Control Biológico Integrado de plagas: rompiendo mitos

El Control Biológico es una herramienta validada para el control de plagas en la agricultura de exportación, que puede ser utilizada solo o con la ayuda de los plaguicidas u otras técnicas, dependiendo de la presión de la plaga, umbral económico y fechas de cosechas, entre otros.

Mito 1: El Control Biológico no es compatible con los plaguicidas

A pesar que la mayoría de los plaguicidas no son selectivos, es posible compatibilizar ambos técnicas bajo ciertos parámetros. En general, los insecticidas y acaricidas que afectan los procesos de mudas de las plagas (ej. buprofezin), son más selectivos para los enemigos naturales en su estado adulto. Fungicidas y herbicidas en general no causan mayores problemas. Sin embargo, el grupo de los neurotóxicos no son selectivos (ej. metomilo). Además, se debe considerar los efectos sub-letales, como efectos en la longevidad, reproducción, capacidad de búsqueda, etc. Factores que permiten integrar Control Biológico y químico: 1. Es de vital importancia conocer el efecto residual de los plaguicidas sobre los enemigos naturales, ya que esto permite aplicar un plaguicida para reducir rápidamente las plagas y evitar daño económico. Si se conoce el efecto residual, luego se puede liberar enemigos naturales que controlen el remanente de la plaga. En producciones que requieren más aplicaciones (uva de mesa, carozos) esta información es clave para determinar ventanas de liberación. Otro punto a considerar es el tipo de plaguicidas, normalmente los productos sistémicos se prefieren a los de contacto o por inhalación. 2. Ligado al monitoreo de plagas, está la aplicación focalizada de plaguicidas. Esto es útil para plagas sésiles (conchuelas, escamas) y de poca movilidad (arañitas y trips del palto). Esto permite mantener áreas libres de químicos, permitiendo liberar enemigos naturales evitando su efecto toxico. 3. Comportamiento de los enemigos naturales. Algunos agentes de Control Biológico (Sympherobius, Acerophagus) evitan en parte el efecto de los plaguicidas, ya que ellos se desarrollan bajo la corteza de los frutales reduciendo su exposición a los plaguicidas. 4. Algunos plaguicidas son específicos y con bajo efecto residual. Por ejemplo, Bacillus thuringiensis var. kurstaki y el Virus de la granulosis de Carpocapsa son específicos para el control de lepidópteros y tienen bajo impacto sobre enemigos naturales. Otros como el jabón potásico, polisulfuro de Ca y aceites tienen corto efecto residual (1 a 5 días), lo cual permite una rápida introducción de los enemigos naturales.

Mito 2: El Control Biológico no puede ser utilizado para el control de plagas cuarentenarias

Es imposible eliminar el 100% de las plagas de una producción, pero sí es factible eliminar las plagas en estructuras específicas donde no deseamos su presencia (frutos). Considerando esto y la condición cuarentenaria, no se debe dejar todo el peso de los programas fitosanitarios en un único método de control. Esto conduce necesariamente a la aplicación de estos métodos de manera técnica y económicamente compatible. Por ejemplo, los plaguicidas por su residualidad y rápido efecto, deben ser usado sobre los frutos o estructuras cercanas a ellos para evitar ser colonizados por plagas cuarentenarias. En general, los métodos culturales (podas) y el Control Biológico deben ser utilizados pre-cuaja o en post-cosecha con el objeto de reducir la población de plagas que pudiera migrar a los frutos y evitar la toxicidad de los plaguicidas. Sin embargo, cada combinación frutal/plaga es diferente, de hecho también es posible mantener programas solo con Control Biológico (palto o uva vinífera/chanchito blanco).  

