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Agtech

27 de octubre de 2021
Agricultura en tiempos modernos

El ecosistema de la agricultura digital en América Latina acelerado (sin querer) por la pandemia

El ecosistema de la agricultura digital en América Latina acelerado (sin querer) por la pandemia

Mayor eficiencia, eficacia y productividad. Eso buscan los agricultores de todo el planeta y también de América Latina, sobre todo en años que han estado marcados por una escasez de mano de obra y transformaciones climáticas. Todo ello ha motivado el nacimiento y crecimiento de ‘startups’ que, apoyadas en tecnologías como Internet de las Cosas (IoT) e inteligencia artificial, buscan simplificar los diferentes procesos, desde que se planta un árbol hasta que la fruta cosechada arriba a destino.

Miguel Patiño

Hacer más con menos. Ese parece ser el mandato de un nuevo ciclo que comenzó, de manera circunstancial y tal vez forzada, por la pandemia del Covid-19 a la que nos hemos visto enfrentados. Pero qué tan profundo ha calado el ingreso de estas nuevas tecnologías, o qué tan dispuestos se encuentran aquellos que trabajan en la industria agrícola en adoptarlas. Al parecer, todas las interrogantes llevan a entender que la tecnología sigue teniendo aún un efecto limitado, por lo menos en Sudamérica, aunque el coronavirus sí ha sido un impulsor de muchos nuevos desarrollos en estos casi 2 años de pandemia.

Todas aquellas nuevas tecnologías, enfocadas ya sea en manejos del huerto, fitosanidad, riego, análisis,  proyecciones de cosecha, postcosecha u otros, pueden entregar grandes ventajas a la hora de equilibrar balances y mejorar rentabilidades, en un mundo agrícola que ha comenzado a resentir cada vez más fuerte la paulatina escasez de la mano de obra, que se agudizó con el Covid-19.

El Dr. Kaan Kurtural, especialista en viticultura y enología de la Universidad de California Davis, es claro en señalar que “siempre necesitaremos gente en agricultura, pero no tanto como hoy en día, ya que la operación de los campos está cambiando”. Para graficar lo anterior, explica que hay personas que ya no quieren trabajar en las diferentes labores de los viñedos en zonas de Estados Unidos. “Mucho de eso tiene que ver con la calidad de vida y factores socioeconómicos. Los centros urbanos están lejos y los padres no quieren que sus hijos trabajen en viñedos, sino quieren que sean doctores o abogados”, advierte. En ese sentido, mientras más avanzan las tecnologías y la administración de los viñedos (y también de otros cultivos), lo que se busca es optimizar dichas variables con procesos mecanizados.

Hay ciertos frutales (sobre todo aquellos que van a la industrialización) que corren con ventaja en el uso de maquinarias, ya que las labores de cosecha no requieren de la delicadeza de otras especies que van directo al fresco. Por eso, parece ser que este proceso, si bien acelerado por las circunstancias actuales, seguirá siendo paulatino y no una panacea que llegue a curar los males o dolores que se han generado en la agricultura.

Stanley Best, Director Nacional de Agricultura de Precisión INIA Chile, sostiene que, si bien la tecnología ha tenido un impulso para poder suplir la falta de mano de obra, hay un contrapunto en esa tesis, y es que esta marea renovadora tiene un gran rompeolas en la falta de conocimiento y su socialización con los agricultores.

“Dónde te capacitas hoy para ver temas de agricultura de precisión” se pregunta Best, apuntando a que muchas universidades o centros de estudios mantienen las mismas mallas curriculares desde hace 20 años. “El problema está en cómo se articula este ecosistema ‘agtech’, para que se genere un ecosistema de colaboración económica, para estructurar ambientes productivos sobre los cuales se pueden instalar emprendimientos”, sobre todo, porque hoy en día existe oferta, pero aún hay una demanda incipiente; pero la atomización de ambos es necesaria encausarla, a través de iniciativas públicas y privadas que permitan círculos virtuosos como, por ejemplo, instancias para generar capacitación o colaboración, aprovechando plataformas como las que se han generado a través de la virtualidad, que ya se ha instalado la pandemia con un fin educativo. Asimismo, el especialista destaca que “se debe trabajar muy fuerte desde la perspectiva de las empresas y sus asesores para que su llegada sea exitosa hacia los usuarios. El problema es que siempre le ponemos el foco al usuario”, señala el experto.

