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Frutales

15 de octubre de 2021
Claudia Marcela Fonseca, presidente de la Asociación Colombiana de Productores de Arándanos

“El arándano es una fruta que llegó para quedarse”

“El arándano es una fruta que llegó para quedarse”

Claudia Fonseca es una productora local de arándanos, líder del gremio y una fiel creyente de que el arándano es una fruta que tiene futuro. Por eso, en los últimos siete años se ha dedicado a promover y a compartir sus experiencias con el cultivo en los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Antioquia, Eje Cafetero, Valle del Cauca y en general en todas esas zonas del país donde las condiciones agroclimáticas son favorables para su desarrollo. De acuerdo con Fonseca, Colombia tiene todo el potencial para producir arándanos, su ventana productora las 52 semanas del año, el clima, la posición geográfica, la mano de obra calificada y la capacidad de asociatividad son algunos de esos beneficios que ofrece el país.

Ximena González V. Fotos: Arándanos de Chía

Claudia Marcela Fonseca Sánchez, presidente de la Asociación Colombiana de Productores de Arándanos “Arándanos de Colombia”, socia fundadora de la empresa Arándanos de Chía.

Siguiendo los pasos de su padre, quien creía firmemente en el potencial que tiene el cultivo de arándanos en Colombia, Marcela Fonseca, administradora de empresas agropecuarias y productora de este fruto, es hoy en día una de las principales promotoras de este cultivo en el país. Su arraigo por la tierra la han llevado a convertirse en una mujer líder, siendo presidente de la Asociación Colombiana de Productores de Arándanos  (Arándanos de Colombia), que nace del trabajo articulado entre varios productores que creyeron en la ejecución de esta iniciativa gremial y además, socia fundadora de la empresa Arándanos de Chía y secretaria Técnica del Comité de Arándanos de Cundinamarca.

Fonseca cuenta que desde hace más o menos siete años inició con todo el proceso de promoción e investigación sobre este cultivo. “Empezamos con algunas investigaciones de la mano de la empresa Arándanos de Chía, indagando sobre el uso del arándano como un paliativo para personas con enfermedades terminales”, cuenta

A su vez, promovían las buenas prácticas agrícolas en cultivos nativos del departamento de Cundinamarca tales como aromáticas, hortalizas y algunos frutales; pero en medio de ese trabajo pudieron notar que el arándano era un fruto que se adaptaba perfectamente a las condiciones agroclimáticas de la región. “Era un fruto que no era nuestro pero que cada vez parecía que estaba hecho para nosotros”, subraya. Fue así como se sumergieron en toda una travesía para entender cómo funcionaba el cultivo de arándanos, basándose en la experiencia de productores chilenos y peruanos.

Desde ahí empezó su ‘batalla arandanera’ junto a su socio Gustavo Ramón Sol, con quien crearon la empresa Arándanos de Chía. “Empezamos a hacer capacitaciones en nuestra finca en Villa Pinzón donde le abrimos las puertas a quienes ya tenían cultivos y a quienes querían incursionar en él. Nos unimos con el SENA, AGROSAVIA y algunas universidades para darle manejo al cultivo desde todos los ángulos para que no fuera algo transitorio”, destaca Fonseca.

La líder gremial cuenta que la promoción de este cultivo se ha venido dando a través de la difusión de las diferentes experiencias que han tenido para que los productores no tuvieran las dificultades que tuvieron ellos en su momento. Por eso, han realizado seminarios, apoyado simposios y congresos, han hecho varias ruedas de negocios para generar vínculos entre distintas entidades y así lograr que el conocimiento sobre este cultivo se expanda por todo el país.

Además, dice que cuentan con una ruta del arándano para que todos los municipios que tienen las condiciones agroclimáticas se sumen a este cultivo.

