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Octubre 2020 | Paltos

Hoy la demanda supera a la oferta

Evolución de los portainjertos clonales de palto en Chile

Pese a un incremento sostenido de la producción por parte de los viveros, actualmente no dan abasto para todos los pedidos. La mayor parte se destina a replante, aunque también han mostrado ventajas en suelos pesados e incluso en suelos vírgenes. Ya se introdujeron al país nuevos materiales, uno de los cuales podría ser una opción en suelos salinos, pero todavía no están disponibles comercialmente.

Claudia Fassio.

La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso desarrolló la tecnología de portainjertos (PI) clonales de palto en Chile, en un proyecto dirigido por la profesora Mónica Castro. La ingeniera agrónoma, Ph.D., Claudia Fassio, investigadora en frutales subtropicales, es la encargada actualmente de la Unidad de Clonación de la PUCV y hace un recuento de la evolución de esta tecnología a nivel nacional.

La investigación partió en 2001, cuando el 100% de la industria chilena usaba portainjertos de semilla y la mayoría no vislumbraba la proyección de los clonales. El Comité de Paltas y en particular Ricardo Waissbluth impulsaron estos estudios que se iniciaron en un proyecto a tres años con financiamiento de FONDEF.

LAS VENTAJAS DE LOS PI CLONALES RESPECTO DE LOS DE SEMILLA

El equipo de la PUCV introdujo material genético tanto clonal como de semilla desde Sudáfrica, EE.UU., México e Israel. Esta iniciativa permitió disponer de un banco de germoplasma y establecer convenios con las instituciones propietarias para permitir la utilización de dichos materiales.

A partir de 2004, nuevamente gracias al aporte de Fondef, se llevó a cabo un nuevo proyecto, esta vez de 7 años, mediante el cual se logró poner las primeras plantas clonales en campo y hacer su evaluación agronómica en cuatro zonas representativas: Ovalle, Cabildo, Quillota y Mallarauco. Se alcanzó a registrar hasta tres años de cosecha, donde se determinaron claras ventajas de los portainjertos clonales respecto de los de semilla en aspectos tales como homogeneidad de la producción, reducción del añerismo, mejor comportamiento en suelos pesados y aumento de la productividad.

Al terminar ese segundo proyecto, en 2012, ya el tema del replante había surgido como un desafío a nivel nacional, debido a la prohibición del uso de bromuro de metilo. Por lo tanto la disponibilidad de plantas clonales se transformó en la gran herramienta para esta práctica.

LA DEMANDA EN CHILE NO ALCANZA A ABASTECERSE CON LA PRODUCCIÓN ACTUAL

–Hoy existe una gran demanda para las áreas que se están replantando, de huertos que han ido envejeciendo –comenta la doctora Fassio–. La producción de plantas de semilla se ha reducido casi a cero en los viveros con los cuales trabajamos. De hecho el vivero de la Universidad tiene comprometida su producción hasta el 2023. La tecnología ha sido completamente aceptada y validada por los productores, pese a los costos. Difícilmente podríamos abastecer más demanda, hoy estamos prácticamente al tope; además somos universidad, no es nuestro rol principal.

Figura 1. Evolución de disponibilidad para venta de portainjertos clonales de palto en Chile.

La oferta actual no es capaz de satisfacer el volumen demandado. Una de las causas principales corresponde a la dificultad que presenta la técnica de clonación:

–De los viveros que eran socios en el proyecto –explica la investigadora–, solo uno se aventuró a seguir solo. Los demás solicitaron a la Universidad que continuáramos la producción de plantines clonales, de modo que ellos los injertan con Hass, los engordan y comercializan.

Actualmente se producen 60.000 plantas por esta vía para un total de 3 viveros (viveros Limache, San Carlos y vivero Estación Experimental de la PUCV), en tanto que 200.000 corresponden al vivero Juncal que siguió su vía independiente (ver evolución de los volúmenes totales en la figura 1). A partir del año pasado, otros viveros empezaron a implementar la técnica de clonación, en principio para sus propios huertos, indica la entrevistada.

