icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Agtech

12 de julio de 2022
La principal fuente de inóculo son las hojas verdes

Estrategias para un adecuado manejo de la roya en arándanos

Estrategias para un adecuado manejo de la roya en arándanos

A medida que se ha ido estableciendo y creciendo el cultivo del arándano en el país, han ido apareciendo ciertos problemas fitosanitarios, de los que hasta hace poco no se tenía registros. El investigador de la Universidad Nacional Agraria La Molina, de Perú, Dr. Walter Apaza, analiza el problema de la roya en arándanos y recomienda algunos manejos para disminuir o prevenir su presencia. El experto destaca cuáles son esos factores claves para identificar la enfermedad y dice que la humedad relativa y la temperatura juegan un rol fundamental en su desarrollo.

El cultivo del arándano está dejando de ser una moda y se está convirtiendo en una realidad en países como Colombia. Sin embargo, mientras su presencia va extendiéndose aparecen también problemas fitosanitarios a los que se debe hacerle frente. Ese el caso de la roya (Thekopsora minima), un patógeno biotrofo o parásito obligado, sobre el cual es muy importante conocer la fisiología del parasitismo para poder analizar qué medidas de manejo son las adecuadas y qué condiciones son las que encuentra la roya bajo climas tropicales y subtropicales como Colombia.

Dr. Walter Apaza.

“Los patógenos biotrofos son aquellos que sólo parasitan células vivas y además tienen mecanismos de sobrevivencia”, dice el Dr. Walter Apaza, fitopatólogo e investigador de la Universidad Agraria La Molina, de Perú. El especialista destaca que la roya logra introducirse en la parte interna de la planta y usa unas estructuras que se denominan haustorios, los cuales extraen los nutrientes de la planta para completar el ciclo de la enfermedad.

La roya es una enfermedad producida por hongos policíclicos, y en un cultivo como el arándano son clave las variedades, ya que hay algunas muy susceptibles como Biloxi. “Sin embargo, no existe resistencia extrema y la experiencia que se tiene con una serie de cultivares de arándano nos da cuenta de que a todas las variedades les da la roya, pero una variedad susceptible se llena de la enfermedad”.

Por ello es que se debe tener presente que, cuando la tasa de multiplicación de la roya y su interacción es muy alta, la planta llega al proceso de defoliación, que es el grado más avanzado de esta enfermedad. Asimismo, aquellas variedades más susceptibles, además de llenarse de pústulas de roya, se defolian; causando un desbalance y una pérdida de rendimiento. “Existen variedades que pueden tener pústulas, pero que pueden llevar bien la enfermedad sin grado de defoliación, es decir, tienen cierta tolerancia a la enfermedad”, precisa.

LA EXPERIENCIA SE HA IDO GANANDO EN EL TERRENO

Para la identificación de la roya en arándano son fundamentales las pústulas, una lesión eruptiva que se manifiesta en cualquier tejido verde de la planta, que se encuentran con frecuencia sobre las dos superficies de la hoja. De igual forma, indica que la roya es una especie heteroica, es decir, que necesita la presencia de una planta intermedia (huésped secundario) para que el parasito pueda completar las distintas fases de su ciclo biológico. “Requiere un hospedante alternante y el síntoma se produce en 10 a 14 días. Por eso, cuando vemos un síntoma de una pústula, es que la infección se produjo hace 10 a 14 días”, sostiene el experto y señala que pese a que es una enfermedad de importancia, hay poca literatura de manejo y la experiencia se ha ido ganando en el terreno.

Síntoma de las pústulas. Dependiendo de la variedad una forma de reconocer la roya es ver la esporulación hacia el envés de la hoja.

Para reconocer el problema es importante realizar un raspado de las hojas, pues ahí se podrán detectar las uredosporas que pueden llegar a severidades de comprometen hasta el 80% de la hoja. En Biloxi, por ejemplo, cuando ya pasa el 30% o 40% de la necrosis, la hoja se cae y empieza el proceso de defoliación de la planta.

“Biloxi de por sí tiene un problema, ya que en esta variedad la fruta tiende a ser pequeña. En promedio, el peso de los frutos de Biloxi es entre 1,9 y 2 gramos, pero cuando hay presencia de roya  las frutas que están formándose reducen su peso entre 0,9 y 1,2 gramos. Eso es algo lógico porque fisiológicamente la planta ha perdido hojas y los fotosintatos no se traslocan hacia las frutas y, por ende, hay una reducción de tamaño”, explica el experto en fitopatología.

Próximas Conferencias

Cursos de tu interés

Artículos relacionados