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Junio 2020 |Frambuesa

Programa de Extensión Berries Maule busca mejorar la competitividad de la frambuesa

INIA recomienda contar con plantas de calidad en nuevos huertos de berries

Si bien Chile en los últimos años -siguiendo la tendencia internacional- experimentó importantes aumentos en la producción de frambuesa, en el reciente periodo ha ido disminuyendo la productividad de los huertos de frambueso del país. La razón principal de esta paradoja es una mala calidad del material vegetal con el cual los productores renovaban sus huertos, siendo esta una de las brechas de competitividad que está abordando el Programa de extensión berries Maule, a través de capacitaciones y asesorías técnicas.

En este contexto, con más de 70 personas entre productores, asesores técnicos y profesionales del sector público y de empresas, se realizó la jornada de capacitación denominada “Importancia de contar con plantas de calidad en el establecimiento de huertos nuevos de berries”.

Este programa es una iniciativa ejecutada por INIA Raihuén y financiada por el Gobierno Regional del Maule y la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), que busca mejorar el nivel de competitividad de los productores de berries con un acompañamiento técnico a todos los actores del rubro y con especial énfasis en los agricultores y sus extensionistas.

Para el director regional de INIA, Rodrigo Avilés, la institución, al igual que el Ministerio de Agricultura, se ha adaptado para seguir atendiendo a los agricultores en el contexto de la emergencia sanitaria. “Estas actividades que regularmente hemos realizado de manera presencial bajo la forma de días de campo, ferias tecnológicas, charlas y seminarios, ante la contingencia actual, nos ha llevado a la implementación de seminarios virtuales y nuevas formas de mantener la extensión y transferencia de tecnologías. El seminario abordó una temática muy importante para iniciar la inversión de un huerto de berries, como es disponer de plantas de calidad”, indicó.

GARANTIZANDO LA CALIDAD DE MATERIAL VEGETAL

La profesional de INIA, Carmen Gloria Morales, durante su exposición señaló que, si el agricultor busca tener éxito productivo con su huerto de frambuesa, debe iniciar su cultivo con plantas cuyo origen garantice la calidad sanitaria y genética y debe mantener un óptimo manejo del riego, nutrición, sanidad a través de permanente monitoreo.

En cuanto a la posibilidad de multiplicar su propio material, señaló que existen diferentes técnicas para hacerlo que ayudan a disminuir los riesgos de contaminación del material. “Si desea realizar sus propias plantas deberá considerar el uso de aquellas variedades tradicionales, es decir, las que no pagan derecho de obtentor. Y podría conseguir un material adecuado bajo el proceso de obtención con la técnica de brotes etiolados, generados bajo una estricta trazabilidad de manera tal que permita disminuir los riesgos de contaminación del material de propagación”, recomendó.

Además de la técnica de propagación por brotes etiolados, otra opción segura es el cultivo in vitro, charla que fue desarrollada por el coordinador alterno del programa de extensión, Javier Chilian. El investigador y genetista de INIA hizo énfasis en la importancia de cuidar la calidad del material durante el establecimiento de nuevos huertos o en la renovación de los mismos.

La principal variedad plantada en Chile es ‘Heritage’ que rinde potencialmente 18 toneladas por hectárea. Sin embargo, Chilian sostuvo que se da la paradoja que año tras año los productores han ido bajando sus rendimientos, a pesar de tener mucha experiencia en el rubro y después de haber llegado a ser líderes mundiales hace unos 10 o 15 años.

El experto agregó que una de las principales razones de la baja fue que “el material vegetal con el que se iniciaron los huertos fue malo, lo que tiene su origen en que los productores recurrieron a cañas o varas envejecidas obtenidas de los propios huertos comerciales, para renovarlos, y éstos ya presentaban enfermedades”. Recalcó que la solución está en establecer un huerto nuevo con plantas de calidad y la mejor forma es partir con plantas provenientes de cultivos in vitro que garantizan su sanidad y certificación genética. “Así el huerto asegura rendimientos óptimos”.