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Abril 2020 |Noticias

INIA desarrolla variedades de papa para los desafíos agroclimáticos y de mercado

Manuel Muñoz, nuevo jefe del Programa de Mejoramiento Genético de Papa del instituto anticipó que “estamos desarrollando variedades para el nuevo escenario agroclimático y un mercado sofisticado y diverso”.

El cambio climático ha obligado a generar variedades de papa que aprovechen mejor los nutrientes y el agua, que resistan el ataque de enfermedades para disminuir la utilización de agroquímicos y además el mercado está demandando alimentos sanos, de distintas formas, colores y con propiedades saludables. El nuevo Jefe del Programa de Mejoramiento Genético de Papa del INIA, Manuel Muñoz comentó algunos puntos relevantes al respecto.

¿Qué nuevas variedades ha desarrollado el INIA en el último tiempo?

Las últimas son Patagonia-INIA liberada el año 2009 y hoy la variedad de INIA comercialmente más utilizada por los productores para el mercado de papa para consumo fresco. Puyehue-INIA, también para consumo fresco, fue liberada el año 2011, mientras que Rayún-INIA y Kuyén-INIA, que son especiales para papa frita en chips y bastones, respectivamente, fueron liberadas el año 2015. El año 2019 se registraron las variedades Porvenir y Yaike. Las dos últimas variedades (ya no llevan el sufijo -INIA en su nombre por disposición institucional) se caracterizan por tener altos rendimientos en condiciones de riego y secano con altos índices de tolerancia al déficit hídrico (en respuesta al cambio climático). Porvenir produce un tubérculo de muy buen aspecto, de muy buena piel y características de sabor y cocción, especial para el mercado en fresco. Yaike posee resistencia al virus Y de la papa. Este virus es un problema serio para la producción de papa hoy en día. Con estas variedades INIA da respuesta a los desafíos del cambio climático y la propagación de enfermedades.

¿En qué se está trabajando actualmente?

Estamos desarrollando variedades de papa que satisfagan los requerimientos de los agricultores y consumidores considerando el nuevo escenario agroclimático y la demanda de un mercado sofisticado y diverso. Principalmente en dos grandes líneas. Una de ellas se enfoca en desarrollar variedades con características de eficiencia productiva y alto rendimiento para el mercado masivo en fresco. Siempre un mejorador debe tener presente que la tendencia mundial es a reducir la superficie agrícola en el mundo y cada vez menos gente trabaja en el campo, pero por otro lado la población y la demanda por alimentos aumenta, por lo que siempre estará el desafío de producir de manera más eficiente, con menos terreno y menos recurso humano.

Otra línea de trabajo se orienta a desarrollar variedades de colores y formas novedosas para el mercado gourmet y mercados de nicho. Este tipo de material no apunta a alimentar en forma masiva a la población sino que, a la diversificación del uso del recurso papa, al valor agregado y a satisfacer las necesidades de un consumidor que busca novedad, salud y nuevas experiencias de consumo.

¿Qué otras innovaciones hay en el rubro?

Desde hace algunos años la venta de papas ha estado explorando nuevas formas de agregación de valor. Hoy en los supermercados chilenos las papas se venden calibradas, lavadas y en una bolsa que indica el nombre de la variedad. Al indicarse el nombre de la variedad, aquellos consumidores que disfrutan o prefieren cocinar un tipo de papa determinado se aseguran de que están comprando la papa que les gusta. Lamentablemente son pocas las variedades que se venden en este formato. Se ha desarrollado el mercado de las papas baby (que antes se descartaban como papas chancheras), entre otras innovaciones para el mercado gourmet. Se venden cada vez más papas de colores y papas nativas como el caso de empresas que comercializan snacks de papas nativas solas o en combinación con hojuelas de otros tubérculos y raíces.

En otros países, especialmente en Europa, uno puede encontrar en el comercio productos de papa distintos, como papas listas para microondas, papas con sello orgánico, papas de colores, papas con condimentos y muchas formas de valor agregado.

Desde el punto de vista productivo, la tendencia va hacia la mecanización para abarcar mayores superficies y la incorporación cada vez más frecuente del riego para asegurar la producción y aumentar los rendimientos. De igual forma, la infraestructura de almacenaje y la capacidad de frío ha aumentado. Debido al avance de las plagas y enfermedades siempre se están probando nuevos productos más eficientes y estrategias de manejo integrado para controlar estos problemas. Herramientas de toma decisiones son cada vez más extendidas, como el uso del sistema de alerta al tizón tardío (desarrollado por INIA) para hacer más racional y eficiente el uso de recursos. Los productores de semilla han debido explorar nuevas herramientas como el uso de aceites, paquetes de manejo sanitario más estrictos y el uso de coberturas vegetales y cultivos trampa para controlar la dispersión de virus transmitidos por áfidos.

¿Cómo funciona el mejoramiento genético de papa y qué diferencias tiene con la transgenia?

El mejoramiento genético se basa en la exploración de la variabilidad genética de una especie para seleccionar los mejores individuos con características superiores, útiles para el ser humano y la sociedad. Es frecuente que en los programas de mejoramiento genético se genere variabilidad genética usando la reproducción sexual de las plantas, de forma similar a como sucede en la naturaleza, pero controlando los progenitores (padres y madres) y estudiando y seleccionando cuidadosamente las progenies (descendientes). Como las características heredables de los seres vivos están codificadas por genes, se habla de “mejoramiento genético” porque en realidad se están seleccionando los individuos con los mejores genes para un objetivo dado. Estos individuos mejores se reproducen para constituir variedades o cultivares en el caso de las plantas. Por ejemplo, las variedades de papa Desirée, Rodeo, Patagonia-INIA fueron conseguidas por estos procedimientos. El mejoramiento genético se viene desarrollando de manera científica desde principios del siglo XX y sus procesos se sofistican con la incorporación de conocimientos y herramientas de análisis.

Por el contrario, la transgenia es una técnica que permite “introducir” genes mediante procedimientos de laboratorio a un organismo, con la finalidad de incorporar una característica de interés, sobrepasando las barreras que suele imponer la naturaleza, o bien, acelerando los procesos para obtener individuos con nuevas combinaciones de características de interés. Estos genes pueden provenir incluso de otras especies distintas a la que se está intentando mejorar, pueden ser genes animales o vegetales. Hoy en día la legislación chilena sólo permite utilizar esta técnica con fines experimentales y no es posible producir cultivares transgénicos para consumo en el mercado interno. En otros países, como Estados Unidos, el cultivo comercial de organismos transgénicos es permitido, pero con fuertes y estrictas regulaciones y estudios caso a caso para asegurar su inocuidad biológica o ecológica. Es necesario señalar que la transgenia podría ser un método complementario para acelerar o hacer más eficiente el mejoramiento genético, pero no constituye mejoramiento per se.