Mito 3: El Control Biológico es más caro

Normalmente el costo de los programas fitosanitarios va de la mano con la presión de las plagas, es decir, mientras más problemas de plagas, mayores son los costos de control. Todos los métodos de control de plagas están supeditados a esta afirmación. Sin embargo, la experiencia indica que el uso de agentes de Control Biológico por dos o más temporadas en producción de paltos y vid vinífera, reduce la necesidad de enemigos naturales, disminuyendo los costos. Además, se debe destacar que esta técnica de control no requiere maquinaria, agua, equipos de protección personal y ocupa menos mano de obra. Por el contrario, los costos de la aplicación de plaguicidas se pueden incrementar por el aumento de precio del producto, aumento del precio del combustible -sobre todo en plantaciones en laderas o árboles de gran desarrollo-, aumento del costo de mano de obra, eliminación de enemigos naturales y desarrollo de plagas resistentes -en especial en cultivos en invernaderos-, surgimiento de plagas secundarias (neonicotinoides – arañita roja en palto).

Mito 4: El Control Biológico no es eficiente

El Control Biológico puede llegar a ser incluso más eficiente que el uso de plaguicidas ya que los enemigos naturales se pueden establecer en un sistema productivo, controlar las plagas en lugares donde los plaguicidas de contacto no llegan, controlar estados de desarrollo (huevo o pupas) que los plaguicidas no controlan, etc. Hoy la pregunta es ¿cómo se puede incorporar el Control Biológico a un sistema productivo de manera eficiente? La efectividad de cualquier técnica de control de plagas está condicionada a su aplicación, por lo tanto, se deben identificar sus puntos críticos con el objetivo de saber cuándo y cómo aplicarlas de manera eficiente.

         

Puntos críticos del Control Biológico:

Compatibilidad con el uso de plaguicidas: Como se mencionó anteriormente es clave identificar los plaguicidas selectivos o cuáles presentan menor efecto residual para los enemigos naturales. En general los plaguicidas deben ser usados principalmente cuando las plagas tienen impacto directo sobre la fruta, por lo tanto los sistemas de monitoreo deben estar enfocado en el fruto y estructuras cercanas a él. En algunos casos se puede liberar enemigos naturales temprano en la temporada para evitar o reducir la posibilidad que las plagas colonicen los frutos. En frutales con menor uso de plaguicidas (palto, arándanos), el Control Biológico es mas fácil de implementar, ya que se dispone de mayores oportunidades para introducir enemigos naturales.

Monitoreo de plagas: Se debe disponer de sistemas de monitoreo que permitan conocer la distribución de las plagas en el campo de manera tal que posibilite sectorizar las aplicaciones dada la distribución agregada o en focos que éstas presentan generalmente. Complementario a esto se debe establecer estaciones de monitoreo para determinar la densidad y movimiento de las plagas hacia el fruto. Esto es especialmente sensible para las plagas cuarentenarias.

Presencia de hormigas: Las hormigas se relacionan con hemípteros de manera mutualista, es decir, las hormigas obtienen su alimento de las sustancias azucaradas que expelen estos insectos y a cambio las hormigas los protegen de sus enemigos naturales, esto reduce la eficiencia del Control Biológico. Sin embargo, algunos enemigos naturales usan el camuflaje para no ser detectados como las larvas de Cryptolaemus montrouzieri, cuya cubierta cerosa es similar a los Chanchitos blancos, pasando desapercibidas para las hormigas. En otros casos, algunas microavispas como Acerophagus (= Pseudaphycus) flavidulus son tan pequeñas y rápidas que las hormigas no logran capturarlas. Sin embargo es necesario considerar técnicas de control de hormigas dirigidas al tronco o cebos para reducir la actividad de las hormigas y mejorar la eficiencia de los enemigos naturales.

Oportunidad de liberación: En este punto se deben conjugar varios factores: épocas de aplicación de plaguicidas, condiciones climáticas, estado de desarrollo de la plaga, fenología del frutal, comportamiento del enemigo natural y la plaga, entre otros. Algunos ejemplos: La mayoría de las microavispas son altamente específicas sobre cierto estado de desarrollo de las plagas (ninfas, huevos), por lo tanto es muy importante coordinar su liberación con la presencia de estados juveniles de las plagas. Aunque pueden controlar estados móviles, los depredadores prefieren los huevos, indicando su oportunidad de liberación. Otros enemigos naturales como en general los coccinélidos (Cryptolaemus) normalmente se activan con temperaturas sobre los 15ºC max. día y con alta densidad de plagas. Sin embargo Sympherobius se puede desarrollar con temperaturas inferiores ya que pueden sobrevivir incluso después de una helada y con baja densidad de chanchito blanco.

