Energia

Los ministerios de Agricultura y Energía firmaron un convenio para realizar un concurso que facilite el autoabastecimiento energético a los productores del sector agroalimentario y forestal. A través de la FIA, se reciben postulaciones hasta el 10 de julio. La iniciativa podría repetirse todos los años.
En los próximos diez años el sector agrícola de Chile debiera liderar de un crecimiento sin precedentes en la generación de biogás a partir de materiales que hoy día solo son una molestia. Numerosos factores apuntan a esta tendencia. Primero, la energía escasea y su valor es alto; segundo, abunda la materia prima; tercero, la tecnología está disponible en el país; cuarto, resuelve problemas ambientales; quinto, los proyectos pueden ser muy grandes pero también a pequeña escala.
Regantes y generación eléctrica:
Un acuerdo entre la empresa generadora GPE y la Asociación Canal Mallarauco permitió construir una central de pasada de 3,5 MW de potencia instalada. Ésta no sólo genera energía suficiente para abastecer siete mil hogares, sino que ayudará a financiar el 50 % de las obras de mantenimiento y reparación de canales.
Los regantes entran en el negocio hidroeléctrico
Las llamadas leyes eléctricas cortas 1 y 2, de 2004, viabilizaron pequeños proyectos de generación hidroeléctrica que antes no eran factibles y se calcula que existe un potencial de 1.400 MW por explotar en los sistemas de riego. Hoy son varias las organizaciones de regantes que están generando electricidad y con ella dinero para mejorar su infraestructura de riego. Por ejemplo, en 30 años de proyecto, la Asociación Canal Maule espera recibir más de US$17 millones por su central Lircay.
Pedro Matthei nos señala que algunas de las limitantes al desarrollo de pequeñas centrales son los elevados costos de las líneas de transmisión para que cada pequeña generadora evacue su energía así como también de los estudios de impacto ambiental. Además nos señala defectos en las normativas de apoyo al sector
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