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Uva de mesa

03 de mayo de 2017
Uva de mesa en Ica

Análisis inicial de la campaña 2016

Análisis inicial de la campaña 2016

La actual campaña de la uva de mesa estuvo marcada por una baja productiva, que se dio tanto en Ica como en Piura. En la primera zona productora esta se manifestó debido a una desuniformidad de racimos que afectó, en general a variedades como Flame, Superior Crimson y hasta la propia Red Globe, especialmente a aquellas que se podaron temprano (mayo e inicios de junio). El problema se hizo más patente en parrones que no tuvieron una buena poscosecha, que se vieron afectados por una baja fertilidad y una mayor presencia de corrimiento de racimos. Otros factores que no ayudaron a que esta fuese una campaña normal fue la escasez hídrica y las altas temperaturas.

Por Luis Garavito Calmet, Grupo de Profesionales de la Uva de Mesa de Ica (GRUVA).

BAJA FERTILIDAD

Según lo visto en nuestros campos y también en el resto del valle, la gran mayoría de las empresas agrícolas de la zona ha presentado esta campaña problemas de baja fertilidad, expresada en diferentes tipos de racimos en una misma planta (grandes, medianos, pequeños y pampanos) en variedades como Flame, Superior, Crimson e incluso Red Globe. Asimismo, se vieron afectadas por un corrimiento de racimos, es decir, racimos mal formados internamente y racimos que no cumplieron su ciclo de formación y fueron podados en una época temprana del año.

Luis Garavito, de GRUVA.

Esto se ha atribuido a diferentes factores:

La mala inducción de racimos en la campaña pasada: Este es un proceso que ocurre en la uva de mesa poco antes de floración. Esta campaña se ha podido ver lotes con mayor desarrollo vegetativo, más vigorosos y sombreados; que inducen a una menor formación de racimos para la siguiente campaña o racimos más pequeños. El problema fue más patente en variedades vigorosas como Crimson, aunque también se vieron afectadas otras variedades de vigor medio a alto que, por prácticas de manejo que no fueron adecuadas, principalmente de los programas de riego, fertilización y hormonas, se sobre vigorizaron.

Efecto de nutrición y el riego: en todas las variedades existe una respuesta distinta a la toma de nutrientes, como es el caso del nitrógeno, que es el que más nos direcciona a un sobre vigor. Y es este sobre vigor el que direcciona a la planta a formar más yemas vegetativas que fruteras.

Programa hormonal (exógeno y endógeno): este programa, sumado a temperaturas más cálidas, han hecho que la planta direccione más a inducir yemas vegetativas que yemas fruteras. Una solución a este problema sería pensar más en un programa nutricional que involucre el empleo de productos no cargados hormonalmente, y que su aplicación esté relacionada en función del largo de los entrenudos y el diámetro de brotes. Quizás sería pertinente un apoyo con productos anti giberelicos en este proceso de inducción, según como se vayan presentando las temperaturas en el transcurso de la campaña.

MADURACIÓN O TERMINACIÓN DE LA FORMACIÓN DEL RACIMO

Esta campaña presentó números exactos de racimos por planta en las diferentes variedades de uva de mesa. Estos racimos se asumieron como racimos normales. Sin embargo, al llegar la época de cosecha, no se reflejó en el peso final esperado.
Si bien es cierto que la inducción fue de regular a buena, se ha podido observar una formación heterogénea de los racimos (grandes, medianos y pequeños). Estos racimos llegaron a la poda 2016 pasando primero por etapas de crecimiento de bayas, cosecha y post cosecha, en las que también se

CAMPAÑA A LA BAJA. La baja productiva, en torno al 20 y 25% se ha hecho patente en un gran número de campos iqueños, donde variedades como como Flame, Superior Crimson y hasta la propia Red Globe presentaron una desuniformidad de racimos, que fue en detrimento del peso por planta que se había proyectado.

notaron efectos que afectan la normal terminación del racimo. Dichos efectos son la temperatura, cosechas largas y mayor cantidad de producción, riego y vigor del parronal. Es preciso una búsqueda de más hojas funcionales, es decir, que no se queme la hoja ni que tampoco madure muy rápido en cosecha y poscosecha. Esto se ve en campos con mayor carga , parrones débiles . Son campos que llegan con mucho menos follaje activo y menos posibilidades de traslocar y guardar reservas.

En general, todas las variedades se vieron afectadas. Hay variedades nuevas que son muy interesantes en cuando a su fertilidad, a la calidad de fruta y precosidad; sin embargo, se deben mejorar aspectos del manejo agronómico en todas, para poder sacar el mejor partido de ellas que, en definitiva, es su potencial productivo, disminución de costos productivos y su especial sabor, que las diferencia por sobre las otras. Las variedades nuevas son prometedoras en cuanto a producción y retornos, pero aún nos falta determinar si son variedades viajeras y que no presenten problemas de escobajo o desgrane. Pero quizás lo más importante conocer cuál será su comportamiento a lo largo de los años en el Perú. Estos primeros años se muestran interesantes pero hay que seguir evaluándolas para tener un manual de manejo de acuerdo a nuestras realidades. Es importante aprender de los errores que se han cometido con Red Globe y que tienen que ver con los excesos de carga, el uso adecuado de hormonas, las podas tempranas, el manejo del riego y la fertilización.