La tecnología está inundando los campos de diferentes países del continente. Sin embargo, como cuenta Stanley Best, “un agricultor no va a usar 20 softwares, uno para fertilidad, otro para riego y otro para agroquímicos… Entonces, hay que trabajar con sistemas que puedan interconectarse. Del mismo modo que se trabaja en un entorno ‘Windows’, donde se podrían ir sumando ‘widgets’, la idea sería que las diferentes aplicaciones que tienen las empresas puedan generar una especie de panel de control a gusto de cada agricultor. Tenemos que facilitar, los productores están en el día a día siempre ocupados”, recalca Best, añadiendo que la idea de INIA Chile es escalar encuentros para las empresas, con tal de que puedan tener una conexión, por ejemplo, con Agrosavia en Colombia o el INTA en Argentina, entendiendo que estos emprendimientos o desarrollos tecnológicos pueden tener un mayor impacto y alcance a nivel regional donde encuentran un mercado de 300 millones de personas, muy por sobre las posibilidades locales.

Otro caso destacado, y anecdótico, que refleja bastante bien la asimetría con la que se han incorporado las tecnologías, es la experiencia de Wiseconn, la empresa chilena experta en automatización del riego, que recientemente ingresó al mercado colombiano. Su fundador, Guillermo Valenzuela, comentaba a Redagrícola que mientras desarrollaban el mercado chileno, Wiseconn aterrizó hace un par de años con su tecnología en California, lo que los llevó a pensar que si estaban al lado de Slicon Valley, “todos los agricultores estarían regando desde un ‘smartphone’, pero no era así”, porque la realidad era casi totalmente diferente, ya que según describe, habían trabajadores, por ejemplo, que abrían las válvulas con la mano. Pese a esto, señala que ha habido una evolución muy rápida, sobre todo en el Valle Central de California, donde hoy más de un 30% de los proyectos incluye telemetría. “Y eso ha ocurrido en los últimos 4 años, ya que la tasa de adopción de tecnología es muy alta”, precisa el gerente de Wiseconn. “En Chile, esa adopción de la tecnología partió mucho antes que en California, pero aquí está siendo más rápido”, sostiene.

La empresa, que hoy tiene sedes establecidas en Chile, EE UU (con presencia en 10 estados), Perú y México, acaba de ingresar al mercado colombiano a través de Aliaxis-Durman, con un proyecto de 140 ha en el departamento de Caldas, y se enfocará además en cultivos como el banano, caña de azúcar y flores, con un trabajo totalmente automatizado, con control de riego y de fertilizantes, sensores de humedad del suelo, estaciones de clima e impulsiones, todo administrado a través de una plataforma web y aplicaciones móviles. En esto es que Wiseconn se ha erigido como líder: en telemetría y uso eficiente del agua en los cultivos, algo que ha quedado demostrado con el aumento de la productividad de los cultivos de entre un 10 y 15% y ahorros de agua, fertilizantes y energía de hasta el 30%, con la versatilidad de poder manejar la información desde una página web o bien desde la movilidad de un ‘smartphone’ o ‘tablet’, a través de su aplicación.

