips tabaci. Ambas se encuentran en diferente proporción, siendo la primera dominante en la etapa de floración. Se necesita con urgencia el apoyo de Senasa para determinar las especies.

Actualmente, se tienen semioquímicos que pueden ser usados para trips. “Las kairomonas, donde la ventaja de la relación la tiene el receptor, permite que los trips ubiquen a sus plantas hospederas, especialmente las flores. En base a este principio, se han generado mezclas de olor de naturaleza sintética con el fin de poder ser utilizadas para atraer a los trips. Algo similar sucede con las feromonas de agregación para esta plaga”, acotó.

Para el especialista, “en el futuro, el manejo de trips incluirá también el uso de las kairomonas y feromonas de agregación análogas”. Hoy en día, es común la colocación de trampas cromáticas pegantes de colores, principalmente azul, amarillo y, en algunos casos, blanco. Son trampas que permiten monitorear y bajar poblaciones de trips. Si ambas medidas son compatibles, es posible ubicar los dispensadores de kairomonas (principalmente Isonicotinato de Metilo) y feromonas de agregación al lado o junto con las trampas cromáticas, logrando un incremento importante, entre 20 a 40%, en la captura. “Esto se basa en que los trips adultos salen de sus escondites y buscan las fuentes que emanan estas sustancias volátiles. Estos productos ya están disponibles en otros países como España y Colombia para Frankliniella occidentalis, pero en nuestro país aún no se comercializan” señaló.

Este mismo principio se utiliza para la captura de escarabajos pequeños conocidos como “carcomas”. Estos insectos afectan los terminales de las ramas después de una poda en uva, tanto en la planta como en los residuos que quedan en el suelo. Al inicio de secamiento, aparecen las carcomas, causando daños. Por ello, se puede colocar trampas pegantes en forma de tubo con perforaciones y relleno de esponja embebido con alcohol metílico + alcohol etílico (50:50), logrando la captura de los adultos.

MATAR A LA MOSCA DE LA FRUTA

En la mosca de la fruta Ceratitis capitata, Bravo señala que los adultos para estar sexualmente activas apenas emergen requieren de proteínas, carbohidratos y agua. “Esta necesidad alimenticia puede ser suplido por sustancias como Acetato de amonio, putrescina, trimetilamina y proteína hidrolizada, constituyendo un mecanismo de atracción y captura. Existen en el mercado diferentes productos formulados como cebos tóxicos, o algunas variantes como los dispositivos que atraen y matan por la adición de una placa que contiene insecticida de contacto de liberación lenta. La mosca al caminar sobre la placa entra en contacto con el insecticida y morirá”, explica.

VENTAJAS EN SU USO

Gracias a la información biológica y de comportamiento de las plagas, la identificación de especies, la implementación de sistemas de alerta y monitoreo, sobre la base de los dispositivos cebados con semioquímicos, el manejo de una plaga será más integral.

MENOS APLICACIONES

“En lugar de hacer de repente cuatro o cinco aplicaciones, puedes reducirlas de tres o incluso dos, porque ya tienes un mecanismo de monitoreo que te va a dar una información sobre los niveles de una plaga; por lo tanto, lo que hacías antes en base a la experiencia, en este caso pasaría a ser un manejo mucho más técnico”, explica Manuel Bravo.

¿CUÁNDO SON MÁS EFECTIVOS?

Bravo identifica ciertos momentos en la producción de los cultivos que pueden ser efectivos para uso de semioquímicos en el control de plagas. “Cuando el cultivo no está en producción, vamos a tener plagas en pocas cantidades, que están pasando un ciclo hasta que reactivemos nuevamente la campaña. Entonces, sería interesante empezar una campaña con el menor número posible de poblaciones. Esto tendrá en el resto de la campaña y el control de plagas”.

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