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Julio 2021 | Noticias

Busca promover las buenas prácticas en este tipo de labores

Manual entrega recomendaciones acerca de la correcta aplicación de productos fitosanitarios

Diversas recomendaciones orientadas a evitar el uso incorrecto de productos fitosanitarios y con ello disminuir la contaminación en los cultivos es parte del contenido del manual “Buenas prácticas en aplicación de plaguicidas agrícolas”, desarrollado por el Centro de Inocuidad Alimentaria de la Universidad de Talca y el Gobierno Regional del Maule.

A través de este instructivo se busca entregar información que permitan a los agricultores garantizar la calidad e inocuidad alimentaria de sus productos, mediante la aplicación oportuna de fitosanitarios, así como evitar daños a la salud de los trabajadores agrícolas y consumidores.

El documento se refiere a los tipos de plaguicidas y sus grados de toxicidad; los equipos y maquinarias requeridos para su aplicación. También entrega recomendaciones acerca del proceso de aplicación y los elementos de protección personal necesarios en estas labores, entre otros temas.

La directora del Centro de Inocuidad Alimentaria, Ana Karina Peralta, explicó que la presencia de fitosanitarios en niveles elevados son una de las principales causas de rechazo de productos agrícolas en los mercados extranjeros por el riesgo que implican para la salud pública. Por eso, destacó “como país tenemos la misión de proteger la salud de las personas, el medio ambiente y cumplir con los requisitos nacionales e internacionales de exportación de productos hortofrutícolas”.

Tanto frutas, hortalizas, cereales y otros cultivos agrícolas son susceptibles a perder producción ante la presencia de plagas y enfermedades. Para combatir su incidencia se recurre a los productos fitosanitarios con fines preventivos y curativos, indicó Hermine Vogel, decana de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Talca. Enfatizó que lo más importante es “que un profesional diagnostique e indique el tratamiento más eficaz y menos dañino, tanto para el agricultor y el medio ambiente, como para el consumidor final”.

EVITAR PRÁCTICAS ERRÓNEAS

Algunas de las prácticas incorrectas que se deben evitar son: errores en la aplicación del producto, la selección inadecuada del equipo de aplicación; fallas en el cálculo del volumen, mala calidad del agua o pH inadecuado y boquillas de los equipos desgastadas. El inconveniente es que algunos agricultores no están sensibilizados de los peligros, tanto para la salud de los aplicadores como los consumidores, por lo que no consideran esos manejos inadecuados.

Además de impactar en la salud de las personas, dichas acciones generan contaminación del agua, suelo y el aire, destacó Ana Karina Peralta. La clave es identificar cuál es el plaguicida más adecuado para la plaga, sus dosis, y horas recomendadas para la aplicación, además de considerar las características de pH y dureza del agua.

Para descargar el Manual ingresa aquí.