EL ARÁNDANO LLEGÓ PARA QUEDARSE EN COLOMBIA

Según Fonseca, el cultivo de arándano, a diferencia de otros cultivos, puede llegar a ser una solución no solo para grandes productores, sino también para pequeños y medianos.  “Creemos que el arándano es de las frutas que llegaron para quedarse, es la primera vez que tenemos un fruto que los consumidores ya se lo saben comer y no tenemos que hacer una campaña de expectativa. Además, en este momento con el arándano sí podemos mostrarnos como una despensa agrícola ante el mundo”, remarca.

En ese sentido, resalta que los pequeños productores podrían llegar a ser los proveedores del consumo local, teniendo en cuenta que Colombia es un consumidor muy importante de esta fruta, donde el consumo se ha ido expandiendo con el pasar de los años. En el caso de los productores medianos, la experta precisa que estos podrían acceder a mercados donde la exigencia puede estar marcada en temas diferenciales como los ambientales y la calidad de la fruta. “Por estar concentrados en cultivos más pequeños se les puede dar un manejo más adecuado en la finca”.

Por su parte, los grandes productores que ya superan las 6 o 10 hectáreas tienen la posibilidad de acceder a mercados donde el transporte marítimo hace más viables los costos, ya que en el país se tiene la posibilidad de producir todas las semanas del año. De otro lado, Fonseca destaca que el país tiene potencial con este cultivo porque son muchas las multinacionales que están viendo a Colombia como una alternativa para producir arándanos porque aquí se puede hacer de manera constante y tener una continuidad en la producción.

Biloxi, la variedad predominante en el país

La mayor cantidad de área plantada en Colombia es de la variedad Biloxi. Según la líder gremial, podría decirse que más del 90% de la producción actual es de esta variedad. “Con Biloxi aprendimos del cultivo, es una variedad super guerrera, pero en el momento de viajar tal vez no, nos hace tan competitivos”. En los cultivos existentes se están buscando las mejores alternativas de comercialización ya que el fruto de la variedad Biloxi tiene unas características especiales en calibres y sabor que satisfacen las necesidades de algunos mercados locales e internacionales, sin embargo se está haciendo la incursión de nuevas variedades para ampliaciones de cultivos y nuevas implementaciones que cumplen con los estándares demandados por algunos mercados y se adaptan perfectamente a nuestras condiciones agroclimáticas.

LA PRODUCTIVIDAD POR HECTÁREA ES MAYOR EN COLOMBIA

En Perú, uno de los productores de arándanos más grande a nivel mundial, se producen 16 toneladas por hectárea (t/ha); en México 11 t/ha, en Estados Unidos y Canadá entre 6 y 7 t/ha y en Chile 10 t/ha, mientras que en Colombia los productores pueden darse el lujo de decir que en el país se pueden producir entre 20 y 30 t/ha. Por las condiciones agroclimáticas del país, se cuenta con la posibilidad de producir fruta durante las 52 semanas del año. “Nos sustentamos en producciones locales, cultivos en suelo con una densidad de siembra de 5,000 plantas por hectárea, con edades de 4 años y producciones para este tiempo de 5 kilos por planta. En cuanto al modelo de siembra en Bolsa en variedades de hábito de crecimiento erecto como Biloxi, se puede manejar una densidad de 10,000 plantas por hectárea con rendimientos de 3 kilos por planta con edades de 4 años.

“En Colombia tenemos una fortaleza bastante importante, no solo para los productores locales sino para grupos de inversión foráneos que están buscando alternativas para desarrollar proyectos agroindustriales en el país”, indica la líder gremial.

COLOMBIA TIENE TODO EL POTENCIAL PARA PRODUCIR ARÁNDANOS

La socia fundadora de la empresa Arándanos de Chía destaca que el país tiene importantes condiciones que hacen que tenga todo el potencial para producir esta fruta.

El mercado cada vez exige más calibres en la fruta.

