Receso de invierno en manzano: Reservas, requerimientos de frío y calidad de fruta

El calentamiento global con las consiguientes mayores temperaturas estacionales junto a la pérdida de agentes rompedores de dormancia tales como cianamida (Dormex), complican el cumplimiento adecuado del receso de invierno. Pero el apropiado cumplimiento de este proceso es uno de los factores más importantes para producir fruta de buena calidad. Por esto, es esencial conocer todos los factores que afectan la dormancia y encontrar dónde falta información para continuar investigando.

Christian Peereboom Voller S.

International Horticultural Consultant

¿QUÉ SON LAS RESERVAS?

Las reservas pueden ser definidas como componentes o elementos acumulados durante un período de abundancia con el fin de que estén disponibles en una etapa posterior, si el árbol así lo requiere. Pero, se debe considerar que las reservas no solo son utilizadas durante temporadas desfavorables, pese a que su acumulación y consumo se produce de acuerdo a patrones rítmicos anuales. Las principales reservas del árbol corresponden a carbohidratos: azúcares totales, almidón, y hemicelulosa y nitrógeno como parte integral de los compuestos de la planta; por ejemplo, proteínas, amino ácidos, enzimas, coenzimas, nucleótidos, nucleósidos, ácido nucleico, auxinas y citoquininas.

Las yemas vegetativas de los árboles de durazno (Prunus persica L. Batsch.) actúan como un importante sumidero y su capacidad de romper yemas es profundamente afectada por la disponibilidad de carbohidratos durante el período de receso (febrero-agosto). La hipótesis trófica afirma que la capacidad de romper yemas se refleja en la habilidad de las estas para adquirir y usar los nutrientes. De acuerdo a esta hipótesis las yemas vegetativas solo se pueden desarrollar cuando existe una adecuada provisión de carbohidratos solubles, derivados de la movilización de reservas desde otras partes del árbol.

Existe una correlación lineal entre las reservas de nitrógeno en invierno y los nuevos crecimientos en la siguiente primavera temprana. En un manzano el 50% del nitrógeno de los nuevos crecimientos durante el período inmediatamente posterior a brotación hasta 50% del crecimiento de brotes, deriva completamente de estructuras permanentes. Niveles deficientes de nitrógeno mejora la foliación retardada e incluso los árboles con estatus normales de nitrógeno responden mejor a aplicaciones para romper dormancia (CPV: esto puede ser otra indicación de que los árboles con reservas altas requieren de menos frío).

Existe una correlación positiva entre la cantidad de reservas de nitrógeno utilizadas desde mitad del invierno hasta 9 semanas después de brotación y el peso seco de los nuevos crecimientos. El nuevo crecimiento es en gran medida dependiente del nitrógeno almacenado, el que a su vez depende de la disponibilidad de nitrógeno -ya sea aplicado o N de reserva- del otoño anterior. Es así que la nutrición nitrogenada mejora el desarrollo de yemas reproductivas antes del receso. Diferentes niveles de nitrógeno de reserva en el árbol puede resultar en meristemas con diferentes estados fenológicos los que probablemente tendrán diferentes temperaturas umbrales de rompimiento de receso. La nutrición nitrogenada de otoño presenta un efecto positivo en las reservas de almidón de las raíces y es la que más contribuye como fuente de reserva de nitrógeno. El nuevo crecimiento que se desarrolla durante la siguiente temporada depende en gran medida de los niveles de nitrógeno almacenado.

El almidón se acumula en raíces y brotes hasta finales de caída de hojas en invierno (CPV: por esto es que los niveles de reservas deben ser determinados a 50% de caída de hojas o 50% de hojas amarillas). La disminución del contenido de almidón, que comienza algunas semanas antes de brotación y continúa hasta algunas semanas después, confirma la importancia del almidón almacenado.

El total de azúcares solubles en alcohol sirve como material de reserva desde poco antes y hasta poco después de brotación. Los azúcares se acumulan en las partes permanentes del árbol durante y hasta poco después del final de caída de hojas. El almidón se acumula durante el período de 9 semanas después de brotación hasta 6 semanas antes de caída de hojas y sirve como importante fuente de reserva de carbohidratos durante el extendido período que comienza al final de caída de hojas y continúa hasta algunas semanas después de brotación. Al menos una parte de la fracción de hemicelulosa puede servir como material de reserva. El resto, aparentemente, cumple funciones estructurales.

IMPORTANCIA Y MAGNITUD

Los carbohidratos aportan energía y unidades estructurales para el crecimiento y el mantenimiento del tejido vivo y están disponible en grandes cantidades en el árbol. Los carbohidratos incluyen azúcares totales, almidón y hemicelulosa.