–El proceso es lento. Están aprendiendo un sistema bastante complejo. Por eso tan pocos participan en el negocio. Habrá que esperarlos al menos unos tres años más.

RENDIMIENTOS MUY SUPERIORES A LOS PI TRADICIONALES

El portainjerto usado en un 80% de los casos corresponde a Dusa®, cuantifica Claudia Fassio, aun cuando requiere el pago de un royalty. A nivel mundial se venden más de 1,5 millones de árboles con ese patrón anualmente. De origen sudafricano, resulta más fácil de clonar que otros patrones también muy buenos, indica Fassio. Su principal competencia, Duke 7 (selección de la Universidad de California), no exige el pago de derechos, pero ofrece un poco menos de productividad.

Figura 2. Kilos por planta (total de 20 plantas) de la variedad Hass sobre portainjertos Dusa® y Mexicola, en condición de replante. 30 a 50% más de kilos cosechados y de mejor calibre.

–¿Cuánto mayor es la productividad que se obtiene en paltos sobre portainjerto clonal en comparación a uno de semilla?

–Va a depender mucho de la localidad, del manejo y de las características del huerto. En general nosotros estamos hablando de al menos un 30% por encima del estándar de un portainjerto Mexicola. Si uno calcula los kilos que se obtienen de diferencia (figura 2) al segundo año de cosecha ya se paga el mayor costo de las plantas. A nivel de producción comercial hemos cuantificado promedios de 26 toneladas por hectárea en Hass/Dusa® versus 20 t/ha de Hass-Mexicola en un mismo huerto de alta productividad.

Una evaluación reciente que se realizó en un huerto comercial de la 5ª región, comparó los rendimientos en una condición de suelo virgen (en replante el desarrollo de las plantas sobre patrón de semilla se vería muy afectado) usando Hass sobre Mexicola, Hass sobre Zutano y Hass sobre Dusa®. En 6 años de cosecha, esta última combinación obtuvo un 30% más que las que utilizaron patrón de semilla.

–Por otra parte, comenta la investigadora, debido a que las plantas injertadas en patrón clonal tienen mayor uniformidad, se facilitan las labores de manejo, la aplicación de reguladores, la fertilización, etc.

LA CLAVE ESTÁ EN LA RÁPIDA FORMACIÓN DE RAÍCES BLANCAS

Uno de los objetivos fundamentales que se buscaron al desarrollar a nivel mundial portainjertos clonales fue evitar los daños por fitóftora (Phytophthora cinnamomi). Se logró la tolerancia a esta enfermedad porque si bien las raíces atacadas mueren igual que las de los patrones de semilla, los clonales tienen la capacidad de generar rápidamente raíces blancas nuevas y por lo tanto su volumen radical no disminuye. Tal característica les permite resistir mejor no solo los embates de fitóftora, sino de cualquier organismo presente en el suelo; de ahí su buena respuesta en replante. Igualmente ocurre con su capacidad de prosperar en suelos difíciles para un Mexicola, como son los de textura arcillosa.

–¿Hay opciones para suelos salinos?

–No se ha evaluado mucho en Chile. Westfalia, que produce Dusa®, sacó recientemente un material clonal resistente a sales (ver recuadro en p. 61). Los mecanismos fisiológicos son distintos, en el caso de las sales se necesita una capacidad de filtración en las raíces para no dejar entrar, por ejemplo, iones cloruro, lo cual es distinto a la capacidad de generar nuevas raíces. Westfalia tiene representación en Chile e importó ese material nuevo, que ya pasó la cuarentena y está en etapa de propagación inicial. Sería óptimo que trabajáramos nuevamente como industria en la prueba de esos clones.

Figura 3. Producción de la variedad Hass acumulada en 4 años en los distintos portainjertos en parcela experimental Cabildo (suelo virgen y arcilloso).

La empresa Westfalia también ha introducido los nuevos clones a Perú y Colombia. Fassio estima que dadas las excelentes condiciones de suelo en esos países, el aumento de la productividad podría ser incluso mayor y más fácil de lograr. Aun si no fuera así, dado que los rendimientos ya son muy altos en Perú, los clonales podrían resultar atractivos por la homogeneidad de manejo, conjetura, algo muy interesante sobre todo cuando se trata de grandes superficies. O en Colombia usarlos para evitar la variabilidad en la producción que se da con portainjertos de semilla. Asimismo a futuro, cuando la necesidad de replante comience a masificarse también en esos países, seguramente ocurrirá lo mismo que en Chile y aumentará el interés por los clonales.

