Fosfitos: Consolidados en fruticultura como efectivos fungicidas

A la ya comprobada capacidad del fosfito de activar mecanismos de defensa de las plantas -resistencia sistémica adquirida (SAR)-, contra hongos del grupo de los Oomycetes se han sumado reportes de que además actúan de forma directa sobre diversos hongos de importancia agrícola.

En base a una entrevista al fitopatólogo de la Universidad de Chile, Jaime Montealegre, y a publicaciones de expertos internacionales dilucidamos las formas de acción del fosfito, molécula que pendulan entre sus aplicaciones en nutrición y en fitosanidad.

El ácido fosforoso (H3PO3) y sus derivados –como los fosfitos- contienen sólo tres átomos de oxígeno, a diferencia del ácido fosfórico (H3PO4) y sus compuestos que contienen cuatro átomos de oxígeno (fosfatos). Eso que a priori parece una diferencia insignificante, a nivel de fisiología vegetal, en relación a los efectos de ambos grupos de compuestos en la planta, es en la práctica una diferencia clave. Esto ya que el ácido fosfórico (fosfatos) actúa como fuente de fósforo de rápida asimilación en tanto que el ácido fosforoso (fosfitos) actúa fundamentalmente como fungicida e indirectamente como fuente nutritiva.

Figura 1:

Comparación entre el ácido fosfórico (fosfato) y el ácido fosforoso (fosfito). En el ácido fosforoso el H está enlazado directamente con el P.

La evidencia muestra que las plantas pueden absorber fosfito a través de las raíces y las hojas y que una vez dentro los derivados del ácido fosforoso son muy estables. La planta no es capaz de usar directamente el ácido fosforoso como fuente nutricia pero puede metabolizarlo a fosfato y los fosfitos se pueden descomponer en el suelo en formas disponibles de fósforo, sin embargo este proceso es lento y no proveería de una adecuada nutrición fosforada en todos los casos.

La utilidad del fosfito como fungicida es semejante al uso de otros nutrientes que también se utilizan con fines fitosanitarios, pese a que sus modos de acción sean diferentes. Es así que las aplicaciones foliares de azufre o de algunos elementos traza como Zinc, Cobre y Manganeso han sido utilizadas efectivamente por muchos años para controlar patógenos en los cultivos. De igual manera (Lovatt y Mikkelsen 2006), aplicaciones individuales de fosfato a las hojas pueden inducir protección sistémica contra patógenos, como el oídio, en algunos cultivos anuales y perennes.

Tiempo atrás se demostró que un producto comercial (una sal de fosfonato de aluminio denominada fosetyl-Al) se movía desde las hojas hacia las raíces por el floema en forma de fosfito y que controlaba algunas enfermedades radiculares. Se ha probado que el fosfito en las raíces inhibe al hongo Phytophtora y también estimula los sistemas de defensa contra algunos patógenos de las plantas. Según Lovatt y Mikkelsen, “si bien el fosfito puede controlar efectivamente especies de Oomycetos (Oomycota u Oomycetes), tiene poco efecto en la mayoría de los hongos del suelo. Los relativamente limitados efectos fungicidas, combinados con su habilidad para estimular a las plantas a producir un gran espectro de metabolitos biológicamente activos, hacen que el fosfito sea benigno para el ambiente y seguro de usar”.

En Chile los fosfitos son utilizados con éxito como fungicidas en los programas fitosanitarios de diferentes especies frutales. En la siguiente entrevista el experto de la Universidad de Chile, Jaime Montealegre, nos explica las aplicaciones de estos productos y los beneficios que se han obtenido de su uso en parrones de uva de mesa y viñas.

 

 

 

 

Fitopatólogo Jaime Montealegre:

El fosfito también tiene efecto directo sobre los microorganismos

-¿Cuál es su experiencia respecto del control de hongos fitoparásitos mediante fosfitos?

-En 2009 desarrollamos estudios sobre decaimiento productivo en uva de mesa en la zona de Copiapó y Huasco. Dentro de ese contexto hicimos un levantamiento de aquellos agentes causales de patologías que estuvieran involucrados en casos de parronales que mostraran una disminución de su producción en el tiempo con el fin de posteriormente buscar posibles soluciones. Encontramos que en el problema estaban involucrados nematodos y hongos de la parte radicular, nuestro principal objetivo en ese proyecto, pero también hongos de la parte aérea, así como virus y fitoplasmas.