El almidón representa la principal reserva de carbohidratos en un árbol frutal. Además, durante ciertos períodos, la hemicelulosa está disponible como reserva de carbohidratos, siendo mayormente de naturaleza estructural (material de la pared celular).

Durante el período peak más o menos el 40% del contenido de materia seca del sistema radicular está conformado por almidón. En corteza y madera el almidón representa el 20 y del 10% del contenido de materia seca respectivamente.

La fotosíntesis es responsable del 90% de la materia seca producida por el árbol. Para la producción de alrededor de 33 ton/ha de árbol se requerirá de más o menos 4 ton de almidón por hectárea. Lo que es equivalente a la energía generada por 2.000 litros de diesel.

El nitrógeno forma parte integral de compuestos de la planta tales como proteínas, amino ácidos, enzimas, coenzimas, nucleótidos, nucleósidos, ácidos nucleicos, auxinas y citoquininas. Pese a que el nitrógeno es muy importante para la planta se encuentra en bastante menor cantidad que los carbohidratos. Más o menos 1,5% de corteza y raíces consiste en nitrógeno y solo representa cerca del 0,4% en el caso de la madera.

Para producir cerca de 30 ton/ha, el árbol requiere de alrededor de 90 kilos/ha/año, pero se debe aplicar aun más nitrógeno debido a la lixiviación y a ineficiencia de absorción. Por otro lado algo de nitrógeno se hace disponible gracias a la mineralización.

PROFUNDIDAD DE LA DORMANCIA

Existe la tendencia a que el receso sea más profundo en la medida en que es más alta la temperatura a que se forman las yemas. El máximo retraso en rompimiento de yemas se observa en yemas formadas a 18 y 21ºC. Por esto se asume que el fenómeno de ‘foliación retardada’ no se debe solo a frío insuficiente durante el invierno sino que además a altas temperaturas durante el verano precedente. Por consiguiente, veranos más calientes llevan a las yemas a estados más profundos de dormancia, a cuando los veranos son relativamente fríos.

La literatura así como las observaciones de campo en Sudáfrica, Brasil, Francia, Países Bajos, Estado de Washington (EEUU) y Chile, tanto en árboles adultos como en plantas de vivero (en especial árboles con anticipados), indica una correlación entre el estatus de reservas y los requerimientos de frío. Una medida del estatus de las reservas se podría obtener si se analiza tamaño de yema o peso de yema cuando se analizan las yemas frutales.

CORRELACIÓN ENTRE CONDICIONES DE ESTRÉS Y ESTATUS DE RESERVA

Se ha comenzado a establecer una correlación entre el estatus de reservas del árbol y los requerimientos de frío con el fin de poder ajustar dichos requerimientos anualmente, región por región y huerto a huerto. Con ese objetivo se han monitoreado dos áreas en Sudáfrica, Ceres - Koude Bokkeveld y Elgin, donde se ha observado que hay diferencias en el estatus promedio de reservas de los árboles.

Las diferencia de reservas entre un árbol ‘saludable’ y un árbol estresado pareciera ser de alrededor del 15%.

De acuerdo a lo explicado se puede establecer las siguientes conclusiones preliminares:

  1. Podría haber una diferencia inducida por clima en el estatus de reserva de los árboles dependiendo de la región
  2. El almidón parece ser el mejor indicador del estatus de reserva del árbol
  3. En ambas áreas pareciera haber una diferencia cercana al 15% entre árboles ‘buenos’ y árboles ‘deficientes’
  4. Como primera aproximación se podría calcular al alza, en un 15%, los requerimientos promedio de frío de los árboles que la temporada anterior sufrieron restricción hídrica
  5. En el futuro sería recomendable monitorear el estatus de reserva de los huertos que sufrieron estrés durante el período de crecimiento: restricción hídrica, infestación grave de arañitas, wet feet, etc., incluso en las regiones frías.

Comparación de estatus de reserva

 

EFECTO DE LA FALTA DE FRÍO

  

Foto 1 (iz.): árbol con foliación retardada y foto 2 (der.): dardo con hojas primarias faltantes por falta de frío.

La falta de acumulación de frío efectivo puede ser un problema no solo en la clásicas áreas ‘tibias’ sino que también en aquellas áreas que son consideradas ‘frías’. EL profesor Couvillon de la Universidad de Georgia menciona que incluso en el Estado de Nueva York los árboles presentan problemas por falta de frío efectivo. Durante los años 80’ se demostró que las áreas frías en Sudáfrica de tiempo en tiempo sufren de falta de frío efectivo y en 2003 se pudo demostrar que la dormancia incidió en la calidad de peras y manzanas.