INCUBADORAS DE IDEAS

Este ímpetu con el que han aparecido diferentes innovaciones en el mercado, para resolver las diversas problemáticas que ocurren tanto en la agricultura como en los procesos relacionados, es algo de lo que tanto instituciones públicas como privadas han intentado canalizar con ecosistemas de emprendedores, muchas veces relacionados a incubadoras, escaladoras o aceleradoras de proyectos. Desde lo público, el Programa Nacional de Innovación para la Competitividad y Productividad, conocido como Innóvate Perú, del Ministerio de la Producción, ha sido uno de los principales maestros de orquesta en dirigir y fomentar las nuevas ideas que aparecen entre emprendedores del Perú. A través de fondos concursables, el programa busca fortalecer a los actores del ecosistema de la innovación (empresas, emprendedores y entidades de soporte) y facilitar la interrelación entre ellos. De este programa también nació otra agencia pública, Startup Perú, que es una iniciativa de ProInnóvate que busca impulsar y fortalecer el ecosistema de emprendimiento e innovación en el Perú, enfocando su intervención en la promoción Startups o emprendimientos dinámicos y de alto impacto, con potencial de crecimiento rápido, alto y sostenible, y basados en innovaciones de producto y/o proceso, aportando con un capital semilla para aquellos que postulen y sean seleccionados.

Entre los privados, aparecen firmas establecidas en la región como Endeavor Perú, que cuenta con financiamiento y apoyo a Startups locales, replicando el éxito que han tenido en Sudamérica. Otro caso a destacar es el del grupo agroalimentario Romero, cuya fundación ha impulsado la incubadora PQS, enfocada en emprendimientos que pueden ir desde solamente una idea hasta quienes ya tienen un proyecto en marcha y necesitan mejorarlo, ofreciendo mentoría empresarial directamente desde la red de voluntarios y colaboradores que forman parte de las empresas del Grupo Romero. Wichay es otro de los actores del sector, que destaca por ofrecer un programa integral de incubación con los pasos de preincubación, incubación y postincubación para aquellos que postulen, con un capítulo especial para generar comunidad entre profesionales, empresas y emprendedores del sector agrícola de la macro región centro del Perú a través de Wichay Agrotech. Desde la academia, también aparecen actores importantes para el pujante ecosistema peruano de innovación, con posibilidades de incubación y aceleración de proyectos en la Universidad del Pacífico, el grupo Educativo San Ignacio de Loyola, la “Incubagraria” de la Universidad Nacional Agraria La Molina.

ENCUENTRA TU ‘MATCH’ DE SERVICIOS, DE FORMA TRANSPARENTE

En tiempos de pandemia, al requerir servicios para la empresa, siempre existen asimetrías de información, donde los compradores no conocen a todas las empresas proveedoras ni las miles de categorías, sumado a la baja visibilidad o trazabilidad en los procesos de compra. Eso es lo que busca simplificar y transparentar WherEx, plataforma de licitaciones que busca digitalizar la burocracia de la cotización, generar altos niveles de competencia para tener un impacto positivo en los costos de las empresas productoras y mejorar los niveles de transparencia.

‘STARTUPS’ QUE MARCAN EL PULSO INNOVADOR DE PERÚ

Chazki

Tal como su nombre parafrasea, Chazqui es una startup especializada en logística bajo demanda y soluciones para envíos rápidos basadas en modelos de economía colaborativa, para entregar artículos principalmente de retail o Mercado Libre. La empresa, que recibió este año una cifra cercana a US$7 millones en inversión, lo que les ha permitido expandirse por Perú, Argentina Chile y Colombia. Está desarrollando también paralelamente Chazki Food, para competir en envíos de comida con otras aplicaciones populares como Rappi.

Ayllu

A través de una aplicación que busca convertirse en un “agrobox” para agricultores, principalmente a aquellos pequeños productores rurales, y ofrece soluciones para problemas agrícolas, ya sea plagas, enfermedades, factores de clima, entre otros, con tutoriales para reconocer estos problemas, mientras ayuda a optimizar los recursos y mejorar la producción de cultivos mediante la metodología de niveles críticos, asistencia personalizada y contactos comerciales para vender sus productos.