-¿Con qué especies principales de hongos se encontraron?

-Para sorpresa nuestra los principales problemas eran causados por algunos hongos que afectaban el desarrollo de las raíces con distintos grados de incidencia y nivel de daño. Algunos muy incipientes, otros más avanzados, y otros en que finalmente provocaban la muerte de la planta. Entre otros hongos nos encontramos principalmente muchas fusariosis (Fusarium), mucha risoctonia (Rhizoctonia solani), con presencia de Cilindrocarpo (Cilindrocarpo spp.), sin embargo no encontramos hongos del genero Phytophtora o Verticillium. Hasta hace 15 años la experiencia mundial indicaba que esas serían las patologías esperables, pero eso hoy ha cambiado. Luego buscamos alternativas para revertir esta situación de tal manera que los productores pudieran levantar los parrones con declinación productiva.

-¿Cómo llegan a la idea de aplicar fosfito para controlar estos hongos?

-Estudiamos cuáles eran las opciones, considerando los tipos de hongos que encontramos, e incluimos también las prácticas propias de los agricultores. Los productores nos señalaban que cuando aplicaban fosfito sus plantas mostraban una buena respuesta en la reversión de la sintomatología y en la recuperación de la producción. La idea de usar fosfitos se había originado en empresas que comercializan estos productos, las que sugirieron su aplicación. Como no contábamos con cifras duras que nos permitiera decir que efectivamente lo que los productores observaban se traducía en algo concreto decidimos incorporar los fosfitos dentro de nuestros tratamientos a parrones que estaban en declinación productiva, pero que fueran recuperables. A ningún producto se le pueden pedir milagros. Además buscamos información en extranjero.

-¿Qué información encontraron sobre la experiencia en otros países?

- Encontramos que hay muy pocos antecedentes pero que ya se sabía, y hay investigación de por medio, que el fosfito actúa de manera similar al fosetyl aluminio, químico efectivo en el control del grupo de hongos Oomycetes (Phytophtora y Phytium, entre otros). Por ejemplo reportes de un investigador en brasil que señalaban que los agricultores de ese país habían observado que ciertos fosfitos eran efectivos en el control de la sarna del manzano. Se reportaba un muy buen efecto de control de esos hongos. Pese a prácticamente no encontrar Phytophtora y Phytium, sí encontramos algunos Oomycetes, por lo que decidimos investigar qué respuesta lograba un compuesto de fosfito en el control de los hongos que detectamos.

Pruebas de control directo en laboratorio

-¿Solo realizaron pruebas en huerto o también pruebas de laboratorio?

-Está bien establecido que los fosfitos de algún modo actúan aportando fósforo y por otro lado tienen la particularidad de elicitar una respuesta defensiva en la planta. Esto último es que la planta forma ciertos compuestos o fitoalexinas que le permiten defenderse de agentes extraños dentro de los cuales puedan estar hongos, bacterias u otro tipo de microorganismos. Sin embargo decidimos realizar una serie de pruebas in vitro para ver si encontrábamos evidencia de una acción directa. 

-Se supone que el efecto de los fosfitos es sumamente específico y orientado al control de Oomycetes...

-Hemos observado que la respuesta agronómica a una aplicación con un producto como el fosfito en realidad va mucho más allá de la descrita especificad sobre los Oomycetes. Lo que hicimos fue hacer pruebas in vitro con Phytophtora en placa Petri. En la medida en que se aumentaba la dosis se incrementaba también la inhibición de crecimiento del hongo (en ausencia de planta). Descubrimos que los fosfitos no solamente tienen un efecto elicitor sino que también tienen efecto directo sobre el microorganismo y sus unidades reproductivas. Algo que hasta hace cuatro años atrás era relativamente nuevo, pero hoy día ya hay otros trabajos en el extranjero que comprueban que tienen un efecto directo sobre los microorganismos.

