icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Mayo 2021 | Arándanos

Exportación de arándanos frescos

Una temporada compleja y diferente

Los envíos de arándanos al extranjero sobrepasaron las proyecciones del Comité de Arándanos de Chile en un 6%, con un crecimiento de un 8,2%. ¿Las claves? El aumento de los despachos a EE UU en 14% y una profunda alza de los envíos orgánicos, gracias a la implementación del ‘Systems Approach’, un conjunto de medidas de mitigación para la Lobesia botrana que permite evitar la fumigación de la fruta antes de mandarla al mercado estadounidense.

Jorge Velasco Cruz

La temporada 2020/21 para el arándano fue tan compleja como diferente. Por un lado, la industria productiva y exportadora tuvo que hacer frente a múltiples factores –encabezados por la presencia del Covid-19–, mientras que, por otra parte, las cifras fueron alentadoras. Con 18.000 hectáreas plantadas, Chile envió 117.851 toneladas de fruta fresca, aumentando sus exportaciones en un 7,9% en relación al periodo 2019/20, cuando realizó envíos por 109.214 toneladas.

Estas cifras superaron las estimaciones del Comité de Arándanos de Chile de la Asoex, que estipulaba un crecimiento del 2%, con 112.500 toneladas.

Andrés Armstrong, director ejecutivo del Comité de Arándanos de Chile.

El Covid-19 afectó la temporada de diversas maneras. Si bien las restricciones para evitar contagios condicionaron la operación en huertos, packings y en la operación logística en general, también potenció en la población el consumo de alimentos más saludables. “Hubo una mayor demanda de fruta y, en particular, de arándanos. La gente entiende que el arándano es beneficioso para la salud, debido a que es una fuente de vitaminas C y K y de antioxidantes”, afirma Andrés Armstrong, director ejecutivo del Comité de Arándanos de Chile.

De esta manera, no solo aumentaron las ventas de Chile, sino que los otros principales productores en contraestación (en relación al hemisferio norte) también lo hicieron fuertemente: Perú subió sus envíos en 38% (165.000 toneladas) y México también tuvo un alza.

Sin embargo, el grueso de las ventas de arándanos peruanos a Estados Unidos (el principal exportador a ese mercado) se concentró entre agosto y mediados de diciembre, lo que dejó espacio para un mayor envío de fruta chilena hacia Estados Unidos en el período restante de la temporada. “Los volúmenes de arándanos peruanos, a partir del segundo tercio de la temporada chilena en delante, fueron muy similares a los del año pasado y su crecimiento del 38% estuvo principalmente al comienzo”, explica Andrés Armstrong.

En general, las exportaciones acumuladas desde Chile fueron menores respecto de la temporada anterior en los meses de diciembre y parte de enero, influenciadas fuertemente por haber tenido una maduración normal (con una cosecha más tardía) y también por la falta de mano de obra. Esta última se vio coartada por las medidas sanitarias y económicas implementadas por el Gobierno de Chile para combatir el Covid-19, especialmente en aquellas zonas donde también había cerezas y se producía una competencia mayor para obtener cosecheros.

A partir de la segunda quincena de enero, los envíos tuvieron un fuerte impulso. La semana 3 marcó un récord de exportación, con 14.900 toneladas, y las siguientes mantuvieron cifras superiores a las del año pasado. En este periodo tardío (que va desde la semana 3 a la 11), se despacharon 43.509 toneladas, un 39% más que en 2019/20 en el mismo lapso.

De esta manera, EE.UU. elevó su participación en las exportaciones chilenas, pasando desde el 50,1% de la temporada 2019/2020 al 52,9% en la 2020/2021. Esto significó un quiebre en relación a los años anteriores, en los cuales las ventas bajaron 11% y 9%, respectivamente, en las temporadas 2019/2020 y 2018/2019.

Europa, en tanto, se mantuvo como el segundo destino, con un 34% de participación, gracias a que los envíos crecieron un 13%, llegando a las 39.952 toneladas. Asia, por el contrario, tuvo una caída del 26,8%, impulsada por China, donde el caso de la supuesta contaminación de cerezas chilenas con Covid-19 –ocurrido a fines de enero– arrastró también a otras frutas nacionales como el arándano. Sin embargo, otros mercados asiáticos crecieron: Corea subió un 52% y Taiwán, un 35%.

Hubo también algunas sorpresas. Una de ellas fue India, cuyo volumen escaló en 233% para alcanzar las 112 toneladas. “Es importante exportar sin tener que fumigar, que era un requisito que teníamos con India. Hace dos temporadas que nos evitamos la fumigación y miramos con mucho optimismo a ese mercado”, señala Armstrong. Y la segunda fue Israel, que pasó de 122 a 435 toneladas en una temporada, alcanzando el volumen de otros países como Japón.

