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Abril 2020 |Nogales

Nogales en el sur

Una temporada favorable que confirma su gran potencial

Las condiciones climáticas de la temporada 2019/20 en la zona sur de producción de nogal fueron equivalentes a las de las regiones Metropolitana y de O’Higgins, indica el asesor en Chile, Portugal, España y Francia, Jean Paul Joublan. Esto, sumado al afinamiento de un manejo agronómico adaptado a las características sureñas, subraya, confirmó el gran potencial más allá del río Maule.

Jean Paul Joublan.

Evaluaciones de floración y cuaja efectuadas por el consultor internacional en 2018 mostraron que al multiplicar el número de frutos por un peso individual (10 a 12 g), daba 12.000 kg.

–El año seco, que en el norte puede ser un problema, para nosotros, todavía con agua en los campos, pudiendo regar relativamente bien, desde el punto de vista productivo de esta especie ha sido una ventaja. En casi todos los huertos estamos llegando a récords históricos.

HAY BUENAS RAZONES PARA SEGUIR PLANTANDO NOGALES EN EL SUR

No es extraño entonces que en la zona sur se siga plantando nogales, confirma el especialista:

–Acá no hay tantas alternativas rentables. En arándano, por ejemplo, este año fue muy duro, lo que se pagó no alcanza para pagar los costos de manejo, de cosecha y financiero. El cerezo acá es complejo, uno de cada tres años tienes problemas: que una lluvia, que la partidura, que la helada… Puede ser más interesante económicamente, pero mucho más inestable que el nogal. En este último, además del atractivo económico, ya no se tiene miedo desde el punto de vista del manejo, porque hemos ajustado lo que se necesitaba para lograr producciones realmente importantes, si se suma un clima favorable en los últimos años. Si el año pasado en este predio [La Compañía, en Bulnes, donde se realiza la entrevista] sacamos 6,9 t/ha sin peste negra, aunque hubo mucha precipitación en primavera, y fue rentable con un precio bajo, de 2,3 a 2,4 dólares/kilo… Bueno, seguimos.

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El clima seco que tanto perjudicó la producción en el norte, fue muy favorable en la temporada 2019/20 del sur.

En la reposición de plantas que deben arrancarse por problemas sanitarios, los portainjertos clonales han demostrado su eficacia.

Camellones altos para evitar efectos perjudiciales de la napa freática en el campo La Compañía.

De hecho, en el sector de árboles adultos del predio La Compañía, la producción estimada esta temporada era de más de 7,5 toneladas/ha en promedio.

–¿Y cómo se compara el nogal con el avellano?

–Si llevas la nuez a 6 t/ha en promedio, lo cual se puede obtener, a US$2,5/kg son del orden de US$15.000/ha. Con un costo productivo de US$ 6.000 el margen bruto sería de US$9.000. A un nivel equivalente en avellano tendríamos unos 3.000 kg/ha, a US$3,5/kg da US$10.500, menos un costo de US3.500, son US$7.000 de margen bruto –calcula el entrevistado a trazos gruesos–. Ahora, estamos comparando un buen precio de avellano con uno que históricamente no es bueno para la nuez. El avellano resulta un poco inferior, pero se adapta mucho mejor a suelos complicados y climas más difíciles. Hace poco estaba hablando con un productor que tiene 300 ha en Paillaco, quien me planteaba algunos problemas productivos, solucionables. Sería imposible tener nogales allá, por las heladas.

–El precio de la nuez es incierto a futuro, no está claro que vuelvan los retornos a productor de hace algunos años…

–Probablemente no serán ni 6, ni 5, ni tampoco 4 dólares por kilo. Pero 3,5 dólares podría ser un precio de equilibrio. A US$2,5/kg hay mucha gente ajustada con los nogales en el mundo, sobre todo en Europa, donde los rendimientos son de 1.500 a 2.000 kg/ha.

–¿Es lo que has visto en Francia?

–Sí, por fortuna con los agricultores que asesoro allá hemos llegado a 4.000 kg/ha, los que mejor andan. Enfrentamos un manejo tradicional y cambiamos al sistema chileno. De hecho el grupo de allá se llama “Groupe Chili”.

VENTAJAS NOTORIAS: COSTO DEL SUELO Y DISPONIBILIDAD DE AGUA

Una ventaja para el cultivo del nogal en el sur es el menor costo de la tierra. El consultor ha observado que los precios se mueven entre 8 y 15 millones de pesos por hectárea, ambos extremos un poco excepcionales. Una cifra más “normal” (si se puede hablar de normalidad cuando son tantas las variables intervinientes) se sitúa alrededor de los 10 millones/ha. Esto es con riego, otro factor en pro del sur.  En La Compañía, por ejemplo, hicieron un pozo profundo que les da la seguridad de contar con 100 litros por segundo.

A simple vista, entre camellones, se aprecia la tosca (de color blanco) que dificulta la infiltración del agua.

