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Julio 2021 | Noticias

Permite determinar y gestionar el caudal de una red fluvial o la cantidad de energía solar recibida

Aplicación convierte pronósticos climatológicos en resultados tangibles para ayudar a los usuarios de agua y energía

Con el fin de transformar los datos climáticos de las agencias europeas en resultados tangibles y útiles, investigadores del Departamento de Agronomía de la Universidad de Córdoba (DAUCO) en España, desarrollaron una aplicación que permite a los usuarios de agua y energía tomar decisiones y planificar sus acciones.

En el programa figuran una serie de instalaciones climáticas, con sus características pertinentes, y donde el usuario puede consultar en tiempo real los datos y tomar su decisión. El diseño consiste en herramientas, distribuidas y programadas en soporte web, que permiten acceder a un programa que recibe información adaptada a para tres servicios: operar embalses multiobjetivo y minicentrales hidroeléctricas (estructuras de generación de energía en ríos, sin embalse asociado, que aprovechan la energía del río y son habituales en zonas de montaña). El tercero apunta al diseño y explotación de sistemas fotovoltaicos de energía solar.

INDICADORES DERIVADOS PARA LA GESTIÓN SISTEMAS

El sistema capta los datos climáticos y los “traduce” determinando el caudal de una red fluvial o la cantidad de energía solar recibida. Luego, esa información la convierte en indicadores derivados que se requieren para la gestión fluvial o energético. Cuando el usuario tiene el pronóstico de caudal o de energía puede tomar decisiones a corto o medio plazo, como por ejemplo, si necesita liberar volumen en el embalse para poder almacenar una posible avenida o si la energía potencialmente recibida en la instalación es inferior a los umbrales de generación. La ventaja de esta herramienta es que puede adaptarse a cualquier sistema y solo necesitaría incluir las características propias del embalse o sistema fotovoltaico que pide el servicio.

Actuando como intermediario en el proyecto, el trabajo de la UCO consistió en convertir el pronóstico climático estacional en una variable para apoyar la toma de decisiones en algunos sectores del agua y la energía. Es decir, que el sistema fuera aplicable. “No valía que fuera útil sólo para el proyecto piloto, tenía que poder adaptarse a otros casos en el futuro”, aclara la María José Polo, investigadora de la Unidad de Excelencia María de Maeztu – Departamento de Agronomía de esa casa de estudios y, responsable del proyecto en la UCO.

TRABAJO COLABORATIVO

Desde el inicio, todo el desarrollo del sistema ha incluido la participación de investigadores y usuarios de redes fluviales en distintos países, lo que “ha conseguido que los servicios hayan llegado al nivel de productos casi de mercado”, explica María José Polo. Para eso, la UCOcoordinó un foro de usuarios externos en el que iban evaluando cada etapa. Además, organizaron tres encuentros presenciales para analizar tres asuntos: los criterios del diseño de los servicios desde el punto de vista del usuario (en Estocolmo); su funcionamiento desde el punto de vista técnico (en Córdoba) y las formas y estudios de mercado así como el diseño de modelo de negocio (en Venecia).

Actualmente, los desarrolladores están en la etapa final,  evaluando la manera de implementar el servicio de manera comercial, ya sea directa o compartida. De lo que sí están seguros es de que “desde el punto de vista del mercado puede tener un gran impacto para convertirse en un servicio de suscripción vía online que siempre esté actualizado”.

Este desarrollo, es parte de los resultados del proyecto El proyecto CLARA (Climate forecast enabled knowledge services), coordinado por el Centro Euro-Mediterraneo sui Cambiamenti Climatici (CMCC) que finalizó a finales de 2020. Uno de los objetivos fue analizar y demostrar el valor económico y social producido por los servicios climáticos y la aplicación de los datos producidos por éstos en cuestiones prácticas.

Más información del Proyecto CLARA aquí.