icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Nogales

09 de noviembre de 2021
En nogal

Zonificación agroclimática, una poderosa herramienta para la toma de decisiones

Zonificación agroclimática, una poderosa herramienta para la toma de decisiones

Según las estadísticas mundiales publicadas por International Nut&Dried Fruit Council (INC), la producción de nueces a nivel mundial se encuentra en segundo lugar, después de las almendras, con 1.022 millones de toneladas, siendo China el mayor productor con el 47% de la participación mundial, Estados Unidos en segundo lugar con el 31%, y Chile, aumentando año a año, alcanzó las 75.000 toneladas producidas durante la temporada 2020/21, encontrándose dentro de los 10 principales países productores.

Luis Morales, José Luis Henríquez. Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de Chile. Investigadores del Centro Fruticultura Sur.

Cabe destacar que Chile es considerado el principal exportador del hemisferio sur, donde la contra estación le permite ofrecer nueces frescas fuera de temporada, asegurando una alta calidad en apariencia, sabor y calibre, además de rendimiento y volumen exportado (Chilenut, 2021). Los huertos de nogal se concentran en la zona central del país con un clima mediterráneo único, sin embargo, esta es una especie que se adapta bien a la zona sur, contando con una gran cantidad de huertos. Pese al avance que ha existido, resulta fundamental conocer las características climáticas imperantes en la zona, para evitar o disminuir la incidencia de enfermedades como la peste negra.

Es así como el clima es considerado un factor ambiental de gran importancia en la producción agrícola en general, ya que se encuentra asociado con las características únicas, de una localidad geográfica y con el acervo cultural que influyen en las condiciones de producción. Esta unión entre el territorio y la gente que ahí vive permite generar actividades agrícolas específicas, gracias a las características particulares que el clima local les entrega. En efecto, conocer territorialmente y en detalle el clima local mejora la capacidad de toma de decisiones y de planificación para optimizar cualquier actividad agrícola que se desarrolle. En este sentido, es necesario conocer la variabilidad territorial de cada elemento del clima, como precipitación, temperaturas (máximas, mínimas y medias), humedad relativa, radiación solar y velocidad del viento. A partir de estas variables fundamentales del clima es posible estimar espacialmente: Grados día (en cualquier base térmica), evapotranspiración, balance hídrico, excedente y déficit hídrico, horas de frío, unidades de frío, porciones de frío, días cálidos, heladas (probabilidad, número e intensidad), con suficiente detalle a nivel espacial para una apropiada toma de decisiones en el establecimiento de nuevas actividades agrícolas.

Para conocer las potencialidades de una zona, es preciso conocer con todo detalle el agroclima por medio de segmentos espaciales llamados distritos agroclimáticos a nivel intrarregional.

La variabilidad espacial de cada uno de los elementos del clima se presenta por medio de mapas, los cuales actualmente son de tipo digital, y donde cualquier usuario puede consultar, conociendo de esta manera las ventajas comparativas que presenta un predio en relación con otro. Esta posibilidad de decidir por uno u otro lugar para optimizar la idoneidad de éste, con el objetivo de optimizar el rendimiento de un cultivo pero minimizando los riesgos que se podría enfrentar, se convierte en una herramienta poderosa para la toma de decisiones en agricultura. Por ello, este tipo de cartografía digital, consultable online, es una herramienta fundamental que la agricultura chilena debiera tener a su servicio, y considerarlo como un sistema de soporte para la toma de decisiones.

Es así, como el Programa PTEC: Centro Fruticultura Sur, a través de su Proyecto ‘Aspectos sanitarios, de sostenibilidad y de uso eficiente de recursos en nogal en la zona centro sur’ (16PTECFS-66647) se planteó desarrollar un paquete tecnológico para la producción sustentable del nogal en la zona sur de Chile, siendo uno de sus objetivos el determinar la aptitud para el cultivo del nogal en las regiones del Maule, Biobío y La Araucanía; y generar un modelo que permita estimar la aptitud medioambiental para el cultivo del nogal en la macro-zona a 20 años plazo, en vista al cambio climático.

De acuerdo con lo anteriormente mencionado, la FAO (1978) propuso un método de zonificación espacial que consiste en definir zonas homogéneas en cuanto a capacidades de producción, basado en las características del territorio como clima, geomorfología, suelos y usos de la tierra. Por ello, para conocer las potencialidades de una zona, es necesario conocer en detalle el agroclima por medio de segmentos espaciales llamados distritos agroclimáticos a nivel intrarregional. En este sentido, este proyecto ha desarrollado e implementado una metodología que permite, por una parte, realizar una zonificación agrotopoclimática entre las regiones del Maule a La Araucanía (Figura 1),  y que proporciona información sobre las áreas de potencial homogéneo de producción agrícola para ser utilizadas como un insumo para la toma de decisiones.

