icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Mayo 2021 | Frutales

Se perfila como una nueva alternativa productiva

Pitahaya: fruta exótica sienta raíces en el norte del Perú con miras a integrarse a la oferta exportable

La empresa Pita Organic Peru viene impulsando desde el 2019 el cultivo de pitahaya en el departamento de Piura. Hoy están trabajando con tres variedades y ensayando con otras seis en su campo experimental situado en Sullana. El objetivo de la compañía es garantizar la producción del cultivo durante todo el año gracias a la diversidad de microclimas del norte del país. La llamada fruta del dragón despierta el interés de los productores debido a su adaptabilidad, rendimientos productivos y atractivos precios en el mercado internacional.

Miriam Romainville Izaguirre

La pitahaya comienza a perfilarse en el norte del Perú como una alternativa de producción y rentabilidad para los productores locales. La cantidad de microclimas que existe en Piura y la adecuada luminosidad favorecen la producción de la llamada fruta del dragón. Si bien aún no se han concretado envíos de fruta al exterior, empresas como Pita Organic Peru vienen avanzando con la siembra del cultivo y la implementación de buenas prácticas agrícolas (BPA). El objetivo de la compañía es obtener su certificación de producción orgánica y empezar a exportar a más tardar en dos años. Sus mercados objetivos son Estados Unidos y Canadá.

“El 2019 entramos al rubro de pitahaya. Actualmente tenemos tres variedades en producción, se trata de las variedades American Beauty, Hylocereus undatus y Hylocereus costaricensis. Además, estamos evaluando otras seis variedades para el próximo año”, explica Carlos Talledo Camacho, gerente de campo y extensión agrícola de Pita Organic Peru, compañía que produce pitahaya, comercializa esquejes y brinda asesorías a productores interesados en incursionar en el cultivo. Todas las variedades en producción son de cáscara roja.

Talledo destaca que son los primeros en lograr adaptar la variedad American Beauty a las condiciones de Piura. “Hay muchos productores que quisieron entrar a producir American Beauty, pero que no lograron establecer cultivos rentables y tampoco estabilizar a la planta. Hay gente que se llevó la variedad a la selva, pero sin un plan de contingencia, ya que esta es una variedad susceptible a alta radiación solar. Nosotros tuvimos que dar a la planta un tratamiento de tres meses bajo una radiación solar adecuada, para recién sacarla a campo y se pueda adaptar sin ningún problema”, sostiene.

Las tres variedades de pitahaya que ya están en producción fueron sembradas hace poco más de un año en un campo de 5 hectáreas (ha) situado en Sullana. “Entramos con las tres variedades rojas porque tienen viabilidad de exportación y el precio va hacia ellas. En Ecuador se está dejando de lado la pitahaya roja de pulpa blanca que exportan a EEUU, Canadá, Inglaterra, Rusia y ahora se vuelcan a la variedad con pulpa y cáscara roja. Ese es el panorama”, dice.

Variedad Golden Yellow que viene siendo probada por la compañía.

En una parcela demostrativa de Sullana también se viene ensayando seis nuevas variedades, tales como Golden Yellow y Orejona. Hoy tienen 120 puntos de producción con Golden Yellow, algunos a punto de cosecha a mediados de abril. De Orejona se esperan resultados en mayo. La compañía busca ampliar su portafolio para garantizar la producción del fruto durante todo el año. “Hasta ahora tenemos cargado el calendario durante siete meses. Comenzamos con American Beauty en noviembre y seguimos con Hylocereus undatus en los primeros días de enero y con Hylocereus costaricensis la primera semana de febrero. La campaña se extiende hasta mayo”, dice.

Para adelantarse y tener una producción temprana, la compañía también busca incorporar iluminación artificial en su campo. “Necesitamos más o menos 13 horas luz para que el cultivo pueda adelantarse unos 45 días a 50 días. Estamos haciendo unas investigaciones para poder tener iluminación artificial. Aquí (en Piura) llegamos a 10 horas y media de horas luz”, informa Talledo.

