Para un mejor desarrollo de raíces

Manejo de nemátodos fitoparásitos en la Vid

En Chile y Perú, los nemátodos fitoparásitos causan graves daños a las raíces de la vid y provocan pérdidas productivas y acortan su vida útil. Lo increíble es que en algunas zonas agrícolas todavía no se considera su impacto.

Hacia el norte de Chile los suelos se hacen pobres, se incrementan las sales y la materia orgánica que ayuda a suavizar los efectos de los nemátodos, inhibiéndolos o ayudando a la actividad de las raíces, se hace escasa o desaparece.

El manejo de los nemátodos permite un mayor y mejor desarrollo de raíces, para sustentar plantas de calidad que respondan a las demandas productivas. En suelos pobres los nutrientes que el productor aporta son determinantes para el desarrollo radical, especialmente en los primeros años de vida de la planta.

En los suelos de Perú y del norte de Chile, los efectos de los nemátodos son potentes y se expresan pronto, se reduce la superficie radical de absorción y el suelo aporta poco.

Los nemátodos son primitivos, simples, bien protegidos, reproductivamente eficientes, y se adaptan a todo. Además tienen potencial para hacerse resistentes.

La mejor estrategia de manejo es impedir que los nemátodos lleguen en la plantas desde el vivero. Sin embargo, si ya están presentes, el volteo del suelo en verano permite reducir los nemátodos del suelo. Fumigar es excelente, pero lo más importante de esta técnica es la experiencia de la empresa que realiza el trabajo y la calidad de la preparación del suelo para permitir un movimiento adecuado de los gases. Solarizar es opción mientras no haya plantas y se alcancen temperaturas altas bajo el plástico.

Cuando los nemátodos llegan se quedan para siempre. Con plantas establecidas la estrategia debe ser la convivencia, objetivo que se logra promoviendo raíces y defendiéndolas, y dificultando la actividad de los nemátodos.

La decisión de usar nematicidas se toma en terreno, complementada con análisis de nemátodos. La observación de raíces en calicatas permite detectar los síntomas de ataque de nemátodos y estimar la necesidad de hacer aplicaciones.

Las raíces de las vides crecen en primavera cuando la fruta cuaja y después de cosecha, momentos oportunos para aplicar nematicidas o enraizantes. Entre las características que se deben conocer de un nematicida, para usarlo de forma correcta, está la concentración a la que efectivamente actúa como nematicida. Un error frecuente es que se los diluye demasiado en la aplicación por el riego tecnificado. Además, el uso continuo de un mismo nematicida genera resistencias, dado que los nemátodos tienen extraordinarios mecanismos de combinaciones genéticas.

     

Raíz de vid con agallas formadas por Meloidogyne ethiopica a las que se suman las agallas formadas por Agrobacterium sp

Teniendo raíces, la convivencia será fácil. Sin raíces es imposible lograr fruta de calidad o en la cantidad necesaria para que el negocio funcione.

Hoy existen excelentes nuevas alternativas de productos que complementan los nematicidas. Productos que ayudan en la convivencia raíz-nemátodo y que al contactar células vegetales, activan defensas bioquímicas y físicas contra nemátodos, hongos, bacterias y virus.

Los portainjertos son efectivos pero no se debe concentrar todo el esfuerzo en una única alternativa y los nemátodos deben ser monitoreados también en patrones porque hay varios nemátodos para los cuales no tienen tolerancia.

El guano fresco genera substancias nematicidas a lo que se suma la aireación que genera enterrarlo y el aumento de organismos benéficos. El compost no es tóxico para los nemátodos pero es excelente para las raíces. A las aplicaciones de productos en primavera y postcosecha, se debe agregar el guano en invierno.