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Paltos

27 de agosto de 2020
La precocidad es la principal característica de este valle

Agrícola Alaya y las ventajas de producir paltos en Olmos

Agrícola Alaya y las ventajas de producir paltos en Olmos

Tras instalarse en Perú, a los clientes que abastecía medio año desde Chile, ahora los puede proveer durante nueve o diez, gracias a las producciones de Agrícola Alaya en Olmos. Aquí esta firma maneja 600 ha de paltos Hass desde 2017, cuando completaron las primeras siembras. El reto es claro, y pasa por abastecer a los mercados con fruta de calidad los doce meses del año.

Rodrigo Pizarro Yáñez

Tras evaluar otras zonas productoras del norte del Perú, como Chavimochic, Agrícola Alaya iniciaba sus operaciones en el Proyecto Olmos en enero de 2016, siendo una de las últimas empresas que se asentó en este territorio. El terreno de 1,000 hectáreas (ha) que recibieron hace poco más de cuatro años, poco y nada se parece al que se ve hoy en día, que está sembrado con 600 ha de paltos Hass y 100 ha de un proyecto nuevo de arándanos (ver Redagrícola n°63) basado exclusivamente en la variedad Ventura.

La decisión de Olmos no fue tomada al azar, sobre todo porque se trata de un valle (irrigación) precoz, donde hay agua de buena calidad. La apuesta de Agrícola Alaya, empresa liderada por inversionistas chilenos.

José Lira, gerente general de Agrícola Alaya.

A diferencia de los terrenos del Ramal Sur, que son más planos, los del Ramal Norte tienen una abundante presencia de dunas. Ello requirió bastante trabajo de nivelación, que se inició en marzo de 2016, con el fin de dejarlo listo para iniciar la primera siembra, en noviembre de ese mismo año, donde se instalaron las primeras 200 ha, finalizando en febrero de 2017. El segundo bloque de 200 ha se sembró entre julio y noviembre de 2017, mientras que el tercero se instaló entre diciembre de 2017 y marzo de 2018.

“El Fenómeno El Niño de 2017 nos agarró con las primeras 200 hectáreas ya sembradas, cuyas plantas más grandes tenían cinco meses. Como estos terrenos tienen un perfil más arenoso que los del Ramal Sur, el agua infiltraba muy bien y no tuvimos ningún problema en el campo, salvo algunos inconvenientes en el acceso al campo, porque los caminos estaban cortados, pero dentro, felizmente, no pasó nada”, recuerda José Lira, gerente general de Agrícola Alaya.

DIFERENCIAS ENTRE PATRONES ANTILLANOS Y ZUTANO

Las primeras 400 ha sembradas se instalaron sobre Zutano como portainjerto, mientras que el último bloque se instaló sobre patrones Antillanos. “Aún es muy pronto para ver diferencias, aunque sí podría decir que los árboles sobre patrones Antillanos son un poco más precoces. Asimismo, también es pronto para hacer una diferencia entre los patrones Antillanos que tenemos en el campo, como Ashdot, Tziffrin, Fairchild, entre otros. Ahora bien, si tuviésemos que sembrar más paltos en esta zona, lo haría sobre patrones Antillanos, sobre todo por un tema de precocidad y de calibre. Eso es lo que hemos visto en el tiempo que llevamos aquí en Olmos”, explica.

PRECOCIDAD. “Tenemos lotes que no llegan a cuatro años y están en torno a las 20 t/ha. Entonces, la precocidad aquí en Olmos es espectacular”, sostiene José Lira.

El campo fue plantado a una densidad de 7 x 3 m, aunque hay un área dedicada a ensayos de 7 x 2 y 7 x 1.5. “Como tenemos un buen porcentaje sobre Zutano, que es más vigoroso, vamos haciendo pruebas para ver el comportamiento productivo. Así, por ejemplo, proyectamos 19 t/ha en lotes donde hemos plantado a 7 x 2, cuando en el 7 x 3 las proyección es de 16 t/ha. Esas tres toneladas extra nos las dará la alta densidad”, explica José Lira. No se trata tampoco que después de un tiempo se saque el árbol que está en medio. “Manejaremos la poda para que ese árbol se quede”.


