Tijeretas en los huertos ¿Situación puntual o potencial problema?

Figura 1

Las tijeretas son insectos que pertenecen al Orden Dermaptera, que viene del griego “derma”=“piel” y “pteron”=“alas”. Su característica morfológica principal es la presencia de sus cercos posteriores, los cuales se asemejan a tijeras o pinzas, de ahí a que reciban el nombre común de tijeretas. Tienen cerca de 2.000 especies agrupadas en 11 familias, un número bastante inferior si se compara al número de especies de otros órdenes como Coleoptera (>300.000), Lepidoptera (>198.000) e Hymenoptera (>200.000).

 

Por Paula Irles, Departamento de Fruticultura y Enología, Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal. Pontificia Universidad Católica de Chile

 

En Chile no se cuenta con un catastro oficial de las especies de dermápteros, por lo tanto, existe la necesidad de dar un estatus referencial sobre las especies que se encuentran en nuestro país de manera de poder estudiar posibles efectos de las especies introducidas sobre las especies endémicas, además de poder establecer cuál es su rol en los ecosistemas silvoagropecuarios. No obstante, a partir de los registros escritos de principio de siglo y la colección del Museo de Historia Natural, se desprende que en Chile se han descrito al menos dos géneros endémicos: Gonolabina y Esphalmenus; siendo bastante mayor el número de especies introducidas. Así, las especies que hoy se encuentran ampliamente distribuidas en nuestro país -dado su éxito de introducción- son: la tijereta rayada Labidura riparia (Pall, familia Labiduridae), la tijereta europea Forficula auricularia (Linn, familia Forficulidae) (Fig. 1) y la tijereta de patas anilladas Euborellia annulipes (Lucas, familia Anisolabididae subfamilia Carcinophoridae) (Fig. 1). Las dos últimas se detallarán a continuación.

 

HÁBITAT Y DISTRIBUCIÓN

Los dermápteros presentan hábitos nocturnos y viven en ambientes húmedos y oscuros, por lo que durante el día buscan refugio bajo piedras, en cortezas, hojarasca, frutos y vegetación del suelo, así como grietas y agujeros de las construcciones humanas, debido a que presentan tigmotaxis positiva. 

Las tijeretas se pueden encontrar desde el litoral hasta más allá de los 5.600 m de altura, según la especie. Hasta la fecha no existen estudios específicos sobre la distribución de estas especies en el territorio nacional, pero en la guía de campo de la Corporación Chilena de la Madera (CORMA, 2012) se menciona la distribución de dos especies. La especie endémica Esphalmenus porteri la cual se encuentra en la zona centro sur entre la VI - X regiones y la tijereta europea, la cual presenta un rango de distribución muy amplio desde la Zona Norte del país hasta la Patagonia, abarcando tanto la costa como la zona cordillerana. 

En el caso de la tijereta de patas anilladas, a través de datos propios se desprende que ésta se encuentra ampliamente distribuida en huertos y jardines de la zona central, sin embargo, no ha sido detectada en la zona precordillerana. 

 

CARACTERÍSTICAS DE LAS ESPECIES 

Los adultos de la tijereta europea miden entre 13-16 mm de longitud, presentan un color café oscuro y las patas un color amarillo-pardo. Son insectos alados, aunque no vuelan. Tienen dimorfismo sexual, el cual se manifiesta principalmente en la morfología de los cercos, los cuales son rectos en las hembras y en los machos exhiben diferentes grados de curvatura (Fig. 1). Los machos en general son de mayor tamaño que la hembra y existen dos tipos de machos, los cuales según su condición genética muestran diferencias en la morfología de sus cercos: los machos que presentan cercos isométricos a su cuerpo se les denomina braquilábicos y aquellos que son de mayor tamaño presentan cercos de tipo macrolábico. Sin embargo, esta diferencia no les entrega ventajas reproductivas. 
Los adultos de la tijereta de patas anilladas miden alrededor de 12 mm, son ápteros (no tienen alas), las patas presentan franjas características más oscuras (de ahí su nombre) y los dos antepenúltimos segmentos de las antenas no tienen color. Al igual que la tijereta europea, esta especie presenta dimorfismo sexual y los machos se caracterizan porque tienen uno de los cercos curvado hacia el interior (Fig. 1).

