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Agosto 2017 | Enfermedades

Blancaluz Pinilla, fitopatóloga

Viejos y nuevos retos de la sanidad vegetal en cerezos

La fitopatóloga Blancaluz Pinilla detalla el programa de control contra el Tizón de la Flor en cerezo y hace hincapié en que se debe estudiar qué ocurre con él en huertos bajo techo. Además, advierte del aumento de Alternaria, un hongo difícil de controlar porque aparece en los huertos en precosecha. La situación se complica aun más porque el mercado chino está elaborando un reglamento fitosanitario para determinar sus propios LMR, y varios productos que hoy se usan en Chile eventualmente no se podrían aplicar.

Blancaluz Pinilla

Blancaluz Pinilla.

Fitosanitariamente hablando, a fines de invierno e inicios de primavera cuando los cerezos florecen, se debe controlar el Tizón de la Flor, una enfermedad que puede ser causada por varios agentes causales tales como Pseudomonas syringae pv. syringae, Botrytis cinerea, Monilia laxa y Monilinia fructicola; sin embargo, los dos más comunes son P. syringae pv. syringae y B. cinerea. “Si el invierno ha sido muy lluvioso y el inicio de la primavera con lluvias y/o heladas, podría haber inicialmente un ataque de Pseudomonas y, posteriormente en el tejido afectado por la bacteria, se podría desarrollar Botrytis. Este fenómeno puede ocurrir desde yema hinchada hasta los primeros botones florales”, explica la fitopatóloga Blancaluz Pinilla.

Los productores de cereza conocen muy bien esta enfermedad y por ello es que se preocupan bastante de realizar un buen control en el periodo de flor, para así reducir el inóculo de ambos patógenos. “Asimismo a medida que avanza la floración, Botrytis es la que reina”, subraya la especialista. “El periodo más importante de control para reducir el inóculo de Botrytis, que yo les recalco a los productores, es la aplicación que debe hacerse en el caso que se quede la ‘chaqueta pegada’, es decir, los restos florales pegados al fruto recién cuajado”, añade. Y eso, según la experta, depende de la ocurrencia de lluvias o alta humedad relativa en el huerto, ya sea en forma de neblina, garúa o condensación de vapor de agua, por ejemplo.

–¿Lo normal sería que esos restos florales se cayeran?

–Sí, en un periodo seco basta con que haya una leve brisa para que caigan, pero si hay una alta humedad relativa, estos restos florales quedan pegados. Si eso ocurre, Botrytis puede colonizar los restos florales senescentes y, solo con el contacto, se provoca la pudrición de la fruta recién cuajada. Además, genera el inóculo del hongo que estará presente hasta la cosecha.

P. syringae pv. syringae es uno de los agentes causales más comunes del Tizón de la Flor, como en este caso.

Síntomas del Tizón de la Flor en cerezos.

–Pero en un cerezo, que es un árbol que tiene muchas flores, ¿el Tizón de la Flor puede constituir un real problema?

–Como el control de todas estas enfermedades es preventivo, los productores deben tener protegidas las flores, independientemente de la existencia de las condiciones para que se produzca la enfermedad. Si las hubo y no hemos hecho nada, estaremos respondiendo tarde, básicamente porque la mayor parte de los fungicidas actúa preventivamente, a excepción de los sistémicos, que se usan mucho en la época de floración, solos o en mezcla.

–¿Qué tan común es el Tizón de la Flor?

–El hecho que la flor se atizone por Botrytis depende fundamentalmente de las condiciones climáticas de la primavera. Si la primavera es fría y lluviosa o húmeda, alarga el periodo de flor y facilita la colonización de las flores por el hongo.

–¿Cuál es el plan para prevenir?

–Generalmente el control de Cáncer Bacterial termina en yema hinchada. Tras ello, desde inicio de floración, pasando por plena flor y hasta caída de pétalos; los productores realizan hasta tres aplicaciones de fungicidas. Nos enfocamos en Botrytis y Monilia. Ahora bien, ¿por qué Monilia es más difícil de encontrar actualmente en los huertos de cerezos? Porque las dosis de fungicidas que se usan para el control de Botrytis, controlan simultáneamente Monilia. A diferencia de otros carozos, en el cerezo no hay presencia de Monilinia, que es la fase sexual de Monilia. Es una enfermedad que requiere calor y lluvia y por eso afecta a los durazneros para industria y ciruelos para deshidratados, porque ambos se cosechan más tarde.

–¿Recomiendas aplicar por calendario?

–Generalmente los productores de cereza tienen un calendario o programa de control, que incluye, al menos, tres aplicaciones. Estas se realizan mayormente en septiembre, porque ya tenemos botón e inicio de flor, plena flor y caída de pétalo. Ahora bien, hay fungicidas que tienen un efecto residual más largo y otros programas que incluyen fungicidas con un periodo más corto de protección. Por ejemplo, si aplicamos un producto de contacto, puede tener un efecto residual de siete días, pero si aplicamos un fungicida del grupo de los triazoles, podría tener un efecto residual de diez días.

