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Octubre 2021 | Noticias

Destinadas a la exportación de cerezas

Buscan crear un tipo de biopolímero derivado del maíz para elaborar bolsas de atmósfera modificada

Llegar a mercados lejanos con fruta en condición óptima es un desafío para cualquier productor de fruta y la cereza no es la excepción. Su alta demanda en China, el mercado más lejano y exigente, requiere de material de embalaje que  que eviten que la fruta se deshidrate y ablande, preservando su calidad.

Con ese fin, se desarrolla un proyecto que crea un tipo de polietileno elaborado en base a maíz. La iniciativa, en su primer año de ejecución, es desarrollada por la empresa Zeaplast con apoyo de Corfo en la región del Bíobío.

ETAPA INICIAL

Durante el trabajo de laboratorio, los investigadores crearon una fórmula termoplástica, en base al biopolímero ácido poliláctico (PLA por sus siglas en inglés). Ese material se obtiene del maíz, y es el componente principal de las bolsas de atmósfera modificada compostables en las que trabaja la empresa.

Una vez lograda la fórmula específica, se busca avanzar hacia una fase de producción a nivel piloto para obtener la cantidad de material suficiente que permita fabricar los prototipos de las bolsas y luego producirlas a escala industrial. Así explicó Juan Carlos Carrasco, representante de la empresa. Durante el segundo año, esperan realizar ensayos, en condiciones simuladas, “para validar el rendimiento de las bolsas como material de embalaje de cereza a granel”, dijo el ejecutivo.

FRENAR EL PROCESO DE MADURACIÓN DE LA FRUTA

Hay dos maneras que contribuyen a preservar la calidad de la fruta durante su almacenamiento y distribución. Una es mediante el control de temperatura y la otra, a través de embalajes apropiados. Lo habitual es el uso de  bolsas de atmósfera modificada que disminuyen los niveles de O2 y elevan el CO2 atmosférico, reduciendo la respiración de la fruta. Así, retrasa el proceso de maduración y senescencia elevando la vida útil de la fruta. Este proyecto, contribuye a usar materiales vegetales en la fabricación de bolsas cumpliendo con la finalidad mencionada anteriormente. “Es una propuesta innovadora que, sin duda, aportará a un mejor manejo de la fruta”, dijo Macarena Vera, directora ejecutiva de Corfo Biobío.

IMPORTANCIA DEL MATERIAL

Las bolsas de atmósfera modificada se fabrican con plásticos derivados del petróleo, convirtiéndose residuos contaminantes impactando el medioambiente. Por lo mismo, muchos residuos de envases y embalajes plásticos de alimentos son regulados mediante impuestos para su descarte. Así, los importadores solicitan a los exportadores frutícolas usar embalaje de atmósfera modificada biodegradable y compostable. A través de este proyecto, se busca también abordar dicho requerimiento.

Fotografía: Corfo.

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