Dos líneas de riego sobre camellones, a la izquierda, versus cuatro en el sector del predio La Compañía donde no fueron necesarios. El sector con camellones se está regando sin problemas con un 40% del agua en comparación a un suelo tradicional normal.

–¿Hasta dónde puede llegar el cultivo del nogal hacia el sur?

–El huerto más al sur que asesoro está en Angol. Esporádicamente veo a un productor en Pailahueque, unos 80 km al norte de Temuco, que este año apuntaba a 5.000 kg/ha, un rendimiento apreciable en esa zona.

El nogal, como la fruticultura en general, está apareciendo en sectores donde previamente no figuraba entre las opciones. Joublan asesora el campo en el sector de Yumbel Estación, donde Agrícola Solaris invirtió para plantar en torno a 300 hectáreas, “uno de los huertos más grandes de la zona”, remarca el consultor, en una superficie antes dedicada a la ganadería.

Resaltan los árboles jóvenes, en medio de un panorama todavía dominado por los pinos. El suelo, de arena gruesa, con poca materia orgánica, prácticamente corresponde a dunas en ciertas partes, aunque también hay mejores suelos en otras. La fertilización se hace “a demanda”:

–Potasio es un elemento que puede ser deficiente en arena –plantea Joublan– y todos los cationes, porque la capacidad de intercambio catiónico es mucho menor donde no tienes partículas finas. No se trata de aplicar más de estos elementos, porque no se retienen fácilmente en el suelo, sino de equilibrarlos en forma repartida, parcelada.

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CARLOS SPOERER Y ARTURO LÓPEZ: EXPERIENCIA CON NOGALES EN BULNES

Carlos Spoerer, propietario del predio La Compañía, junto al agrónomo a cargo del mismo, su primo Arturo López, cuentan a Redagrícola cómo ha sido su experiencia con nogales en la zona de Bulnes.

Carlos Spoerer (CS): Tenemos nogales hace 9 años y avellanos desde el año pasado. Todavía no estamos pensando en otras especies frutales, pero sí este año estamos plantando la variedad de nogal Tulare. Se cosecha un poco más temprano que Chandler, alargando el plazo de esta tarea, lo cual simplifica el proceso, y tiene menos riesgo en épocas en que a veces pueden venir lluvias prematuras.

Arturo López (AL): Además Carlos es muy innovador. Partió con las nueces en 2009, cosa bien inusual en esa época en esta zona. Cuando yo vine al huerto, en 2015, dudé del resultado. Pero se demostró que se producían perfectamente. Ahora que había una variedad interesante, recomendada por Jean Paul Joublan, se atrevió a plantarla. No cualquiera lo hace.

–¿Tulare tiene ventajas y desventajas?

CS: Tengo entendido que es más productiva, a lo mejor no tan buen precio por su color un poco más obscuro.

AL: Acá en el sur se daría un poco más clara.

CS: Hay experiencias de eso y esperamos que se repita aquí, para tener mejores precios.

–¿Por qué pusieron avellano además de nogal?

CS: Aquí es raro encontrar un campo que puedas plantar en un 100%. Nosotros vamos a llegar a un 60%; un 40% no es factible, porque hay sectores con mucha tosca, más retención de humedad. Del 60%, creemos nosotros que más de la mitad es apta para nogales y la otra parte podemos dejarla para avellano.

–En La Compañía se hizo una fuerte inversión inicial en el suelo…

CS: Un error al principio ya no se corrige más. Por eso hicimos los camellones grandes y también una labor por debajo.

AL: Un metro veinte hacia abajo.

CS: Subsolamos, con máquinas pesadas… y caras.

AL: La preparación de suelos fue como un 20 a 30% de la inversión inicial.

CS: Lo otro que impacta, a diferencia de los terrenos parejos de la zona central, donde plantas en cuadrados o rectángulos, acá el diseño es distinto: hay curvas, hay lomaje, tienes que ver que escurra el agua, la orientación de los árboles está mucho más dada por la evacuación de las lluvias que por el sol.

–Pero los suelos acá tienen puntos a favor, como el contenido de materia orgánica…

CS: La mayor ventaja es el precio.

AL: Y con la sequía en la zona central no sé qué va a pasar.

–¿Cuánto los afecta la peste negra?

AL: Nada, hasta ahora. Pienso que en gran medida porque hemos hecho todos los controles muy precisos, hemos sido bien rigurosos y por tanto la peste negra no se ha establecido; si lo hace, sacarla es muy difícil. Por las condiciones climáticas eliminar el inóculo es complejo.

–Haciendo un balance, ¿el nogal es un cultivo atractivo?

AL: Sin ninguna duda, incluso con una caída de precios con respecto a lo que había cuando se planificó la plantación.

CS: Nosotros proyectamos a 3 dólares en el largo plazo.

–¿Los precios del año pasado serían un bajón momentáneo?

AL: Esperemos que así sea.

CS: Aun así es más rentable que cultivos tradicionales; de todas maneras. Estamos muy contentos, pero hemos trabajado con esfuerzo y constancia.  Una persona decía: qué raro, mientras más me esfuerzo, más suerte tengo.