ANÁLISIS DE YEMAS

Es preciso aprender más en el tema de análisis de yemas y comprender en qué momento se perdieron los racimos o saber cuáles son los momentos críticos que debemos potenciar para definir una mejor calidad de racimos, sobre todo porque hoy en día las condiciones climáticas no son las mismas de hace diez años y, por consiguiente, el manejo debe adaptarse a estos cambios climáticos.

Este año los primeros análisis han. Hubo algunos que indicaron una óptima fertilidad de yemas, pero que finalmente no se reflejaron en el brotamiento y, a su vez hubo lotes que mostraban poca fertilidad y después sorprendieron con buena presencia de racimos. Esto ocasiono que tras ver que se presentaba un porcentaje no claro entre racimos pequeños o medianos y grandes, se decidiera partir la campaña tratando de asegurar el número de racimos a brotamiento, podando a más yemas, planificando una poda con un 15 -20% más de yemas en general.

Esto resume finalmente que la campaña partió con una mala inducción y terminación final de racimos (racimos pequeños y medianos). lo que ocasionó que los primeros lotes brotaran con menor numero de racimos en tipo y numero por planta , si se lo compara con la campaña anterior. Todo ello va sumando para finalmente ver los resultados en campos con mayor porcentaje de corrimientos que en campañas pasadas. Las podas muy tempranas provocan pérdidas de racimo. Esta es una etapa crítica porque de ella depende que el racimo se pierda o se salve. Además es clave para saber si el racimo viene con hombros pobres o mucha uvilla e incluso para saber si es necesario realizar un trabajo intensivo de raleo. Se ha podido ver en esta campaña que aquellas podas que se realizaron de forma tardía y donde hubo una mejor poscosecha, hubo un mayor número de racimos de un mejor tipo.

BUSCANDO UNA SOLUCIÓN. Técnicos y agrónomos de los diferentes fundos de Ica (Agrokasa, Agrícola La Venta, Agrícola Yaurilla y Agrícola Sol de Villacurí, entre otros) se han reunido periódicamente para analizar los diferentes problemas que han debido enfrentar esta campaña de uva de mesa.

PRACTICAS PARA AUMENTAR FERTILIDAD DE YEMAS

Tenemos que buscar un brote más equilibrado en desarrollo que nos permita tener buen calibre, producción, terminación de fruta y buena fertilidad de yemas son el camino a seguir en una situación de clima semi tropical, como la que hubo esta campaña.

Así como hemos aprendido cuántos racimos y cuántos brotes debemos dejar por planta y por cargador, cuántas bayas debemos dejar por racimo; es necesario conocer cuál es el material de poda que necesitamos, para de este modo poder asegurar una buena fertilidad. Por ello es que es preciso hacer un seguimiento a la yema, desde que se induce a yema frutera hasta su terminación en poscosecha, es decir, la poda.

Es preciso señalar que los lotes que fueron podados más tarde, los lotes repodados y los lotes que llegaron con mejor follaje de hoja funcional; fueron lotes que esta campaña presentaron un mayor número de racimos y una mejor conformación de estos.

TEMPERATURA Y RADIACION

En Ica la situación climática ha variado las últimas campañas, donde se han presentado climas muy diferentes a los que había en el valle. Si bien es cierto que en esta zona productiva se ha aprendido a hacer uva de mesa en invierno (podar, lograr un crecimiento de los brotes, floración y crecimiento de bayas en climas más fríos) también hemos aprendido a conocer qué es lo que nos quita el frío.

El desafío hoy en día pasa por entender qué nos quitan las altas temperaturas, sobre todo en las época de post cosecha, donde, según una apreciación personal, no estamos llegando con hojas ni con raíces fuertes a la poda, sino todo lo contrario. Estamos llegando defoliados y sin raíces fuertes y, ante estas temperaturas más altas, la formación de racimos no se produce al 100%. Por ello es que los campos han presentado brotes amarillos y racimos corridos. En el valle se ha observado esta campaña que quienes han tenido fertilidad de yemas altas, son quienes han llegado a poda con una hoja fotosintéticamente activa. Sin embargo, aquellos campos que se defoliaron por culpa de malos riegos, que están ubicados en suelos arenosos o pobres y que quemaron follaje muy temprano, se ha comprobado que son campos que no han tenido buena oferta de fruta esta campaña.