–¿A qué edad se están replantando los huertos de palto?

–Con los manejos intensivos que se están utilizando ahora, de anillado y aplicaciones de reguladores de crecimiento, entre otros, ya hay que evaluar su continuidad a los 20-30 años, porque empieza una declinación productiva.

NO COMPATIBLES CON LA PRODUCCIÓN EN ALTA DENSIDAD

–Los partidarios de la alta densidad tienen una visión crítica respecto del uso de portainjertos clonales.

–Siempre hay distintos puntos de vista. Así como te mencioné que el palto es para zonas con disponibilidad de agua, también se trata de una especie que necesita su espacio, en particular Hass. Por naturaleza tiene una arquitectura globosa y vigorosa. Hay que evaluar bien la idea de ir contra esa tendencia en términos de costo/beneficio, considerando también la facilidad de manejo y la constancia en la productividad. De inmediato te digo que los portainjertos clonales de los que hoy disponemos no son para alta densidad, incluso si fuera barato no convendría emplearlo en ese diseño, porque genera más vigor a nivel de raíz, se emboscaría aun más fácilmente.

En lo que se refiere a investigación con portainjertos, la PUCV continúa trabajando para hacer más eficiente la técnica de propagación. Esta tiene dos injertaciones y requiere mantener condiciones ambientales durante todo el proceso. Hay un alto nivel de pérdidas. Por lo tanto se ha seguido probando alternativas de semillas, sustratos, fitohormonas, etc., con el fin de mejorar los rendimientos de producción de plantas en vivero.

–La dificultad de la técnica se da en todo el mundo –constata Claudia Fassio–, lo que hace que los viveros clonales de palto sean contados y súper localizados en ciertas industrias, hay muy pocos en cada país.

UN MOMENTO DE CUIDADO ESPECIAL: DIFERENCIAS EN LA PLANTACIÓN

La investigadora de la PUCV subraya que el manejo de la plantación difiere bastante en el caso de las plantas sobre portainjerto clonal y se deben tener algunos cuidados especiales.

Tienen una arquitectura radical distinta, aclara la encargada de la Unidad de Clonación de la PUCV, no presentan una sola raíz pivotante central. Esto tiene implicancias; por ejemplo un clonal se tiene que tomar de la bolsa, no por el cuello, porque es un tallo enraizado. Como no dispone de raíz pivotante, la utilización de tutor es súper importante hasta que se desarrolle el sistema radicular y colonice el suelo, de lo contrario se corre el riesgo de que caiga por acción del viento o por la alta carga de fruta. Dado que hay una mucho mayor cantidad de raíces, la forma de sacar la bolsa tiene gran importancia, para no romperlas. La bolsa suele ser más grande, por el mismo vigor radical, entonces resulta un poco más pesada. Conviene evitar plantarlos a mayor profundidad de lo aconsejado y vigilar el riego. Se aconseja protección solar y el uso de mulch para resguardo de las raíces.

–A veces no se controla mucho el tema de la plantación, se emplean contratistas y se hace a la rápida. Un error en esa etapa cuesta caro. Me ha tocado ver huertos con un 50% de replante a causa de no hacerlo bien, tanto con portainjertos de semilla como clonales. El manejo del riego, por ejemplo, no debe ser tan fuerte que asfixie a la planta, se necesita una buena relación oxígeno/agua. Por otro lado, si dejas el palto muy acomodado a su mismo sustrato, la raíz va a sufrir el efecto macetero, no va a salir a colonizar otras zonas y no va a lograr un buen anclaje, que es una de las cosas que se le imputan a los clonales. En los huertos donde yo he visto que se han cuidado estos aspectos las plantas andan impecables –afirma la investigadora.

