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Agtech

12 de noviembre de 2021
Agricultura en tiempos modernos

El ecosistema de agricultura digital en América Latina que aceleró (sin querer) la pandemia

El ecosistema de agricultura digital en América Latina que aceleró (sin querer) la pandemia

Mayor eficiencia, eficacia y productividad. Eso buscan los agricultores de todo el planeta y también de América Latina, sobre todo en años que han estado marcados por una escasez de mano de obra y transformaciones climáticas. Eso ha motivado el nacimiento y crecimiento de ‘startups’ que, apoyadas en tecnologías como Internet de las Cosas (IoT) e inteligencia artificial buscan simplificar los diferentes procesos, desde que se planta un árbol hasta que la fruta cosechada arriba a destino.

Miguel Patiño

Hacer más con menos. Ese parece ser el mandato de un nuevo ciclo que comenzó, de manera circunstancial y tal vez forzada, por la pandemia del Covid-19 a la que nos hemos visto enfrentados. Pero qué tan profundo ha calado el ingreso de estas nuevas tecnologías, o qué tan dispuestos están aquellos que trabajan en la industria agrícola en adoptarlas. Al parecer todas las interrogantes llevan a entender que la tecnología sigue teniendo aún un efecto limitado, por lo menos en Sudamérica, aunque el coronavirus sí ha sido un impulsor de muchos nuevos desarrollos en estos casi 2 años de pandemia.

Todas aquellas nuevas tecnologías, enfocadas ya sea en manejos del huerto, fitosanidad, riego, análisis,  proyecciones de cosecha, postcosecha u otros, pueden entregar grandes ventajas a la hora de equilibrar balances y mejorar rentabilidades, en un mundo agrícola que ha comenzado a resentir cada vez más fuerte la paulatina escasez de la mano de obra, que se agudizó con el Covid-19.

El Dr. Kaan Kurtural, especialista en viticultura y enología de la Universidad de California Davis, es claro en señalar que “siempre necesitaremos gente en agricultura, pero no tanto como hoy en día, ya que la operación de los campos está cambiando”. Para graficar lo anterior, explica que hay personas que ya no quieren trabajar en las diferentes labores de los viñedos en zonas de Estados Unidos. “Mucho de eso tiene que ver con la calidad de vida y factores socioeconómicos. Los centros urbanos están lejos y los padres no quieren que sus padres trabajen en viñedos, sino quieren que sean doctores o abogados”, advierte. En ese sentido, mientras más avanzan las tecnologías y la administración de los viñedos (y también de otros cultivos), lo que se busca es optimizar dichas variables con procesos mecanizados.

Hay ciertos frutales (sobre todo aquellos que van a la industrialización) que corren con ventaja en el uso de maquinarias, ya que las labores de cosecha no requieren de la delicadeza de otras especies que van directo al fresco. Por eso parece ser que este proceso, si bien acelerado por las circunstancias, seguirá siendo paulatino y no una panacea que llegue a curar los males o dolores que se han generado en la agricultura.

Stanley Best, Director Nacional de Agricultura de Precisión INIA, sostiene que, si bien la tecnología ha tenido un impulso para poder suplir la falta de mano de obra, hay un contrapunto en esa tesis, y es que esta marea renovadora tiene un gran rompeolas en la falta de conocimiento y su socialización con los agricultores.

“Dónde te capacitas hoy para ver temas de agricultura de precisión” se pregunta Best, apuntando a que muchas universidades o centros de estudios mantienen las mismas mallas curriculares desde hace 20 años. “El problema está en cómo se articula este ecosistema ‘agtech’, para que se genere un ecosistema de colaboración económica, para estructurar ambientes productivos sobre los cuales se pueden instalar emprendimientos”, sobre todo porque hoy en día existe oferta, pero aún hay una demanda incipiente, pero la atomización de ambos es necesaria encausarla a través de iniciativas públicas y privadas que permitan esta conversación para que se generen círculos virtuosos como, por ejemplo, instancias para generar capacitación o colaboración, aprovechando plataformas como las que se han generado a través de la virtualidad, que ya ha instalado la pandemia con un fin educativo. Asimismo, el especialista destaca que “se debe trabajar muy fuerte desde la perspectiva de las empresas y sus asesores para que su llegada sea exitosa hacia los usuarios. El problema es que siempre le ponemos el foco al usuario”, señala el experto.

La tecnología está inundando los campos de diferentes países del continente. Sin embargo, como cuenta Stanley Best, “un agricultor no va a usar 20 softwares, uno para fertilidad, otro para riego y otro para agroquímicos… Entonces hay que trabajar con sistemas que puedan interconectarse, del mismo modo que se trabaja en un entorno ‘Windows’, donde se podrían ir sumando ‘widgets’, la idea sería que las diferentes aplicaciones que tienen las empresas puedan generar una especie de panel de control a gusto de cada agricultor. Tenemos que facilitar, los productores están en el día a día siempre ocupados”, recalca Best, añadiendo que la idea de INIA Chile es escalar encuentros para las empresas, con tal de que puedan tener una conexión, por ejemplo, con Agrosavia en Colombia o el INTA en Argentina, entendiendo que estos emprendimientos o desarrollos tecnológicos pueden tener un mayor impacto y alcance a nivel regional donde encuentran un mercado de 300 millones de personas, muy por sobre las posibilidades locales.