El experto explica que las condiciones favorables del norte del país ofrecen potenciales zonas para producir pitahaya, especialmente en zonas como Sechura, Tambogrande y Morropón. Talledo adelanta que vienen haciendo ensayos en Sechura, en una pequeña extensión de 1 ha, para ver qué variedad de pitahaya se adapta mejor. Según resultados preliminares de la compañía, se pudo constatar que la variedad Hylocereus undatus tiene un mejor desarrollo en Sechura. “Se desarrolla mucho mejor allí que en otras zonas del norte de Piura porque está pegado al mar, la brisa hace que la fruta sea grande y que el esqueje se desarrolle con más rapidez”, dice.

Otra de las variedades que forma parte del campo experimental de la firma es la variedad Orejona.

La variedad American Beauty tendría un mejor desarrollo en Tambogrande, debido a que necesita de mucha humedad relativa. En tanto, Hylocereus costaricensis es la que se ha adaptado mejor en Sullana, donde ha arrojado una ratio de producción actual a su quinta floración de 16.5 t/ha, mientras que los promedios productivos de esta variedad están en 12.8 t/ha y los de American Beauty están en 9.2 t/ha.

El potencial del cultivo es inmenso y eso ha despertado también el interés de grandes empresas situadas en Piura, que por motivo de confidencialidad no se pueden nombrar. “Las empresas grandes están empezando a investigar, están saliendo a indagar sobre gente que tiene cultivo de pitahaya instalado”, manifiesta, tras indicar que la pitahaya es un cultivo promisorio y que tiene una buena rentabilidad en el mercado internacional. Al respecto, Agap indicó a inicios de año que algunas empresas agroexportadoras podrían migrar al cultivo de la pitahaya, debido a los sobrecostos con los demás productos, en el marco de la Ley de Promoción agraria.

De otro lado, Talledo anota que el costo de producción de pitahaya está en US$47,500. Dicho costo incluye el tutor de cemento, el riego tecnificado, el sistema de conducción, las plantas, así como el costo de los insumos que se van a usar en los próximos doce meses. La sugerencia del experto es que se inicie con al menos ¼ de hectárea. Se estima que la inversión se recupera en dos años y medio.

La pitahaya es un cultivo que entra a su pico de producción al cuarto año y que en países como México tiene una durabilidad de 17 años. “He escuchado gente que lleva más tiempo en este cultivo y que su durabilidad es 20 años. Por eso se instala tutor de cemento, que sirve para estar seguro de que el peso de la copa de tu punto de producción va a aguantar. Es necesario establecer un tutor que tenga resistencia de 1,500 kilos”, comenta.

REQUERIMIENTOS A CONSIDERAR

Vista de variedad Hylocereus monacanthus, más conocida como American Beauty. Esta variedad demanda mucha materia orgánica.

Para obtener calibres adecuados y poder aprovechar los atractivos precios que paga el mercado internacional —por ejemplo, en EE UU la pitahaya roja de origen ecuatoriano cotizaba en marzo en torno a los US$28 por caja de 10 libras—, el especialista invoca a que se haga un adecuado manejo nutricional. “Venimos haciendo análisis de suelo, análisis foliares para establecer bien los niveles nutricionales”, dice.

El programa de manejo integrado de nutrición de Pita Organic Peru incluye aplicaciones periódicas de materia orgánica. La pitahaya es un cultivo muy demandante de materia orgánica. En esa línea, la recomendación del experto es que se aplique desde 25 a 50 t/ha. La variedad que más demanda materia orgánica es American Beauty, mientras que la de menores requerimientos es Hylocereus undatus. La compañía usa una mezcla que incorpora diversos tipos de compost, como el guano de corral, el vacuno y el ovino. “Hicimos una mezcla con niveles establecidos para la pitahaya. Eso lo incorporamos cada tres meses”, indica.

Talledo agrega que, debido a la alta radiación solar, el cultivo consume mucho más magnesio, boro y hierro en el norte del país. El especialista remarca que la planta demanda más nutrientes cuando está madura y cuando llega a una etapa de fructificación.

