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Mayo 2021 | Empresas

Murallas Frutales para Ciruelos D’Agen

La Consolidación de un Innovador Sistema Productivo

El portainjerto enanizante Rootpac-20, de Agromillora y el Sistema Sostenible y Eficiente (SES, por su sigla en inglés) son la base de la plantación en seto en un proyecto de tres hectáreas en Peralillo. Se trata de un revolucionario sistema de cultivo, esta vez aplicado en ciruelo D’Agen, que promueve la mecanización integral de las labores agrícolas, una mejora sustancial en la calidad de la fruta y una temprana entrada en producción, permitiendo la amortización más rápida de la inversión inicial. La experiencia en Chile muestra que a los tres años se logra la primera cosecha, con casi 7.000 kg/ha, y que es posible superar los 30.000 kg/ha.

“Podríamos estar presenciando el inicio de un gran cambio en la forma de producir ciruelos D’Agen”, afirma Mauricio Zúñiga, Responsable Técnico Comercial de Agromillora, empresa líder a nivel mundial en el sector viverístico de frutales y en la multiplicación de portainjertos. Habla de la exitosa implementación del SES (Sustainable and Efficient System) en ciruelo D’Agen, con conducción en seto o muralla frutal, en un predio de tres hectáreas de la Agrícola San Miguel de Calleuque en Peralillo, Región de O’Higgins, bajo la gerencia de Andrés Schurter.

La plantación de 1.905 árboles/ha, realizada en un marco de 3,5 por 1,5 metros en la primavera de 2014, es la primera en su tipo a nivel mundial que se usa para D’Agen. “Formamos una muralla compacta, eficiente, con un buen aprovechamiento de la luz y de los espacios para buscar, en definitiva, una mayor rentabilidad”, sostiene Zúñiga.

El sistema parte con el uso del Smarttree®, un formato de planta diseñado por Agromillora para la plantación mecanizada.

El sistema parte con el uso del Smarttree®, un formato de planta con altura, material clonal, controles sanitarios, sustrato, envoltorio y otras características específicas, especialmente diseñado por Agromillora para la plantación mecanizada. Utiliza el portainjerto Rootpac-20, un híbrido de ciruelo (P. besseyi x P. cerasifera) de bajo vigor (la mitad que Mariana 26-24) y compatible con variedades de almendro, nectarín, durazno, ciruelo japonés, ciruelo europeo y, por supuesto, ciruelo D’Agen. “Este portainjerto enanizante logra una disminución del vigor del árbol para que se pueda mantener el seto controlado”, afirma el ejecutivo de esta empresa internacional de producción y comercialización de frutales y olivos.

ALTA PRODUCTIVIDAD

Van algo más de seis años desde que se hizo la plantación en Peralillo y ya se han realizado cuatro cosechas, con producciones de hasta 31.000 kg/ha y un calibre promedio de 68 en los frutos deshidratados.

La primera se efectuó en 2018 y logró 6.400 kg/ha (2.133 kg de fruta deshidratada/ha), con mínimos daños y calibres 60-70. Al año siguiente se llevó a cabo la siguiente cosecha. El 75% fue realizada en forma peatonal y el otro 25% a máquina. En aquella oportunidad se hizo con doble propósito: 15.075 kg/ha se destinaron a fresco y los otros 5.025 kg/ha –de un total de 21.000 kg/ha– fueron a deshidratado.

Este tipo de plantación permite una cosecha de doble propósito: para fresco y agroindustria.

“Con el alza de las exportaciones de fruta fresca a China, nos damos cuenta de que este sistema súper eficiente, con árboles de 2,5 metros de altura, permite cosechar un gran porcentaje de fruta de manera peatonal, sin inconvenientes. Puede ser mucho más rentable para programar y desarrollar este tipo de sistema en cosecha mixta”, apunta Mauricio Zúñiga.

La tercera cosecha, destinada completamente a la agroindustria, obtuvo 31.000 kg/ha, con un 2,8% de daño de frutos. Para la cuarta temporada, 2020/2021, esperaban aumentar la producción en 6.000 kilos frescos por hectárea. “Este año estamos creciendo en altura del seto, de 2,40 metros a unos 2,50-2,70 metros, lo cual se transforma en una producción adicional del orden de 15%. De tener una máquina con la cual cosechar árboles de 3 metros, lo haríamos. Y si alguien me ofrece un equipo para 3,30 metros, se lo compro, porque logro un 25% más de producción”, decía Andrés Schurter en septiembre de 2020.

Sin embargo, el clima jugó en contra. La zona de Santa Cruz hacia la costa tuvo problemas de frío y contó con altas temperaturas en floración, lo que provocó un desarrollo floral desuniforme y una merma del 15% de fruta. A este factor se sumaron las lluvias de fines de enero, con la consecuente caída de ciruelas y otro 15% en pérdidas. A pesar de ello, se cosecharon 20.000 kilos de fruta fresca por hectárea.

Este sistema busca la mecanización integral de las faenas agrícolas.

HUERTO 100% MECANIZABLE

Además del uso de plantas Smarttree® y del portainjerto Rootpac-20, son varias las características del trabajo en los huertos de ciruela D’Agen en alta densidad, que promueven que este sistema sea exitoso y 100% mecanizable.