Otro caso destacado que refleja bastante bien la asimetría con la que se han incorporado las tecnologías, es la experiencia de Wiseconn, la empresa chilena experta en automatización del riego, que recientemente ingresó al mercado colombiano. Su fundador, Guillermo Valenzuela, comentaba a Redagrícola que mientras desarrollaban el mercado chileno, Wiseconn aterrizó hace un par de años con su tecnología en California, lo que los llevó a pensar que si estaban al lado de Slicon Valley, “todos los agricultores estarían regando desde un ‘smartphone’, pero no era así”, afirma Valenzuela sobre una realidad casi totalmente diferente, ya que según describe, incluía a trabajadores, por ejemplo, que abrían las válvulas con la mano. Pese a esto, señala que ha habido una evolución muy rápida, sobre todo en el Valle Central de California, donde hoy más de un 30% de los proyectos incluye telemetría. “Y eso ha ocurrido en los últimos 4 años, ya que la tasa de adopción de tecnología es muy alta”, precisa el gerente de Wiseconn. “En Chile esa adopción de la tecnología partió mucho antes que en California, pero aquí está siendo más rápido”, sostiene.

La empresa, que hoy tiene sedes establecidas en Chile, EE UU (con presencia en 10 estados) y México y acaba de ingresar al mercado colombiano a través de Aliaxis-Durman, con un proyecto de 140 ha en el departamento de Caldas y se enfocará además en cultivos como el banano, caña de azúcar y flores, con un trabajo totalmente automatizado, con control de riego y de fertilizantes, sensores de humedad del suelo, estaciones de clima e impulsiones, todo administrado a través de una plataforma web y aplicaciones móviles, que es donde Wiseconn se ha erigido como líder en telemetría y uso eficiente del agua en los cultivos, algo que se demostrado con el aumento de la productividad de los cultivo de entre un 10 y 15% y ahorros de agua, fertilizantes y energía de hasta el 30%, con la versatilidad de poder manejar la información desde una página web o bien desde la movilidad de un ‘smartphone’ o ‘tablet’, a través de su aplicación.

INCUBADORAS DE IDEAS

Este ímpetu con el que han aparecido diferentes innovaciones en el mercado, para resolver las diversas problemáticas que ocurren tanto en la agricultura como en los procesos relacionados, es algo de los que tanto instituciones públicas como privadas han debido hacerse cargo y, a través de diferentes formas, han intentado canalizar esa energía transformadora con ecosistemas de emprendedores, muchas veces relacionados a incubadoras, escaladoras o aceleradoras de proyectos. Desde lo público, en Chile existen algunas instancias de financiamiento y aceleración de proyectos, como Start Up Chile o los capitales de Corfo y el recientemente creado ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, todos con programas que buscan desde financiar hasta acompañar y acelerar proyectos, que puedan no tan solo solucionar problemáticas de la agricultura chilena, sino también escalar a nivel regional y porqué no, a nivel mundial, como ya lo han hecho Not Company o Cornershop, que se han transformado en íconos gracias a las altas sumas de dinero que han logrado recaudar para proyectarse internacionalmente. Otra institución pública que entrega herramientas y financiamiento a los emprendedores en Chile es la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), dependiente del ministerio de Agricultura. “Es muy importante para nuestro sector el poder innovar, haciéndose cargo de los temas que hoy son fundamentales para el desarrollo de nuestra competitividad, como la sustentabiliidad, eficiencia hídrica, tecnología, entre otros, con soluciones novedosas que sean un aporte para la agricultura y la comunidad en general”, indica el director ejecutivo de FIA, Álvaro Eyzaguirre.

Desde la vereda privada, también existen instancias de apoyo a emprendedores, como Endeavor que cuenta con presencia regional, o Imagine Lab que es la incubadora y aceleradora de negocios apoyada por Microsoft Chile, donde ofrecen desarrollar, transformar y potenciar emprendimientos innovadores de base tecnológica. También están interesados en este ecosistema innovador varias instituciones de educación privada, como Inacap Incubadora, Incuba UC de la Pontificia Universidad Católica o UDD Ventures Aceleradora de la Universidad del Desarrollo.