 


Una de las características de las paltas producidas en Olmos es su calibre, de un menor tamaño, por ejemplo, si se las compara con aquellas producidas en La Libertad. En Agrícola Alaya, y también en otros fundos de esta zona productora han encontrado la explicación a ello en el factor climático. Al tener altas temperaturas, los árboles están en permanente actividad y estos cuajan y amarran mucha fruta. “Estamos permanentemente realizando ensayos en fertilización, con el uso de hormonas, y también con riego, para tratar de mejorar el calibre de la fruta, aunque no se trata de frutas de pequeño calibre, son de un calibre mediano, en torno a 210 gramos”, precisa el gerente. “Somos productores nuevos en esta zona. La empresa más antigua que produce paltos aquí tiene poco más de cuatro años. Seguimos aprendiendo y el reto que tenemos, además de buscar calibres más grandes, es no tener calibres pequeños, porque estamos hablando de proyecciones de 20 t/ha. Aquí en este campo, tenemos lotes que no llegan a cuatro años y están en torno a las 20 t/ha. Entonces, la precocidad aquí en Olmos es espectacular”, añade.

Específicamente, en Agrícola Alaya las producciones se dieron tras quince meses de haber sembrado las primeras plantas, con una primera producción que rondó las 5 t/ha. “Eso es una entrada en producción muy rápida”, afirma, añadiendo que el objetivo trazado es obtener producciones sobre las 20 t/ha. “Además, el reto es tratar de que no haya alternancia productiva. Hasta el momento, entre los vecinos, no he escuchado que haya alternancia. Todo lo contrario, han sido plantaciones bien homogéneas entre campaña y campaña”, añade.

Un campo bien asesorado

Para lograr los obejtivos que se trazan campaña a campaña, Agrícola Alaya, además cuenta con un equipo de asesores en diferentes áreas. El asesor de ‘cabecera’, como lo llama José Lira, es Víctor Bazan, que está en el campo una vez por semana. Para el tema fitosanitario, Walter Apaza y Jorge Castillo, visitan el campo entre cuatro y cinco veces al año, sobre todo en épocas puntuales. Y para el tema de poda, José cuenta con la asesoría de su hermano Alejandro, también ingeniero agrónomo. “Viene una vez al año, pero creo que es poco. Lo voy a necesitar más, porque casi no hemos podado y la verdadera poda se vendrá este 2020”.

Al estar en una zona donde hasta hace cinco años no se habían sembrado paltos, hay muchas personas que no habían trabajado en un cultivo como este y, menos aún con el arándano. Para lidiar con ello en época de cosecha, es que en Agrícola Alaya ha traído gente de Trujillo para la cosecha, que se mezcla con los trabajadores locales. “Así, estos últimos van aprendiendo y teniendo la misma productividad que un trabajador que tiene más ‘expertise’ con el cultivo”, explica Lira sobre trabajadores foráneos que llegan en época de cosecha, y que son alojados en Mórrope, un pueblo cercano al Proyecto Olmos.

LAS PLAGAS COMUNES YA SE HAN ASENTADO

A medida que se han ido asentando diferentes cultivos en Olmos, también se han ido asentando las plagas más comunes. Así, hoy en día es mucho más común ver arañitas, queresas y ‘bichos del cesto’ (Oiketikus kirbyi). “No hemos visto nada fuera de lo normal, aunque estas, que son comunes en otras zonas productoras del país, no las teníamos hasta hace unos años atrás”, apunta Lira. Si bien aún su incidencia es menor que en otras zonas productoras del país, para el experto, esta se incrementará en el futuro. “Nuestro clima y las altas temperaturas que tenemos durante todo el año hacen que el ciclo reproductivo de estas plagas sea más rápido”, continúa.

El ‘bicho del cesto’ causa daño foliar y también en la fruta. Para su control han usado productos químicos, Bacillus y feromonas, que provienen de un pequeño criadero de hembras que posee la propia empresas. “Si bien esto último aún es a una escala pequeña, pretendemos que esto vaya creciendo”, afirma.

CORTAVIENTOS. En Olmos hay fuertes rachas de viento (de hasta 45 km/h). Por ello se han creado cortinas con pinos y cuando los árboles son pequeños, con King Grass, que luego de usa como mulch en la hilera.

