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Flores

10 de noviembre de 2021
Flores El Capiro apuesta por la calidad

Los secretos de la productora de crisantemos más grande del mundo

Los secretos de la productora de crisantemos más grande del mundo

Producir crisantemos puede resultar bastante complejo si no se tienen en cuenta aspectos fundamentales como el material vegetal, las condiciones del suelo y un correcto manejo fitosanitario de plagas y enfermedades. Por eso, Flores El Capiro, compañía colombiana especializada en cultivar y comercializar crisantemos trabaja a diario para producir bajo los más altos estándares de calidad, haciendo uso de herramientas que le permitan controlar las condiciones del cultivo para obtener su máxima productividad. La empresa que es reconocida por ser la más grande del mundo en producción de crisantemos, ha ido conquistando exigentes mercados y este año espera cerrar exportaciones por 190 millones de tallos. Carlos Manuel Uribe, Presidente de Flores El Capiro y Jorge Mario Montoya Echeverri, Gerente de Producción de la compañía explican cuáles han sido las claves para que su cultivo sea exitoso.

Ximena González V. Fotos: Flores El Capiro

Carlos Manuel Uribe, presidente de Flores El Capiro.

 

Después de las rosas y los claveles, el crisantemo es otra de las flores que más exporta Colombia. Sin embargo, los productores de esta especie deben sortear varios aspectos para lograr una producción exitosa y de calidad, pues según cuentan es un cultivo bastante complejo de manejar.

Por ello, Flores El Capiro, la compañía más grande del mundo en producción de crisantemos y la principal exportadora vía marítima con exportaciones semanales a más de 8 países, ha ido aprendiendo con el paso de los años a darle un manejo adecuado a sus cultivos para que alcancen la mejor calidad del mercado. Carlos Manuel Uribe, Presidente de Flores El Capiro y Jorge Mario Montoya Echeverri, Ingeniero Agrónomo y Gerente de Producción de la compañía, explican en las siguientes páginas cuál es el manejo que le dan a sus cultivos y cuáles son los principales retos a los que esta compañía especializada en la producción y exportación de crisantemos desde hace 39 años se ve enfrentada en su proceso de producción.

Jorge Mario Montoya Echeverri, ingeniero agrónomo y gerente de producción de El Capiro.

MATERIAL VEGETAL, UNO DE LOS ASPECTOS A TENER EN CUENTA PARA UNA PRODUCCIÓN EXITOSA

De acuerdo con Montoya, los crisantemos son un cultivo que para las condiciones o el sistema de producción de flores de corte de exportación tiene cierto grado de complejidad que va desde lo técnico, lo fitosanitario y la calidad.

“Hay varios aspectos claves que se deben manejar en la producción de crisantemos, lo primero es la propagación, ya que esta hace referencia al material vegetal que será el punto de partida para el cultivo. Si quiero tener un cultivo de alta calidad debo partir de un material vegetal de muy buena calidad. Aquí lo importante es seleccionar las variedades que más gusten en el mercado y esas variedades son producidas por empresas que se llaman hibridadores, las cuales nos entregan el material vegetal en muy buenas condiciones”, dice Montoya quien además señaló que dicho material proviene de cultivos in vitro, lo cual asegura que sea sano y que va a tener una buena homogeneidad.

Respecto al trabajo que realizan los hibridadores, el ingeniero agrónomo de Flores El Capiro señala que estos son los encargados de hacer el mejoramiento genético, “es decir, los hibridadores sacan variedades nuevas, que sean más comerciales y más resistentes a plagas y enfermedades y nos entregan el material para que nosotros lo propaguemos. Nos entregan unos 100 o 200 esquejes y nosotros los multiplicamos”.

Flores El Capiro cuenta con un capital humano de más de 2.100 colaboradores.

El crisantemo es una flor que se propaga de manera asexual. Es decir, son plantas que producen esquejes y esa es la unidad de propagación. Lo que hacen en esta empresa productora es que esos esquejes se cultivan en el laboratorio de tejidos, donde sacan la planta, luego la siembran en campo, le retiran los brotes que salen por las axilas de las hojas, y paso seguido, cada uno de esos brotes o esquejes se siembran en un área de enraizamiento. Allí es donde desarrollará raíz durante doce días. Luego, se traslada al campo donde estará cerca de diez semanas, hasta que se obtenga un tallo comercial, que es el que finalmente se exportará a diferentes mercados.