[Precosecha y manejo]

Space AG: todo el campo digital

Si bien Space AG (www.spaceag.co) comenzó hace 7 años “evangelizando” sobre el uso de drones en la agricultura del Perú, hoy la empresa ha logrado éxito gracias a su transición hacia una compañía de software para las diferentes necesidades de la agricultura, pensando desde pequeños a grandes agricultores. Hoy Space AG, con presencia en Perú, Chile (abrirá una oficina durante Octubre en Santiago) y Colombia, cuenta con Raptor Forms, un cuaderno virtual que permite transformar las cartillas de evaluaciones en formularios digitales, integrando múltiples fuentes de información en un solo lugar, y Raptor View, que permite realizar inspecciones de campo y monitoreo de cosechas utilizando imágenes satelitales, permitiendo ver en tiempo real el avance, calidad y cumplimiento de la cosecha. La compañía este año ha recaudado sobre US$1 millón en inversión de diferentes personas que han apostado por este emprendimiento, así como Yield Lab, uno de los grandes actores en la inversión en tecnología.

César Urrutia, CEO de Space AG en conversación con Redagrícola señala que “hoy nos estamos enfocando no solamente en el cultivo en sí, sino  también en atacar esa parte baja de la pirámide, como el cosechador, el podador, el evaluador, para poder darle herramientas que eleven la calidad de vida de esta persona, ya que hoy el recurso humano puede ser la parte más valiosa de la cadena”, en medio del contexto donde es cada vez más difícil atraer personas a trabajar en el sector. “Lo que realmente queremos hacer es tener un impacto en la visión del productor, a través de tecnologías que hagan más rentable y que eleven la calidad de vida de la persona que trabaja en el campo”, apostando por mejorar las condiciones laborales y de comunicaciones de los trabajadores con las gerencias.

“Hoy adoptar la tecnología ya no es opcional, y añadiría que el COVID ha impulsado el uso de tecnología. El agricultor, especialmente los gerentes se han dado cuenta que no es “bonito” tenerlo, sino que es imprescindible, incluso a niveles de rentabilidad del negocio”, señala Urrutia. La compañía hoy está concentrada en cultivos de alto valor, como arándanos donde trabajan con un gigante como Hortifrut, mientras que en aguacates con Mission, otro referente de la industria.

[Precosecha y manejo]

Instacrops, asesor artificial

Instacrops (www.instacrops.com) es unas de las ‘startups’ que ha agarrado más vuelo en América Latina. Si bien en un comienzo se enfocaron en desarrollar dispositivos para detectar plagas, hoy desarrollan hardware que incorpora IoT y un software para la agricultura, integrando diversas fuentes de datos, técnicas de inteligencia artificial y visión computacional, con el objetivo de recopilar información sobre parámetros claves de tus cultivos en una misma plataforma, para transformarse en un asesor virtual y obtener recomendaciones en tiempo real. Si bien partieron en Chile, hoy están presentes en Colombia y México. Mario Bustamante, CEO de Instacrops, comenta que en 2021 recaudaron US$2.8 millones en una ronda de financiamiento liderada por fondos de inversión chilenos. “Con este último financiamiento hemos crecido en forma acelerada, ampliando nuestros equipos en cada mercado, optimizando nuestro actual portafolio de servicios y desarrollando nuevas tecnologías para la industria”. La empresa actualmente tiene su matriz en EE UU y tiene como objetivo a mediano plazo seguir expandiéndose a mercados como Brasil y Europa. “Nuestra misión es que cada agricultor pueda contar con una paleta de servicios tecnológicos que le permitan monitorear todos los parámetros claves de su campo, y así obtener cosechas excepcionales utilizando los recursos precisos”, subraya.

[Gestión y poscosecha]

Sofía: gestión agrícola en la nube

Cuadernos agrícolas, gestión de recursos humanos y productividad del campo y sus trabajadores, todo en uno. Eso es lo que ofrece Sofía (www.sofiagestionagricola.cl), una aplicación chilena para el sector agrícola creada por Reset, una empresa que crea y comercializa soluciones tecnológicas para el mundo agrícola, y que hace muy poco ingresó al mercado peruano, gracias al respaldo de GoGlobal y ProChile. Este software de gestión ofrece una plataforma que permite realizar gestión gestión, BPA (buenas prácticas agrícolas), Cosecha y Certificaciones. “En este último, se encuentra la información requerida para cumplir cualquier normativa de inocuidad que el productor o asociación necesite. Nuestra experiencia de 9 años nos permite dar soluciones a los diferentes actores del sector, productores o asociaciones, asesores técnicos y exportadoras”, comenta Ángel Medina, Socio-Fundador de RESET.

A través de dispositivos como una pulsera o una tarjeta que lleva cada persona que trabaja en el campo, Sofía puede puede monitorear la productividad, el rendimiento de cada hectárea, incorporando agricultura de precisión a través del uso de satélites, con monitoreo anual de diferentes variables de control para la producción, vigor, estrés hídrico, plagas, enfermedades y estimación de cosecha, destacando que la aplicación puede funcionar en el campo sin necesidad de internet, ya que muchas zonas donde se desarrolla la agricultura no tienen una conectividad apropiada, y una vez que encuentra una red disponible, la aplicación actualiza los datos en la nube.

