fbpx icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Octubre 2019 | Poscosecha

El sector apuesta por la sostenibilidad

Nuevos packagings para responder a los requerImientos de los consumidores

La sostenibilidad está jugando un papel importante en la agroexportación.
Ante una tendencia que es cada vez más marcada, la industria del packaging ha debido repensar las soluciones que entregan a los mercados, porque para muchos de ellos es importante el uso de materiales reciclables, renovables y con una mínima huella ambiental.

 Renato Manrique

Alfredo Baertl, gerente general del Estudio Baertl diseño & edificaciones.

La industria del packaging para la agroexportación está en constante evolución e innovación, mucho más en estos tiempos que los consumidores exigen envases fabricados con materiales eficientes y sostenibles. Las principales empresas que producen empaques y embalajes para el sector hortofrutícola son conscientes de esta tendencia, por lo que trabajan con énfasis en la reciclabilidad -principalmente de plástico, papel y cartón- para la elaboración de clamshells, cajas, pallets y esquineros.

Una de las primeras empresas comprometidas en el proceso del reciclaje es Pamolsa, firma que desde 2015 viene realizando envases termoformados (clamshells y punnets) para la exportación de arándanos, uva de mesa y espárragos, los cuales contienen materiales reciclados. “Lo importante es que hay muchas empresas no solo en el rubro agrícola, sino en varios rubros que incorporan material reciclado, pero hay que ver el origen del material reciclado”, señala Christian Merino, director comercial de la División Agroindustrial de Pamolsa. Muchas empresas utilizan material reciclado que se importa del exterior, sin embargo, para el cliente, el material utilizado en la industria de empaques debe ser reciclado en el Perú porque así genera un impacto social en el país.

Christian Merino, director comercial de la División Agroindustrial de Pamolsa.

Pamolsa, para realizar este trabajo cuenta con la empresa Recicloplas, ambas pertenecen al Grupo Carvajal, de capitales colombianos. Recicloplas tiene actualmente una capacidad de reciclar 230 toneladas de botellas de plástico al mes y se prevé que se incrementará a 630 toneladas en septiembre. “Con seguridad se estará incrementando la capacidad productiva de reciclaje de la compañía”, indica Merino y resalta que incorporan referencias de sus envases que contengan entre 70 y 100% de material reciclado, que es proporcionado por microempresas locales que acopian, compactan y entregan botellas de plástico a la planta de reciclaje.

El director comercial subraya que desde que empezaron en el 2015 con el proyecto de los clamshells tienen fuerte presencia en el mercado, “el consumo de este tipo de envases en el Perú es de 80 millones de soles, entre uva de mesa y arándanos”. De esa cifra, Pamolsa atiende un poco más del 50%, mientras que el resto corresponde a productos de otras empresas locales y también hay clamshells que son importados. Merino explica que trabajan con modelos genéricos y las referencias que tienen es que tengan el mejor desempeño posible, por lo que hay una exigencia de los mercados externos para que los envases contengan material reciclado.

Marco Alban, jefe de ventas del Sector Agroexportador de Carvimsa.

En 2018 Pamolsa creció alrededor del 85% en el negocio de clamshells de arándanos. Si bien es cierto el mercado no ha crecido en esa misma proporción, Merino manifiesta que la oferta de valor de Pamolsa, en cuanto a la calidad del producto y tiempos de entrega es la mejor del mercado. Asimismo, revela que piensan seguir desarrollando la mayor cantidad de clamshells y los punnets que el mercado requiera, así también evalúan realizar algunas referencias en cartón, “es un proyecto que tenemos, pero el foco es incorporar la mayor cantidad de material reciclado en los envases», añade.