EL EFECTO DE FALTA DE FRÍO (O FOLIACIÓN RETARDADA) EN EL COMPORTAMIENTO DEL ÁRBOL

La falta de frío efectivo no solo afecta el desarrollo del árbol sino que también la calidad de la fruta:

Efectos en el árbol:

  1. Partida de laterales pobre o tardía
  2. Ventaja relativa de terminales
  3. Inhibición correlativa de formación de laterales (ramas desnudas)
  4. Crecimiento fuerte y vigoroso de las ramas terminales
  5. Necesidad de poda excesiva
  6. Pocos dardos
  7. Demora en entrar en producción
  8. Bajo rendimiento
  9. Fruta pequeña
  10. Crecimiento vegetativo sin control
  11. Altos requerimientos de frío en ramas de crecimiento vigoroso
  12. Temporada de floración retrasada y larga
  13. Las yemas florales se abren antes de las yemas vegetativas
  14. Pérdida excesiva de reservas
  15. Falta de cubrimiento de hojas durante la temporada que lleva a daño por sol en madera

DORMANCIA Y CALIDAD DE FRUTA

La dormancia tiene una influencia directa en rendimiento y calidad, y por esta vía, en el volumen de fruta exportable. La falta de receso no solo afecta la producción de la temporada en curso sino que también la producción de la temporada siguiente. En paralelo tiene un tremendo efecto en varios parámetros importantes de calidad de la fruta, como por ejemplo tamaño, color, firmeza, russeting del pedúnculo, y también fisiológicos tales como trastornos relacionados con el calcio. Tal como aparece en el diagrama.

PRODUCTOS Y MÉTODOS PARA ROMPER EL RECESO EN REMPLAZO DE CIANAMIDA

  1. Tiourea, KNO3. Dormancia en frutales de hoja caduca
  2. Aminopeptidasa
  3. Los productos que promueven acetaldehido pueden promover la salida de la dormancia. Dormancia en frutales de hoja caduca
  4. Acetilaldehido
  5. Etileno
  6. Mezclas de fuentes de nitrógeno orgánico e inorgánico junto a aceite de petróleo y adyuvantes de amina alcoxilada han demostrado que tienen potencial para romper dormancia (North, M.)
  7. Una formulación con 9,38% de N en una mezcla de 4,8% v/v de cloruro de colina, 6,6% v/v GAN con adyuvantes de amina grasa alcoxilada penetrante (1,5% v/v Partner®) y humectante (3% v/v NPX) fue efectiva para promover brotación, mejorar cuaja y tamaño de fruto en manejo comercial
  8. Tiadiazuron (TDZ) 3 g/l + adyuvantes y portador de aceite de 1l (Lift). Este producto es un aporte relativamente nuevo a los agentes de rompimiento de dormancia disponibles. En la actualidad está registrado en manzanos y perales en concentración de aspersión de 2 a 5%, dependiendo del tipo de fruta y del cultivar. El momento de aplicación es 5 ó 6 semanas antes de plena floración. Se debe tener cuidado de no aplicar Lift demasiado tarde.
  9. Tiadiazuron (TDZ) a 100 ppm + 3,2% de aceite mineral (Gala); TDZ a 150 ó 200 ppm + 3,2% de aceite mineral (Golden Delicious)
  10. TCMTB [(2-tiociometiltio) benzotiazol 30%] 0,25% + 3% de aceite mineral presenta el mismo efecto que 0,25% de cianamida hidrogenada + 3% de aceite mineral
  11. Nutrientes orgánicos e inorgánicos con un penetrante y un humectante (Symphony). Este producto estará disponible esta temporada en cantidades limitadas cuyo principal objetivo será comparar Symphony con otros compuestos rompedores de dormancia disponibles. La dosis recomendada de Symphony es 20 l en 80 l de agua. El momento de aplicación es 4 a 5 semanas antes de plena flor, algo después de Lift. Sin embargo, el alto contenido de nitrógeno del producto puede quemar los nuevos crecimientos si se aplica muy tarde
  12. Aspersión por sobre la copa
  13. Portainjertos
  14. Mallas anti granizo y sombreadoras
  15. Nutrición nitrogenada de otoño
  16. Mezcla de 5 l de Calmax® (16,1% de Ca + 15,0 de N -12,1% NO3 y una gama balanceada de microelementos) y 400 ml pHortify® (25,8% de P + 33,2% de K) por 100 l de agua
  17. Bioregulador Crezymax mezclado con una alta concentración de CPPU y ácido giberélico.

Dada la gran incidencia del receso invernal en la cantidad y calidad de fruta empacada para exportación, es muy importante para los productores de manzana conseguir que sus huertos logren un receso invernal adecuado. En algunos países productores ya se está estableciendo una correlación entre el estatus de reservas del árbol y los requerimientos de frío con el fin de poder ajustar dichos requerimientos a cada circunstancia. En Chile ya se están probando alternativas para reemplazar a la cianamida hidrogenada como agente para romper la dormancia.

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