[Control de plagas]

Neltume: monitoreo remoto de plagas a bajo costo

Diversas especies que son consideradas plagas en huertos del país, muchas de ellas cuarentenarias como Lobesia botrana, pueden ser un problema difícil de controlar sin contar los costos que esto puede traer. Un emprendimiento chileno, Neltume Agro (www.neltu.me/agro) se propuso mejorar los tiempos de respuesta al mismo tiempo de reducir los costos asociados a la vigilancia de los cultivos, con su apuesta tecnológica a bajo costo, con un equipo que integra cámara, trampa de feromonas, panel solar, y un sensor de temperatura y humedad relativa, todo incorporado en un hardware que los propios usuarios pueden gestionar en su huerto. La empresa, que hoy tiene presencia en casi todo Chile con su sistema, cuyo dispositivo toma fotografías diarias, tiene sensores que toman registros cada media hora y permite hacer seguimientos del insecto y del árbol, y por tanto entrega mejor información para aplicar productos adecuado en la fecha adecuada, describe Antonio Cabreira, director ejecutivo y cofundador de Neltume. El sistema hoy está enfocado principalmente en especies que se monitorean con trampa de feromonas que tienen un atrayente específico para polillas -como Lobesia botrana-, aunque de acuerdo Cabreira “nosotros seguimos como una empresa de desarrollo y tecnología, por tanto, nos gustaría llegar al punto en que podamos diseñar productos para otras plagas”,

Los impactos de este sistema de monitoreo de bajo costo, que según reconoce a modo de anécdota en sus inicios construían en su propia casa y que gracias al crecimiento de la compañía ya profesionalizaron, hoy cuenta con resultados de huertos que “redujeron sus pérdida a cero, cosa que no les había pasado, lo que va a permitir a productores a que esta temporada en lugar de hacer las tres aplicaciones de productos, van a hacer dos por los buenos resultados que tuvieron, entonces esto tiene un impacto directo en el nivel de costos de los productores, pero también a nivel ambiental”, señala Cabreira. Dentro de su carpeta a futuro, buscan crear un hardware que sea escalable, que fácilmente se pueda enviar y las personas los pueden diseñar y que cualquier persona pueda capacitarse por vídeos.

[Precosecha]

Austral Falcon, mejores pronósticos para la viticultura

El pronóstico de volumen de cosecha es un dolor de cabeza para la programación de la vendimia y de las operaciones de vinificación, debido principalmente a la alta variabilidad espacial de los cuarteles, la fuerte dependencia de datos históricos, el uso insuficiente de datos agroclimáticos y metodologías de muestreos no estandarizados, lo que ha dejado a los vitivinicultores con una precisión reportada por metodologías tradicionales de pronóstico en el rango del 70%-80% por cuartel. «El problema de la medición de rendimiento era un problema real, era algo que sufrían los viticultores», señala Horacio Contreras, CEO de Austral Falcon (www.australfalcon.com), asegurando que en las pruebas que han realizado, han podido mejorar hasta un 97% de precisión en las mediciones, como lo realizaron con Concha y Toro.  La idea de esta innovación, de acuerdo a Contreras es “transformar los tradicionales y poco precisos métodos manuales por una solución integral, que cumpla con los requisitos técnicos de la industria y que, a su vez, innove en todos los procesos agrícolas y genere  decisiones más inteligentes”.

Este emprendimiento chileno es una solución tecnológica diseñada para digitalizar los procesos que actualmente se realizan de forma manual en la industria agrícola, empleando Machine Vision (MV), Artificial Intelligence (AI) y Machine Learning (ML) para optimizar la toma de decisiones a partir de información cuantitativa, adquirida de forma sistemática y con alta precisión. La aplicación mide, estima y predice los parámetros m ás relevantes dentro de tus cultivos mediante la captura real con vehículos (como una moto de 4 ruedas, con cámaras y GPS), entregando toda esta información de forma centralizada como identificar los frutos de forma automatizada y asociarles un peso y una posición a cada uno, a través de una plataforma que te permite mejorar el proceso de toma de decisiones.

Para futuro, esta innovación está trabajando en pilotos para ampliar su mercado hacia huertos de cereza y arándanos, así como también a futuro están interesados en uva de mesa. Están trabajadores además en aplicaciones para utilizar los smartphones para tomar fotos e identificar las bayas, en el caso de las vides.

[Pre y poscosecha]

Pixofarm, fotografías inteligentes

Si bien es una ‘startup’ austriaca, Pixofarm (www.pixofarm.com) ya cuenta con clientes en Sudamérica, específicamente en Chile, gracias a un tecnología que, con una simple toma de fotografías con un smartphone a una cierta cantidad de frutas y árboles, puede proporcionar datos fiables de seguimiento y previsión del rendimiento de sus huertos. Con estos datos, por ejemplo, se puede planificar y optimizar de manera eficiente sus actividades operativas como logística, empaque, almacenamiento, ventas y marketing.

