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Marzo 2020 | Uva de mesa

Óscar Salgado, gerente de abastecimiento de San Lúcar

El nuevo escenario de la uva de mesa

No solo está pasando con la uva de mesa. Es algo que también se está viviendo en otras frutas. Es el fin de las ventanas comerciales. Concretamente en la uva de mesa, esta industria dio un giro inesperado durante la campaña 2018/19, debido a la sobreproducción y el mayor stock de guarda de California.

A ello se añadieron las señales equívocas de los ‘retailers’ estadounidenses, que marcaron una temporada que fue complicada para muchos, dejando las reglas claras de cara al futuro: California vendrá con mayores producciones y estas se desplazarán a fechas más tardías; moviendo nuevamente el tablero en un sector que ha debido acostumbrarse a los cambios en el último tiempo. “No nos queda otra”, afirma Óscar Salgado, gerente de abastecimiento de uva de mesa de San Lúcar, una empresa productora y comercializadora de fruta, fundada en 1993 en un garaje y que hoy factura más de 400 millones de euros, donde la uva de mesa es uno de sus principales productos, fruta que comercializa desde diferentes zonas productoras del planeta. “Estos días (a mediados de febrero) estamos recibiendo fruta de Chile, las últimas de Perú, de Sudáfrica, de la India y un poquito de Brasil. Cinco orígenes distintos en la misma semana”, cuenta.

– Lo que dices es un ejemplo claro de cómo se han acabado las ventanas, algo que se ha dicho en este simposio, ¿hoy en día, hay espacio en el mercado para cada uno de los orígenes?

– No, ya no existen ventanas, sobre todo porque hay una mayor continuidad de las producciones. Pero hay momentos críticos, en las interfaces de los países, donde nos cuesta tener la información certera de cuándo lo stocks de un país irán disminuyendo, para que pueda entrar el otro con su fruta. Creo que la campaña pasada, los productores californianos y los ‘retailers’ de EE UU fueron sumamente irresponsables enviando mensajes de que esto iba a ser la hecatombe y que no iban a comprar fruta blanca y rojas de Chile hasta el 10 o 15 de febrero. Eso al final no pasó. Esta campaña los stocks tampoco se extendieron tanto. Y los californianos fueron bastante más cuidadosos y empezaron a cargar de fruta de Perú y luego de Chile, según lo que mostraban los reportes, para así tener un buen traslape.

– ¿Cuál es la mayor complejidad de los traslapes?

Siempre hay traslapes, y la única forma de resolverlos es con un buen nivel de información. Pero, ¿cuál es el drama? Que, de repente, en el caso de la uva chilena, hay ‘peaks’ semanales de la fruta que llega a EE UU, de más de 2 millones de cajas, pero en la temporada de California, ellos son capaces de comerse 4 millones de cajas. Otro tema, del que ha hablado mucho John Pandol, es ¿qué tan fresca llega la fruta chilena luego de fumigarla con bromuro de metilo? También de Perú, ojo, pero ellos tienen variedades de fruta temprana que son mejores que las tempranas que se usan en Chile. Por ejemplo, una Sweet Globe cosechada en Perú es mucho mejor que una Sugraone chilena. La Sweet Globe se ‘come’ a la Sugraone y llega mucho más fresca, el tratamiento de frio cuarentenario de Perú a EE UU hace que la fruta llegue en muy buenas condiciones.

* Lee la entrevista completa en la próxima edición de Redagrícola Chile.