Agros

Ganadora del premio Innovation inclusive challenge del MIT (EE UU), esta startup se preocupa de tender puentes financieros para los pequeños productores, ante la falta de confianza del sistema financiero. Esta iniciativa creó identidades digitales para los 500 agricultores a los que ofrecían servicios de teleagronomía, y para ello recolectaron información dispersa sobre el productor, desde pagos por los servicios de agua, afiliación a cooperativas hasta certificados de capacitaciones y de la autoridad sanitaria nacional, que el agricultor podría exhibir mediante un código QR y hacer negocios. El modelo fue testeado con préstamos de un fondo de inversión estadounidense y tuvo un repago del 100%. A la fecha, Agros ha creado identidades digitales para 3.000 productores de mango y banano de Piura y este año prevé alcanzar a 20.000, sumando las cadenas de café y cacao en San Martín y Cajamarca. Además, está testeando el modelo en Etiopía, en alianza con una ONG local.

Ento Piruw

Emprendimiento que propone una alimentación nutritiva y ecosostenible a través de productos a base de insectos (aptos para el consumo humano). A través de la biotecnología, esta empresa peruana viene desarrollando productos alimenticios con un alto valor nutricional, basados en insectos (Tenebrio Molitor), aprobados por la FAO. Ganó el premio a la ‘Mejor propuesta nutricional 2019’ a nivel mundial, ante más de 60 países, en el concurso Future Agro Challenge 2019. Han elaborado ‘Demolitor’, una barra energética fortificada a base de gusanos de harina, cacao orgánico, Kiwicha, miel de abeja y tarwi. Este producto contiene 2 veces más hierro que la carne y es altamente eficaz en la lucha contra la anemia. En deportistas de alta competencia, puede mejorar, incluso, los niveles de hierro en solo dos semanas. También han desarrollado snacks orgánicos y chocotejas, ambas elaboradas con larvas.

Savia Espárrago

Esta empresa desarrolló un suero fisiológico capaz de extender la vida postcosecha de la hortaliza por hasta 15 días, y viabilizar el envío por barco de este producto, logrando así hacerle frente a un antiguo problema que asedia al espárrago que se agudizó en tiempos de pandemia, en la que la disponibilidad y los precios de envíos por avión (medio tradicionalmente empleado hasta ahora para llegar a Estados Unidos o Europa), se volvieron inciertos y volátiles. Esta tecnología en base a la savia natural del cultivo se aplica al final del proceso del packing en unas bandejas especiales, que reemplazan a la toalla absorbente que se suele utilizar, donde los espárragos se colocarán parados para que absorban la savia durante todo el trayecto. Como resultado final, se observa que el espárrago mantiene su peso original, mantiene el color -la clorofila no se desestabiliza- y retrasa la senescencia  de la hortaliza. Con ello, aumenta la vida en anaquel en al menos tres días que, para efectos del espárrago, es importante porque eso significa un 50% más de vida en anaquel.

A través de inteligencia artificial, una persona puede ingresar un requerimiento y el sistema arroja todos los ‘match’ o proveedores mejor posicionados para la solicitud. “Nos dimos cuenta que la agricultura y la agroindustria tenían mucho que avanzar en costos y en bajar las asimetrías de información, con miles de proveedores en miles de categorías, pasando por el campo, por el packaging, por los repuestos, por los servicios de plantas, servicios de transporte, entre otros”, señala Felipe Manterola, cofundador y gerente de ventas de esta plataforma, que inició sus operaciones en Chile, pero ya cuenta con presencia en Colombia, México y Perú, y que este este año logró cerrar una ronda de inversión para concretar la expansión a América Latina con Venture Capital de Chile, Estados Unidos y México por US$7 millones.