CARTÓN SUSTENTABLE DE EXPORTACIÓN

Con más de 30 años dando soluciones de empaque en cartón corrugado, la empresa Carvimsa está trabajando con sus áreas de ingeniería de empaque y diseño estructural en adecuar los envases de cartón corrugado a las exigencias que el mundo demanda, especialmente en conceptos tan importantes como la reciclabilidad y el aporte al medio ambiente, así lo manifiesta Marco Alban, jefe de ventas del Sector Agroexportador, donde están desarrollando varios proyectos que serán un aporte de sostenibilidad para el sector agroexportador.

Al respecto, expresa que en la planta de Carvimsa están utilizando pallets de cartón corrugado en lugar de pallet plásticos y están introduciendo el reemplazo de esquineros plásticos por esquineros de cartón, que ya se emplean en los envíos de mango, palta, uva de mesa, arándano, cítricos y banano. Ello obedece a que los principales mercados de destino (EE UU y Europa) están exigiendo a los exportadores que sus envases cumplan con exigencias mayores en cuanto a manipulación y almacenamiento. “Esto va de la mano con un menor consumo de plástico en todas sus líneas y un mayor uso de envases reciclables y reciclados en la cadena de suministro”. Así también, una mayor participación de los proveedores de cartón corrugado en la llegada de sus productos a destino, además de la llegada de productos sin daño y contaminantes.

Alban resalta que otro de los aspectos que están pidiendo los importadores son las certificaciones BRC (British Retail Consortium), norma global específica para la seguridad de los productos agroalimentarios, y también las de Tesco, relacionada con la trazabilidad de los productos. Igualmente, acota que cuentan con la certificación ISO 14,001 de responsabilidad con el medio ambiente. “En Carvimsa velamos por la reutilización de las aguas industriales y el control de la emisión de desperdicios de todas nuestras unidades de negocio”, precisa.

Otro aspecto relevante para el ejecutivo es que los clientes piden que las tintas de los empaques no contengan químicos, de tal modo que el producto esté inocuo, “que las tintas sean de vegetales, no de químicos para evitar contaminaciones cruzadas que se pueden originar. Por eso, muchas empresas importadoras piden certificaciones a las empresas que exportan y a las que producen envases”. Asimismo, comenta que están trabajando en una mayor simetría del empaque para mejor ventilación en el contenedor, lo que posibilitará que tanto el producto como el pallet lleguen en buenas condiciones.

En la actualidad el consumo del mercado de cajas de cartón en el Perú es de 280,000 toneladas, de las cuales 120,000 toneladas son direccionadas para el mercado de agroexportacion. En tanto, Carvimsa recoge 7,000 toneladas mensuales de las cajas usadas en el mercado, las que convierte nuevamente en papeles que son usados en todos los sectores que necesiten una caja de cartón. En vista de ello, Alban reitera que el cartón corrugado es un producto sustentable a diferencia del plástico, por lo que “el mercado de plásticos está migrando al mercado de papel y cartón”.

Asimismo, puntualiza que Carvimsa trabaja con 950 empresas exportadoras y que una de las fortalezas que tienen es su servicio postventa tanto en las plantas donde procesan, como en los mercados de destino (Europa y EE UU). “Acompañamos a los exportadores para ver si está bien el producto, si no está mal empacado, si está bien el zuncho o si los esquineros son los adecuados”.

CONSUMIDORES IMPULSAN INNOVACIONES Y NUEVAS TENDENCIAS

Son los consumidores globales quienes han cambiado la forma en que ven los envases. Las compras en línea, la exigencia de sustentabilidad y la conveniencia están impulsando un empaque innovador, que en la industria no parecía posible ver hace unos años.

Uno de los grandes cambios viene dado por el ‘e-commerce’. En efecto, el comercio electrónico está obligando a la industria a replantearse la forma en que brinda suficiente protección del producto a lo largo de la última milla de la cadena de suministro, desde el almacén hasta el consumidor, sin dejar de ofrecer una experiencia de marca positiva. “El diseño de paquetes estandarizados para el comercio electrónico para soportar el envío, agilizar la distribución y permitir el empaquetado de marcas cruzadas es crítico”, dice Andrés Rodríguez, hasta hace poco representante de Produce Marketing Association (PMA) en Chile.