Explica Montealegre que así mismo encontraron que los diferentes grupos, especies o poblaciones de hongos requieren de diferentes dosis para obtener control directo de las enfermedades. Indica que, por ejemplo, para control de Phytophtora, la concentración para provocar un 50% de inhibición de crecimiento del micelio es de 0,5 ppm de ingrediente activo, en tanto que para inhibir el hongo del plateado –el que mostró mayor resistencia- requirió de 135 ppm. Dependiendo del producto comercial, lo que normalmente se aplica en la práctica es cercano a los 2.000 ppm de ingrediente activo. Esto significa que un producto en base a fosfito aplicado en una concentración comercial normal controlará de forma directa a un gran número de especies de hongos y según Montealegre, de bacterias.

Además el investigador señala que se ha comprobado que el efecto directo sobre los patógenos se relaciona con el transporte energético, con un efecto a nivel de la respiración y sobre las membranas citoplasmáticas.

   

También es importante el tipo de fosfito

Según el fitopatólogo el nivel de efecto cambia dependiendo del tipo de fosfito, es decir si es fosfito de potasio, de cobre, de magnesio, etc., y también cambia dependiendo de la calidad y de cómo ha sido formulado el producto. “Hemos encontrado variaciones de efectividad entre los distintos tipos de compuestos presentes en el mercado. Pero en general se mueven dentro de cierto rango de eficiencia a nivel de campo”, señala el fitopatólogo.

-¿Le reconoce valor al hecho de que el fosfito se formule con potasio, magnesio, cobre u otros elementos conocidos como nutrientes? o, de otra forma, ¿no podría el agricultor fabricarlos o aplicarlos por separado?

-Por supuesto que tiene valor. El agricultor puede tener una receta para fabricarlo él mismo pero obviamente que no será lo mismo que un producto adecuadamente formulado y estandarizado. Pero además, desde el punto de vista de los elementos que se incorporan a estos productos, por ejemplo un fosfito de cobre tiene un mejor efecto bactericida debido a la presencia del ion cobre. Otros elementos incorporados pueden ser directamente relacionados con la recuperación de deficiencias nutricionales.

Resultados de aplicaciones en huerto

-¿Qué resultados han obtenido con aplicaciones en huertos frutales?

-En lo que toca a fosfito comparamos el porcentaje de incremento del rendimiento respecto a un testigo. Se hicieron 5 aplicaciones al follaje de un producto de fosfito de potasio y se logró un incremento de la producción del 7%. Cuando las aplicaciones se hicieron al suelo, en este caso dos aplicaciones, una en poscosecha y la otra en primavera, se logró incrementar el rendimiento en un 18%. Con esto validamos lo que los productores habían estado observando, lo que así mismo coincidía con los reportes del extranjero que indicaban aumentos de producción en, por ejemplo, cítricos, paltos y otras especies frutales y anuales.

En otro ensayo, en una viña (cabernet sauvignon), realizamos seis aplicaciones foliares variando la dosis, y además aplicaciones al suelo en poscosecha y preflor. Como resultado detectamos un incremento de rendimiento, aunque no significativo desde el punto de vista estadístico, pero lo más interesante se dio en la escala de vigor. El control siempre mostró un vigor medio con respecto a los tratamientos, sin embargo, con aplicaciones al suelo logramos revertir claramente el síntoma de decaimiento. Hemos observado que las plantas después de tratadas logran aumentar el tamaño del brote, lo que su vez se expresa en la floración y luego en la producción.

-¿Los hongos susceptibles de ser controlados con fosfito se encuentran de manera natural en todos los huertos?

-En general los hongos que produce decaimiento, por ejemplo Fusarium, Rhizoctonia, Cilindrocarpo, se encuentran asociados al sistema radicular, causando algún síntoma o no.

Sobre los efectos preventivos de los fosfitos Jaime Montealegre explica que sea cual sea el producto aplicado, si ayuda a lograr una mejor calidad de vida de la planta, sin duda que esa planta va a responder mejor a las exigencias, va a producir más, va a estar mejor preparada para un estrés y va a durar más en el tiempo. Finalmente el investigador de la Universidad de Chile recomienda, como con el uso de cualquier otro producto químico, no abusar de las formulaciones en base a fosfito.