“Utilizamos inteligencia artificial, aprendizaje automático y tecnología de procesamiento de imágenes para detectar, medir y contar frutas con precisión y calcular pronósticos”, señala su CEO, Farid Edrisian. La compañía fue fundada en 2019 en Viena y actualmente cuenta además con clientes en más de 20 países de Europa, África, Oceanía y Sudamérica. “Nuestro objetivo es convertirnos en la herramienta de estimación de rendimiento de fruta número uno del mundo”, señala Edrisian, indicando que sus planes a corto plazo incluyen expandir su oferta en toda la cadena de valor de la producción de frutas, donde lanzarán una solución de poscosecha para contar y medir frutas en los contenedores de cosecha.

“Como solución 100% digital, cualquier productor puede descargar la aplicación y comenzar a obtener los beneficios”, destaca el CEO de la compañía, que ha podido expandirse rápidamente gracias a un acuerdo de inversión y asociación con UPL, una de las principales empresas de insumos agrícolas del mundo.

[Poscosecha]

Polynatural: recubrimiento natural para extender la vida de la fruta

Como si fuese una segunda cáscara, Polynatural (www.polynatural.cl) ofrece una cobertura totalmente natural para mantener la frescura de las fruta que recubre y prolongar su vida poscosecha. Este emprendimiento, que inició en 2016, busca reemplazar los productos sintéticos, generalmente ceras muchas veces en base productos derivados del petróleo, que usualmente recubrían frutas en sus viajes a destino. Actualmente esta empresa nacida en Chile pero con distribución en Perú, Argentina, México y EE UU, ha desarrollado su producto Shel-Life para nectarines, ciruelas, paltas, manzanas y están comenzando con el desarrollo -bastante avanzado- para jengibre y arándano, según reconoce a este medio Francisco Palma, CTO y fundador de Polynatural.

La empresa, que hasta la fecha ha recaudado en torno a un millón de dólares en la ronda de inversión que levantaron, mantienen la intención de recibir nuevos inversores para continuar su expansión tanto en la oferta de sus productos como su representación en los mercados. “Tenemos un producto que está ad portas de salir que es para cítricos, por lo tanto ahí tenemos oportunidades, pero ahora el foco de la compañía en esta etapa es su desarrollo comercial, por ejemplo en manzanas orgánicas en Estados Unidos, paltas en México y en Perú, también jengibre en el país incaico, pomáceas en Argentina y todos los mercados que podamos abordar en Chile”, señala Palma, bioquímico y PhD, sobre sus objetivos y mercados. Su producto Shel-Life es una emulsión 100% natural (basada en plantas) fabricada con extractos naturales, lípidos y polímeros vegetales que forma una cobertura sobre la fruta. Su principal función es reducir el fruit waste o desecho frutal mediante el control de la deshidratación y el crecimiento de microorganismos. Su fundador remarca que este recubrimiento si bien tiene un impacto en el crecimiento de microorganismos y permite alargar la vida de los frutos que recubre, “no es un fungicida por ningún punto de vista”, para no confundir.

[Agua y riego]

Modular: riego y análisis sin cables, para zonas tan desérticas y extremas como Marte

El sur de Perú, el norte de Chile y parte de Bolivia cuentan con las zonas desérticas más áridas del planeta, donde la Nasa ha probado sus rovers para investigar Marte. Estas condiciones extremas, más que un problema, fueron una oportunidad para Ancestral Tech (www.ancestraltech.com), creador de Modular, que consiste en piezas que parecen bloques de Lego y pueden interconectarse para monitorear, controlar, automatizar el riego y eliminar el uso de cables, que usualmente van desde el equipo central que lo regula (como casetas de riego), hasta cada válvula por donde sale el agua, algo clave para las condiciones climáticas y de radiación solar que hay en estas zonas, donde normalmente se corroen o queman los cables.

Este emprendimiento chileno está radicado en la ciudad Arica, donde trabajan principalmente algunos  gigantes de la industria de las semillas como Syngenta o Corteva, y pese a su corta vida ya ha recibido financiamiento de organismos locales (FIA) y es finalista en un concurso de innovación en el país vecino (Avonni). “Ofrecemos una agricultura de precisión para los desiertos del mundo. Hoy las semilleras necesitan una alta resolución por metro cuadrado, hablamos de invernaderos de media hectárea, con plantas que están a centímetros de distancia, con proyectos muy sensibles, entonces para ellos es muy importante conocer el estado planta por planta como está la temperatura, la radiación, y ahí toma mucho valor hablar de metros cuadrados, no de hectáreas”, dice Christian Aravena,, creador de este emprendimiento, añadiendo que “en un invernadero puede haber fácil 30 proyectos distintos, y cada uno necesita ser monitoreado de forma particular, y nuestro producto se adecua muy bien a eso”, destacando las facilidades que otorga para riego y monitoreo en condiciones extremas, reduciendo también la dependencia a la supervisión humana, ante un recurso humano cada vez más escaso en la agricultura, más aún en zonas desérticas que suelen estar más relacionadas a otras actividades como la minería.