Arturo López (a la izquierda) y Carlos Spoerer.

MANEJO DE SUELOS CON CAMELLONES EN CONDICIONES COMPLEJAS

En el predio La Compañía, los nogales se plantaron en condiciones edáficas muy distintas: un sector con suelos trumaos de buena calidad y otro de textura arcillosa sobre una tosca impermeable a una profundidad de 40 a 80 cm. En esta segunda área, antes del establecimiento fue necesario hacer un camellón de hasta 1,3 metros de altura. En terrenos aun más difíciles del mismo predio, se prefirió la opción del avellano.

La preparación inicial con camellones costó del orden de 1.500 dólares adicionales/ha en el establecimiento “no tanto, fíjate, si lo comparas con el valor de la tierra en la Región Metropolitana”, sopesa Joublan.

Un canal que pasa por el fundo, sumado a la tosca, agravaba la presencia superficial de agua. Esa estructura se revistió y los camellones permitieron acumular suelo efectivo hacia arriba. Los resultados comienzan a verse: en la primera cosecha (3ª hoja) la producción vaticinada por Joublan al momento de la entrevista era de 750 a 800 kg/ha.

En el sector con camellón se riega con un 40% del agua en comparación a un suelo tradicional normal. Joublan lo atribuye a la concentración de las raíces: “es como tenerlas en un macetero”, comenta.

La distancia de plantación fue de 7 x 5, totalizando 286 plantas por hectárea, lejos de la alta densidad, porque los camellones quitan espacio al desplazamiento de las maquinas cosecheras.

–¿En otras condiciones usarías densidades mayores?

–Hasta 500 plantas por hectárea. En un suelo potente, el problema va a ser el exceso de vigor, generando emboscamiento. En cambio en suelos pobres, como uno de origen aluvial, con piedras, se necesita llenar el espacio más rápido.

USO DE PATRONES SEGÚN LAS CONDICIONES QUE SE ENFRENTEN

El patrón normalmente utilizado por el asesor es Juglans regia, pero en replantes aconseja portainjertos clonales, de preferencia RX1.

–Han funcionado espectacularmente bien. Aunque no haya fitóftora, el replante con J. regia se muere o se queda atrás en desarrollo. Los patrones clonales tienen ventajas de adaptación a los suelos y generan un volumen de raíces mucho más importante. También los hemos usado en huertos completos. En un campo en San Fernando en un suelo que es un “cebo de burro”, con una napa freática a pocos centímetros de profundidad, establecimos sobre Vlach en la mitad de la superficie. La otra mitad, ubicada en terrenos con pendiente, se supuso que no habría problemas de humedad y se utilizó J. regia. Pero aparecieron ojos de agua, probablemente exudaciones del cerro en un efecto sifón, con sectores donde la napa llega a 20 cm bajo el camellón, y no fue posible salvar las plantas. En las 30 ha de Vlach prácticamente no hay plantas muertas; el portainjerto funciona.

CÍRCULO VIRTUOSO: RAÍCES – DESARROLLO DEL ÁRBOL

Un principio fundamental del manejo, plantea Jean Paul Joublan, es que a mayor volumen radicular hay mayor potencial de desarrollo del árbol.

–Lo que yo trato de hacer es aumentar el tamaño de la boca para que aproveche bien la comida, no saco nada con darle 10 veces más alimento si no es capaz de consumirlo– metaforiza el asesor.

Con más raíces se logra aumentar el número de yemas brotadas. Si muchas ramas brotan lateralmente, estas crecen de manera horizontal porque compiten entre ellas y no con el eje. Así el nogal queda bien escalonado, bien distribuido para una mejor producción. Por el contrario, a menor competencia entre ramas, toman mayor vigor y tienden a verticalizarse.

–¿Cómo estimulas el crecimiento de las raíces?

–Con más ramas: trato de dejar la mayor cantidad posible de la temporada anterior. El primer año permito que crezca todo, con el fin de tener más hojas después. Ahí obtienes una ventaja. El árbol estimula el crecimiento radical para sostener esa cantidad de hojas. Cuando riegas mal y las raíces llegan a zonas donde no hay humedad, generan ácido abscísico provocando un cierre de estomas y el bloqueo del árbol. Por lo tanto, el nogal debe acelerarse al principio mediante la condición de humedad máxima que no genere problemas fitosanitarios. Una semana sin riego puede no afectar a un árbol adulto, pero a una planta pequeña la va a estresar, no va a crecer nada, ya que no tiene reservas más allá de un par de días. Luego de esa etapa inicial con el acelerador a tope, se debe empezar a frenar los árboles.

–¿Cómo se frenan?

–Con fertilización y riego bien controlados. Y fruta: mientras más fruta, menos desarrollo vegetativo. Si le sacas las nueces al árbol, crece como nunca. Por eso cuando hay heladas que eliminan la producción es el peor de los mundos, por la dificultad de frenar.

El manejo que plantea Joublan considera una serie de otras variables relevantes a considerar, que se detallan en el artículo siguiente.