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Agosto 2021 | Empresas

Conceptos de ayer y de hoy relevantes en la cuaja:

“Mezclas claves para asegurar la productividad”

Durante el período previo a la brotación y procurando realizar una adecuada preparación para la nueva temporada productiva, proyectamos que el desarrollo de nuestras plantas dependerá de cómo haya sido el comportamiento de la acumulación de frío durante el período invernal.

Sin embargo, si recordamos lo sucedido durante la temporada 2020/21 nuestra hipótesis habitual no se cumplió, puesto que, si bien el frío no fue el óptimo, la cuaja y productividad fue histórica. ¿Qué significa esto? La acumulación de frío sigue y seguirá siendo un factor extremadamente importante en la culminación del proceso de receso e inicio de la nueva etapa de crecimiento. Sin embargo, una vez desencadenados los procesos de desarrollo, brotación y floración, otras variables agroclimáticas serán las responsables de dirigir el desarrollo foliar, floración y cuaja.

¿Por qué el frío sigue siendo importante? La cantidad del frío invernal será crucial en marcar la partida a los procesos de salida de receso, ya que es el estímulo con el que la planta sensa y sabe cuándo las condiciones ambientales serán propicias para reactivar su actividad. De la misma manera, la calidad del frío es igualmente importante, dado que este determinará la homogeneidad, rapidez y fuerza con la cual emergerán los tejidos vegetativos y reproductivos.

Figura 1. Crecimiento del tubo polínico en flor.

Considerando que el período de acumulación de frío invernal finalizó, se inicia la posta entre la salida de receso y el inicio de floración-brotación, etapa en la cual la temperatura y los procesos fisiológicos propios de dicha etapa fenológica comenzarán a interaccionar. ¿Qué sucede en floración? Durante ese momento comienza la carrera por lograr sincronizar la disponibilidad de polen y la viabilidad del ovario, de modo que pueda ocurrir el proceso de fecundación. ¿Qué y cómo ocurre? Cuando el grano de polen cae directamente en el estigma de flor, comienza un proceso de desarrollo y rápido crecimiento del polen a través de las distintas estructuras florales hasta llegar al ovario (figura 1), proceso que se encuentra liderado por la actividad de las auxinas y elementos que cumplen un rol como cofactor o precursores de dicha fitohormona (boro, zinc).

Figura 2. Período de floración y fecundación en frutales.

Sin embargo, la cuaja efectiva no está del todo determinada por el rápido desarrollo del tubo polínico, sino que también dependerá del período de viabilidad del tejido femenino. ¿Cómo lograr un período prolongado de viabilidad de los óvulos? La vida útil o viable de un óvulo está definida para cada especie. Sin embargo, la velocidad con la cual esta transcurrirá será más rápida o lenta en función de las condiciones ambientales que promueven una síntesis rápida del etileno, generando una senescencia acelerada del tejido y disminuyendo el período efectivo de polinización, y por lo tanto, una merma en la productividad (figura 2).

¿CUÁL ES LA ESTRATEGIA?

Si consideramos que el período invernal ya cubrió, nuestra propuesta para floración y cuaja es la mezcla de un producto promotor del desarrollo del tubo polínico y promotor natural del desarrollo de auxinas en la planta (Flower Power®), y un producto que bloquea la síntesis de etileno, mantiene la viabilidad del óvulo por más tiempo y detiene el aborto de flores/frutos (Bio-Hold®). Ambos productos han sido diseñados considerando una mezcla de nutrientes claves en los procesos de cuaja e inhibición del etileno (zinc, boro, cobre, molibdeno y cobalto), además de cofactores hormonales, que complementan lo que la planta no sea capaz de producir debido a las condiciones ambientales.

Figura 3. Cuaja y retención en cerezo cv. Santina, región de O’Higgins, temporada 2020/21.

Figura 4. Retención en nogal cv. Chandler, región de O’Higgins, temporada 20-21.

En lo relacionado a cuaja y retención de fruta, la mezcla de los productos Flower Power® y Bio-Hold®, es una estrategia que se ha estado trabajando por más de cuatro temporadas con excelentes resultados en diversas zonas y especies (nogal, cerezo, pera, etc.) a nivel nacional, así como también a nivel internacional. Tanto ha sido el éxito de nuestra estrategia, que se ha realizado una mejora en la formulación de ambos productos, siendo Bio-Hold® el más renovado, dado que se incrementaron sus contenidos nutricionales, se agregaron más cofactores hormonales y se fortificó su molécula inhibidora del etileno, logrando así disminuir su dosis recomendada a la mitad. A nivel productivo y en los ensayos hemos visto que la mezcla mejora la cuaja y aumenta la retención de fruto en comparación con auxinas sintéticas y otras moléculas (figura 3 y 4; cuadro 1), además la relación costo/beneficio favorece de manera importante al productor.

Cuadro 1. Cuaja y retención en cerezo cv. Skeena, región de O’Higgins, temporada 2020/21.

Como empresa líder en el conocimiento del lenguaje de las plantas, en Stoller Chile ofrecemos soluciones adecuadas para los distintos estados fenológicos basados en nuestro profundo conocimiento fisiológico de cada especie, junto con el cumplimento de los más altos estándares de calidad en la formulación y producción de cada uno de nuestros productos. Estamos comprometidos con los productores a seguir aportando herramientas que les permitan obtener la máxima productividad por hectárea en cada uno de sus cultivos.

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