[Agua y riego]

Spectrum: ¿adiós a las calicatas?

La tecnología en la agricultura debe apuntar a ahorrar mucho tiempo y dinero en procesos, y Spectrum (www.specmeters.com)cuenta con herramientas que pueden ayudar a mejorar la toma de decisiones y olvidarse de métodos centenarios como las calicatas. Con el TDR 350, dos varillas perforan el suelo y entregan la información georeferenciada relativa a las condiciones del suelo y humedad, recolección de datos que puede ser enviada y vista en el smartphone o en el Software SpectConnect donde se puede acceder a la información detallada de los últimos 6 meses.

Carlos Toro, director de ventas de Spectrum para las Américas, señala al respecto que esta herramienta sin duda puede dejar de lado la calicata, ya que esta práctica “solo te está dando los datos de un lugar específico y con ese lugar estás tomando decisiones para todo el campo, y eso no es realista. Si bien es una práctica que se ha utilizado varios años y es de mucha utilidad, no es muy precisa”, indica y añade que el gasto de tiempo en utilizar una calicata hay que considerarlo también en maquinaria o tener personas con una pala para abrir un hoyo, “mientras que con el TDR 350 simplemente se perfora, se lee y se toman decisiones”. Spectrum cuenta además como novedad con la serie 3000 de estaciones meteorológicas, que permite de forma portátil medir desde las condiciones más básicas del clima como la humedad relativa, dirección del viento y rayos UV, incluso calcular la transpiración, en un mismo equipo. “La tecnología nos está ayudando a ser más rentables cada día, entonces la idea es que masifiquemos el uso de la tecnología en todos los predios agrícolas”, destaca Toro.

[Semillas]

Andes AG

La empresa chilena (www.andes.bio) desarrolló una innovadora tecnología que permite que bacterias benéficas se mantengan vivas por más tiempo dentro de una semilla. En una primera etapa han trabajado con bacterias que confieren nitrógeno a las plantas que colonizan, y ya han levantado US$8 millones en EE UU. Ya cuentan con su primer producto comercial (Microprime) y  establecieron alianzas con algunas de las semilleras más importantes del mundo.

[Polinización]

Beeflow

Así como se describen algunos superalimentos para los humanos, este emprendimiento argentino formula un superalimento para las abejas, claves en la polinización de los cultivos.

La empresa (www.beeflow.com), dependiendo de la especie que se quiera polinizar, formula alimentos para estos insectos con atrayentes para la flor o fruta que se poliniza (como arándano o almendro, por ejemplo). Este alimento nutritivo permite a las abejas realizar hasta siete veces más vuelos y trasladar más del doble de su carga de polen habitual, esto ya que los nutrientes mejoran el sistema inmunológico de las abejas para manejar condiciones más frías y también aumentan su atracción por la flor en particular que el agricultor quiere que se polinice.

[Logística]

Trapi: del campo a la mesa, cortando intermediarios

Uno de los problemas de la agricultura, y sobre todo de aquellos productores rurales, es la asimetría en la información y transparencia en los precios, que ha generado muchas veces que los valores con que pequeños agricultores venden sus productos, sumados a varios intermediarios, terminen siendo mucho mayores en las góndolas de los mercados y ferias. Un emprendimiento chileno busca cortar con esa cadena, simplificando el proceso de llevar productos frescos desde el campo a comercios o directamente a la mesa de las personas.

“El producto que llega a La Vega, a Lo Valledor, ya viene intermediado por al menos dos o tres entidades y te das cuenta que el precio que recibió el agricultor es 300 veces más bajo que lo que sale el producto final y, en algunos casos es mucho más grande, pero en promedio 300% es algo malo”, dice Juan Pablo Campos, CEO y confundador de Trapi (www.trapi.io). La aplicación, que partió oficialmente a fines de 2020 en medio de frenesí que han vivido las aplicaciones y empresas de delivery y logística en medio de la pandemia, comenzó como un B2B (bussines to Business) para vender productos del campo a otras empresas o comercios, como lo ha hecho Frubana en Colombia, y hoy ya se expandió al despacho de productos del campo a domicilios dentro de la región metropolitana. ¿Cómo lo han hecho? Ganándose la confianza de productores, y a diferencia de grandes conglomerados que pagaban con facturas o a plazos, les pagan al contado, asegurando un retorno justo por su producción.

