Razones para el uso de portainjertos clonales de paltos alrededor del mundo

El siguiente material fue extractado de la presentación que Consuelo Fernández ofreció en el VII Congreso Mundial del Aguacate realizado en septiembre en Australia. En ella repasó el desarrollo de los portainjertos para paltos en el mundo.

Consuelo Fernández Noguera¹ (Westfalia Technological Services Chile), Zelda Van Rooyen² (Westfalia Technological Services South Africa), Stefan Köhne² (Westfalia Technological Services South Africa)

¹Westfalia Technological Services, consuelof@westfalia.co.za, Chile

²Westfalia Technological Services, P.O. Box 1103, Tzaneen, South Africa

En el pasado los factores más limitante para una exitosa producción de paltas han sido calidad del agua, condiciones edáficas y climáticas, y la presencia de Phytophthora cinnamomi en los suelos. Muchos de estos factores se pueden manejar mediante el uso adecuado de portainjertos clonales (los propagados vegetativamente). En California y Sudáfrica el uso de portainjertos clonales se transformó rápidamente en la norma después de que se demostró que determinadas selecciones reducían el efecto detrimental de la pudrición de raíces, mejoraban uniformidad del huerto y productividad y, por esa vía, la rentabilidad general del cultivo. Luego, agricultores de Nueva Zelanda, Australia, España, Kenya y Tanzania también partieron adoptando los portainjertos clonales para incrementar los rendimientos bajo condiciones específicas. Recientemente países con portainjertos de semillas, tales como Chile, Argentina, Brasil, Israel, Marruecos y Perú también han empezando a investigar las potenciales ventajas de usar portainjertos clonales.

Los portainjertos clonales aportan uniformidad

El principal problema de usar portainjertos propagados sexualmente de semilla es la alta variabilidad genética entre las semillas de palto. “Un lote de plántulas que crecen de semillas tomadas de un mismo árbol puede ser muy diferente entre sí, pero si los lotes de semillas son tomadas de un amplio número de diferentes árboles las plántulas resultantes con certeza serán todavía mucho más variables” (Webber, 1926). Por esto, las diferentes selecciones realizadas en el pasado mostraron un comportamiento variable bajo condiciones similares. Desde que se desarrolló la técnica de clonación por Frolich y Platt, subsecuentemente modificada y mejorada para producción comercial por Brokaw Nursery en 1977 y posteriormente por otros viveros (Newett, Crane and Balerdi, 2007) el mejoramiento de portainjertos de palto se ha hecho más importante ya que permite transferir una característica benéfica de una planta a otra.

“De acuerdo a la evidencia disponible de otros cultivos leñosos, se logra uniformar el tamaño de los árboles y la producción solo cuando la variedad injertada crece sobre portainjertos que son genéticamente idénticos. Así mismo ocurre, entre otros factores, con un amplio rango de susceptibilidad a enfermedades, tolerancia a diferentes condiciones de suelo, resistencia a insectos, calidad de la fruta y largo de vida productiva. Es sabido que la industria de la palta no es la primera que ha sufrido menoscabo económico como resultado de la variación de caracteres de los portainjertos de semilla” (Gillespie, 1954).

Hoy día hay portainjertos clonales que están siendo comercialmente plantados o ensayados en diferentes países del mundo. Debido a que cada región de cultivo presenta sus propias características y factores limitantes es necesario continuar probando -en diferentes áreas y bajo distintas condiciones- tanto los portainjertos comerciales existentes como las nuevas selecciones, así como también continuar desarrollando nuevos portainjertos que ayuden a superar las limitantes.

Experiencias exitosas

En EEUU el primer programa de mejoramiento genético comenzó en los 40’ y se orientó a productividad. Sin embargo, cuando se descubrió que la pudrición de raíces provocada por Phytophthora cinnamomi (PRR por sus siglas en inglés) era una amenaza de muerte para la industria en California, George A Zentmyer se focalizó en la selección de portainjertos resistentes a la enfermedad, orientación que se ha mantenido hasta hoy en día (Whiley et al., 2007). Se encontraron árboles con algún nivel de resistencia a PRR, lo que despertó interés por desarrollar técnicas que permitan la clonación de portainjertos de palto (Brokaw, 1987). El cultivar moderadamente resistente Duke 7 fue seleccionado en ese programa. “Duke 7 se convirtió en el primer portainjerto comercialmente aceptado resistente a PRR” (Smith, Dann, Pegg, Whiley, Giblin, Doogan y Kopittke, 2011). Otra interesante selección encontrada en California es ‘Borchard’, un portainjerto seleccionado de un árbol escapado, el que si bien no es resistente a PRR, presenta buen desempeño en suelos alcalinos (Brokaw, 1987).

