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Julio 2020 | Avellanos

Genética, la clave en la fruticultura del futuro ahora también impacta en el Avellano Europeo

En la actualidad, en la industria del avellano europeo, se sigue discutiendo como alcanzar rendimientos cercanos a los 3.000 kg/ha. El no lograr estos rendimientos en las variedades tradicionales obedece a errores de diseño de las plantaciones, falta de pureza genética en variedades y polinizantes, como también a la mala zonificación de algunas variedades, especialmente los huertos que primero se establecieron.

En el caso de las variedades de la Universidad Estatal de Oregon (OSU), la hipótesis de que eran variedades mas productivas hoy es una realidad, al lograr excelentes resultados en distintas zonas de Chile. Considerando que incluso, cuando fueron seleccionadas, fue para ser destinadas a zonas mas frías. A la fecha se han logrado muy buenos rendimientos y calidad de fruta en zonas cálidas de Chile, tales como Río Claro, Talca poniente, Ñuble y mostrando así mismo buenos resultados en zonas como Bio Bio, Araucanía, Los Lagos, etc.

Imagen 1. Condición y densidad de frutos a fines de diciembre en Coihueco.

Gráfico 1. Producción por ha y acumulada huerto zona Coihueco, base info Agrícola Pullami.

El buen resultado de las variedades de OSU no es fruto del azar, hay mucho años de trabajo y esfuerzo detrás de esto, empezando por los mas de 30 años de selección y cruzamientos realizados por el programa de mejoramiento genético de la OSU. Esto ya que después de seleccionar una buena variedad se debe buscar los polinizantes adecuados para esta en cada eco zona. Si bien lograr esto en Oregon, EEUU, es más fácil ya que la informacion la generan durante el proceso de investigacion y desarrollo que tiene el mismo clima en el que finalmente se va a plantar. Sin embargo, el introducirlas en nuevas zonas de cultivo es un largo camino. Se debe resolver dónde plantar, realizar pruebas bien diseñadas con variedades y polinizantes adecuados para cada lugar y despues de -por lo menos- cinco años, empezar a ver los primeros resultados de modo de finalmente demostrar qué polinizantes son adecuados para una variedad en cada nueva eco zona, lo que llevará a que una variedad es mas productiva y mejor.

Esto es justamente lo que hoy estamos viendo producto de un trabajo serio y ordenado que ha realizado el quipo de viveros Nefuen y que se resume con el uso de la genética correcta, con la incorporación de los polinizantes correctos y con una planta de alta calidad, que tenga pureza de línea, idealmente clonal in vitro, para mejorar la uniformidad y expresar el potencial genético de la nueva variedad. Producto de este buen trabajo de introducciones de las variedades de OSU a Chile, es que hoy Nefuen tienen la exclusividad de estas variedades a nivel mundial y ya está trabajando para desarrolar el mismo proceso de validadación en otras partes del mundo, lo que va a potenciar la demanda por la fruta de estas variedades a nivel mundial.

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RESULTADO TRAS AÑOS DE VALIDACIÓN

Volviendo el ámbito nacional, por ejemplo la zona de Coihueco esta temporada alcanzó un rendimiento de 6.300 kg/ha a la octava hoja (Grafico 1), lo que nos deja muy optimistas de que el techo productivo de esta genética es incluso mayor que lo descrito en el Programa de mejoramiento genético (Imagen 1). En las visitas que realizamos con el equipo de la Universidad Estatal de Oregon, todos los años se han sorprendido de la “performance” que tienen las variedades en Chile. David Smith (Senior Faculty Research Assistant, OSU.), durante el Día Internacional del Avellano, mencionó que no le extrañaría que Chile obtuviera incluso mejores resultados con las variedades americanas, que los propios productores de Oregon.

Imagen 2. Yamhill 2015 pre cosecha en zona de Virquenco.

Gráfico 2. Historial de producción Yamhill 2015 (5 x 2,5 m) en Virquenco, Los Ángeles Bio Bio.

Otro caso de éxito es en la zona de Virquenco, donde la temporada anterior promedió un rendimiento -en la variedad Yamhill- de 850 kg/ha (4ta hoja), estando por sobre lo proyectado en el flujo al momento de armar el proyecto (Grafico 2). Esta temporada alcanzaron un promedio de 2.500 kg/ha (Imagen 2). Otro dato muy relevante, es que al recepcionar la fruta en la planta de proceso, el rendimiento de relación pepa/cáscara en esta variedad, alcanzó un 49,59%, superando lo que dice el catálogo.

