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Nutrición

19 de octubre de 2021
En cultivos hortícolas

Los bioestimulantes como alternativa a cultivos crecidos en condiciones de abastecimiento hídrico

Los bioestimulantes como alternativa a cultivos crecidos en condiciones de abastecimiento hídrico

Ingeniero Agrónomo Deivis Suárez Rivero MsC.

a Doctorado en Ciencias Naturales para el Desarrollo (DOCINADE), Instituto Tecnológico de Costa Rica, Universidad Nacional, Universidad Estatal a Distancia, Costa Rica. b Grupo de Investigación e Innovación Agroindustrial – GINNA, Fundación Universitaria Agraria de Colombia – UNIAGRARIA, Colombia

El amplio desarrollo de la agricultura de régimen intensivo, con el consiguiente empleo de fertilizantes minerales de manera indiscriminada, se ha traducido en una pérdida de los niveles óptimos de materia orgánica del suelo, salinidad de estos y sequías prolongadas, debido al desequilibrio que se genera en los agroecosistemas. El uso adecuado de la materia orgánica del suelo constituye uno de los pilares básicos sobre el que descansa una agricultura de carácter sostenible. Esto ha motivado la búsqueda de alternativas que permitan una nutrición orgánica ecológicamente sostenible y responsable, que tenga como condición principal, además de la producción para satisfacer las necesidades humanas, la de conservar y mejorar el medio ambiente.

En el anterior contexto, en la década de los noventa, la horticultura adquirió un puesto relevante como forma de utilización de la tierra, y como actividad exportadora. Actualmente, la producción mundial de flores ocupa más de 190,000 ha, según datos publicados por la revista Floricultura, alcanzando un valor de más de 16,000 millones de dólares; señala además el mismo autor que los principales países productores son Holanda, con 7,378 ha; Estados Unidos, con 20,181 ha y Japón, con 17,569 ha. Estos tres países controlan, aproximadamente, el 50% del valor de la producción mundial y más del 20% del área de producción.

En este sentido, en la actualidad existe en el mundo una marcada tendencia a la utilización de la combinación de la agricultura puramente quimizada con la agricultura orgánica. Las sustancias húmicas líquidas constituyen una de las alternativas para este grupo de productos empleados en la agricultura orgánica, fundamentalmente aquellas que se obtienen a partir de fuentes orgánicas de carácter reciclable como el compost y el vermicompost, dado sus efectos bioestimulantes conocidos como ‘like-auxine’ análogos a las fitohormonas presentes en las plantas.

DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN

Analizando el efecto de los bioestimulantes, es notorio encontrar en la literatura científica y empírica que la aplicación foliar de un extracto derivado del vermicompost de estiércol vacuno incrementa algunos indicadores de crecimiento y producción en el cultivo de maíz, estando muy relacionado con un ligero incremento del área foliar, lo que se traduce en mayor eficiencia a la hora de captar la energía lumínica. Estudios realizados a otros cultivos como la soya, ha podido constatar aumentos en cuanto a la masa foliar fresca, masa seca, indicando que la composición del producto por sus concentraciones parciales logra estimular la concentración de masa, lo que pudiera estar relacionado con el aumento de la composición de pigmentos fotosintéticos haciendo que exista una mayor eficiencia en el proceso fotosintético y por ende, en la fijación de CO2, produciendo fotosintatos que mejoraran la conversión metabólica de estos en otras estructuras, como aminoácidos y proteínas y así en el balance general del carbono en la planta. Además, en algunos cultivos como el tomate, se observan incrementos en los indicadores de crecimiento y producción, una mejor asimilación de macronutrientes y micronutrientes cuando este es cultivado en campo.

A lo anterior se une que las sustancias húmicas (SH) no sólo logran establecer un efecto bioestimulante sinérgico, sino que también pueden establecer, aunque en muy pequeñas cantidades, un efecto nutricional por su acumulación en las hojas. A su vez, este efecto puede ser mucho mayor cuando estas sustancias son aplicadas al suelo, lo cual garantiza una mayor disponibilidad de nutrientes en la rizosfera para su posterior incorporación a través de las raíces de la planta. La posible participación de estos componentes en los procesos antes mencionados pudiera estar favoreciendo los valores medios superiores obtenidos para estos indicadores por las SH y demás componentes de estos productos. Estos efectos positivos de las SH mostrados sobre el desarrollo de la raíz y de la parte aérea de las plantas, han sido asociados por muchos autores con la capacidad para controlar la asimilación vegetal de diferentes nutrientes o para proporcionar una fracción potencialmente asimilable de estos en condiciones de carencia.

En muchos países, especialmente de Europa, existe la tendencia a la aplicación de SH comerciales enriquecidas con otros componentes que pueden ser minerales (macro ó microelementos) y/o aminoácidos libres que son incorporados, por el fuerte impacto metabólico que realizan en el metabolismo vegetal. Con relación a este último la síntesis de aminoácidos, es costosa para las plantas con relación al requerimiento energético que precisa. Este gasto de energía es especialmente importante en momentos en los cuales la fisiología de la planta no es óptima, como puede ser en el caso de golpes de calor o frío, enfermedades o estrés hídrico. Además, está demostrado que las plantas sometidas a estrés hídrico necesitan incrementar el contenido total de aminoácidos libres para soportar dicha situación. Esto lo hacen a costa de disminuir la formación de proteínas, lo que provoca una reducción en la tasa de crecimiento de estas en dichos casos.

CONCLUSIONES

El estrés hídrico afecta significativamente la producción de biomasa del cultivo de los cultivos, siendo la parte aérea del vegetal la más afectada.

Las plantas sometidas a estrés hídrico severo no realizan, generalmente en condiciones normales de cultivo ajuste osmótico.

La aspersión con sustancias húmicas resulta ser efectiva para el cultivo de hortalizas y flores de corte, beneficiando el estado hídrico de las plantas con estrés por sequía. Así mismo, permite incrementar la producción de biomasa tanto en buen abastecimiento de agua como cuando se encuentran en condiciones de déficit hídrico.

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