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Septiembre 2020 | Cerezos

Todo el proyecto incluye además arándanos, manzanos y viñas

Apuesta por los cerezos en el especial clima de Cauquenes

A solo 30 kilómetros de su predio en Copihue, donde las fechas de cosecha se asemejan a las de Los Ángeles, Compañía Agrícola y Forestal El Álamo, detectó en Cauquenes las condiciones para que los cerezos maduren a la par que en Curicó e incluso más al norte. Eso impulsó un proyecto donde se apostó por fortalecer la cosecha temprana y la tardía, y en el cual se están incluyendo interesantes tecnologías, como el sistema de conducción KGB en doble eje, entre otras.

La Compañía Agrícola y Forestal El Álamo, filial del Grupo Fósforos, cuenta con un patrimonio de alrededor de 3.500 hectáreas (ha), de las cuales cerca de 700 se destinan a la producción frutícola. Esta empresa se vincula con la Compañía Chilena de Fósforos, fundada en 1913. A fines de los 80 los ejecutivos tomaron control del paquete accionario hasta entonces en manos de inversionistas suecos. La empresa siempre ha sido bastante innovadora, destaca Diego Romero, vicepresidente de El Álamo, a cargo tanto del proyecto frutícola como del área forestal. Los primeros arándanos, reseña, se plantaron en la localidad de Copihue, región del Maule, en 2008 (60 ha), manzanas a partir de 2010 (90 ha), y desde 2010/11 pusieron viñas de la variedad Tintorera (44 ha), más 66 ha de Chardonnay y Sauvignon Blanc. Se suman 80 ha de cerezos, para dar un total de 330 ha.

Arádanos Suzieblue en primer plano y viña Cabernet Sauvignon de fondo, los otros dos cultivos en la apuesta cauquenina en El Álamo.

A partir de 2018 echaron a andar un nuevo y ambicioso proyecto, que en 2020 ya debería completar 210 ha plantadas en un predio de cerca de 300 ha. De ellas, 135 están destinadas a cerezos, aprovechando las particularidades del clima en la zona de Cauquenes. Además se han incorporado arándanos y viñas de alta calidad.

–A pesar de la latitud –comenta Diego Romero–, la cereza se cosecha en torno al 8-10 de noviembre. En arándanos ocurre lo mismo; en Copihue, al lado de la Ruta 5 cosechamos a la par que en Los Ángeles, y a solo media hora de distancia en dirección hacia la costa te encuentras con un microclima parecido a Melipilla.

Por otra parte, el equipo “agro” realiza un trabajo de agroforestería en la rotación de los bosques de álamos de la empresa matriz: remolacha, trigo, maíz, e incluso el cultivo del primer año de plantación del bosque. La superficie varía de acuerdo a la habilitación de lo que se va talando todos los años, normalmente entre 80 y 120 ha.

El área agrícola cuenta con certificación Rainforest Alliance “nuestras matrices y protocolos están 100% alineados con el medio ambiente”, remarca Diego Romero.

Adolfo Aravena (a la izquierda) y Diego Romero.

SANTINA EN CAUQUENES, REGINA EN COPIHUE: APUESTA POR LA CABEZA Y LA COLA DE LA TEMPORADA

–¿Qué cultivares están poniendo en cerezo?

–En Cauquenes, en el fundo Papelucho, el proyecto está concentrado en variedades tempranas –responde Adolfo Aravena, gerente agrícola en el proyecto frutícola de El Álamo–, donde el 70% es Santina. Luego viene Lapins y un poco de Sweetheart a la cola para enlazar con el predio de Copihue. La secuencia prosigue ahí con Lapins, Skeena, Kordia y remata fuerte con Regina, la de mayor superficie . El objetivo se relaciona con la mano de obra: mantener a la misma gente trabajando en continuidad de un campo a otro.

A diferencia de la mayoría de la industria, comentan los entrevistados, la apuesta es mayor a los dos extremos del periodo nacional de producción de cerezas, con Santina y Regina. La cosecha se proyecta desde alrededor del 10 de noviembre hasta cerca del 8-10 de enero.

–Eso nos permite la oferta exportadora con variedades atractivas, de buenos retornos en ambas puntas de la temporada y, adicionalmente, como packing podemos dar servicios en el peak de Chile –continúa Aravena.

Para el proyecto agroindustrial, complementa Diego Romero, compraron un terreno de 8,5 ha en las cercanías de Retiro, el cual se implementará una vez ccompletadas las unidades productivas agrícolas.

Bordeando el cuartel se aprecia un dren abierto para el escurrimiento del exceso de aguas en invierno.

Cámara de inspección para ver el nivel freático de la napa.

UN FUERTE TRABAJO EN LA PREPARACIÓN DE SUELOS, DRENAJE Y RIEGO

El campo cauquenino se ubica en una zona del secano interior, unos 30 km desde Parral hacia la costa.