PRR es así mismo la más importante enfermedad en las principales áreas de cultivo de Sudáfrica, donde los paltos son limitados principalmente a los lugares libres de heladas con suelos profundos de buen drenaje. En esas áreas es normal una alta pluviometría concentrada en los meses tibios del verano, condición favorable al desarrollo del hongo. Debido a estos factores en 1962 se importaron algunos portainjertos resistentes a PRR (incluido Duke 7) del programa de mejoramiento de California y se encontró que aportaron grandes ventajas dada su moderada tolerancia a PRR y a su crecimiento uniforme (Roe, Kremer-Köhne y Köhne, 1995).

Esto aumentó el interés en Sudáfrica por el uso de portainjertos clonales y Westfalia Technological Services convirtió las pruebas de portainjertos de palto en una de sus principales actividades de investigación. Al tabular los registros de producción por árbol, en pocos años fueron capaces de seleccionar sus propios candidatos a portainjerto, propagados de árboles sobresalientes bajo condiciones locales (Smith y Köhne, 1992, Smith, 1993, Ben-Ya'acov y Michelson, 1995). Encontraron algunas selecciones exitosas en diversos sitios de prueba, en particular la selección Merensky 2, también llamada Dusa®, la que se ha incrementado en los últimos años y hoy está disponible en varios países productores de palta. Esta se ha convertido en un estándar con el que se compara a los otros portainjertos resistentes a PRR (Smith et al., 2011).

Tanto los productores de palta de EEUU como los de Sudáfrica han adoptado los portainjertos clonales como norma debido a que, además de los beneficios de la resistencia a PRR, también aportan uniformidad al huerto y mayores rendimientos (Köhne, Kremer-Köhne y Mukhumo, 2004, Kremer-Köhne y Mukhumo, 2003, Menge, 2002, Roe, Kremer-Köhne y Köhne, 1997, Roe, Morudu y Köhne, 1999, Rose, 2003). En Sudáfrica el 88% de los paltos vendidos durante 2009-2010 fueron injertados en portainjertos clonales (Retief, 2011) y en California el 90% de los paltos vendidos a proyectos comerciales iban sobre portainjertos clonales (comunicación personal, Brokaw 2011).

En base a la experiencia internacional de WTS y Brokaw Nursery y a conversaciones con importantes actores de la industria de la palta de diferentes países se pueden conformar dos grupos para describir la situación de los portainjertos clonales en los restantes países productores de palta. 1) aquellos que están utilizando comercialmente los portainjertos clonales pero cuyo uso no se ha generalizado, como es el caso de Nueva Zelanda, España, Australia, Kenia, Zimbawe y Tanzania, países en los que se han visto como oportunidad de incrementar la productividad bajo específicas condiciones limitantes. 2) los países donde la comercialización de portainjertos clonales es muy limitada o inexistente, pero en que se han establecido algunos ensayos, como es el caso de Chile, Argentina, Brasil, Israel, Marrueco y Perú.

La situación en Chile, Perú e Israel

En Chile los factores limitantes son la calidad de suelo (presencia de sales y carbonatos), asfixia de raíces y condiciones de replante. Una importante investigación en el uso de portainjertos clonales comenzó en 2002, llevada a cabo por investigadores del Laboratorio de Propagación Vegetal de la Facultad de Agronomía de la Universidad Católica de Valparaíso. Algunos resultados son mejor desempeño (más kg/m3 de follaje y menor alternancia) de los portainjertos clonales cuando se los compara con los de semilla y un mejor comportamiento del portainjerto clonal Dusa® bajo condiciones de asfixia (comunicación personal, Castro, 2011). Unos pocos viveros están haciendo árboles clonales en pequeñas cantidades. Se espera que cerca de 15.000 plantas sean vendidas durante la temporada 2011-2012, pero los productores ya han comenzado a ver la mayor uniformidad de los portainjertos clonales. Se cree que en el futuro la necesidad de replantar huertos provocará una mayor demanda de portainjertos clonales.

En Israel se ha conducido un extenso programa de mejoramiento debido a “la gran necesidad de portainjertos altamente resistentes a sales ya que el agua utilizada en la mayoría de los huertos de palto se mueve entre 150 y 350 ppm de cloruro (Gustafson, 1969). Algunas selecciones, principalmente las antillanas, han mostrado ser más tolerantes a salinidad, sin embargo el uso de portainjertos clonales a escala comercial es aún muy limitado. Se estima que el 5% de todos los paltos plantados en Israel están sobre portainjertos clonales (comunicación personal, Volcani Center, 2011).

Argentina, Marrueco y Perú son aún muy nuevos en el uso de portainjertos clonales. En Perú recientemente se han establecido algunos pequeños ensayos pero aún no hay resultados disponibles