Los productores, pero también toda la cadena, deben tener claro que toda novedad puede marcar tendencias, aunque  no signifique necesariamente una mejora. Hugo Poblete, gerente de producción agrícola de La Rosa Sofruco -una de las sociedades agrícolas más grandes en Chile en el mercado de fruta fresca, frutos secos, alimentos envasados y vinos-, subrayaba recientemente en la última edición de Fruit Trade, en Santiago de Chile, que “no se debe tener miedo en incorporar nuevas tecnologías”, siempre y cuando vayan de la mano con el compromiso de utilizarlas, y no flaquear cuando se presenten inconvenientes o solo para seguir ‘modas’. Además, añade que, “antes de incorporar nuevas tecnologías, se debe analizar qué se quiere conseguir con ella”, algo que debe ir de la mano de una constante capacitación para los trabajadores “todas las temporadas”. Esto último es un aspecto fundamental para incorporar cualquier tipo de tecnología en el campo, según Poblete, quien lidera una de las empresas que destaca en Chile por su integración agroindustrial y un afán de innovación permanente, que no se contradice con su larga historia de casi 200 años.

Lo otro son los ensayos en el campo… o en el campus. Si la tecnología no pasa la prueba de fuego de trabajar en un ambiente real, difícilmente tendrá éxito en el futuro. Eso bien los saben los creadores de Kiwibot. De origen colombiano, jóvenes emprendedores crearon un robot para ‘delivery’ que puede trasladar comida a diferentes lugares. En agosto pasado, sus creadores cerraron un trato con el gigante Sodexo para repartir comida en campus universitarios de tres universidades de EE UU.

DRONES SE DIVERSIFICAN Y REINVENTAN

Muchas empresas proveen con drones y otras prestan servicios relacionados a estos artefactos voladores, que cada vez han logrado diversificarse en más tareas en el sector de la agricultura como vigilancia y monitoreo de los cultivos, detección de plagas y enfermedades, control de riego mediante la identificación de áreas con escasez hídrica, aplicación de plaguicidas, entre otros. Parece que ha pasado mucho más tiempo desde que se utilizan, pero los drones rondan los campos y fundos sólo desde la campaña 2014/15, cuando se comenzaron a usar para realizar tareas de pulverización. Sin embargo, con el correr del tiempo se le han ido incorporando diferentes herramientas tecnológicas que ayudan incluso a detectar la presencia de malezas, a seleccionar áreas para aplicar agroquímicos, conocer la salud de los cultivos a través de análisis multiespectrales o estimar el rendimiento de las plantas.

Alejandro Fuentealba, CEO de operaciones de la empresa GA Drone Solutions, comenta que “lo que hoy buscan los productores es información completa y precisa sobre la salud general de los cultivos para tomar decisiones informadas, con la mayor cantidad de datos posible”.  Otra de las ventajas que se pueden obtener con el uso de drones es el tema de análisis multiespectrales, capturada mediante detectores fotoeléctricos que transforman los niveles de radiancia, procedentes de la superficie terrestre, en valores numéricos y su uso puede entregar información sobre el rendimiento de los cultivos, conteo de plantas e identificación de problemas de población o espaciamiento.

Marco Sepúlveda, CEO para Chile de Aerodyne, señaló que “ha pasado que clientes compran tecnología de punta, para ser operada por ellos mismos, y luego esa tecnología termina guardada en una bodega”, refiriéndose a lo que ocurre con últimas tendencias y la capacitación disponible. Pese a esta anécdota, dentro de toda la gama de productos que ofrece Aerodyne, destacó recientemente uno de sus últimos avances en drones enfocados en vigilancia y seguridad, para volar en “lugares críticos”, con un modelo de dron autónomo que es capaz de volar cada 40 minutos y hacer patrullajes aleatorios en zonas definidas, para luego volver a su caja donde carga batería y despega nuevamente. “La sola presencia de un dron volando a 100 metros sobre uno puede ser un elemento disuasivo”, señaló Sepúlveda, algo que puede ser muy costo efectivo en zonas donde suele haber robo de frutas, por ejemplo.