LOS NUEVOS PORTAINJERTOS CLONALES QUE PODRÍAN SER UNA ALTERNATIVA

Westfalia FruitGroup lanzó en Estados Unidos y Sudáfrica dos nuevos portainjertos para venta comercial: Leola® (Merensky 6) y Zerala® (Merensky 5). Su avance comercial a otros países se ampliará a medida que las pruebas vayan entregando resultados positivos. En Chile fueron internados por el vivero Brokaw, cuya sede central se encuentra en Ventura, California.

De acuerdo a un comunidado de prensa de Westaflia, ambos portainjertos han demostrado tolerancia a Phytophthora cinnamomi bajo una fuerte presión de infecciones. Leola® ha superado a Duke 7 en el primer control de productividad, se indica, e incluso ha superado a Dusa® en pruebas recientes. Zerala® se propone para cultivar en zonas con dificultades de salinidad.

LA PERSPECTIVA DEL PRODUCTOR

Roberto Mayol, gerente de Agrícola Lomas de Pocochay (en la cual participa como copropietario Max Schmidt), entrega la visión a nivel de campo comparando los resultados en dos predios, con y sin portainjertos clonales.

Roberto Mayol en un sector recién replantado con paltos clonales en Pocochay, Quillota.

En Alto El Barco, ubicado en Pocochay, Quillota, a partir de 2012 se comenzaron a reemplazar árboles de Hass/Mexicola que ya habían cumplido su ciclo; de las 110 hectáreas, aproximadamente la mitad está ya con Hass/Dusa®. En Vegas del Aconcagua, situado en Llayllay, con una superficie plantada similar, los paltos corresponden a Hass/Mexicola en un huerto que se formó en 2008.

–Aquí en Pocochay –refiere Mayol– con la Universidad Católica de Valparaíso se probaron varios patrones, como Dusa®, Toro Canyon, Duke 7 y D-9. Nosotros nos quedamos con Dusa®, a pesar de que tiene un royalty que encarece el precio de la planta.

El gerente es un claro partidario del uso de portainjertos clonales, incluso cuando se trata de formar un huerto nuevo. Sentado frente a su planilla de rendimientos y calibres, respalda su entusiasmo con cifras:

–Cuando aprecias los saltos en los resultados de cosecha ves que actualmente el clonal tiene todo el derecho a participar en proyectos iniciales. Si yo quisiera plantar mi paltal hoy, me iría de inmediato a plantas injertadas en clonales. En 2014, en Alto El Barco, a dos años del replante hecho en agosto-septiembre, ya tenía cosechas de 2.500 a 3.500 kg/hectárea (ha) sobre Dusa®; y al tercer año, cuarteles con 22.000 kg/ha. Los valores del huerto ya en plena producción, en temporadas de alta y baja, o sea considerando el añerismo, en distintos cuarteles: 24/15 t/ha, 30/13, 40/21, 39/23. Con la suma dividida por dos estás en una media bastante interesante. Y mira los calibres, por ejemplo de la última temporada; el 63% calibre 50 a 28 (número de paltas en 11 kg), es fantástico.

–Ahora, el de Llayllay –continúa–, Las Vegas de Aconcagua, siendo con portainjerto de semilla, ha dado buenas producciones, pero es más añero, puedes tener una temporada 31 t/ha y a la siguiente 7 t/ha, lo que no ocurre con los clonales.

Con la calculadora en la mano, Roberto Mayol saca sus cuentas:

–Nuestro marco de plantación es de 6 x 3, o sea 555 plantas/ha. Suponiendo un rendimiento en paltos sobre injerto de semilla de 15.000 kg/ha en promedio, son 27 kg/árbol. Si con clonales obtienes 22.000 kg/ha, son 39 kg/árbol, hay 12 kilos de diferencia.

A un retorno a productor de US$1,5/kg, esos 12 kilos son aproximadamente US$18. Con una diferencia productiva de ese orden, la planta de portainjerto clonal se pagaría en un año de cosecha en plena producción. O un par de años, si fuera la mitad de lo indicado.

–Mira, para mí ha sido la solución el clonal –concluye Mayol–. Por eso hay muchos que están buscando clonales y hay que ponerse a la fila, reservar para 2022 o 2023.