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Marzo 2020 |Noticias

Por efectos del COVID19

Agroexportadores tendrán que protegerse frente a los retrasos navieros

Los efectos del COVID19 en la logística de los envíos de las frutas y hortalizas peruanas pueden generar retrasos en las navieras y en los precios finales. Para ello, Sebastián Osman, country manager de Araya & Cía. Abogados, brinda algunas recomendaciones a los que están próximos a embarcar su mercadería, como es el caso de los productores de paltas.

Gabriel Gargurevich Pazos

Esta entrevista se realizó aun cuando la enfermedad se concentraba en China. En la actualidad muchos de los problemas logísticos se podrían incrementar, según se expande la pandemia por el mundo.

-¿Cuáles son las principales recomendaciones que brindan a las empresas peruanas sobre el coronavirus?

-Lo que se puede hacer es seguir, básicamente, algunas medidas preventivas. Por ejemplo, se debe hacer un quality control, o un control de calidad, de la mercadería cuando llega a puerto de destino, de todos los containers; lo que se busca con esto básicamente es tomar una foto del momento en que llegó la mercadería para saber cuál era su calidad y condición cuando tocó el puerto de destino. La venta de la mercadería perecedera se enmarca en distintos medios de pago, como el precio fijo, la libre consignación, el mínimo garantizado… En China, uno de los más comunes es el mínimo garantizado, que significa se va a pagar un valor mínimo establecido por tu mercadería; si yo te entrego la fruta con la calidad y la condición acordada, entonces tú deberías pagarme ese mínimo precio que establecimos.

-¿Qué pasa si luego del control de calidad la fruta no está en las condiciones acordadas?

-Si yo veo con el quality que la mercadería no está bien, puedo reclamarle a la naviera o llamar a mi seguro para que me pague porque la mercadería llegó mal por el tránsito. Segundo punto: cada vez que un transportista llega tarde al puerto de destino, hay que presentar un reclamo a la naviera, para que quede todo registrado, para dejar constancia de que hubo un retraso. Tercer punto: si ese retraso pasa de los tres días, lo que hay que hacer es llamar a un inspector del seguro para que haga una inspección de la mercadería, esto es como el quality control que comenté, pero más profundo, con una persona sumamente experta en el área, mucho más detallado, de más peso. Así, en el caso de que la mercadería llegue mal, es más fácil que tu seguro te pague a ti como exportador, pues fue su propio inspector quien verificó que la mercadería estaba mal. Entonces después puedes encontrar la manera de cobrarle a la naviera. Por último, aunque suene obvio, tiene que ver con el hecho de que los exportadores deben mantenerse constantemente en comunicación, preferiblemente escrita, con sus recibidores, en relación a la  mercadería, el transporte de la misma, a los precios en el mercado.

-¿Qué va a pasar con la palta peruana, en este contexto?

-La temporada de palta más cercana, es en marzo, abril. Y es muy probable que el coronavirus continúe en ese entonces. Lo que se aconseja a los exportadores es tomar en cuenta las mismas cuatro  previsiones que comenté, firmando algún contrato o acuerdo comercial, estipulando las condiciones comerciales de las transacciones. Una de las cosas más importantes que los productores de palta tienen que hacer, es regular o establecer de manera previa cómo se realizará la inspección de la mercadería en destino, cuando empiece la temporada. Hay que protegerse, tomar medidas preventivas.

INICIO DE LA PANDEMIA

-¿Cómo ha afectado en un inicio esta situación a países como Perú y Chile?

–La manera cómo afectó esta situación a ambos países es muy distinta. A Chile le sobrevino la coyuntura del coronavirus justo cuando tenía 1,500 contenedores de cereza y otros 1,500 de mercadería yendo hacia China, entre cereza y otras frutas; lo golpeó en un momento muy importante porque en China la cereza, en Año Nuevo chino es muy demandada. Estamos hablando de 3,000 contenedores que no se llegaron a entregar; estamos hablando de pérdidas que podrían alcanzar los US$ 100 millones. La situación en Chile es muy delicada.

-¿Y en el caso de Perú?

-A Perú le sobrevino la coyuntura del coronavirus cuando ya había terminado las exportaciones de uva y mango, en octubre, noviembre del año pasado; lo que queda, en relación a China, es la última cola de exportaciones de arándanos, cuya temporada termina ahorita en febrero –esta entrevista se realizó el 14 de febrero–, se trata de los últimos contenedores; en marzo y abril empieza la temporada de palta… Lo pongo así, en relación a Perú: tengo una situación del pasado, otra del presente, con los arándanos, y una situación del futuro, con la palta. Pero hay algo que me gustaría dejar en claro: en el Perú, en este momento, no hay razón para entrar en crisis; las exportadoras peruanas que nos han hecho consultas, apuntaron más a prevenir problemas, pero no porque hayan tenido problemas específicos.