–¿Cuál sería la razón para elegir uno u otro?

–Los programas están establecidos hace muchos años y es muy difícil que un productor que quiere llegar a China con su fruta, no se preocupe de hacer el mejor programa posible con el fin de que su fruta tenga la mejor condición para llegar a los mercados de destino más lejanos, con las cerezas sin pudriciones fungosas.

Para la especialista resulta clave ver qué ocurre con el Tizón de la Flor en huertos techados y en aquellos que no están cubiertos. Pero, insiste en que se debe revisar la calidad de la instalación del techo. “No es lo mismo que haya huertos donde, inadecuadamente, los árboles sean los que sujeten el plástico, y otros donde se tiene el cuidado de dejar por lo menos un metro entre el árbol y el techo para que haya una ventilación adecuada. Además, los productores deben observar la calidad de la fruta, respecto al ablandamiento y presencia de pudrición”, explica. Y es clara en señalar que “en precosecha y contra Botrytis, solo se debe aplicar si es que llueve, idealmente antes de la lluvia”.

Flores de cerezo infectadas por Botrytis en una placa de Petri.

La partidura luego de una lluvia permite que Botrytis, ya presente en el huerto, pudra la fruta y genere más inóculo.

PUDRICIÓN DE FRUTOS POR EL HONGO ALTERNARIA, CADA VEZ MÁS COMÚN Y DE DIFÍCIL SOLUCIÓN

La especialista cuenta que desde hace aproximadamente tres temporadas se ha encontrado, tanto en huertos como en muestras que llegan al laboratorio, cerezas con síntomas de una pudrición de color negro, causada por el hongo Alternaria sp., una pudrición que antes no era un problema en cerezos. “Sería importante monitorear qué es lo que está pasando en aquellos huertos protegidos con techo y en aquellos que no tienen ningún tipo de cobertor”, recomienda Blancaluz Pinilla, sobre todo porque al parecer se ha visto que en huertos con techo hay una mayor presencia de Alternaria.

Es una situación preocupante porque va en aumento. El primer año hubo pocos casos, sin embargo, las temporadas siguientes hubo algunos reclamos en los packings y en 2017 estos aumentaron. Es importante destacar que Alternaria es un hongo difícil de controlar, sobre todo porque está muy cerca de la cosecha”, subraya la experta, por lo que habría que implementar programas que incluyan fungicidas específicos para el control de este hongo y que posean registro en su respectiva etiqueta.

–¿Qué recomiendas como tratamiento para Alternaria?

–Si tenemos productos que son muy eficientes para el control de Botrytis, creo que sería importante hacer un screening para determinar si esos productos controlan también con Alternaria. Probablemente estos productos deberían ser incluidos en el programa fitosanitario de flor.

 

Situación en el sur

A diferencia de otras zonas productoras, en el sur del país es impensado un huerto de cerezos sin techo. “Se debe poner, sí o sí, porque lloverá, especialmente en la cosecha”, subraya la especialista. Sobre los problemas fitosanitarios, sostiene que son los mismos de la zona central. “Lo más problemático en el sur pueden ser las heladas, sobre todo pensando en el Cáncer Bacterial para determinadas variedades, porque una helada puede afectarlas en el periodo de yema hinchada. Pero hay buenos programas de control”, explica. Añade que, para el control del Tizón de la Flor, el programa es el mismo que se realiza en la zona central.

Sin embargo, Blancaluz Pinilla cree necesario ir ajustando los programas fitosanitarios al cambio climático, en especial porque las precipitaciones ya no son las mismas de antes. “Hoy tenemos lluvias intensas en periodos cortos; la posibilidad del lavado de fungicidas es mayor. A la larga enfrentaremos programas fitosanitarios contemplando el cambio climático”.

Pero no es lo único a lo que deberán hacer frente los productores, sean de la zona central o del sur. “Otro hecho importante es que en un plazo relativamente corto tendremos que producir fruta cero residuos”, asegura la experta. Es una tendencia que están demandando los consumidores de los diferentes países que compran nuestra fruta.

Manejo integral de los huertos

Blancaluz Pinilla sostiene que tras la cosecha se debe hacer un manejo integral del huerto. “Es decir, los huertos deben quedar completamente limpios”, afirma. “Siempre los huertos tendrán presencia de inóculo de las distintas enfermedades que afectan los cerezos. Por eso se deben limpiar”, agrega. Y esa limpieza debe incluir la eliminación de toda la fruta que quedó en el árbol y en el suelo, los restos de poda deben ser chipeados y aquel material más grueso debe ser sacado del huerto.

El segundo paso son los tratamientos de invierno, con el objeto de reducir el inóculo invernante de hongos y bacterias. “El secreto es llegar al estado de yema hinchada con la menor cantidad de inóculo, o sea limpio. Un huerto limpio brota sano y a partir de ese momento, todos los programas fitosanitarios funcionarán. Si el huerto tiene una gran cantidad de inóculo que supera la acción de control que poseen los fungicidas el programa será ineficiente”, subraya.