Esta campaña, según lo visto en Ica, y también en Piura, es de mayor cantidad de fruta y mejores racimos en aquellas plantas que recibieron más iluminación, que tuvieron un adecuado programa nutricional, que tuvieron siempre agua disponible para regar y que estuvieron frenadas en su desarrollo. Se muestra una tendencia de mayor fabricación de reservas por parte de la planta. Una planta que trabaja fisiológicamente bien, trabaja internamente en producir más carbohidratos. Esto, sumado al uso de bloqueadores solares para ayudar a reducir los efectos de la radiación y mejorar la fotosíntesis neta y reducir el estrés y bajar la temperatura en la planta, ha posibilitado un mejor número, tamaño y tipo de racimos.

¿QUÉ SE HA BUSCADO EN LAS VARIEDADES VIGOROSAS?

En las variedades vigorosas Sweet Celebration , Jack’s Salute y Crimson en las que es posible encontrar entrenudos que van de 15 a 20 cm, se observó que tanto la fertilidad fue baja y el tipo de racimo fue débil y pequeño. Estas variedades brotan muy bien y su desarrollo vegetativo es mayor a las variedades que comúnmente hemos trabajado (Red Globe, Flame y Superior). Por este motivo es que en esta campaña hemos buscado el uso de reguladores de crecimiento con el objetivo de retardar el crecimiento vegetativo de las plantas y, de paso, aumentar producción y calidad de la fruta, cuidando el uso de producto cero residuos o bien que no haya trazas de algunas moléculas cuando se trata de fruta que va a ser exportadas.

Asimismo se está en la búsqueda de reguladores de crecimiento del brote para detenerlo y frenar el corrimiento. Es decir frenar el brote por un periodo corto, tratando de potenciar al racimo en lugar del brote. En este caso, se han usado productos como Florone y Pix (cloruro de mepiquat) y quizás algún uniconazol, en algunos ensayos. Hasta el momento Florone es el que mejor ha actuado y no tiene problemas de residuos como el uniconazole.

Asimismo, lo que interesa es regular el uso de giberelinas, y lo que se busca es jugar en contra de la giberelina. Por esta razón es que se puede aplicar diferentes tipos de inhibidores de biosíntesis de giberelinas que actúan como retardantes de crecimiento en los cultivos. Hay varios activos de este tipo: Paclobutrazol, Uniconazole, Prohexadione calcio, Trinexapac ethyl y Daminozide, entre otros que estamos ensayando .

RAICES y MENOR CANTIDAD DE BAYAS POR PLANTA

Esta campañas las raíces se presentaron tarde debido a que, por evitar corrimiento de racimos, se distanció mucho el riego, lo que produjo un aumento de los niveles de sales y las plantas sufrieron una intoxicación que les impidió hacer raíces de forma normal. A medida que los riegos fueron más frecuentes, ayudados también con lavados de sales, la emisión de raíces fue normal.

Durante esta temporada no se ha comprobado una diferencia en el peso de las bayas. En cambio, lo que sí se ha visto, y como ya se mencionó, es una desuniformidad de racimos dentro de una misma planta. Esto es lo que ha marcado el año a todos los que estamos acostumbrados a hablar de número de racimos por planta y no de bayas por planta. Entonces, cuando decimos que la planta tiene 25 racimos, ese es el número necesitamos para sacar adelante la cosecha. Sin embargo, si en esos 25 racimos hay diferentes tamaños, el panorama es completamente diferente. No es lo mismo 25 racimos por planta que decir 3,000 bayas por planta (25 racimos de 120 bayas). Cuando el tamaño del racimo varía entre 60, 80, 100 o 120 bayas, es que nos damos cuenta que solo teníamos entre 2,000 y 2,200 bayas y nos las 3,000 que se necesita para sacar adelante una buena cosecha.

La variedad que más problemas tuvo en la campaña fue Flame, concretamente porque hubo mucha diferencia entre podas tempranas (mayo) y tardías (finales de junio a julio). Entonces, se hace preciso realizar un mejor trabajo en los ejercicios de la Ecuación Productiva, es decir, conocer cuántas yemas y brotes se tiene por planta, a fin de determinar si se está en los rangos de bayas por racimo, bayas por planta, bayas por hectáreas versus los pesos por bayas. De esta manera podremos ver si existe una variación, comparándolo con los históricos. Es priroritario realizar más y mejores mediciones, con el objetivo de comprobar cuál fue el problema principal.

EL AGUA, UN PROBLEMA LATENTE

La escasez hídrica es permanente en una zona como Ica y este año también lo ha sido en Piura. Este año fue un problema que golpeó fuerte a las producciones iqueñas de todo el valle. Los malos cálculos con el fin de obtener los volúmenes esperados en metros cúbicos, sumados a un clima más tropical, causaron graves problemas de calidad final en la fruta. Sin embargo, el principal problema y factor multiplicador es la escasez de agua en toda la época de mayor demanda, que impide realizar labores básicas orientadas a conseguir la calidad y condición final.

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