Figura 1. Zonificación agrotopoclimática entre las regiones del Maule a La Araucanía.

Por otro lado, se calculó la información espacial de las variables agroclimáticas usadas para realizar una zonificación de cultivos y extenderla a los escenarios de cambio climático propuestos por el Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). La importancia de conocer cómo será el clima a futuro radica en la posibilidad de que los agricultores cuenten con información espacial relevante para la toma de decisiones, por ejemplo, que pasará con los huertos frutales a futuro. Según muchos autores ocurrirá una deriva de los cultivos hacia el sur, esto es la frontera agrícola asociada a la producción frutícola que crecerá hacia el sur del país, sin embargo ¿qué ocurrirá para huertos frutales específicos?

A modo de ejemplo, en la figura 2 se muestra una aplicación de varios modelos espaciales para conocer la idoneidad territorial o adaptabilidad del Nogal (Juglans regia) entre las regiones Del Maule a La Araucanía, para los escenarios de cambio climático en (a) secano o sin riego y (b) con riego. Este tipo de información se encuentra en formato digital, por lo que es posible navegar a través de estas imágenes y superponer información de Google Earth para identificar aquellas zonas aptas para un cultivo específico, y conocer su comportamiento a futuro. Inicialmente, el proyecto se planteó hacer una proyección a 20 años para el nogal, sin embargo, la precisión de los datos filtrados y el modelo generado, permitieron que esta estimación se realizara para los años 2050 y 2070 (Figura 2). Es importante mencionar que se está trabajando para que los mapas generados se encuentren disponibles para los usuarios a través de la página web del Centro Fruticultura Sur (www.centrofruticulturasur.cl).

Figura 2. Idoneidad territorial del nogal actual y para los escenarios de cambio climático en (a) secano y (b) riego.

La modelación realizada indica que la idoneidad territorial del nogal a futuro irá disminuyendo en la zona norte de estudio (Regiones del Maule y Ñuble) a nivel del Valle Central y se irá incrementando hacia la zona sur volviéndose más favorable en las Regiones de la Araucanía y del Biobío. Dichos cambios se deberían mayormente al aumento de la temperatura, asociado con una disminución en las precipitaciones, lo que a su vez se debiera traducir en una disminución de condiciones favorables para la peste negra en forma gradual hacia el sur, lo que resultaría en un menor número de aplicaciones para el control de esta enfermedad. A su vez, las mayores temperaturas y posible escasez hídrica en la zona norte podría generar condiciones de estrés para las plantas, lo que las podría condicionar al ataque de patógenos oportunistas.

Este tipo de información se muestra apropiada para ser usada como una herramienta para la toma de decisiones en agricultura, sin embargo, aún queda mucho que estudiar, específicamente para otros cultivos de interés, como cerezos, manzanos, vid y avellanos, por mencionar algunos. Este conocimiento acabado de los posibles efectos que podría tener el cambio climático en la deriva hacia el sur de las especies frutales es información valiosa para la planificación territorial y la toma de decisiones.

Con la actual información de ubicación de los distintos huertos frutales en Chile, la cual es proporcionada por organismos públicos y privados, es posible realizar un análisis prospectivo de los escenarios futuros de la fruticultura chilena, basados en múltiples modelos probabilísticos y de aprendizaje de máquina. Dichos modelos nos permitirán conocer a nivel territorial como se estructurarán las diferentes especies de tal forma, que podremos conocer de forma anticipada cuáles serán los lugares más aptos para una especie particular a futuro.

Las aplicaciones de este tipo de tecnología son variadas, pero lo más importante, estarán al servicio de una agricultura que podrá ser resiliente frente a los cambios que se avecinan.

AGRADECIMIENTOS

Programa Tecnológico «Centro para la investigación e innovación en fruticultura para la zona sur» (16PTECFS-66647), y Proyecto “Aspectos sanitarios, de sostenibilidad y de uso eficiente de recursos en nogal en la zona centro sur”, apoyados por Corfo.

Para saber más:

www.centrofruticulturasur.cl

[email protected]

      

 

ReferenciaS bibliográficas

Nuts & Dried Fruits Statistical yearbook 2020/2021. INC International Nut&Dried Fruit.

Chilenut, 2021. Chilean walnuts your counter season partner. Disponible en: https://www.chilenut.cl/wp-content/uploads/2021/07/WALNUTS.pdf (Revisado el 20 de septiembre 2021).

Artículos relacionados