icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Octubre 2020 | Noticias

Alternativa para el manejo fitosanitario

Biocontroladores son eficaces y una alternativa para la agricultura sostenible

Los biocontroladores basados en ARN de interferencia (ARNi) son una alternativa para la reducción de uso de agroquímicos.

Los nuevos avances en biocontroladores basados en ácido ribonucleico de interferencia (ARNi). prometen una alternativa segura para el desarrollo de una agricultura sostenible y la reducción del uso de agroquímicos.  Además, gracias equipos convencionales de pulverización se aumenta la eficacia de los biocontroladores, que actúan dirigiéndose con precisión a una plaga o patógeno específico, sin dañar la biodiversidad del campo.

De acuerdo con Joe Hanson, director de desarrollo de mercado de GreenLight Biosciences, los datos de pruebas de campo además muestran que los bioplaguicidas basados ​​en ARNi aplicados por vía foliar pueden ser tan eficaces y económicos como los pesticidas químicos. Asimismo, gracias a esta alternativa disminuye la necesidad de que los trabajadores manipulen los productos químicos.

Los biocontroladores basados en ARNi funcionan gracias a un mecanismo biológico, que ha sido reportado en diferentes organismos eucariotas, en el cual se consigue silenciar genes mediante moléculas de ARN de doble cadena (ARNdc). En otras palabras, este proceso permite silenciar un gen específico de la plaga que es fundamental para su crecimiento.

Tradicionalmente, la producción de plaguicidas a base de ARNi ha sido un proceso que demanda una gran inversión y que consume mucha energía, con un costo de hasta US$ 10,000 por gramo. No obstante, gracias a los avances científicos hoy es posible que la producción sea más económica y a escala.

Por ejemplo, uno de los primeros usos que se ha dado a los productos biológicos es en el control del escarabajo de la patata o dorífora (Leptinotarsa decemlineata), una plaga invasora que destruye las patatas y otros cultivos de la familia de las solanáceas. El ARNi interrumpe las funciones biológicas del escarabajo, matándolo y protegiendo a las plantas de papa.