Precosecha y manejo

SPACE AG: TODO EL CAMPO DIGITAL

Si bien Space AG (www.spaceag.co) comenzó hace 7 años “evangelizando” sobre el uso de drones en la agricultura del Perú, hoy la empresa ha logrado éxito gracias a su transición hacia una compañía de software para las diferentes necesidades de la agricultura, pensando desde pequeños a grandes agricultores. Hoy Space AG, con presencia en Perú, Chile (abrirá una oficina durante Octubre en Santiago) y Colombia, cuenta con Raptor Forms, un cuaderno virtual que permite transformar las cartillas de evaluaciones en formularios digitales, integrando múltiples fuentes de información en un solo lugar; y Raptor View, que permite realizar inspecciones de campo y monitoreo de cosechas utilizando imágenes satelitales, permitiendo ver en tiempo real el avance, calidad y cumplimiento de la cosecha. La compañía este año ha recaudado sobre US$1 millón en inversiones de diferentes personas que han apostado por este emprendimiento, así como de Yield Lab, uno de los grandes actores en la inversión en tecnología.

César Urrutia, CEO de Space AG, en conversación con Redagrícola señala que “hoy nos estamos enfocando no solamente en el cultivo en sí, sino  también en atacar esa parte baja de la pirámide, como el cosechador, el podador, el evaluador, para poder darle herramientas que eleven la calidad de vida de esta persona, ya que hoy el recurso humano puede ser la parte más valiosa de la cadena”, en medio del contexto donde es cada vez más difícil atraer personas a trabajar en el sector. “Lo que realmente queremos hacer es tener un impacto en la visión del productor, a través de tecnologías que hagan más rentable y que eleven la calidad de vida de la persona que trabaja en el campo”, apostando por mejorar las condiciones laborales y de comunicaciones de los trabajadores con las gerencias.

“Hoy adoptar la tecnología ya no es opcional, y añadiría que el COVID ha impulsado el uso de tecnología. El agricultor, especialmente los gerentes se han dado cuenta que no es “bonito” tenerlo, sino que es imprescindible, incluso a niveles de rentabilidad del negocio”, señala Urrutia. La compañía hoy está concentrada en cultivos de alto valor, como los arándanos donde trabajan con un gigante como Hortifrut, mientras que en aguacates con Mission, otro referente de la industria.

Semillas

ANDES AG

La empresa chilena (www.andes.bio) desarrolló una innovadora tecnología que permite que bacterias benéficas se mantengan vivas por más tiempo dentro de una semilla. En una primera etapa han trabajado con bacterias que confieren nitrógeno a las plantas que colonizan, y ya han levantado US$8 millones en EE UU. Ya cuentan con su primer producto comercial (Microprime) y  establecieron alianzas con algunas de las semilleras más importantes del mundo.

Poscosecha

POLYNATURAL: recubrimiento natural para extender la vida de la fruta

Como si fuese una segunda cáscara, Polynatural (www.polynatural.cl) ofrece una cobertura totalmente natural para mantener la frescura de la fruta que recubre y prolongar su vida poscosecha. Este emprendimiento, que inició en 2016, busca reemplazar los productos sintéticos, generalmente ceras muchas veces en base a productos derivados del petróleo, que usualmente recubrían frutas en sus viajes a destino. Actualmente, esta empresa nacida en Chile pero con distribución en Perú, Argentina, México y EE UU, ha desarrollado su producto Shel-Life para nectarines, ciruelas, paltas, manzanas y están comenzando con el desarrollo -bastante avanzado- para jengibre y arándano, según reconoce a este medio Francisco Palma, CTO y fundador de Polynatural.

La empresa, que hasta la fecha ha recaudado en torno a un millón de dólares en la ronda de inversión que levantaron, mantiene la intención de recibir nuevos inversores para continuar su expansión tanto en la oferta de sus productos como su representación en los mercados. “Tenemos un producto que está ad portas de salir que es para cítricos, por lo tanto, ahí tenemos oportunidades, pero ahora el foco de la compañía en esta etapa es su desarrollo comercial, por ejemplo, en manzanas orgánicas en Estados Unidos, paltas en México y en Perú, también jengibre en el país incaico, pomáceas en Argentina y todos los mercados que podamos abordar en Chile”, señala Palma, bioquímico y PhD, sobre sus objetivos y mercados. Su producto Shel-Life es una emulsión 100% natural (basada en plantas) fabricada con extractos naturales, lípidos y polímeros vegetales que forma una cobertura sobre la fruta. Su principal función es reducir el fruit waste o desecho frutal mediante el control de la deshidratación y el crecimiento de microorganismos. Su fundador remarca que este recubrimiento si bien tiene un impacto en el crecimiento de microorganismos y permite alargar la vida de los frutos que recubre, “no es un fungicida por ningún punto de vista”, para no confundir.