Condiciones Agroclimáticas: “No hay una diferencia tan marcada de un invierno o un verano que pare la producción. Por el contrario, es como si la planta estuviera en una primavera permanente y eso permite que los productores puedan decidir si dejan el cultivo produciendo todo el año, o si le apuntan a una producción en cierto momento del año en que les convenga más”, explica.

Ubicación geográfica: “La ubicación geográfica del país hace que seamos mucho más competitivos en el tema de costos de fletes frente a homólogos de América Latina, principalmente Argentina, Perú y Chile”, precisa.

Experiencia: Los productores colombianos cuentan con una amplia experiencia en otros productos como flores, aguacate, banano, café, palma de aceite. Por ello se han vuelto expertos en temas logísticos. “Aquí sabemos transportar y hemos llegado a destinos muy lejanos y eso se vuelve otra gran ventaja para los arandaneros”, afirma la especialista.

Mano de obra: “En Colombia se cuenta con mano de obra calificada, especialmente femenina que es bastante viable de contratar y la que se requiere para un cultivo tan delicado como el arándano”, cuenta.

Producto priorizado en la agenda nacional: El arándano es hoy en día un producto priorizado a nivel nacional y eso permite que se tengan muchos beneficios. “Este año nos priorizaron junto con aguacate, las pasifloras y el mango y si eso pasó es porque ven un potencial grande en nosotros”, señala Fonseca.

Buscan certificarse como predio exportador

De acuerdo con Marcela Fonseca actualmente están haciendo todas las adecuaciones para certificarse como predio exportador. “De la mano de Asohofrucol estamos trabajando con 25 productores de Cundinamarca para certificarnos, por el momento hemos comercializado nuestra fruta en grandes superficies y plazas más pequeñas”.

Además, destaca que por estar priorizados se cuentan con diferentes beneficios: entre ellos, transferencia de conocimiento y tecnología, desarrollo del capital humano, encadenamientos productivos, Procesos de admisibilidad en países de destino.

Por otro lado, cuentan con subsidios: recursos destinados a procesos de innovación y emprendimiento, para obtener sellos internacionales de calidad.

Préstamos: Líneas de financiamientos, Líneas Especiales de Crédito, Mejoras en los periodos de gracia e inclusión en créditos de fomento agrícola. Según Fonseca, los productores si han optado por los beneficios mencionados.

Asociatividad: De acuerdo con la productora, “en Colombia somos capaces de asociarnos, más del 85% de las hectáreas sembradas pertenecen a una asociación y eso dice mucho de la capacidad que tenemos de ayudarnos unos a otros y creo que las instituciones están interesadas en que esto salga adelante”.

HACE FALTA UNA MAYOR INVERSIÓN EXTRANJERA PARA SEGUIR AVANZANDO

Según Fonseca, para que el cultivo del arándano continúe avanzando en Colombia es necesaria una mayor inversión extranjera, bajar los costos de producción 40% e importación de empaques debido a que hay un número limitado de empresas que hoy los proveen. “Hay muy pocas empresas que se dedican a la producción de estos empaques, razón por la cual se debe recurrir a la importación”, dice la directiva y añade que los que usan en Arándanos de Chía se compran a empresas que los importan, viéndose así elevados los costos. Asimismo, Fonseca considera que debería haber una regulación para los costos de los plásticos y estructuras para invernaderos.

“También creo que hace falta que nos permitan traer variedades con las cuales podemos ser más competitivos frente a otros países. Actualmente en Colombia hay más o menos 6 variedades en producción: Biloxi, Emerald, Victoria, Legacy, Flicker, Farthing y en mercados como Perú pueden llegar a tener entre 30 y 40 variedades”, sostiene la productora.

El cultivo de arándano, a diferencia de otros cultivos, puede llegar a ser una solución no solo para grandes cultivadores sino también para pequeños y medianos.