Figura 2

Las tijeretas presentan cuidado parental, es decir cuidan los huevos durante su desarrollo embrionario y a sus crías hasta que logran tener vida independiente, donde dependiendo de la especie puede extenderse hasta el segundo estadio ninfal (Fig. 2). Este comportamiento está asociado al acicalamiento de los huevos por parte de la hembra (allogrooming), el cual es un comportamiento ampliamente usado en invertebrados que ovipositan sus huevos en sustratos orgánicos. Las hembras de las tijeretas llegan a ovipositar alrededor de 50 huevos en cada puesta y en la tijereta de patas anilladas hemos observado puestas de hasta 80 huevos. Cabe mencionar que las hembras además son capaces de “adoptar y cuidar” los huevos de otras hembras. Existen numerosos estudios de comportamiento para descifrar el rol de la madre en el éxito de emergencia de ninfas al final de su desarrollo. Recientemente se ha demostrado que en la hembra de la tijereta europea, a través del comportamiento de acicalamiento, remueve y evita que esporas de hongos infecten los huevos. Se ha identificado la transferencia de hidrocarburos, los cuales ejercerían un rol indirecto de protección favoreciendo un microclima subóptimo para el desarrollo de hongos aunque otros autores postulan también la transferencia directa de algún compuesto antibacterial o antifúngico.

Además, el orden en general, presenta mecanismos químicos de defensa liberando quinonas desde la zona abdominal incluso desde los estadios juveniles y la tijereta europea posee adicionalmente, feromonas de agregación tanto en machos como hembras.

 

CICLO DE VIDA Y REPRODUCTIVO

Los insectos según el tipo de “desarrollo” metamórfico pueden clasificarse como ametábolos (sin metamorfosis), hemimetábolos (metamorfosis incompleta) o holometábolos (metamorfosis completa). Las tijeretas presentan metamorfosis de tipo incompleta, esto quiere decir que los estadios juveniles son bastante similares a los adultos en su morfología, donde las ninfas ya presentan fórceps funcionales los cuales pueden ser usados como mecanismo de defensa. Las tijeretas europea y de patas anilladas presentan entre 4 y 5 estadios juveniles. No presentan estado de pupa, es decir, la última muda ninfal originará un adulto con capacidad reproductora. Esta característica hace que tanto ninfas como adultos compartan el mismo hábitat y alimento y, por lo tanto, estén bajo las mismas amenazas bióticas. 

En condiciones naturales, las tijeretas se aparean entre finales del verano y principios del otoño. Posteriormente, las hembras se entierran a pocos centímetros del suelo para ovipositar y cuidar los huevos durante el desarrollo, el cual puede tardar alrededor de 4-5 meses. En este período los machos son expulsados por las hembras, y es común ver durante las noches una gran cantidad de machos en la superficie, los cuales terminarán muriendo cuando llegue el invierno. Las ninfas comienzan a hacer vida independiente durante la primavera, donde las hembras adultas y las ninfas en desarrollo suben a la superficie y comienzan su vida epigea.

Las tijeretas almacenan el esperma del macho en la espermateca, y aunque pueden volver a aparearse, no necesitan una segunda cópula para volver a ovipositar. La cantidad de puestas viene dado por factores intrínsecos de cada especie, reflejados en el tipo de ovario que poseen y también por factores extrínsecos como la dieta y la temperatura. Así, la tijereta europea puede presentar una o dos generaciones al año, dependiendo de las condiciones climáticas: en zonas con veranos cortos evitarán una segunda puesta y en la zona central de Chile se han observado dos generaciones. Sin embargo, en el caso de la tijereta de patas anilladas, ésta tiene puestas periódicas y en condiciones controladas de laboratorio (28°C y HR 60% aprox.) hemos observado más de 6 puestas en un período de 140 días.