REEMPLAZO. En algunos casos, hay compañías que han iniciado el reemplazando de las etiquetas adhesivas que van en la fruta por marcas láser, lo que se traduce en ahorros en las etiquetas, el plástico, la energía y las emisiones de CO2. La técnica ha sido desarrollada por firmas europeas, y ya hay exportadores de América Latina que la emplean.

El ‘e-commerce’ también está generando cambios en el empaque secundario y terciario con preocupaciones por la velocidad y flexibilidad del equipo de empaque, y la durabilidad, tamaño, sustentabilidad y presentación del caso de envío. Como resultado, Packaging World informa que la demanda de empaques de protección en los EE UU crecerá 4.9%, llegando a $6,800 millones para 2019.

En materia de sostenibilidad, por su parte, se está en la búsqueda de crear versiones más ligeras y eficientes de un envase en particular, según Assemblies Unlimited. El ‘aligeramiento’ es una de las consideraciones más importantes en toda la cadena de valor, no solo en el desarrollo de materiales, sino también en el diseño y la logística de los envases. Además de la necesidad de cumplir con los estándares ambientales, esta tendencia continua ayuda a que la industria sea más competitiva y aumente la eficiencia de envío, pues hay un menor consumo de material que beneficia el medio ambiente y aumenta la rentabilidad.

“La sustentabilidad en el packaging es un tema tan relevante para la industria frutícola a nivel mundial, que PMA Chile formó el comité de packaging en alianza con Cenem, que tiene como principal objetivo el desarrollar un plan de sustentabilidad, reuniendo las visiones de exportadores, retailers y proveedores de envases”, añade Rodríguez.

SEGURIDAD ALIMENTARIA Y RESIDUOS

Las crecientes demandas de seguridad alimentaria y reducción de desperdicios están impulsando tecnologías de envasado activas e inteligentes. Según Smithers Pira, una firma líder en investigación de mercado especializada en packaging, los empaques activos protegen contra el oxígeno y la humedad, lo que aumenta la vida útil de un producto.

Por su parte, de acuerdo con Brand Packaging, grupo con sede en Farmingdale, Nueva York, proveedor de soluciones 360 en servicios de packaging, los envases inteligentes -por ejemplo, con sensores de frescura que detectan cambios en el entorno de un producto-, alertan a los consumidores sobre la vida útil de sus alimentos para evitar los desechos alimenticios.

ATRACTIVO. Comer un tomate cherry como ‘snack’ ya no es aburrido si se presenta en un envase atractivo para el consumidor.

El alto costo del empaquetado activo e inteligente frenó su crecimiento en el pasado, según Smithers Pira; sin embargo, dichos costos están disminuyendo. Se espera que el empaque inteligente sea un mercado de alto crecimiento con desarrollos en electrónica impresa, computación en la nube e Internet de las cosas.

En cuanto a salud y bienestar, según Viking Masek, empresa de Wisconsin, EE UU, especializada en tecnología en packaging, una etiqueta limpia y clara se está convirtiendo en el estándar mundial para productos alimenticios en un esfuerzo por satisfacer la demanda de transparencia de los consumidores desde el campo a la mesa. Esto significa que la historia del producto es fácil de encontrar y entender a través de la etiqueta.

Los consumidores quieren la historia detrás del producto, la información nutricional y una ventana clara para ver los productos para determinar la frescura. Y si todo ello, viene en un envase sostenible, es bien valorado por los consumidores. De acuerdo con el periódico británico The Guardian, en respuesta a la demanda de los consumidores por menos empaques en general, las compañías están reemplazando las etiquetas por completo con la marca láser, lo que se traduce en ahorros en las etiquetas, el plástico, la energía y las emisiones de CO2. En Europa son varias las empresas que ofrecen esta tecnología a productores y exportadores de frutas y hortalizas frescas, aunque incluso es posible marcar la superficie de frutos secos como las nueces.