Disponibilidad de alimento suplementario y refugio: Muchos enemigos naturales además de alimentarse de las plagas, también requieren alimento suplementario y refugio físico que mejoran las posibilidades de establecerse en los sectores donde son liberados. Es por ello que normalmente se recomienda introducir o manejar ciertas variedades de plantas que abastezcan de néctar, polen o estructuras que provean refugio para pupar, copular o sobrevivir al invierno. Obviamente que esto requiere un alto nivel de conocimiento de entre las diversas interacciones vegetación acompañante-cultivo-plagas-enemigo naturales. De manera optima se debe considerar que la vegetación acompañante debe: ser hospedero de plagas no asociadas al cultivo, pero con enemigos naturales en común (ej: higuerilla-Tetranychus urticae - palto), no transformarse en maleza que compita con el cultivo, mínimos manejos, en algunos casos con floración durante el periodo de desarrollo del cultivo (umbelíferas) y no ser hospedero de otras plagas o enfermedades que afecten al cultivo.  

Calidad de las crianzas de enemigos naturales: Cada empresa de Control Biológico debe contar con protocolos de control de calidad, ya que los enemigos naturales criados en laboratorio van perdiendo características conductuales relevantes al control, como la capacidad de búsqueda de plagas o ajuste a las condiciones ambientales donde son liberados, entre otras. Por lo tanto, se debe renovar las poblaciones de enemigos naturales a partir de individuos silvestres cada cierto número de generaciones, asegurándose de incorporar y potenciar estos atributos deseables en programas de Control Biológico. Otro aspecto a considerar es la cantidad de enemigos naturales por envase de liberación, la sobrevivencia al momento de la liberación y el porcentaje de emergencia en el caso de momias de microavispas y huevos.  

Manejo y logística: La instrucción y coordinación con el usuario es clave para el buen funcionamiento de los programas de Control Biológico. Se debe seguir el manejo propuesto por cada empresa ya que se trata de productos vivos, requiriendo cuidados como: coordinar la recepción de los enemigos naturales, tiempo de liberación desde su recepción, condiciones de almacenamiento, técnica de liberación de acuerdo a cada enemigo natural, dispersión en terreno, entre otros.

Herramienta validada para el control de plagas

El Control Biológico es una herramienta validada para el control de plagas en la agricultura de exportación, que puede ser utilizada solo o con la ayuda de los plaguicidas u otras técnicas, dependiendo de la presión de la plaga, umbral económico y fechas de cosechas, entre otros. La información es la herramienta fundamental para optimizar recursos y reducir los costos. Por lo tanto, el monitoreo debe ser realizado por técnicos capacitados en programas permanentes y eficientes o en su defecto contratar servicios confiables de monitoreo. Para obtener un buen servicio es necesario que el productor exija y consulte a las empresas por su desarrollo tecnológico. Exija el curriculum del asesor para conocer sus competencias y sus programas de control de calidad. A pesar que existen avances significativos y validados de esta técnica, es deber de los entomólogos agrícolas aportar con estudios que permitan mejorar lo que se ha avanzado y complementarlo con los numerosos ensayos que realizan las empresas químicas. Por otro lado, es necesario que las empresas de Control Biológico en conjunto con los agricultores comiencen a demandar tecnologías a los diferentes centros de investigación. Luego, en conjunto, generar proyectos de investigación, validación o transferencia. Los plaguicidas aplicados de manera racional son y seguirán siendo útiles en un MIP. A pesar que en nuestro país el Control Biológico se ha desarrollado con esfuerzos empresariales individuales y algunos programas de transferencia, esto aún esta muy parcializado y a mi juicio es tiempo que nuestros prestigiosos entomólogos agrícolas aborden este aspecto.

 

 

 

Andrés Alvear
Ing. Agr.
Jefe de Desarrollo Xilema S.A.