EL AUGE DE LOS ORGÁNICOS

Al igual que en temporadas anteriores, uno de los principales impulsores del alza en las exportaciones fue el arándano orgánico. “Explica el 62% de la diferencia entre lo que se exportó y lo que habíamos previsto”, dice Andrés Armstrong.

De esta manera, las ventas totales al exterior de arándanos orgánicos frescos llegaron a las 20.871 toneladas, presentando un alza de 34% en relación a la temporada anterior y representando una participación de mercado del 18%. En 2019/2020 había sido del 14%, con 15.496 toneladas.

Nuevamente, el destino clave fue EE.UU., que pasó en solo un año de acaparar el 21% de los arándanos orgánicos a tener el 26% de participación. En tanto, en Europa –el segundo comprador de arándanos nacionales– el arándano orgánico mantuvo una participación del 10%.

Un factor esencial en este aumento de los orgánicos fue la entrada en vigencia del Systems Approach para las regiones del Ñuble y Biobío, lo que llevó a que se desviaran cerca de 4.000 toneladas de fruta orgánica desde la industria del congelado a las exportaciones en fresco.

“Hay muchos productores que se encuentran en zonas que pueden optar al Systems Approach. Representan a un poco más del 50% de la superficie de arándanos, tanto en Ñuble como en Biobío, que pueden ser enviados a Estados Unidos, evitando la fumigación, que es una situación que los hace perder la condición de orgánicos”, comenta Andrés Armstrong. “Las restricciones para los arándanos hacia Estados Unidos por Lobesia botrana –agrega– son del año 2013. Llevamos todo este tiempo haciendo un trabajo muy fuerte en conjunto con el SAG y los productores de vid para tener un mejor control y bajar la presencia de la plaga. Uno de los resultados fue que lográramos tener este Systems Approach para los arándanos”.

MEJORAR LA CALIDAD, UN DESAFÍO CONTINUO

Desde la perspectiva productiva, las razones para el aumento de las exportaciones son diversas. En términos generales, señala el Crop Report realizado por iQonsulting para el Comité de Arándanos de Chile, se debió –principalmente– a un acrecentamiento de la superficie, al recambio varietal y al empleo de mayores técnicas y tecnologías de producción (como el uso de macetas) y de protección de cultivos como mallas, rafias y sombreaderos.

Las regiones de Coquimbo y Valparaíso, que se concentraron más en orgánicos en esta temporada, tuvieron un alza en su volumen de exportación. En tanto, señala el reporte, “la zona norte y centro se vieron beneficiadas por una mayor disponibilidad de agua durante el invierno, lo que dio un respiro a los productores que se vieron afectados por la sequía en 2019-20. La zona sur se vio beneficiada por el clima, sin grandes lluvias en la porción tardía de la temporada”. Por otro lado, las lluvias que se presentaron en el centro-sur del país a fines de enero, impactaron en la cosecha más tardía del arándano. Como consecuencia, ciertos campos tuvieron que cerrar sus cosechas y derivarlas a congelados u otros productos. Con todo, describe el estudio de iQonsulting, la fruta presentó un buen llenado y calibre, y la maduración se observó en línea con un año normal.

Según indica Julia Pinto, gerente técnico del Comité de Arándanos, “nuestra apreciación es que la calidad fue superior en promedio a las temporadas anteriores. Sin embargo, hay que parcializarla de acuerdo a los tercios de cosechas. Cuando sale el fuerte de nuestra fruta, de diciembre a mediados de enero, tuvimos una buena condición y buena calidad. Pero en el último tercio hubo problemas, principalmente en la fruta que se estaba enviando a Estados Unidos. Ese período estuvo muy influenciado por las señales de alta necesidad de arándanos. Por lo tanto, la fruta terminal nuestra, que es más sensible porque proviene del sur de Chile, se exportó pensando en que podía llegar bien, pero eso no siempre ocurrió así. Asimismo, parte de las variedades tardías de Ñuble y Biobío fueron afectadas por las lluvias de fines de enero”.

La ejecutiva rescata la voluntad de los productores por mejorar las variedades, un trabajo encabezado por el Comité de Arándanos para realizar estudios y pruebas de campo que permitan evaluarlas y analizar su viabilidad productiva y comercial. De hecho, la presencia de “variedades nuevas” como Blue Ribbon, Draper, Rocío y Suzyblue marcó esta temporada. El grupo de variedades recomendadas para exportación creció un 21% respecto de la temporada anterior y hoy tiene el 60% de participación.

