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Noticias

12 de marzo de 2021
En cerezo, arándano, frambuesa, frutilla, uva de mesa y vinífera

Con diversos mecanismos, investigadores buscan resguardar la fruticultura de la presencia de Drosophila suzukii en el Maule

Con diversos mecanismos, investigadores buscan resguardar la fruticultura de la presencia de Drosophila suzukii en el Maule

Foto: Koppert Biological Systems.

Desde principios de febrero, la presencia de Drosophila suzukii en plantaciones de frambueso es significativa desde la región del Maule al sur del país. Para muchos fue otra de las consecuencias de las lluvias que afectaron a la zona a fines de enero pasado obteniendo fruta más blanda que el óptimo para su comercialización.

Maricel Vera

Para enfrentar este escenario, investigadores INIA Quilamapu desarrollan el proyecto “Mosca de alas manchadas y Drosophila Suzukii: Nuevas herramientas para proteger la fruticultura y los empleos del Maule”. Comenzó en enero de este año y se extenderá hasta enero de 2024 en las provincias de Curicó, Cauquenes, Talca y Linares en cerezo, arándano, frambuesa, frutilla, uva de mesa y vid vinífera.

Luis Devotto, Investigador de INIA – Quilamapu.

Luis Devotto, investigador a cargo del proyecto explicó a Redagrícola la situación en la región del Maule y los detalles del plan.

– ¿Cuál es la situación de la presencia de Drosophila Suzukii en huertos de frambueso, las regiones más complicadas y el impacto en la producción? 

– La plaga está bien establecida en huertos de frambuesa desde Maule hacia el sur, con niveles de infestación muy altos en esta época del año (para Maule nuestro laboratorio ha medido 2,7 larvas/ gramo de fruta en promedio).
Está teniendo un impacto importante en la calidad de la fruta, ya que al ablandarse se vende en una categoría inferior de calidad. Además, si conseguir personas para cosechar ya estaba siendo difícil por la pandemia, con esta plaga se hace más complejo porque al cosechero/a le cuesta más cumplir con la meta diaria y algunos simplemente no vuelven a trabajar.

¿Qué factores explican la mayor presencia de individuos en huertos de frambueso? 

– El excesivo número de cañas por metro, el uso de riego por tendido en lugar de riego por goteo. La ausencia de tela anti-malezas y la falta de control de malezas. También la escasez de insecticidas que se puedan usar en época de cosecha. La menor disponibilidad de mano de obra para cosechar más seguido y la amplia presencia de vegetación silvestre y frutales caseros que sirven de refugio para la plaga. Y esperar demasiados días para la recolección del fruto.

¿De qué manera las lluvias ocurridas a finales de enero facilitaron esta situación? 

– El temporal de enero acentuó muchos de los factores nombrados anteriormente: interrumpió la cosecha, exponiendo la fruta por más tiempo a la plaga. Al postergarla, también se reduce la firmeza de la fruta. Un suelo bien regado favoreció el desarrollo de las malezas y la zarzamora. La mayor cantidad de días nublados y temperaturas más bajas también estimularon a la plaga a tener más actividad. Al haber más fruta partida hay más oportunidades de reproducción del insecto.

¿Cómo se pudo haber evitado el escenario actual o mitigado sus efectos? 

–El control de esta plaga implica hacer cambios que tomarán años y este evento fue parte de la curva de aprendizaje que el país tiene que pasar hasta que los agricultores tengan plenamente incorporados todos esos cambios.

¿La situación actual podría aumentar en los próximos meses y así poner en riesgo el crecimiento y la cosecha de otros frutales más adelante? 

– Si el clima se vuelve más cálido y seco la plaga bajará su actividad. La fruta que falta por cosechar, en general, es muy poco susceptible a este insecto. Estamos hablando básicamente de uva vinífera, manzanas y peras. Como secuelas del temporal podrían observarse algunos casos puntuales de daños en los frutales mencionados, pero no hay certeza de ello.

¿Qué medidas deben adoptar los productores para mitigar el impacto? 

– Empezar a preparar los huertos para la próxima temporada, cuando termine la cosecha: evaluar el marco de plantación; planificar inversiones (nuevo riego, malla anti-malezas, desbrozadoras y pulverizadoras más eficientes). Capacitarse en muestreo y análisis de fruta; eliminar los refugios de la plaga. Organizarse en grupos para combatir la presencia del insecto de manera conjunta en una misma área geográfica. Si se adoptan estas medidas, las aplicaciones de insecticidas podrán ser eficaces. Si no se ejecutan aplicar insecticidas será dinero perdido.

El equipo de entomología de Inia, con apoyo de SAT Carlos Henríquez, aplica 7 productos orgánicos y 5 convencionales contra Drosophila suzikii.

PROYECTO BENEFICIARÁ A 8.500 PRODUCTORES

Se espera que el proyecto beneficie a unos 8.500 agricultores en la región y busca salvaguardar la producción frutícola de la región y los empleos asociados a ella, a través de diversas herramientas. Una de ellas es el uso de repelentes y/o atrayentes. Consisten en “mezclas de ingredientes alimenticios que emiten olores a fruta y engañan a la mosca, atrayéndola a colocar sus huevos en esta fruta falsa y, de esta manera, salvar la fruta verdadera”, explica Devotto. Estos productos son creados por la Universidad de Oregon (EE UU) y mediante un acuerdo, el INIA los está probando en nuestro país.

Otra alternativa será el uso controladores biológicos. Lo que se busca es identificar “parasitoides de pupas, de los géneros Ganaspis y Trichopria, que sean eficaces, de bajo costo de producción y no representen una amenaza a otros insectos o controladores biológicos”, detalla el profesional.

A ello se suman pruebas de nuevos insecticidas. El foco estará en los orgánicos o aquellos que no dejen residuos. El profesional aclara que no se excluyen del todo los insecticidas convencionales que tienen y tendrán un rol importante en el manejo de esta plaga. Todo lo anterior se complementará con la realización de prácticas culturales.

En las seis semanas de trabajo en terreno, ya han cuantificado la presencia de la plaga “tanto en fruta comercial (2020 larvas por kilo de frambuesa en promedio) como en los refugios (1200 larvas por kilo de zarzamora), tomando muestras en diferentes áreas de la región”. Además, realizan dos ensayos para comprobar la eficacia de insecticidas convencionales y orgánicos bajo condiciones específicas de la región del Maule.

Más información sobre Drosophila suzukii aquí.

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