La empresa, que partió con un capital semilla de Corfo de 15 millones, más la inversión de algunos privados, de acuerdo a su CEO hoy se encuentra en un punto de equilibrio y con su modelo funcionando,  con la intención de en el corto plazo levantar rondas de inversión con el objetivo de US$500 mil con tal de expandir el trabajo hacia la Región de Valparaíso y a fines del 2022 ya estar en todo Chile o en las zonas más habitadas. “Lo que necesitamos es que se paguen precios justos por ambos lados, como consumidor y como proveedor, con productos de calidad”, concluye Campos.

ENCUENTRA TU ‘MATCH’ DE SERVICIOS, DE FORMA TRANSPARENTE

En tiempos de pandemia, al requerir servicios para la empresa, siempre existen asimetrías de información, donde los compradores no conocen a todas las empresas proveedoras, en sus cientos de categorías, sumado a la baja visibilidad o trazabilidad en los procesos de compra. Eso es lo que busca simplificar y transparentar WherEx, plataforma de licitaciones que busca digitalizar la burocracia de la cotización, generar altos niveles de competencia para tener un impacto positivo en los costos de las empresas productoras y mejorar los niveles de transparencia.

A través de inteligencia artificial, una persona puede ingresar un requerimiento y el sistema arroja todos los ‘match’ o proveedores mejor posicionados para la solicitud. “Nos dimos cuenta que la agricultura y la agroindustria tenían mucho que avanzar en costos y en bajar las asimetrías de información, con miles de proveedores en miles de categorías, pasando por el campo, por el packaging, por los repuestos, por los servicios de plantas, servicios de transporte, entre otros”, señala Felipe Manterola, cofundador y gerente de ventas de esta plataforma, que inició sus operaciones en Chile pero ya cuenta con presencia en Colombia, México y Perú, y que este este año logró cerrar una ronda de inversión para concretar la expansión a América Latina con venture capital de Chile, Estados Unidos y México por US$7 millones.

Los productores, pero también toda la cadena, deben tener claro que toda novedad puede marcar tendencias, aunque  eso no signifique necesariamente una mejora. Hugo Poblete, gerente de producción agrícola de La Rosa Sofruco -una de las sociedades agrícolas más grandes en Chile en el mercado de fruta fresca, frutos secos, alimentos envasados y vinos-, subrayaba recientemente en la última edición de Fruit Trade, en Santiago de Chile, que “no se debe tener miedo en incorporar nuevas tecnologías”, siempre y cuando vayan de la mano con el compromiso de utilizarlas, y no flaquear cuando se presenten inconvenientes o solo para seguir ‘modas’, añadiendo que, “antes de incorporar nuevas tecnologías, se debe analizar qué se quiere conseguir con ella”, algo que debe ir de la mano de una constante capacitación para los trabajadores, “todas las temporadas”, un aspecto fundamental para incorporar cualquier tipo de tecnología en el campo, según comentó Poblete, quien lidera una de las empresas que destaca en Chile por su integración agroindustrial y un afán de innovación permanente, que no se contradice con su larga historia de casi 200 años.

Lo otro son los ensayos en el campo… o en el campus. Si la tecnología no pasa la prueba de fuego de trabajar en un ambiente real, difícilmente tendrá éxito en el futuro. Eso bien los saben los creadores de Kiwibot. De origen colombiano, jóvenes emprendedores crearon un robot para ‘delivery’ que puede trasladar comida a diferentes lugares. En agosto pasado, sus creadores cerraron un trato con el gigante Sodexo para repartir comida en campus universitarios de tres universidades de EE UU.

[Ventas agrícolas]

Agrofy: feria online del agro

El mercado digital de la agricultura, comenzó en Chile y ya tiene presencia en casi toda Sudamérica. La plataforma permite la venta online de maquinaria agrícola e insumos (fungicidadas e insecticidas), ya sean nuevos o usados. Los usuarios pueden registrarse y contactarse con un vendedor para comprar, o subir aquello que se quiere vender o incluso crear una sucursal virtual.

LOS DRONES AFINAN SU VUELO PARA SER UN REAL APORTE EN EL SECTOR AGRÍCOLA

Desde la fumigación, apoyo a la polinización y hasta análisis de crecimiento vegetal, son solo algunas de las labores que se pueden realizar estas aeronaves no tripuladas y, si bien hoy es más común verlos en los campos, es una tecnología que lleva varios años probándose y validando en terreno su aporte a la industria agrícola.

Leslie Salamanca

El precio de los drones para la agricultura ha disminuido debido al aumento en el número de empresas que ofrecen estos servicios. Esto sumado a la evolución de la tecnología y las diversas funcionalidades que se le están otorgando, han logrado ingresar con fuerza a los campos chilenos convirtiéndose en una alternativa rentable para los productores.

