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24 de mayo de 2022
Mayo terminará sin lluvias en RM, lo que sólo ha ocurrido 3 veces en 60 años:

Otro año complejo para la agricultura chilena: invierno nuevamente registraría precipitaciones bajo lo normal

Otro año complejo para la agricultura chilena: invierno nuevamente registraría precipitaciones bajo lo normal

Proyecciones de la Dirección Meteorológica de Chile apuntan a que tendremos un trimestre mayo-junio-julio con niveles de precipitación menores al promedio, situación generado por el fenómeno de “la niña”, lo que tendrá un impacto en la acumulación de agua para las necesidades que tienen los cultivos en época de riego.

Por Miguel Patiño

El déficit de lluvias en la zona central de Chile no dará tregua a la escasez hídrica que afecta al país y sobre todo a la agricultura.

“Es muy poco probable que remonten los registros a poco días que termine mayo, con lo cual se cumpliría el pronóstico de la Dirección Meteorológica de Chile de niveles de precipitación bajo lo normal”, señaló a Redagrícola el investigador Rodrigo Bravo, agroclimatólogo y subdirector nacional I+D+i del Insitituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIA), sobre esta compleja situación que atraviesa la zona central de Chile.

De cumplirse estos pronósticos, se concretaría un fenómeno pocas veces visto: un mayo sin lluvia en Santiago es algo que solamente ha ocurrido tres veces en los últimos 60 años.

De hecho, el el climatólogo Raúl Cordero, investigador y académico de la Universidad de Santiago, señalo a La Tercera que «las nulas lluvias en mayo probablemente lleven a un déficit de agua caída acumulado en la capital en torno a 50%”.

Pero el problema no es sólo en la zona central y el norte de Chile, sino que también se extiende hacia el centro sur, ya que abarca un tramo entre la Región Metropolitana y la Región del Maule, donde las precipitaciones se han presentado bajo los rangos de normalidad.

Esto significaría que el quinto mes del año cerrará con un déficit de precipitaciones considerable entre La Serena y Chillán, y puede terminar sin precipitaciones en la capital (Santiago urbano), convirtiéndose en el mes de mayo más seco en más de una década. La última vez que la capital terminó sin precipitaciones durante este mes, fue en 2011, otro año marcado por La Niña.

De los 24 días que ya suma el mes, al parecer tampoco se acercarían cambios en el corto plazo. Rodrigo Bravo de INIA señala al respecto que, de acuerdo al pronóstico estacional elaborado por la Dirección Meteorológica de Chile, “se espera una condición de precipitación bajo lo normal para la zona correspondiente a la Región Metropolitana, donde se han registrado valores bajos de precipitación, con 0,4 mm en en La Pintana, 3,8 mm en El Asiento en la comuna de Alhué, 3.5 mm en San Pedro de Melipilla, 0,4 mm en Chacabuco en la comuna de Colina”.

¿Qué tiene que ver el fenómeno de la niña en este contexto? De acuerdo a Bravo, “en general en la zona central la probabilidad de condiciones lluviosas disminuyen bajo el fenómeno de la niña, que es una condición predominante en el trimestre de mayo, junio y julio” El experto climatólogo añade que “bajo esta condición, el 70 % de las ocasiones son periodos donde llueve menos de lo normal. Esto reafirma la condición «seca» que se viene presentando desde hace años en la zona central de nuestro país”.

Esta asociación de temperaturas bajas sin precipitaciones genera un riesgo para los agricultores y la industria agroexportadora en general, agrupados en gran medida en la zona centro y centro sur del país.

El agroclimatólogo del INIA señala al respecto que si bien el daño por las bajas o casi nulas precipitaciones no genera un daño directo, porque estamos en un periodo en que se han terminado las cosechas “y los diferentes rubros agrícolas están en un periodo donde la disminución estacional natural de la temperatura no produce trastornos”, el efecto de de la baja cantidad de lluvia sí tiene un efecto a nivel de las reservas, “afectando la acumulación de recursos hídricos para las diferentes necesidades de uso en las cuencas”, lo que generaría un problema para la temporada de mayor demanda hídrica, desde octubre en adelante, concluye el experto.

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