 

ROL TRÓFICO: ALIADAS O RIVALES EN EL HUERTO

Las tijeretas son de hábitos alimenticios “a conveniencia”. Por un lado, son fitófagas alimentándose de hojas, brotes, flores y fruta, la cual prefieren más bien madura. Además, son eficaces depredadores de insectos polífagos, e incluso en momentos de escasez de comida pueden presentar casos de canibalismo.

En nuestro país se han reportado daños en los brotes nuevos y frutas blandas, representando diferente grado de magnitud en plantaciones de nogales y frutales de carozo, y también en hortalizas y plantas bajo invernadero. Al no existir información sobre la situación actual se mantiene abierta la pregunta en relación a su rol ecológico en los agro-ecosistemas nacionales. En el extranjero, la mayoría de la información existente se encuentra asociada a la tijereta europea, para la cual se ha descrito un rol benéfico como depredadora, principalmente en huertos frutales bajo control biológico. En estas condiciones se ha visto que puede lograr controlar los niveles de abundancia de diferentes plagas agrícolas como áfidos, dentro de éstos el pulgón lanígero del manzano, algunas especies de psílidos y lepidópteros en fases tempranas de desarrollo. Sin embargo, en huertos y cultivos bajo invernadero estas especies tienen una presión mayor sobre el crecimiento vegetativo de las plantas, afectando a brotes tiernos de almácigos y plántulas, pudiendo causar un daño significativo. 

 

MEDIDAS DE MANEJO Y CONTROL

En general, en Chile el manejo de esta especie se ha enfocado desde el punto de vista antropológico dada la presencia, muchas veces molesta, en el interior y exterior de las casas. En años donde existe una alta densidad de estos insectos (por ejemplo, durante el verano del 2015 en la zona central), la situación puede volverse realmente molesta cuando altas concentraciones de estos individuos pueden encontrarse en la superficie. Sin embargo, estas especies son “inofensivas” y los daños que podemos encontrar son relacionados más bien a la presencia de heces en los alimentos o los agujeros que pueden realizar en la fruta (Fig. 3B), los cuales según las condiciones ambientales pueden terminar ocasionado alguna enfermedad. 

Figura 3

Dentro de las medidas de manejo de la especie de la tijereta europea, la cual presenta feromonas de agregación, el colocar trampas de cartón corrugado en la base del árbol a principio de la temporada nos permite realizar un monitoreo de la especie y estimar la densidad y estadio de desarrollo (Fig. 3 A y D), ayudándonos en la toma de decisiones. La utilización de trampas físicas, con cerveza o algún otro compuesto atrayente ayudará a la captura de numerosos ejemplares, los cuales pueden ser recolectados diariamente o semanalmente, de manera de disminuir el umbral de densidad de la especie. Otras prácticas culturales en los huertos como el control de material vegetal en la entrehilera o bajo el tronco del árbol permitirán disminuir posibles refugios de día para la especie. Así mismo, las prácticas de labranza pueden reducir hasta en un 50% la presencia de ninfas en la siguiente temporada, sin embargo, esta práctica no puede ser muy frecuente debido a los problemas que produce en la calidad del suelo. Finalmente, insecticidas de amplio espectro se han usado de manera efectiva, siendo los más comunes los piretroides como la Deltametrina y la Lambdacihalotrina.

 

ESTUDIOS Y PERSPECTIVAS

Como se ha mencionado anteriormente existe una necesidad de determinar el estado actual de las especies de tijeretas de mayor importancia como son las tijeretas europea y de patas anilladas. En este momento estamos trabajando en la Facultad de Agronomía de la PUC en dos proyectos. Por un lado, se está estudiando la biología de la tijereta de patas anilladas, realizando estudios de genómica funcional relacionados con aspectos reproductivos y motores, con el potencial del desarrollo de herramientas biotecnológicas. Por otro lado, se están diseñando estudios de dieta, usando marcadores moleculares, para determinar cuáles son los hábitos alimenticios de preferencia.  Desde aquí se continuará con el establecimiento de criterios de manejo para determinar así si existe un rol benéfico de la especie como depredador de insectos plaga en huertos frutales de la zona central.