La unidad de propagación de los crisantemos son los esquejes.

Montoya, también resalta que además del material vegetal, otros aspectos claves en el manejo del crisantemo son el suelo o el sitio donde se va a plantar. “Hay que tener muy en cuenta las condiciones químicas, físicas y biológicas del suelo. Debe hacerse una correcta preparación del suelo ya que los desbalances llevan a problemas en la floración, es decir, la flor no sale bien, sale sin buena calidad, no dura y se deteriora muy rápido”, precisa.

En cuanto al suelo, se deben buscar unos suelos que sean francos, que tengan una materia orgánica de alrededor de 12 o 13, un pH de cerca de 6.5 a 7 máximo, además debemos tener unos buenos niveles de fósforo, una conductividad que sea menor a 2, un calcio entre 15-18, magnesio entre 3.3 y 4, hierro entre 80 a 100 ppm, manganeso entre 15 y 20, zinc entre 4 y 6, boro entre 1 y 1.5. De igual forma, señaló que el suelo debe tener una buena relación entre calcio y magnesio, alrededor de 4.5, una relación calcio-potasio de alrededor de 23, magnesio-potasio de alrededor de 5.2. (Estas medidas son equivalentes por 100 gramos de suelo).

La meta es exportar 190 millones de tallos

Generalmente las exportaciones de crisantemos de Flores El Capiro son de 160 millones de tallos. El año pasado, la empresa cerró con 120 millones y este año esperan llegar a exportar alrededor de 190 millones de tallos.

NUTRICIÓN, CLAVE PARA ASEGURAR LA CALIDAD DEL CRISANTEMO

Asimismo, Montoya indica que el crisantemo es un cultivo muy susceptible a problemas de nemátodos y hongos y agregó que, para su correcto desarrollo requiere unos niveles adecuados de fertilización y nutrición. Así, es necesario partir de un suelo que este bien balanceado a nivel químico y, además, es fundamental tener una fórmula de fertilización para que, durante todo el ciclo de cultivo se suministren los nutrientes necesarios. “Todo esto es clave para lograr un crisantemo de alta calidad, una flor que dure entre 8 o 15 días, que tenga una expresión bonita”, precisa.

Montoya indica que básicamente los elementos más importantes en la nutrición de los cultivos son: calcio, magnesio, potasio, fósforo, hierro, cobre, zinc, boro, y, además, cuenta que en Flores El Capiro están trabajando mucho con cloro y azufre.

Siete centros de producción

Los 7 centros de producción con los que cuenta Flores El Capiro están ubicados en el Oriente antioqueño, a una altura aproximada de 2,125 metros sobre el nivel del mar y con una temperatura promedio de 26°C durante el día y 13°C durante la noche, temperaturas ideales para el desarrollo del cultivo.

“La estrategia de nutrición tiene mucho que ver con los análisis de suelos, es muy importante analizar antes de iniciar con el cultivo para saber cómo está el suelo, qué le hace falta, qué le sobra y a partir de ahí nivelar las bases del mismo para que se dé un adecuado desarrollo del cultivo. Ya luego, en el día a día vamos haciendo unos análisis rutinarios que nos permiten saber cómo van esas correcciones que hicimos para el ciclo del cultivo. Es fundamental el análisis para ajustar los niveles nutricionales”, explica el agrónomo y añade que para realizar una correcta nutrición es que hacen uso de macro y microelementos. “Hacemos unos cálculos a partir del análisis de suelo y con eso decidimos que aplicar a cada invernadero, de acuerdo a sus necesidades. No hay una receta para todos los invernaderos porque los suelos son cambiantes”, cuenta.

Además, han observado una respuesta muy buena con el uso de bioestimulantes cuando el cultivo tiene alguna dificultad, cuando ha sido atacado por plagas, cuando las condiciones del clima no son buenas y cuando no hay unos buenos niveles nutricionales. “Pero lo ideal es no tener que recurrir a ellos”, advierte, ya que, si el cultivo está en unas buenas condiciones de nutrición, está en unos buenos suelos, si hay una buena ventilación y una buena iluminación, se puede prescindir de ellos.

