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Noviembre 2020 | Viñas

Proyecto es apoyado por FIA

Plantan cepas ancestrales para producir vinos en Isla de Pascua

A fines de octubre se terminó de plantar en Isla de Pascua, región de Valparaíso, cepas de Chardonnay, Pinot Noir y vides asilvestradas. La innovación del proyecto es producir vino – de calidad, con características diferenciadoras, tanto en el origen y en la variedad de uva – en un territorio que hasta el momento no lo hace por sus condiciones extremas de clima y suelo; además de descubrir una potencial cepa que hasta la fecha se desconoce su huella genética.

Por ello, la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) decide apoyar esta iniciativa liderada por tres amigos, a fin de entregar diversificación productiva y por qué no, transformarse en un hito para el sector vitivinícola nacional. El equipo humano lo integra el destacado enólogo Fernando Almeda Olle; el ingeniero agrónomo, Álvaro Arriagada; y el agricultor Poky Tane Haoa Hey, viviendo estos dos últimos en la localidad portuaria de Rapa Nui, Hanga Roa.

“El objetivo es realizar un vino de calidad, con características diferenciadoras, tanto en el origen, la variedad de uva y la manera particular y única de vinificar, esto aportará un producto de alto valor agregado a la isla y al país, además de desarrollar una línea de negocio innovadora en la ínsula, invitando y compartiendo la información técnica con los proyectos vitivinícolas en desarrollo”, comenta Fernando Almeda y agrega que la iniciativa es un hito pues allí existen viñas antiguas abandonadas pero establecidas y aclimatadas en las faldas del volcán Rano Kau.

Por el momento, añade Almeda, hace dos semanas se terminó de plantar las 2 hectáreas de Chardonnay, Pinot Noir, además de material vegetal de la Isla. “No sabemos – específicamente – que variedad o variedades son”. Sin embargo, de lo que sí hay certeza es que se espera obtener un vino fresco (no se descarta el vino espumoso), que refleje el carácter varietal de la uva, características que se obtendrán a través del ensayo de diferentes protocolos de vinificación.

DESAFÍOS

Como en todo proceso innovador, hay desafíos. Así cuenta Álvaro Arriagada, quien vive en la Isla hace cuatro años y se ha empapado de la cultura y geografía polinésica. “Por el minuto hay desafíos más bien técnicos donde deberemos controlar o medir los factores climáticos, entre ellos el viento y su efecto, además del control de malezas, al tener de alta humedad, estas se desarrollan con mayor rapidez”. Por otro lado, dice, “el riego en la Isla es también importante porque a pesar de ser un clima subtropical, hay minutos que tenemos que regar sobre todo en la plantación”.