fbpx icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Noviembre 2020 | Arándanos

Proyecto de INIA Chile

Desarrollan tecnología verde para fortalecer exportación de arándanos

La importancia de disponer herramientas altamente seguras para controlar la pudrición de los arándanos durante su transporte llevó al equipo de la Unidad de Postcosecha de INIA La Platina a generar un método inocuo y altamente efectivo que permita impulsar, aún más, la venta de esta cotizada fruta a mercados distantes e incluso tan exigentes como el orgánico.

La iniciativa consiste en desarrollar un dispositivo con actividad antifúngica que actúa de manera complementaria a las tecnologías de postcosecha actualmente en uso. Pablo Ulloa, especialista en envases de INIA La Platina detalló que esta herramienta contiene microorganismos encapsulados liberadores de compuestos orgánicos volátiles (COVs), con actividad antifúngica a bajas temperaturas, permitiendo de manera segura incrementar la vida útil de arándanos sin modificar sus características de calidad y propiedades organolépticas.

El proyecto IDEA ID20I10197 titulado “Dispositivo generador de compuestos volátiles de origen bacteriano para reducir las pérdidas ocasionadas por Botrytis en arándanos: Una alternativa sostenible para llegar a mercados distantes” nació basándose en estudios previos realizados por los investigadores de INIA, quienes evaluaron el efecto fungistático de los COVs generados a partir de un microorganismo antártico.

El director del proyecto y encargado de la Unidad de Postcosecha de INIA La Platina, Bruno Defilippi explicó que los resultados obtenidos, tanto in-vitro con aislados de Botrytis sp., como in-vivo con arándanos en postcosecha, permitieron establecer un nivel de control o inhibición, tanto a temperatura ambiente (20-22°C), como después de un período de 45 días de almacenamiento a 0°C.

El especialista en postcosecha destacó que “la solución propuesta es novedosa, de mínimo impacto medioambiental (tecnología verde) y muy diferenciadora de las soluciones tecnológicas existentes para el control de Botrytis cinerea en esta fruta”. Además, agregó que los investigadores e investigadoras que trabajan en esta iniciativa tienen distinto tipo de formación académica, por lo que la aproximación a solucionar esta problemática es de forma multidisciplinaria lo que constituye una gran ventaja.