La encrucijada de la fruticultura de Atacama:

El incierto futuro de la uva de mesa más temprana de Chile

Nuevos competidores en lo que antes era una ventana desabastecida de uva de mesa en el mercado de EEUU y el consiguiente derrumbe del precio impactó la pasada temporada a los fruticultores de Copiapó los que hoy compiten en base a algunas variedades obsoletas o problemáticas, un gran porcentaje de parrones envejecido -con bajos rendimientos- y costos productivos mayores que otras zonas parroneras de Chile.

Durante el Seminario Ruta-Euroamérica 2012 (en Copiapó) se analizó este problema que ‘golpeó’ a los productores de la zona y que, según la mayoría de los consultados, sería un fenómeno estructural.

Por muchos años Copiapó basó su exitoso negocio de exportar la uva de mesa más temprana de Chile a EEUU, en los excelentes precios que obtenía por uva que arribaba al mercado norteamericano cuando este estaba desabastecido luego de finalizada la temporada californiana. En esas condiciones, privilegio de las zonas altas de los valles de Copiapó y Huasco, aun en base a variedades poco productivas y problemáticas como Flame seedless, con rendimientos cercanos a la mitad del resto de las zonas productivas (1.500 cajas/ha o menos), exportar uva de mesa a EEUU era un gran negocio. Todo esto a pesar de los altos costos productivos de la zona, de la escasez de agua y la falta de mano de obra; entre otras dificultades.

Hace un par de años el asesor en uva de mesa para Chile y Perú, ingeniero agrónomo Luis Cariola, nos advertía en una entrevista. “Desde hace dos años atrás que a Copiapó lo veo más amenazado por la producción californiana tardía (que por Perú), la que viene creciendo muy fuerte porque todas las variedades nuevas son tardías y de buena guarda. Todas las variedades que hoy día están con más éxito en el mercado se cosechan desde cuatro semanas después de Thompson y todas son más tardías que Crimson, por lo que en California se va a cosechar en octubre y noviembre. Además son variedades de altísimo rendimiento”.

Así mismo nos anticipaba el ingeniero agrónomo Martín Silva, otro destacado asesor en uva de mesa, los peligros de depender de los buenos precios. “El gran problema que debemos abordar es la productividad. La rentabilidad de un cultivo está dada por el precio multiplicado por el volumen producido, menos los costos. Respecto al precio lo único que se puede hacer es aumentar el calibre –pero no mucho– para no destruir el producto, de modo de situarse en la parte alta del rango de precios de la variedad. En cuanto a rendimiento hemos empujado las variedades todo lo posible, pero cuando se excede el potencial de la variedad la fruta pierde consistencia y poscosecha. La solución entonces está en cambiar de variedad. Por ejemplo, lo más potente cuando llega Crimson seedless a Chile es que además de tener un escobajo estupendo, de aguantar muy bien la poscosecha y de lograr un calibre interesante, produce 3.500 a 4.000 cajas por hectárea. Llevar a Thompson o Flame a esas producciones es muy complicado”. Eso sí, lograr que una variedad temprana sea productiva es difícil por el poco tiempo para generar carbohidratos.

Tendencia global:

SE APLANAN LAS CURVA DE LA OFERTA

Hoy la pregunta es si la gran oferta de uva de mesa que se encontró la fruta de Copiapó la pasada temporada en EEUU se va a repetir todos los años -o sea-, es estructural, o se debió a una situación puntual. El hecho es que Copiapó en EEUU se encontró con fruta de distintas procedencias: California, Brasil, Perú, y de distintas calidades. Sobre la calidad de la fruta con que competía cada uno de los actores las opiniones difieren y así mismo sobre el impacto que cada uno causó en el precio de la fruta. En lo que parecen coincidir las opiniones, es que se enfrenta una nueva realidad en el mercado norteamericano de noviembre, diciembre y principios de enero.

Para el asesor internacional vinculado a la empresa consultora ProKambium, ingeniero agrónomo Víctor Giancaspero, “lo que está pasando con la uva de mesa de Copiapó es un problema estructural y muchos países del hemisferio norte también lo tienen. Le pasó a México cuando Chile inundó el mercado de EEUU con millones de cajas de Crimson, matando el negocio a su fruta temprana que se cosecha en mayo. Además, nuestras Thompson tardías le golpean a toda su Perlette y Superior. O lo que le hizo Egipto a España... Egipto no existía y cuando apareció golpeó a Italia y España, desde mucho más temprano”.