Hoy son varias las empresas del país que están ofreciendo el servicio de drones para realizar múltiples funciones en la agricultura como: vigilancia y monitoreo de los cultivos, detección de plagas y enfermedades, control de riego mediante la identificación de áreas con escasez hídrica, aplicación de plaguicidas, entre otros.

Ya han pasado seis temporadas desde que en la campaña 2014/15 se comenzaron a usar para realizar tareas de pulverización. Sin embargo, con el correr del tiempo se le han ido incorporando diferentes herramientas tecnológicas que ayudan incluso a detectar la presencia de malezas, a seleccionar áreas para aplicar agroquímicos, conocer la salud de los cultivos a través de análisis multiespectrales o estimar el rendimiento de las plantas.

¿PERO CUÁLES SON LOS BENEFICIOS REALES?

Para el especialista en economía agraria y académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), Juan Pablo Subercaseaux, “en nuestro país el uso de drones empezó a encontrar un nicho en dos áreas: en predios que están en las laderas de cerros con pendientes muy pronunciadas, como los cultivos de paltas; donde pasar un tractor nebulizando con agroquímicos resulta extraordinariamente difícil; y, en cultivos anuales extensivos como el trigo, praderas o el maíz”, señala el académico.

La mayoría de los especialistas coinciden en que la clave está en la interpretación de los datos entregados por estas nuevas tecnologías y que por lo mismo los servicios que se ofrecen deben ser con asesorías y acompañamiento. Alejandro Fuentealba, CEO de operaciones de la empresa GA Drone Solutions, comenta que: “Lo que hoy buscan los productores es información completa y precisa sobre la salud general de los cultivos para tomar decisiones informadas, con la mayor cantidad de datos posible”.

Agrega que, realizan todos los análisis y entregan recomendaciones, “que van desde la aplicación de algún fungicida o fertilizante, hasta como poder mejorar los cultivos y el seguimiento que tienen que realizar”, precisa.

“Con nuestros drones se pueden detectar problemas en las plantaciones, llegar a lugares de difícil acceso y, además, ayudar con la escasez de mano de obra. De hecho, se necesitan solo dos personas para operar estos sistemas y su velocidad de aplicación son aproximadamente 10 hectáreas por hora”, indica Fuentealba.

Otra de las ventajas que se pueden obtener con el uso de drones es el tema de análisis multiespectrales. La imagen multiespectral es capturada mediante detectores fotoeléctricos que transforman los niveles de radiancia, procedentes de la superficie terrestre, en valores numéricos y su uso puede entregar información sobre el rendimiento de los cultivos, conteo de plantas e identificación de problemas de población o espaciamiento.

“Si antes se sacaban fotografías aéreas o satelitales para captar datos – dice al respecto Juan Pablo Subercaseaux-, ahora con los drones que vuelan a baja altura se puede pronosticar rendimientos por hectárea antes de cosechar la fruta, el nivel de vigor, nivel de estrés hídrico y recientemente se está estudiando, a través de los distintos niveles de frecuencia, la detección de enfermedades. Por ejemplo, una fotografía infrarroja podría indicar la temperatura y con eso se puede saber si hay o no déficit hídrico grave en una plantación”, expresa.

Fuentealba, por su parte comenta que: “Las plagas y enfermedades se pueden detectar mediante una cámara multiespectral de un dron que capta hasta seis bandas espectrales cuando el ojo humano solo ve tres. Con esta información el software que contamos calcula diferentes indicadores, uno de ellos es el NDVI, el cual nos entrega el vigor de la planta” asegura.

LOS DRONES SON ÚTILES PARA TAREAS ESPECÍFICAS

“Derribemos el mito de que el dron sirve para aplicar cualquier cosa”, alerta el especialista de la Universidad Católica. “Para que funcione tiene que utilizar productos de carácter hormonal que son los requieren poca agua, como las citoquininas, ácido giberélico o auxinas, más que productos de carácter fúngicos o bacteriales. Por ejemplo, donde se necesita mucho cubrimiento o aplicar 1.000 l/ha de un determinado producto, el dron no sirve de absolutamente nada. Pero utilizando 25 l/ha funciona bien, solo si el producto es de carácter hormonal o sistémico”, recalca.

El tema de la detección de enfermedades si bien se puede realizar, existen dudas sobre si esta acción sirva para prevenir tempranamente. “Que la foto hoy indique algo muy preciso sobre el indicio de alguna enfermedad, lo veo extraordinariamente difícil. Se pueden detectar ciertos tipos de enfermedades, pero cuando ya están avanzadas, donde a veces ya es tarde. Mi opinión es que aún no es una herramienta preventiva”, sostiene el profesor de la PUC.

Mientras que de GA Drone Solutions señalan que “cuando el dron detecta enfermedades y plagas, el seguimiento continuo es la clave para aminorar los daños económicos. Hay que ir observando esto en el tiempo e ir desarrollando modelos matemáticos que nos permitan detectar antes de que sea tarde”, concluye Alejandro Fuentealba.

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