PRODUCCIÓN DE ARÁNDANOS EN BOLSA, LA APUESTA DE ESTOS PRODUCTORES

Marcela Fonseca y su socio Gustavo Ramón Sol tienen su cultivo de arándanos en el municipio de Villapinzón, vereda Tibita, donde tienen plantada una hectárea de la variedad Biloxi y cuatro hectáreas de Emerald en implementación. Desde ahí comparten sus experiencias y asesoran, apoyan y acompañan a los productores que quieran plantar en suelo, en maceta o en bolsa. Particularmente, ellos han optado por sembrar en bolsa pues consideran que al tener suelos tan diversos en una misma finca, la producción en bolsa es la mejor opción. Además, dice Fonseca que es una buena alternativa porque muchas veces la trayectoria de los suelos ha estado con cultivos que requieren el uso de agroquímicos muy fuertes o que tienen una trazabilidad muy amplia y esto podría afectar la inocuidad del fruto del arándano.

Falta de fruta limita las exportaciones

Frente a como ve el mercado interno versus el mercado de exportación, Fonseca cree que en el mercado local viene aumentando el gusto por el arándano y que ese aumento en el consumo hace que se tengan unos precios interesantes. Por otro lado, frente al mercado externo dice que algo que ha limitado las exportaciones es que el país aún no cuenta con fruta suficiente para ello. Su apuesta es hacer que cada vez más productores se decidan por el arándano y vean en este un agronegocio que tiene futuro. Además, dice que están trabajando para poder exportar a Canadá, Argentina y Panamá y tienen a otros mercados como Brasil y China en la mira.

“Consideramos que sembrar en bolsa hace más sencilla la vida de los productores, creemos que el arranque de las plantas es más rápido. Con este método de siembra todos los factores del cultivo tienen un mayor control, permitiendo estandarizar procesos y haciendo un manejo más eficiente del recurso hídrico y fertilización, colocando a disposición de la planta lo que requiere, incluyendo el sustrato ideal. Además, el manejo fitosanitario es más sencillo porque al estar aislada la planta, se evita la proliferación de enfermedades y por otro lado, la densidad de siembra puede ser mayor lo que permite que haya una utilización más eficiente de las áreas disponibles en el país para la implementación de este cultivo”, resalta la secretaria Técnica del Comité de Arándanos de Cundinamarca.

Por otro lado, la experta explica que, BiloxI en suelo está en más o menos 5,000 plantas por hectárea (plantas/ha), mientras que ellos, con su siembra en bolsa cuentan con 10,000 plantas/ha. “Teniendo en cuenta el valor de la tierra vimos esta tecnología como una gran ventaja sin demeritar los beneficios que tiene plantar en suelos, entre ellos que hace menos riguroso el riego, menos frecuente la fertilización y, además, en el suelo las plantas crecen de una manera más tranquila porque no se les limita la raíz de ninguna forma”, explica y además destaca que actualmente están trabajando para certificarse como predio exportador con 25 productores más, y de momento venden su fruta en grandes superficies y plazas más pequeñas. Hasta el momento, dice han tenido unas productividades de más de 30 toneladas por hectárea.

De igual forma, la directiva destaca que los productores del departamento de Cundinamarca tienen gran interés por este cultivo. “Son empresarios exitosos de otras líneas económicas, que ven en este agronegocio y en especial en este modelo de siembra en bolsa una alternativa económica, viable y sostenible”.

Para su siembra en bolsas hacen uso de sustratos como cascarillas de arroz tostado, cascarillas crudas y viruta de pino para que brinde la acidez necesaria. Por su parte, para la retención de humedad están implementando el uso de la fibra de coco y la turba de coco y como agente bioretenedor además están haciendo uso de un compost certificado para evitar que haya problemas fitosanitarios y para que el paso del agua sea más lento.

“Para quienes definitivamente decidan plantar en suelo lo que si recomendamos es que se revise la estructura del suelo y que no se ponga a competir la raíz del arándano con suelos duros, que se compacten y que, le agreguen al suelo una enmienda con algún tipo de sustrato o elemento que lo haga más poroso”, finaliza la experta.

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