Una plaga que sí ha dado dolores de cabezas a todos en Olmos el año pasado es Paranomala undulata peruviana, un escarabajo que ha llegado a los campos frutales provenientes de las grandes extensiones de caña de azúcar. Por suerte, para los palteros, en su estado larval no le gusta la raíz del palto, pero el adulto sí come las hojas y los frutos “basta con que rasque el fruto para que este no califique como fruto de exportación”, sostiene Lira. . Para mantenerlo ‘a raya’ los responsables de Agrícola Alaya han dispuesto una serie de trampas de luz en los contornos del fundo, donde llegaban a contabilizar hasta 2 millones de capturas al día.

EL MAYOR RESPALDO DE AGUA DE OLMOS

José Lira confirma que Agrícola Alaya es la empresa que hoy en día cuenta con el mayor respaldo de agua de todas las que participan del Proyecto Olmos. “Tenemos, ademas de la dotacion del agua del proyecto, tres pozos, dos de ellos de 60 l/s y un tercero de 100 l/s, cuya agua captamos a 230 metros de profundidad. Adicionalmente, hemos construido reservorios. Este proyecto lo iniciamos con tres reservorios de 80,000 m3 cada uno. Adicionalmente, construimos otro con una capacidad de 500,000 m3”, grafica. A esos cuatro, acabaron recientemente la construcción de un nuevo reservorio, esta vez de 660,000 m3. “Tendremos 1.4 millones de metros cúbicos, es decir, estaremos protegidos ante cualquier eventualidad de falta de agua, ya sea a causa de un fenómeno natural, por algún problema que se produzca en el canal o por la época de estiaje, a partir del mes de octubre”, precisa.

Hass y solo Hass

Si bien han investigado otras variedades como Maluma y Lambhass, solo se decidieron por Hass. “No hay mucho que pensar”, sostiene Lira. “No es como la uva de mesa o el arándano, donde tienes más alternativas de variedades. Acá, siembras Hass y listo. Ni vuelta que darle”, añade.

Es esa época, cuando se está entrando al verano, cuando los cultivos demandan una mayor cantidad del recurso. “Este ‘back up’ de agua que hemos diseñado nos permite continuar con nuestras labores por un periodo de sesenta días sin recibir agua”, confirma el gerente, sobre una situación en que todas las empresas han tomado cartas en el asunto, ya sea perforando pozos o construyendo reservorios. “La decisión de ir por los reservorios pasó porque, primero, no conocemos la capacidad de recarga del acuífero donde estamos parados. Segundo, por un tema de calidad de agua que nos surte el proyecto, que es óptima para los cultivos con los que trabajamos (paltos y arándanos). Mientras el agua de los pozos tiene una CE de 1.5 mmho/cm aproximadamente, aquella que viene del proyecto tiene una CE de 0.3 mmho/cm. Asimismo, en el campo han diseñado una estrategia de riego que les ha permitido ser más eficientes en el uso del agua.

EN LA BÚSQUEDA DE NUEVAS TIERRAS PARA ABASTECER DE PALTA TODO EL AÑO

La producción de esta campaña 2020 está siendo procesada en los packing de Agrovision (en Olmos) y Empafruit (en Piura). Los mercados naturales para esta fruta son EE UU y Europa, aunque el año pasado también enviaron producto a China.

GOLPE DE SOL. A fin de proteger la fruta de la radiación solar es que cubren con papel aquella que está más expuesta al sol. Asimismo, han hecho ensayos con otros productos.

Tras instalarse en Perú, a los clientes que los abastecía medio año desde Chile, ahora los abastece nueve meses o diez. “Estamos en busca de tierras que quizás cubran ese hueco que hay entre enero y febrero y sea un huequito por ahí que pueda haber finales de junio, julio, inicios de agosto con dos ventanitas que nos quedan por abastecer con la palta”, sostiene. Así, para la palta más temprana, tendrían que producir en la sierra, mientras que para la más tardía, lo ideal sería buscar tierras desde Chavimochic hacia el sur. “La sierra, ya de por sí es complicada. Tienes que buscar una sierra accesible y cercana como, por ejemplo, la sierra de Pisco, en Ica. Allí los terrenos son mucho más pequeños. No podemos pensar en poner 1,000 hectáreas allí. Son tierras pequeñas, muchas de ellas, comunales que están en arriendo”, explica.

– Entonces, ¿tu desafío es buscar una nueva zona donde poder instalar el cultivo?

– Sí, por ello es que también estamos a la espera de nuevos proyectos, por ejemplo, Chavimochic III y Majes, en Arequipa.

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