“Los productores están motivados por hacer cambios varietales importantes, entendiendo que para competir afuera tenemos que mostrar una mejor oferta en términos de calidad y condición. Son variedades más productivas, con mejor tamaño, mejor bloom, más firmes y que viajan mejor. Chile está bastante lejos de los mercados y hay más exigencias hacia la fruta que tenemos que producir y las tecnologías que debemos utilizar para llegar a ellos”, sostiene Pinto.

Otro desafío importante, recalcan en el Comité de Arándanos, está en combatir la presencia de Drosophila suzukii o mosca de alas manchadas, una plaga que se detectó en la zona de Pucón en el año 2017 y que desde entonces ha proliferado entre la Región de Los Lagos y la Región de O´Higgins. “Es una mosca bastante flexible y que se adaptaba muy bien a todas las condiciones climáticas, teniendo sustratos como los berries o las zarzamoras, que se usan como cercos vivos”, comenta Julia Pinto. Por este motivo, el Comité ha impulsado varias iniciativas para su reconocimiento, monitoreo, manejo y control entre los productores.

INVESTIGACIÓN EN ESTADOS UNIDOS

Una de los temas que preocupó a los productores y exportadores de arándanos de Chile y otros países, fue el inicio de una investigación de la Comisión del Comercio Internacional (International Trade Commission) de EE.UU. para analizar si las importaciones de este fruto rojo dañaban a la producción local. Bajo la Sección 201 de la Ley de Comercio de 1974 y a raíz de una solicitud de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos, el estudio se inició a fines de septiembre de 2020.

Para contrarrestar esta postura y mostrar los beneficios de las importaciones de berries para el mercado de Estados Unidos, diversas empresas y asociaciones del rubro de Chile y de otros países como Canadá, México, Perú, Argentina e incluso EE.UU. formaron la Coalición de Arándanos para el Progreso y la Salud (The Blueberry Coalition for Progress & Health). Además, el Comité de Arándanos de Chile – Asoex trabajó en coordinación con la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI) para defender los intereses de Chile.

Finalmente, a comienzos de febrero la Comisión del Comercio Internacional de Estados Unidos determinó que los arándanos frescos, refrigerados o congelados provenientes de los distintos países que exportan hacia ese destino, no son una causa sustancial de daño grave o amenaza para la industria de ese país. Si se hubiera comprobado un daño, se podrían haber impuesto salvaguardias a los países que venden esta fruta a Estados Unidos.

“La investigación nos tuvo un poco nerviosos. Estaba en juego el mercado que esta temporada absorbió el 53% de nuestras exportaciones. Creemos que el suministro de arándanos importados a los Estados Unidos ha sido un gran beneficio tanto para la industria local como para los consumidores, aportando los volúmenes necesarios cuando los productores locales no tienen producción, o bien cuando su producción es muy limitada y no alcanza a cubrir las necesidades de los consumidores”, sostiene Andrés Armstrong.

NUEVOS EXPORTADORES

En el abastecimiento del mercado europeo, hay dos países que han ido tomando protagonismo en los últimos años. Sudáfrica, cuya oferta coincide con el inicio de las exportaciones chilenas, pasó de enviar 1.792 toneladas en 2015 a 15.636 toneladas en 2020.

“Creemos que el sector sudafricano de los berries está llamado a ser una gran fuerza en el mercado mundial, debido a la superioridad de nuestra fruta en comparación con los berries de otros países. Para 2024 queremos haber incrementado la producción a 62.000 toneladas y las exportaciones, a 44.000 toneladas”, señalaron recientemente desde BerriesZA, organización que representa a los distintos actores de la industria en Sudáfrica.

En tanto, Marruecos –cuyos envíos comienzan a mediados de febrero– ha presentado un rápido crecimiento y sus exportaciones se encuentran en torno a las 30.000 toneladas anuales. Por ejemplo, en 2020 aumentó sus ventas a Rusia en 36,4%, llegando a 1.900 toneladas. Son líderes en las exportaciones a ese país, seguidos por Chile.

A nivel sudamericano, Colombia ha ido realizando nuevas plantaciones de manera sostenida. “Todavía no tiene un volumen muy alto, pero está empezando a exportar. Es una oferta más temprana que la chilena. Como se cultiva en una zona siempre verde, los agricultores pueden manejar la producción a través de las podas y otras técnicas, tratando de buscar una ventana más conveniente”, explica Andrés Armstrong.