–Se trata de suelos que, si no se dedicaban a arroz, se orientaban a trigos de rulo o crianza de ovinos –describe el gerente agrícola–. Cuando se tomó la decisión de invertir se hizo un análisis climático para saber si era posible producir lo que nosotros buscábamos. Después se compraron los campos y se trabajó con la empresa Top Harvest para asignar los sectores más apropiados para cada especie: cerezo, arándano y viña. Luego se efectuaron estudios de drenaje. Son suelos difíciles, con mucha variabilidad dentro de pequeñas superficies, con profundidades de 0,6 a 1,2 metros. Te puedes encontrar con sectores impermeables o con algo de tosca o arenas.

La influencia costera reduce la ocurrencia de heladas, las temperaturas resultan más templadas, hay mayor presencia de viento y menos precipitaciones, en comparación a Copihue (del orden de 500-600 mm/año versus un rango de 800-1.000 mm/año).

En invierno el campo era difícil de transitar, por la cantidad de agua acumulada en los suelos. Los estudios arrojaron que provenían de los campos vecinos. Se hicieron drenes enterrados y también abiertos, que a la vista van marcando el cauce natural de las aguas. Los cuarteles fueron estructurados desde el punto de vista hidráulico, respetando el escurrimiento superficial. En el diseño de riego trabajaron con Hernán Cox a partir del mapeo de suelos e hicieron una licitación abierta. El tema tenía sus complejidades. Por ejemplo, en el proyecto de arándanos hay 11 hectáreas con 11 bloques de riego, en una sola variedad.

–Se podría pensar que es una locura, pero son 11 suelos distintos –explica Aravena.

–Y el riego se hace para entregar lo que necesita cada planta, de modo que todos los arándanos crezcan iguales, casi como tenerlos en macetas –añade Romero.

Los derechos de agua fueron una variable determinante en la selección de los terrenos que se adquirieron. El abastecimiento proviene de pozos profundos; los últimos, que ya hicieron ellos con posterioridad a la compra, son perforaciones del orden de 100 metros. Los pozos se encuentran entubados y se usó revestimientos con membranas HDPE para conducir todas las aguas a un tranque distribuidor para los sistemas de riego. El proyecto en general se ha calculado con un caudal de 1 litro por segundo por ha cultivada. Las estimaciones hablan de un rango de abastecimiento que va desde 2.500 m3/ha/año en el caso de las vides, a 7.000-7.500 m3/ha/año para los cerezos.

A diferencia de los trumaos de Copihue, los suelos en Cauquenes son muy desuniformes y tienen bajo contenido de materia orgánica, menor a 1%. Con el fin de dar respuesta adecuada a las distintas condiciones, en cerezo se seleccionaron tres patrones de distinto vigor:

–En las áreas más débiles usamos un patrón vigoroso: Colt; en setores intermedios, Maxma 14 –detalla Adolfo Aravena–. En Copihue, utilizamos un patrón enanizante, Gisela 6, para Regina, en la superficie correspondiente a conducción en eje. Una parte de nuestro proyecto se realizó en conducción KGB y en ese caso el portainjerto elegido fue Maxma 14, para lograr renovación de brotes todos los años.

Formación para conducción KGB en dos ejes.

CONDUCCIÓN KGB PREVIENDO QUE EL CUELLO DE BOTELLA ESTARÁ EN LA MANO DE OBRA

La conducción en KGB presenta el inconveniente de comenzar a producir al 4º año, a diferencia del sistema en eje o el Y-Trellis, que empiezan a producir ya al 3º. Para enfrentar dicha desventaja y adelantar la entrada en producción, el KGB se formó en doble eje, siguiendo las recomendaciones del asesor Carlos Tapia. La mayor parte de los árboles se injertó en el mismo campo.

–Nosotros sabemos que la zona se va a tender a poblar –analiza Adorfo Aravena–, y la principal limitación será la mano de obra. Por lo tanto, buscamos un huerto totalmente peatonal, atractivo, donde cualquier persona pueda venir a cosechar y alcanzar alta productividad. Por eso en Cauquenes nos estamos yendo un 100% a KGB.

La instalación de techos está considerada a partir de la 4ª a 5ª hoja, pensando sobre todo en asegurar la variedad Santina.

–Como el KGB no necesita estructura, no se justifica anticipar la del techo. Vamos a hacer la inversión cuando el nivel productivo lo justifique –putualiza el gerente agrícola–. Por otra parte, estamos analizando con Carlos Tapia las posibles ventajas de utilizar túneles en cerezo, en el caso del campo Papelucho, para adelantar aun más la cosecha.

–¿Y en Copihue han instalado cubiertas?

–No. Está contemplada a futuro –responde Aravena– la posibilidad de poner techos protectores para lluvias y heladas en algunas variedades, principalmente Lapins. Va a depender de cómo se comporten.

–No tiene sentido –plantea Diego Romero– invertir cuando todavía no necesitas la estructura. Vas a tener un plástico quemándose al sol sin aportar mucho, porque no hay fruta.

Manzanos en alta densidad en Copihue.

Arándanos bajo túneles, una sociedad con Driscoll’s que los llevó a conocer las ventajas del clima Cauquenes.