Para la ingeniero agrónomo de IConsulting, Karen Jones, que realizó la conferencia en que se analizó la oferta de uva en el mercado norteamericano, la sobreoferta en la ventana de Copiapó se va a mantener igual, debido a los buenos precios que tradicionalmente se han percibido en ese período. Pero Giancaspero matiza esa afirmación. “(Los malos precios de la pasada temporada) provoca que los californianos no quieran guardar para enero. Si se miran los datos de la California Table Grape Commision (CTGC), los precios para ellos fueron pésimos. Por esto es esperable que los productores californianos cambien su tendencia a guardar tanto algunas variedades”.

Que el cambio es estructural además se confirmaría por el hecho de que las nuevas variedades californiana son en general tardías y por el masivo uso de plásticos para alargar la cosecha. Sin embargo Giancaspero mostró con cifras de la CTGC que solo el 13,6% de la fruta norteamericana corresponde hoy a nuevas variedades y agregó que, “al conversar con productores de EEUU te das cuenta de que todo lo nuevo que se está plantando es principalmente para exportar porque se dieron cuenta de que afuera es mejor que su mercado local”. Hoy, contabilizando a Canadá, el 30% de la fruta de California se va al mercado externo.

¿UVA DE GUARDA DE BUENA O MALA CALIDAD?

Según los representantes de IConsulting (ver artículos relacionados), la uva contra la que compitió Copiapó, en particular la Crimson de guarda Californiana, era de excelente calidad; pero esa afirmación fue duramente cuestionada por varios de los asistentes.

Por su parte Manuel Gandarillas (hijo) manifestó. “Yo creo que están equivocados respecto a la calidad de la Crimson de guarda de California. Era una Crimson de mala calidad. Lo que gatilló el problema es que había mucha, guardada por mucho tiempo, y mucha uva brasilera, más la uva de Perú”. Opinión compartida por Víctor Giancaspero: “La Crimson californiana que se estaba vendiendo a US$12 entre el 12 y el 14 de enero era pésima. La fruta peruana –como dice Manuel Gandarillas- que se guardó para conseguir mejores precios, se reventó en la espera. Pero a eso se sumó toda la fruta de Chile, más las pésimas Thompson de guarda brasileras”. El consultor explicó que la pasada temporada Perú esperó a Chile y que así mismo Brasil guardó su uva, ya que por sus altísimos costos (dice US$40.000/ha) necesitan vender por sobre US$2,5/kilo. En artículo relacionado se analiza el detalle de la oferta.

“Los supermercados en EEUU funcionan haciendo cambio de switch, añadió Gandarillas, de modo que si en un momento se está consumiendo uva norteamericana, en algún otro momento la cadena completa de supermercados se cambia a uva de Brasil o a uva chilena. Lo que pasó la pasada temporada fue que los supermercados no hacían el switch pese a que la calidad de la uva californiana era paupérrima en términos de color. Eso hizo más lenta la salida de la uva de las góndolas ya que la uva no se estaba vendiendo en tanto que la uva de Copiapó seguía llegando”.

Como sea, Copiapó estaba acostumbrado a llegar a un mercado despejado y eso hoy cambió, lo que se agrava al ser Atacama tan dependiente de los altos precios obtenidos en un solo mercado (80-90% a EEUU). Entre las soluciones que se barajaron está diversificar mercados, por ejemplo llegar a China con una Red Globe más clara para acceder a mejores precios, renovar huertos apuntando a variedades más productivas y de buena poscosecha, incorporar tecnologías tales como plásticos para aumentar rendimiento y, en el mismo sentido, el uso de portainjertos. Ahora la pregunta a contestar es ¿conviene adelantar o atrasar la cosecha?

LA SOMBRÍA RENTABILIDAD DE LA UVA DE MESA NACIONAL

La sombría la rentabilidad de la uva de mesa nacional:

(Fuente: IConsulting)

En la actualidad en Chile se cultiva una superficie de 52.655 ha. El 57,53% (27.938 ha) de esta superficie presenta resultados operacionales inferiores a cero. Las principales variedades en el segmento ‘bajo cero’ son las blancas sin semilla: Thompson sdls., Sugraone, etc, las que corresponden a una superficie de 14.723 ha a nivel nacional. Más del 50% de la superficie de blancas seedless presentan retornos negativos.

Las blancas sin semilla van disminuyendo su participación en los rangos de mayores retornos, en tanto que Red Globe va aumentando su participación. Esta última variedad presenta los mejores resultados operacionales a nivel país. Es así que 1.310 ha de Red Globe en Chile logran retornos de entre US$5.001 y US$7.000/ha. Este ejercicio se hace en base al tipo de cambio de la temporada 2010-11 (480 pesos por dólar). Pero cuando se calcula con un dólar a 515 pesos, los resultados mejoran un poco, ya que se pasa del 57,53% de superficie negativa a 46,8% de superficie ‘bajo cero’. Sin embargo, los que obtienen retornos sobre US$7.000/ha pasan del 16,09% (7.812 ha) a 20,26% (9.839 ha).