Poscosecha

PIXOFARM, fotografías inteligentes

Si bien es una ‘startup’ austriaca, Pixofarm (www.pixofarm.com) ya cuenta con clientes en Sudamérica, específicamente en Chile, gracias a un tecnología que, con una simple toma de fotografías con un smartphone a una cierta cantidad de frutas y árboles, puede proporcionar datos fiables de seguimiento y previsión del rendimiento de sus huertos. Con estos datos, por ejemplo, se puede planificar y optimizar de manera eficiente sus actividades operativas como logística, empaque, almacenamiento, ventas y marketing.

“Utilizamos inteligencia artificial, aprendizaje automático y tecnología de procesamiento de imágenes para detectar, medir y contar frutas con precisión y calcular pronósticos”, señala su CEO, Farid Edrisian. La compañía fue fundada en 2019 en Viena y actualmente cuenta además con clientes en más de 20 países de Europa, África, Oceanía y Sudamérica. “Nuestro objetivo es convertirnos en la herramienta de estimación de rendimiento de fruta número uno del mundo”, señala Edrisian, indicando que sus planes a corto plazo incluyen expandir su oferta en toda la cadena de valor de la producción de frutas, donde lanzarán una solución de poscosecha para contar y medir frutas en los contenedores de cosecha.

“Como solución 100% digital, cualquier productor puede descargar la aplicación y comenzar a obtener los beneficios”, destaca el CEO de la compañía, que ha podido expandirse rápidamente gracias a un acuerdo de inversión y asociación con UPL, una de las principales empresas de insumos agrícolas del mundo.

Precosecha y manejo

INSTACROPS, asesor artificial

Instacrops (www.instacrops.com) es unas de las ‘startups’ que ha agarrado más vuelo en América Latina. Si bien en un comienzo se enfocaron en desarrollar dispositivos para detectar plagas, hoy desarrollan hardware que incorpora IoT y un software para la agricultura, integrando diversas fuentes de datos, técnicas de inteligencia artificial y visión computacional, con el objetivo de recopilar información sobre parámetros claves de tus cultivos en una misma plataforma, para transformarse en un asesor virtual y obtener recomendaciones en tiempo real. Si bien partieron en Chile, hoy están presentes en Colombia y México. Mario Bustamante, CEO de Instacrops, comenta que en 2021 recaudaron US$2.8 millones en una ronda de financiamiento liderada por fondos de inversión chilenos. “Con este último financiamiento hemos crecido en forma acelerada, ampliando nuestros equipos en cada mercado, optimizando nuestro actual portafolio de servicios y desarrollando nuevas tecnologías para la industria”. La empresa actualmente tiene su matriz en EE UU y tiene como objetivo a mediano plazo seguir expandiéndose a mercados como Brasil y Europa. “Nuestra misión es que cada agricultor pueda contar con una paleta de servicios tecnológicos que le permitan monitorear todos los parámetros claves de su campo, y así obtener cosechas excepcionales utilizando los recursos precisos”, subraya.

Agua y riego

SPECTRUM: ¿adiós a las calicatas?

La tecnología en la agricultura debe apuntar a ahorrar mucho tiempo y dinero en procesos, y Spectrum (www.specmeters.com) cuenta con herramientas que pueden ayudar a mejorar la toma de decisiones y olvidarse de métodos centenarios como las calicatas. Con el TDR 350, dos varillas perforan el suelo y entregan la información georeferenciada relativa a las condiciones del suelo y humedad, recolección de datos que puede ser enviada y vista en el smartphone o en el Software SpectConnect donde se puede acceder a la información detallada de los últimos 6 meses.

