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Agosto 2020 | Enfermedades

Impacto de los hongos de la madera en el cultivo de arándanos

Desde que fuesen detectados en el país, los hongos de la madera se han transformado en una de las principales amenazas sanitarias para el cultivo del arándano, especialmente en las zonas del norte del Perú, ya que se los asocia a un descenso de los rendimientos productivos.

Dr. Edgar Rodríguez Gálvez. Profesor Principal Departamento de Sanidad Vegetal, facultad de Agronomía, Universidad Nacional de Piura.

l cultivo de arándano ha adquirido una gran importancia económica en Perú, debido al ascenso progresivo del área sembrada y de los correspondientes volúmenes cosechados. Durante la campaña 2018/19, los envíos de arándanos sumaron 79,505 toneladas por un valor de US$586.9 millones. Dicha cifra, representa un crecimiento de un 64% en volumen y un 49% en valor, en comparación con la campaña anterior (Redagrícola 2020, 56: 40p).

foto 1

Como todo cultivo, las enfermedades constituyen un factor negativo en la producción. La necrosis de tallos o muerte regresiva es una de las enfermedades más comunes que se observan en Perú y, en especial, en el norte del país. Esta enfermedad es causada por miembros de la familia Botryosphaericeae, especialmente  Lasiodiplodia theobromae, Botryosphaeria dothidea y Neofusicoccum parvum. En la familia Botryosphaeriaceae se encuentran agrupados 24 géneros de hongos que afectan diversos cultivos importantes en el mundo. La muerte regresiva del arándano en Perú fue estudiada durante los años 2018 y 2019 observando los síntomas y determinando a los agentes causales de la enfermedad.

foto 2

SINTOMATOLOGÍA

Los síntomas de la enfermedad se pueden observar en el vivero y muchas veces pueden pasar desapercibidos. En la foto 1 se observan tallos pequeños cortados y necróticos de color gris ceniza. En campo los síntomas empiezan con una necrosis de los tallos después de realizados los cortes de poda, observándose una zona necrótica justo debajo de la zona de corte (Foto 2). Por estas heridas los patógenos ingresan y empiezan al colonizar los tejidos, siempre que previamente no se haya realizado un tratamiento químico eficiente y, naturalmente, que exista en el campo un potencial de inóculo del patógeno suficiente para iniciar una infección. En condiciones favorables para el patógeno, este coloniza los tejidos de tallos infectados y provoca una necrosis visible a simple vista (Foto 3).

foto 3

Los patógenos colonizan todos los tejidos del tallo sin excepción: corteza, xilema, floema, parénquima y médula (Fotos 4 y 5); por esta razón se produce una necrosis de las hojas que penden de los tallos necrosados debido a que se interrumpe la libre circulación de agua y nutrientes hacia las hojas (Foto 6).

Asimismo, algunos tallos muestran una defoliación severa por la caída de las hojas necrosadas, como se muestra en la foto 7. Finalmente, en caso de una evolución favorable de la enfermedad, se presenta la muerte de las plantas. Un aspecto particular de la enfermedad en el cultivo de arándanos es el riesgo de que la infección pueda alcanzar con rapidez la corona, ocasionando la muerte de toda la planta tarde o temprano. Solo se necesita la infección de un único tallo y que avance la infección hasta llegar a la corona, para que toda una planta pueda morir.

foto 4 y 5

foto 6

ETIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD

Para la identificación de los aislamientos se tomaron muestras sintomáticas de tallos de arándanos de las zonas de Barranca, Huaura y Olmos, de las cuales se logró aislar 65 aislamientos fungosos, seleccionando 32 de ellos para los análisis moleculares.  Realizando análisis de ADN ribosoamal de los aislamientos obtenidos, en el factor de elongación tef1-α y ß-Tubulin 2, se logró identificar a Lasiodiplodia theobromae, L. laeliocatleyae (clasificada antes como L. egyptiace) y a Neopestalotiopsis rosae.

Las pruebas de patogenicidad mostraron que todos los aislamientos son capaces de producir la enfermedad en distintos grados, siendo los aislamientos más virulentos los de Lasiodiplodia theobromae seguidos de L. laeliocattleyae y finalmente Neopestalotiopsis rosae, que fue el menos virulento de todos.

CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS

Lasiodiplodia theobromae y  L. laeliocattleyae muestran esporas hialinas aceptadas cuando están jóvenes y oscuras y con una septa en la zona ecuatorial cuando están maduras, además de mostrar “estrías” longitudinales a lo largo de la espora que, en realidad, son acumulaciones internas de melanina. Los hongos aislados presentan la particularidad de formar estructuras de reproducción asexual en el tejido infectado con dos requisitos: presencia de Luz solar y alta humedad relativa, estas estructuras son llamadas picnidios y se forman tanto para el género Lasiodiplodia (Foto 10) como para Neopestalotiopsis (Foto 11) y contienen miles de esporas en su interior, las cuales son dispersadas por el viento con mucha facilidad para infectar plantas sanas.

foto 7

MANEJO DE LA ENFERMEDAD

Las medidas de manejo de la enfermedad tienen tres objetivos:

• Evitar el ingreso de los patógenos a la planta, debido a que los hongos de la madera son patógenos débiles que no tienen mecanismos para romper la pared celular e ingresar directamente. Por ello es que lo hacen a través de heridas y, especialmente, por las heridas de poda. Por lo tanto, hay que proteger la planta justo en esta etapa de poda, para lo cual se debe realizar aspersiones foliares de fungicidas a base de cobre 14 días antes, en mismo día y 14 días después de realizada la poda.

foto 8

• Evitar la invasión de la planta a partir de los tallos infectados, ya que la infección puede alcanzar a la corona. Esto se consigue con podas extractivas de los órganos infectados.

• Reducción del potencial de inóculo en el campo, el cual está presente en los órganos infectados y en los residuos de poda, por esta razón se debe eliminar del campo todos los residuos de poda, ya que estos hongos son parásitos facultativos y pueden desarrollarse y formar estructuras de reproducción asexual en cualquier resto orgánico, especialmente en los restos de poda. 

foto 9, 10 y 11

Literatura

Edgar Rodríguez-Gálvez & Sandra Hilário & Anabela Lopes & Artur Alves. 2020. Diversity and pathogenicity of Lasiodiplodia and Neopestalotiopsis species associated with stem blight and dieback of blueberry plants in Peru. Eur J Plant Pathol (2020) 157:89–102.