PLAGAS: CUIDADO CON ANÓMALA

Vista microscópica de Anomala sp, la plaga más perjudicial para el cultivo

Respecto a las principales plagas y enfermedades que atacan al cultivo, el experto sostiene que una de las más perjudiciales para la cosecha es la plaga Anomala, que aparece cuando inicia la floración y cuyo nombre común de sus larvas es Gallinita ciega. “Es un coleóptero que se establece en los granos de polen o en el tubo polínico. Comienza a perforar el tubo polínico. Como la flor de pitahaya se abre en la noche y se cierra por la mañana, al cerrarse los coleópteros quedan dentro de ella. Luego podemos ver apariciones de una zona blanda negruzca, lo que provocará un aborto del fruto. Si no controlamos esa plaga desde inicio de floración, se va a tener un gran nivel de aborto de flores cuajadas o que recién están cuajando. Nosotros usamos Heterorhabditis bacteriophora. Mandamos muestra a un laboratorio y ellos determinaron qué cepa era más conveniente para erradicar este coleóptero. También usamos Beauveria bassiana”, refiere.

El especialista añade que una enfermedad que es muy perjudicial para la fruta del dragón es la denominada Erwinia carotovora, que provoca manchas circulares cloróticas que derivan en una pudrición acuosa. La pitahaya también puede verse afectada por la pudrición basal del fruto, causada por el hongo Fusarium oxysporum, y el Ojo de pescado, causado por el hongo Dothiorella sp.. Este último puede derivar en una Botrytis. “Para evitar esas enfermedades los productores lo tratan con sulfato de cobre pentahidratado, pero nosotros usamos caldo bordalés. Trabajamos con una empresa piurana que produce esto”, indica. En el caso de la plaga Anomala sp usan Beauveria bassiana.

PROTOCOLOS FITOSANITARIOS PARA ENTRAR A MERCADOS ESTRATÉGICOS

Hylocereus costaricensis es una de las tres variedades que actualmente están en producción.

Un aspecto importante, y que aún está pendiente, es la firma de protocolos fitosanitarios que permitan a los productores de pitahaya ingresar a mercados estratégicos como EE UU. “Se tiene que trabajar en un protocolo fitosanitario para luego lograr un protocolo de exportación”, comenta. El año pasado Senasa y el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) de EE UU. Algunos de los principales mercados que tiene por el momento el cultivo son Filipinas, Aruba y Vietnam, según reporta Fresh Fruit es una empresa especializada en inteligencia comercial para el sector agroexportador.

Por el momento, la compañía viene ofreciendo su producción en el mercado nacional, principalmente en Lima y Trujillo. “Estamos pensando mandar a Arequipa”, anota. Los precios bordean entre los 10 y 15 soles en campo. Los mejores precios los han obtenido en diciembre, cuando aún no salía la oferta de pitahaya del centro y sur del país. “La pitahaya comienza en el norte, en Sullana, sigue Olmos, Lambayeque, Chao, Trujillo, Huaral y después salta a Ica. En el norte la campaña comienza en noviembre y se extiende hasta mayo, en el centro comienza a salir a finales de diciembre, enero y llega hasta abril, mayo. Esa es la fenología que hemos visto el año pasado y este año”, expresa.

De acuerdo con el experto, se estima que en el país existen alrededor de 680 ha de pitahaya, el mayor porcentaje de estas está distribuido en el centro del Perú, sin embargo, desde el año pasado un número creciente de productores del norte del país están teniendo un papel más activo en la siembra del cultivo.

La perspectiva de la compañía es continuar adoptando buenas prácticas agrícolas para tener fruta con calidad para la exportación. Además buscarán certificarse como productores orgánicos. Para lograr una oferta exportable significativa se han integrado a una cooperativa de Piura, que alberga a otros 27 socios productores de pitahaya. “La cooperativa ha empezado con la variedad Hylocereus undatus”, dice. La meta que se han propuesto es enviar su primer contenedor por vía aérea en máximo dos años.  Se optó por esta vía ya que la estrategia de la compañía está orientada a atender con eficacia los mercados de EEUU y Europa.