En esta misma línea, en Osorno contamos con huertos del año 2010, 2011, 2013 y 2017, y en el caso de los que están en producción, no hemos bajado de los 4.000 kg/ha, pese a estar produciendo en una zona límite. De hecho, este año se realizó un ensayo para promover cuaja y se midió la cantidad de kilos por planta, así como también cosecha completa mecanizada, obteniendo en promedio 6,05 kg por planta contra 6,5 kg por planta (imagen 3). Lo más relevante de esto, a pesar de mejorar el rendimiento por planta con estas aplicaciones, es que si se lleva al rendimiento proyectado por el número de plantas por hectárea, se está alcanzando un rendimiento entre 4.840 kg/ha y 5.200 kg/ha comparando ambos  tratamientos. Esto habla muy bien del potencial genético productivo de estas variedades, donde en la medida que se le den los manejos correctos, alcanzar los 4.000 kg/ha no debiera ser problema en cualquier zona que se desarrolle el cultivo (Gráfico 3).

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NO SOLO DEPENDER DE UN GRAN COMPRADOR

En cuanto al mercado, dada la constante inquietud de los productores de tener mas opciones de venta y no depender de un solo gran comprador,  Grupo Hijuelas formó Nefuen Trading Chile SpA, para la comercialización de la fruta producida con las variedades OSU, siendo esta su tercera temporada de comercialización.

Imagen 3. Yamhill 2013 en Osorno con resultados de 6.5 kg por planta junto a Dr. Shawn Mehlenbacher en visita 2020.

Gráfico 3. Historial de producción Yamhill 2010 en Osorno.

No ha sido fácil conseguir fruta que cumpla con los parámetros de calidad que busca la industria avellanera mundial en contra estación. Debido a que chocolateras y otros compradores llevan muchos años e incluso varias décadas, algunas de ellas mas de un siglo, comprando avellanas que deben cumplir con determinados parámetros de tamaño, sabor, etc., los cuales no se pueden cambiar  sin alterar los productos que ofrecen en el mercado del viejo continente y muchos otros en todo el mundo.

Uno de los parámetros más importantes son los calibres en pepa: 11, 12, 13, 14, 15 mm o combinaciones bases como 11-13 y 13-15 mm, donde se concentra la mayor demanda. Otros son la forma redonda, blanching (pelado blanco al tostar), y que se cumpla un peso determinado por fruto en función del calibre, lo que es clave para la receta final. También lo es el número de avellanas por barra de chocolate, el que es distinto en cada producto, lo cual afecta el sabor y costos del producto final. Por esto es muy importante trabajar con genética que permita producir los calibres adecuados a la demanda de la industria a nivel mundial. No se puede cambiar la forma en que la industria compra, pero sí adaptarse a esa demanda con las variedades correctas.

Otro parámetro importante es el sabor, ya que es clave que no cambie la palatabilidad final, y es por ello que introducir una variedad no es rápido, ya que deben pasar por múltiples pruebas hasta que un comprador grande las acepta. Es así como hoy Yamhill, Tonda Pacífica y Dorris ya están muy bien posicionadas. Incluso empresas como Ritter Sport, Storck, Manner y Caffarel (grupo Lindt), ya usan estas variedades en sus productos.

Todo esto es mérito del esfuerzo de introducir una variedad al mercado, porque no podemos quedarnos esperando a que lleguen a Chile a comprarnos la fruta en cáscara, cuando la industria mundial está acostumbrada a comprarla por medio de un intermediario y sin cascara. Entonces, hay que salir a mostrar y colocar la calidad de fruta que tenemos en contra estación. El esfuerzo ya está dando frutos y va a generar que Chile sea el principal país con producción en contra estación y va a estar dentro de los tres mas grandes en producción a nivel mundial, pero además con calidad. Posicionar a Chile con este concepto de frente, calidad, es clave para sostener buenos precios en el largo plazo. La idea es diferenciarse de lo que hace Turquía y no vender algo de baja calidad, para eso están países como Georgia y Azerbaiyán. Lo bueno es que la oferta, por distintas razones, no crece o se mantiene más o menos estable y la demanda si se incrementa.

Cuadro 1. Producción, consumo per capita y oferta mundial.

Gráfico 4. Tendencias de consumo, producción y oferta mundial.

Imagen 4. Plan piloto avellanos bajo manejo orgánico.

Otra gran ventaja de Chile es la trazabilidad y experiencia en certificación de procesos de inocuidad alimentaria, algo que viene de la industria de la fruta y está en la cultura de la fruticultura chilena, pero que no se ve en algunos de los principales actores como Turquía, Georgia, Azerbaiyán, etc., los que están a años luz de la tecnología que Chile usa en estos aspectos. Empleos legales, sin inmigrantes indocumentados y cosecha mecanizada es otra gran virtud de la industria chilena que da seriedad frente a los compradores. Por eso es que hacer bien las cosas -en este caso- es un precio que se reconoce a nivel mundial. En resumen, la calidad de fruta de las nuevas variedades, tamaño adecuado y sabor, de la mano de la trazabilidad e inocuidad, está permitiendo hacer un cambio de paradigma en la industria mundial, lo que finalmente se va ir traduciendo en una diferenciación de precio para la fruta de estas variedades y un mejor negocio para el productor con el tiempo.