Es muy importante ir podando continuamente las plantas para formar el huerto. “Las primeras dos podas del primer año debieran ser manuales, para generar las mayores ramificaciones posibles”, sostiene Mauricio Zúñiga. Primero se realiza un despunte a 50 centímetros para generar laterales. Después, cuando los laterales y las ramificaciones crecen sobre los 30 cm, se bajan a 20. Luego, desde ese último corte vuelven a crecer 30 centímetros y se rebajan nuevamente a 20 cm. También se hace un corte lateral a cada lado de 10 cm para ir alineando la planta.

“Únicamente hicimos podas manuales de formación, en primavera –recuerda Andrés Schurter–, cuando el seto medía un metro. Después te vas solo a podas mecánicas de verano. Se hace una poda alrededor de un mes antes de cosecha, con un doble beneficio: encuadras el seto en 80 centímetros para que la cosechadora entre sin dificultad e ingrese luz para lograr un buen color, además de iluminar en forma eficiente el interior de la planta, que es el gran secreto de este sistema”.

Mauricio Zúñiga, Responsable Técnico-Comercial Agromillora Sur.

La idea es no dejar nunca un ancho de más de 70 u 80 centímetros como máximo, para tener la mayor cantidad de iluminación y mantener las estructuras frutales –ya sean yemas basales y dardos– productivas por la mayor cantidad de tiempo posible. El costo de la poda anual no supera los $150.000 /ha, basándose en tres podas mecánica al año. “Si dejamos que el árbol se exprese demasiado, vamos a generar puntos sin luz que van a representar una baja productiva. Vamos a enmaderar el árbol sin crecimiento. Y estos sistemas se basan en que haya una penetración correcta de luz”, explica Zúñiga.

Este tipo de podas, que dejan plantas acotadas en tamaño, ayudan a mejorar la calidad de la fruta, gracias a que promueven un adecuado estado de maduración y un mínimo daño del fruto. “Mientras más cerca se encuentre la fruta del centro de la planta, entendemos que la fruta recibe mejor calidad de agua y nutrición”, dice el ejecutivo de Agromillora.

Y, a su vez, ayuda a la mecanización. “El ciruelo D’Agen en seto facilita considerablemente la cosecha y todas las técnicas de cultivo en comparación con los demás sistemas existentes”, afirma Zúñiga. Con un huerto muy ancho y un mayor peso de la fruta, el árbol se va a tender a abrir y la máquina no va a poder entrar o va a botar mucha fruta. O podría, incluso, quebrar árboles por el esfuerzo que hace para penetrar en unidades muy anchas.

Un aspecto clave es el uso de máquina cabalgante para la cosecha. Permite que esta sea simple y rápida y con un bajo uso de mano de obra. La máquina golpea los árboles a un ritmo de 360 a 400 impactos por minuto y con una velocidad de 3 km/hr. La fruta es descargada directamente a un carro que la lleva a la cancha de secado. Este año, la cosecha demoró solo 1 hora 20 minutos por hectárea.

“Cuando se presentan problemas climáticos en floración, lluvias en verano o días nublados con poca temperatura, cosechar tres veces más rápido que una máquina ‘side by side’ y a un menor costo puede hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso de la temporada”, asegura Mauricio Zúñiga, quien destaca que en la actualidad la oferta de arriendo es amplia y con costos que bordean los US$ 400/ha.

“Si dejamos que el árbol se exprese demasiado, vamos a generar puntos sin luz que van a representar una baja productiva. Vamos a enmaderar el árbol sin crecimiento. Y estos sistemas se basan en que haya una penetración correcta de luz”, explica Zúñiga.

ECONOMÍA EN ALTA DENSIDAD

En Agromillora destacan que el cultivo de ciruelo D’Agen en alta densidad produce ahorros en poda, cosecha y en el uso de recursos hídricos (usa un 30% menos agua que el sistema tradicional), con economías de alrededor de US$2.500-US$3.000/ha al año.

Con la experiencia de la Agrícola San Miguel de Calleuque, se calcula la inversión total al año cero en US$14.000/ha, sin considerar el valor del terreno e incluyendo riego, preparación de suelo y plantación. Los costos agrícolas de los años 1 y 2 se sitúan alrededor de los US$2.000/ha. Y en los años 3 y 4 son aproximadamente de US$ 3.500 y $6.600/ha, respectivamente. Al año 5 llegan a US$ 8.600, aproximadamente, considerando huertos con un 30% de producción para fresco y 70% para deshidratado.

En tanto, la recuperación de lo invertido, de acuerdo a la experiencia del huerto de la Agrícola San Miguel de Calleuque, llegaría al quinto año, dependiendo del valor de la fruta. Las rentabilidades del negocio a partir del año cinco podrían ir desde US$ 7.000 a US$ 12.000 por hectárea, dependiendo si es cosecha mixta o destinada 100% a la agroindustria.

CONTACTO:

Mauricio Zuñiga B.

mzuniga@agromillora.com

Antonio Fuentes O.

afuentes@agromillora.com

www.agromillora.com