Temperatura y brillo solar favorecen su desarrollo

El Gerente de Producción de Flores El Capiro afirma que es importante que estos cultivos estén en una zona agroecológica que los favorezca. “Por ejemplo, nosotros estamos en el oriente antioqueño y hemos venido creciendo porque la zona presenta unas condiciones adecuadas para el cultivo de crisantemo. Es ideal que se cuente con una temperatura entre 18°C y 28°C, que no haya fluctuaciones de lluvias muy altas, que la humedad relativa no sea alta. Además, es muy importante el brillo solar. También se requieren unas condiciones donde no haya mucha nubosidad ya que la iluminación le favorece mucho a estos cultivos. A los crisantemos les gusta la luz, pero no la temperatura alta en exceso”.

El experto explica que bajo estas condiciones la planta puede expresar su máximo potencial agronómico, produciendo tallos más robustos, flores con colores más vivos y brillantes y botones en mayor cantidad. Estas condiciones no solo garantizan calidad sino también belleza de la flor.

MANEJO DE PLAGAS Y ENFERMEDADES

El de la nutrición no es el único tema clave. Otro es el aspecto sanitario, ya que el crisantemo tiene una serie de enemigos, como los artrópodos y algunas enfermedades que son de mucho cuidado como la roya blanca, la cual es de índice cuarentenario en EE UU. “Si la enfermedad es detectada allá, nos van a rechazar el cargamento, pero además nos van a sancionar como predio productor e incluso se puede llegar a poner sanciones al país como tal”, advierte Montoya y añade que, por este tipo de problemas es que los crisantemos no se pueden cultivar al aire libre. “Los crisantemos se deben cultivar bajo cubierta porque a la intemperie son más susceptibles a enfermedades como la roya blanca”, afirma

Montoya subraya que el control de plagas y enfermedades debe hacerse de manera permanente durante todo el ciclo del cultivo y, para ello cuentan con un equipo de trabajadores que se encargan de esta labor. “Por medio de unos ‘smartphones’ van tomando datos que luego se suben a unas aplicaciones. Así vamos teniendo información en tiempo real de cómo están las plagas en el cultivo”, precisa sobre una labor fundamental, ya que así se van ajustando las estrategias fitosanitarias durante la campaña.

“Primero hay unos manejos preventivos. Hacemos un manejo cultural con el control de las malezas y arvenses, hacemos manejo de las aguas, manejo de la ventilación, verificamos que el riego sea localizado y que no sea en exceso. Además, hay otros manejos desde el punto de vista biológico que son muy importantes, por ejemplo, para atacar los nemátodos en el suelo, trabajamos con la parte biológica a través de unos hongos entomopatógenos que actúan sobre el nemátodo y evitan que se propague en el suelo y también, hacemos uso de unos productos de origen biorracional que lo que hacen es fortalecer las raíces para que se defiendan de estos nematodos”, explica el ingeniero agrónomo.

Crisantemos se distribuyen en supermercados

De acuerdo con el Gerente de Producción de Flores El Capiro, los crisantemos que produce esta compañía colombiana llegan a las cadenas de supermercados más importantes del mundo.

Para hacer frente a los ácaros, otra plaga relevante que ataca a los crisantemos, se hace uso de la estrategia de liberación de otros ácaros benéficos que los depredan, lo que comenta les ha ayudado bastante en su control. Para ello, trabajan con una empresa que se llama Bichopolis en Bogotá que se dedica a producir estos biocontroladores, entre ellos: Phytoseiulus persimilis. “Nos los envían semanalmente y nosotros lo liberamos de manera muy rápida en campo”, precisa.

Sin embargo, también deben recurrir al control químico con algunas moléculas que en rotación de acuerdo a los modos de acción se aplican en el cultivo para controlar las plagas. “Esas moléculas químicas en los últimos años han cambiado mucho, hemos sacado algunos productos que no son compatibles con los insectos benéficos como las abejas. Retiramos los neonicotinoides porque estamos con varios sellos verdes Rainforest Alliance y Global G.A.P. Por ello, debemos alinearnos con el manejo ambiental”, explica Montoya, quien además destaca que hoy en día, los consumidores y supermercados donde distribuyen sus flores tienen sus políticas de pesticidas y no permiten que se haga uso de plaguicidas de amplio espectro, por lo que se ha despertado la conciencia de un manejo más biorracional de las plagas.