RENDIMIENTOS, MANEJOS Y ESTIMACIÓN DE PRODUCCIÓN

Como equipo y dados los buenos resultados que se han obtenido con las variedades de avellanos OSU, desde la zona central Talca al Sur, hemos estado trabajando en determinar la ecuación productiva del avellano, ya que si bien se sabe que la producción del año estará determinada por el número de flores, debemos acotar el numero de flores por hectárea y la fertilidad que pueda tener ésta en distintas zonas. Hoy sabemos que, en la zona de Los Ángeles, una yema floral es capaz de producir 5,3 gramos de fruta a su 4ta hoja, pero no sabemos que ocurre con la fertilidad en Vilches o Quino por ejemplo. Debemos trabajar en esto para determinar distintos niveles de fertilidad de acuerdo a la ecozona, porque también hemos visto resultados muy prometedores de huertos en 3ra hoja con 200 kg/ha en la zona de Mulchén, teniendo el denominador común de encontrarse en zonas muy frías durante el invierno (precordillera Zona Central, Victoria y Temuco). Es decir, que promueven mayor fertilidad con primaveras benignas, las cuales son más difíciles de tener desde Lanco al Sur.

El determinar cómo se compone esta ecuación, también permitirá acotar ciertos manejos, especialmente la poda, buscando el equilibrio entre luminosidad y centros frutales por hectárea, debiendo intervenir antes del emboscamiento y que esto permita mantener producciones estables a través del tiempo. Un ejemplo de esto es la prueba de poda mecanizada en Yamhill 2013 (5 x 2,5 m), donde se realizó una poda lateral de un tercio de las hileras, resultando una producción de 3.000 kg/ha versus el promedio del huerto donde alcanzamos los 4.700 kg/ha, es decir, “sacrificamos” un año de producción por promover mayor fructificación la siguiente temporada. Aun así, creemos que se ingresó tarde a intervenir, ante la falta de información en términos de centros frutales por hectárea.

MANEJO FITOSANITARIO SIMPLE

Como se comentó, en especial de frutos secos, creemos que trabajamos con una especie bastante simple en cuanto al manejo fitosanitario en comparación con cualquier otro frutal en Chile. Ya que se realizan entre 5 a 7 aplicaciones totales durante la temporada, al menos en la Zona Sur, habiendo una oportunidad de producir en forma más limpia y sustentable.

Es por esto que como Agrícola hemos tomado la decisión de implementar un plan piloto bajo manejo orgánico (Imagen 4), ya que varias de las aplicaciones mencionadas se realizan en base a controladores biológicos, como lo son las aplicaciones de nemátodos y hongos entomopatógenos, para el control de larvas de curculeónidos.

También dentro de esto aparecen las aplicaciones de cobre, que son muy acotadas dada la adaptación de las variedades OSU a las zonas frías como Osorno o Victoria, realizando entre 3 a 4 aplicaciones por temporada.

Riego-Nutrición

En este ámbito, tratamos de ser lo mas precisos posibles, ya que, si bien las variedades OSU son genéticamente más productivas, aun no descubrimos su verdadero potencial, donde los 4.000 kg/ha están validados en todas las zonas de producción, pero hay productores que ya han logrado los 6.300 kg/ha, como se describió anteriormente. Sin embargo,  si no se riega y nutre bien, les van a pasar la cuenta en términos de alternancia productiva. Esto va muy ligado a la ecuación productiva y a tener tiempo de reacción en la temporada, con un monitoreo en tiempo real en el caso del riego y lo más periódico posible en cuanto a la nutrición. La avellana es un fruto de alta demanda, por lo que la planta no puede caer en estrés, lo que incidirá en crecimientos más débiles y, en consecuencia, en menos flores por hectárea.

A la fecha no hay mucha información disponible en lo que respecta a las necesidades hídricas reales del cultivo del avellano, y ahí es donde donde toman mucha fuerza las herramientas complementarias al riego. Entre otras, la bomba de Scholander para conocer el potencial hídrico de la planta e integrarlo con las gráficas de humedad de suelo para hacer una correcta gestión del recurso energía/agua.

Otro ámbito donde creemos que se puede avanzar y tener un efecto positivo para el manejo del avellano es el riego subterráneo, especialmente en la operación de este cada año. La presente temporada se instaló un sector bajo este sistema, con la única salvedad de que las válvulas de descole funcionan con telemetría, para así reducir el factor humano y poder hacer una correcta evaluación del sistema en cuanto a su funcionamiento. Aquí nuevamente toman mucha fuerza el uso de telemetría para diagnosticar bajas de caudales en el sistema y poder reaccionar a tiempo, dado que no se ve donde esta llegando el agua.