PROYECCIONES DE NEGOCIO PARA EL ARÁNDANO Y MANZANO

En arándanos también existe la continuidad de ambos campos. La cosecha comienza en torno al 15-20 de octubre en Cauquenes y llegan hasta fines de enero en Copihue.

–¿Cuál es el orden de rentabilidad de los frutales de ustedes?

–El arándano si bien por años ha sido una especie bastante rentable –sopesa Diego Romero–. Sin embargo, dado el crecimiento de Perú y la presión de nuevos actores, como México y Marruecos, entre otros, Chile está viendo reducida su ventana y desafiada su competitividad. Este año ha mostrado una preocupante reacción de los mercados al crecimiento exponencial del volumen, un desface entre la oferta y la demanda. Los niveles de precios fueron bastante inferiores a la experiencia histórica del negocio, al nivel de complicar su rentabilidad. Habrá que trabajar fuerte la eficiencia en la producción, donde los costos son un temazo. Se gastan unos 9.000 dólares/ha y parece complejo reducir esa cifra desde el punto de vista productivo; creo que el ajuste puede estar por el lado de la cosecha.

–¿Entonces cerezo y manzana son los frutales de mayor rentabilidad?

–Si uno analiza como especie, sin lugar a dudas el cerezo no tiene comparación –interviene Adolfo Aravena–. En los otros frutales depende mucho del momento y de la variedad. Cuando hicimos los análisis en 2017, el arándano era el segundo mejor negocio y la manzana iba hacia abajo. Pero si miras más allá de la especie, hace 2 años Pink Lady para nosotros, con niveles productivos de 90 t/ha a los precios de entonces, era rentable. El manzano dependía mucho del mix que tuviera el productor: si en rojas se concentraba en Gala y en verde en Granny, estaba complicado. Pero si en su mix predominaban tardías, con buenos rendimientos, se trataba de un negocio bastante interesante y que se ha mantenido constante. En El Álamo evolucionamos hacia un mix mejorado y si bien hay huertos todavía en crecimiento, ya llegamos a las 55 t/ha y apuntando a las 60 t/ha. La meta es de 70 t/ha con niveles de exportación del 70%. A dferencia de muchos, creímos en la manzana e invertimos en ella para mejorar los niveles productivos y de calidad exportable.

Diego Romero recalca la necesidad de aumentar la eficiencia. El promedio de 40-45 t/ha de Chile no permite mantenerse en el negocio del manzano, estima. Y hay que empezar por la genética:

–Estamos tratando de actualizarnos permanentemente en clones –afirma el vicepresidente de El Álamo– y en todo lo que tenga que ver con técnicas de manejo. La asesoría de Óscar Carrasco nos ha acompañado mucho en esta re-evolución. Los huertos se han establecido en alta densidad, entre 1.700 y 2.080 plantas/ha, buscando la mayor cantidad de luz y árboles equilibrados. Un gran hallazgo corresponde a la implementación de techos de mallas, que este año completamos en todo el huerto de manzanos. El tipo de malla varía de acuerdo a la variedad, y el impacto ha sido enorme. Bajamos los costos de cosecha, porque ya no hacemos selección, que era carísima, del orden del 30% del costo de cosecha según nuestras cuentas.

En arándano han establecido un plan de renovación varietal, de concentración en menos variedades, 4 o 5, y de definición de un periodo de cosecha delimitado con altos volúmenes. La idea es entrar, cosechar y salir, buscando máxima eficiencia en mano de obra y aprovechamiendo de la fruta.

–La zona temprana ya no es lo que fue –plantea Diego Romero–, la zona tardía se ha vuelto súper riesgosa por la presencia de México, Florida a pesar de sus dificultades, España con grandes volúmenes y Marruecos tomando preponderancia, más la zona de Yunnan e China. Creo que la ventana para Chile va a estar en fruta que se venda en diciembre-enero, máximo hasta el 15 de febrero, cuando ya van a entrar los productores de hemisferio norte temprano. La fruta temprana en Cauquenes tendrá un rol más que nada estratégico asociado a la mano de obra, con variedades como Suzieblue, y de ahí nos movemos hacia Copihue donde tenemos Duke, Legacy, Blue Ribbon, principalmente. Desechamos la alternativa de variedades club porque resulta difícil rentabilizar con los royalties y las restricciones impuestas en el tema de comercialización.

Los cultivares que han ido seleccionando corresponden a aquellos cuya firmeza les permite llegar a todos los mercados, de modo de no tener restricciones de destino, además de ofrecer buen sabor y calibre.

–A Perú se le critica que no tiene buen comer, que ofrece arándanos un poco más ácidos, pero llega estupendo en condición, es una fruta crocante, grande, de buena pruina, atractiva para el mercado. Si nosotros somos capaces de lograr eso y aprovechando las oportunidades de clima que tenemos para un buen sabor, debiéramos ser tremendamente competitivos. Por otro lado, los peruanos no disponen de muchas más ventajas. No es México, que está a 3 días de la góndola, solo tiene un par de días de diferencia con nosotros para llegar. La competencia con Perú la va a definir la calidad o el nivel de oferta que nosotros seamos capaces de dar al consumidor.