Frente a las plagas, Montoya destaca que erradicarlas totalmente no es posible, pues independientemente del manejo, siempre van a estar en el sistema de producción, por ello, señala que lo que se debe hacer es controlarlas de tal forma que no causen un daño económico.

Los crisantemos se deben cultivar bajo cubierta porque a la intemperie son más susceptibles a enfermedades. Debe hacerse un adecuado manejo de la ventilación.

CUBIERTAS EN LOS CULTIVOS JUEGAN UN ROL ESENCIAL EN EL DESARROLLO DEL CRISANTEMO

Montoya dijo que producen bajo una estructura con unas cubiertas plásticas, las cuales les permiten mitigar las lluvias y que de alguna manera ayudan a que haya una buena ventilación. “Esta es una de las características más importantes, debemos saber jugar con la ventilación y la cubierta que soporte”.

Según explica, la ventilación de la que hacen uso es mecánica y la utilizan durante el día para remover la masa de aire caliente y en la noche para remover la masa de aire frio, pues según comenta, si no hay un adecuado control en la ventilación, la planta no tiene un buen crecimiento y, por tanto, una buena calidad. Además, si hay falta de ventilación se puede presentar una mayor incidencia de plagas en el cultivo. La ventilación debe realizarse durante todo el ciclo de producción.

FLORES EL CAPIRO, LOS MAYORES EXPORTADORES DE FLORES VÍA MARÍTIMA

De acuerdo con Carlos Manuel Uribe, Presidente de Flores El Capiro, actualmente son los mayores exportadores de flores vía marítima desde Colombia, con el 90% de las exportaciones por este medio, mientras que solo el 10% de sus envíos se realizan vía aérea, en concreto, hacia EE UU. “Enviamos a este destino vía aérea por cuestiones de tiempo, porque muchos clientes suelen requerir la flor más rápido”, dice.

Aunque los envíos aéreos pueden ser 70% más costosos que los que se realizan vía marítima, Uribe cuenta que son varios los clientes que prefieren tener la flor de manera más inmediata, aunque no hay fechas específicas para estas solicitudes o pedidos de urgencia.

Para los envíos de las flores vía marítima, la temperatura se mantiene controlada dentro de los contenedores entre 1°C y 4°C.

“Flores El Capiro inició con las exportaciones vía marítima hace doce años cuando el peso se devaluó y casi quebramos por los costos de los fletes. Vimos que unos holandeses estaban enviando la flor vía marítima y a partir de ahí iniciamos nosotros. Fue una experiencia, en un comienzo, basada en ensayo y error, hasta que dimos con la fórmula. Hoy somos los principales exportadores por esta vía”, explica Uribe y resalta que gracias a los envíos marítimos lograron bajar entre el 40% y 50% el costo del flete. Gracias a ello es que empezaron a competir con los principales exportadores europeos.

Precisamente son las exportaciones marítimas lo que la diferencia a Flores del Capiro de otras compañías productoras, pues para poder hacerlo, según indica es necesario tener una calidad muy buena de la flor. “Para tener recorridos de hasta 30 días en contenedores, la calidad de los crisantemos debe ser impecable, porque, además, después de arribar al país destino, debemos garantizar la durabilidad de la flor hasta por 10 días más”, sostiene. En ese sentido, Uribe destaca que los viajes por esta vía pueden demorar cuatro días a EE UU, nueve días a Chile, 21 días a Inglaterra y hasta 30 días a Australia y Japón.

Para poder hacer sus exportaciones vía marítima y conservar las flores, cuentan con una cadena de frío desde el momento de la poscosecha. Con ello evitan que la flor se deteriore aceleradamente y pierda calidad.  La temperatura se mantiene controlada dentro de los contenedores entre 1°C y 4°C.

Flores El Capiro exporta crisantemos todas las semanas, siendo su principal país de destino Inglaterra, seguido por EE UU, Chile, Australia, Canadá, Japón y España. En total, los crisantemos de esta compañía ubicada en el Oriente Antioqueño y nacida hace 39 años conquistan hoy por hoy a alrededor de 8 países con un total de aproximadamente 25 contenedores semanales con envíos constantes durante todo el año, aunque en épocas especiales como el día de la Madres estos envíos llegan incluso a triplicarse.

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