Finalmente, la conveniencia es otro ítem que exigen los nuevos consumidores. ¿Qué se entiende por esto? Facilidad de apertura, el cierre hermético, la portabilidad y el uso con una sola mano son parte de los requerimientos que impulsan la innovación. Por ejemplo, el empaquetado de porciones individuales atrae a diferentes características demográficas del consumidor. Permite a los consumidores comer bocadillos sin preocuparse por medir para determinar el contenido nutricional de un solo tamaño de porción. También son portátiles y convenientes.
Son los cambios que están requiriendo los consumidores, impulsados por las tecnologías, tendencias por una mayor preocupación del medio ambiente, la seguridad y usabilidad, cambios que permiten mantenerse competitivos.

SOSTENIBLE. Ya sea de cartón o de fibras vegetales, hay firmas que están optando por este tipo de packaging para abrirse paso en mercados exigentes

PLANTAS DE EMPAQUE: ELEMENTO DIFERENCIADOR

Así como hay una constante innovación del packaging en el sector agroexportador en los últimos años hay un desarrollo significativo en la edificación de plantas de empaque en el segmento agrícola. Según Alfredo Baertl, Gerente General del Estudio Baertl diseño & edificaciones, el sector se ha profesionalizado de forma considerable. «Antes toda la infraestructura se veía de manera más funcional, no era parte de la imagen corporativa de la empresa, era más un tema de cumplir una necesidad”. Hoy -indica- eso se ha desarrollado no solo como imagen de la empresa, sino a raíz de la diferenciación de las empresas, y cada empresa trata de innovar, ya sea por equipamiento o por procesos.

El arquitecto resalta que en el ámbito de innovación se ha avanzado en lo que es el sistema de equipamiento, pues antes el tema era muy manual y ahora se está apuntando más hacia la automatización y la menor demanda de personal. Señala que es muy común que las empresas sean fuertes en un producto específico (uva de mesa, palta, espárrago o arándano), pero al no ocuparse con diferentes productos la planta se usa solo de tres a ocho meses, pero no todo el año. “Entonces, ese personal de alguna manera es itinerante, de tal manera, que siempre hay que estar capacitándolo. Es un riesgo, sobre todo, al inicio de las campañas”. Y puntualiza que ese riesgo se mitiga al automatizar con la ayuda del equipamiento, eso garantiza calidad al producto que se ofrece afuera.

En relación a los procesos, explica que antes se pensaba en galpones y no se implementaba adecuadamente. Y ahora desde la etapa del diseño de ingeniería ya se prevé todas las funciones, inclusive las experiencias tomadas del mismo cliente que pueda tener o de experiencias externas, “vean qué proceso se puede mejorar, ya sea por reducir y optimizar espacios y áreas, metros cuadrados de construcción que son activos”. O simplemente mejorar un proceso que, a veces, determina un mayor metro cuadrado porque da un mejor producto final, pues -subraya- hoy existe tanta competencia que un mejor procedimiento puede dar un mejor producto y eso puede ser un elemento diferenciador en el mercado.

Baertl enfatiza que hay un gran avance en el desarrollo de la infraestructura y diseño de plantas de empaque para el agro. “Ahora el diseño es mucho más detallado, se piensa en muchos aspectos. Desde el tema de la fruta, de todo el tratamiento de la poscosecha de la fruta, que tienes que cumplir para garantizar que la fruta llegue a los mercados de destino en las condiciones adecuadas”.

Asimismo, pensar en temas relacionados al personal, instalaciones para el personal, flujo del personal, seguridad del personal, lo que va a ir en las rutas de adecuación, nuevas tecnologías, temas eléctricos, temas de estructuras, etc. “En la medida que los agroexportadores siempre estén pendientes de lo que se está haciendo habrá nuevas herramientas y otras se tendrán que mejorar”, finaliza.