Carlos Toro, director de ventas de Spectrum para las Américas, señala al respecto que esta herramienta sin duda puede dejar de lado la calicata, ya que esta práctica “solo te está dando los datos de un lugar específico y con ese lugar estás tomando decisiones para todo el campo, y eso no es realista. Si bien es una práctica que se ha utilizado varios años y es de mucha utilidad, no es muy precisa, indica y añade que al gasto de tiempo en utilizar una calicata hay que considerar también la maquinaria o tener personas con una pala para abrir un hoyo, “mientras que con el TDR 350 simplemente se perfora, se lee y se toman decisiones”.  Spectrum cuenta además como novedad con la serie 3000 de estaciones meteorológicas, que permite de forma portátil medir desde las condiciones más básicas del clima como la humedad relativa, dirección del viento y rayos UV, incluso calcular la transpiración, en un mismo equipo. “La tecnología nos está ayudando a ser más rentables cada día, entonces la idea es que masifiquemos el uso de la tecnología en todos los predios agrícolas”, destaca Toro.

Agua y riego

MODULAR: riego y análisis sin cables, para zonas tan desérticas y extremas como Marte

El sur de Perú, el norte de Chile y parte de Bolivia cuentan con las zonas desérticas más áridas del planeta, donde la Nasa ha probado sus rovers para investigar Marte. Estas condiciones extremas, más que un problema, fueron una oportunidad para Ancestral Tech (www.ancestraltech.com), creador de Modular, que presta un servicio con Modular On/Off, que consiste en piezas que parecen bloques de Lego y pueden interconectarse para monitorear, controlar, automatizar el riego y eliminar el uso de cables, que usualmente van desde el equipo central (como casetas de riego), que lo regula hasta cada válvula por donde sale el agua, algo clave para las condiciones climáticas y de radiación solar que hay en estas zonas, donde normalmente se corroen o queman los cables.

Este emprendimiento chileno está radicado en la ciudad Arica, donde trabaja principalmente algunos gigantes de la industria de las semillas como Syngenta o Corteva, y pese a su corta vida ya ha recibido financiamiento de organismos locales (FIA) y es finalista en un concurso de innovación en el país vecino (Avonni). “Ofrecemos una agricultura de precisión para los desiertos del mundo. Hoy, las semilleras necesitan una alta resolución por metro cuadrado, hablamos de invernaderos de media hectárea, con plantas que están a centímetros de distancia, con proyectos muy sensibles, entonces, para ellos es muy importante ver planta por planta como está la temperatura, la radiación; y ahí toma mucho valor hablar de metros cuadrados, no de hectáreas”, dice su creador Christian Aravena.

A la vez añade que “en un invernadero puede haber fácil 30 proyectos distintos, y cada uno necesita ser monitoreado de forma particular, y nuestro producto se adecua muy bien a eso”, destacando las facilidades que otorga para riego y monitoreo en condiciones extremas, reduciendo también la dependencia a la supervisión humana, ante un recurso humano cada vez más escaso en la agricultura, más aún en zonas desérticas que suelen estar más relacionadas a otras actividades como la minería.

Polinización

BEEFLOW

Así como se describen algunos superalimentos para los humanos, este emprendimiento argentino formula un superalimento para las abejas, claves en la polinización de los cultivos.

La empresa (www.beeflow.com), dependiendo de la especie que se quiera polinizar, formula alimentos para estos insectos con atrayentes para la flor o fruta que se poliniza (como arándano o almendro, por ejemplo). Este alimento nutritivo permite a las abejas realizar hasta siete veces más vuelos y trasladar más del doble de su carga de polen habitual; esto ya que los nutrientes mejoran el sistema inmunológico de las abejas para manejar condiciones más frías y también aumentan su atracción por la flor en particular que el agricultor quiere que se polinice.

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