icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Mayo 2017 | Marketing

Para las 200.000 toneladas de 2024

Potenciales nuevos mercados para la nuez chilena

La producción de nuez chilena se duplicará en los próximos cinco años. ¿Cuáles serían los nuevos destinos? China, Marruecos e India ganaron terreno en la última temporada, aunque lo cierto es que Europa tiene un amplio rango de crecimiento y Asia es un continente casi inexplorado.

Por Jorge Velasco Cruz

La creciente producción de nueces chilenas de los últimos años es una tendencia que continúa consolidándose. Mientras las estimaciones realizadas por Odepa sobre el total de frutales plantados en el país se mantuvo estable en 2015 (con 296.587 hectáreas, fue apenas 0,2% inferior a 2014), las plantaciones de nogales siguen avanzando a un ritmo más acelerado que todo el resto del mercado frutícola, a excepción de las ciruelas.

El nogal es, de hecho, el segundo mayor frutal del país en hectáreas de plantación, después de la uva de mesa. De las 39.000 hectáreas plantadas en 2014, pasó a 41.000 en 2015 y a 43.000 estimadas en 2016 por Chilenut, la Asociación de Productores y Exportadores de Nueces de Chile.

En consecuencia, calculando una producción promedio de 3.400 kilos por hectárea, sólo en este periodo de dos años, el mercado de la nuez pasó de obtener 57.000 a 76.000 toneladas y el alza continuaría a un ritmo sobre el 8% anual. Es así que se producirían 95.000 toneladas en 2017, 108.000 en 2018, 136.000 en 2020 y 185.000 toneladas en 2023. Con lo que Chile podría pasar de ser el quinto al tercer productor mundial, solamente por detrás de Estados Unidos y China.

JAVIER URIBE: “EL NEGOCIO DE LA NUEZ TENDERÁ A RENTABILIDADES NORMALES”

La temporada 2017 está en marcha: se espera lograr una producción entre 90.000 y 95.000 toneladas, cifra acorde a las proyecciones de la industria. “Si uno ve las tasas de crecimiento de los últimos cinco años, estas son del rango entre el 15% y el 20% y se dan principalmente por la entrada en producción de plantaciones nuevas”, dice Javier Uribe, gerente general Alnuez Dried Fruits & Nuts. Al cierre de esta edición a fines de marzo, el también vicepresidente de Chilenut miraba con buenas perspectivas lo que se viene para este año, aunque apreciaba “algunos colores más oscuros de pulpa en variedad Serr, debido a las altas temperaturas presentes en la etapa de crecimiento. Debido al calor, se esperan calibres menores en relación al año pasado”.

¿Las ventas? La tendencia apunta a que la comercialización con y sin cáscara se mantendrá en una proporción cercana a la actual. “Los mercados importantes que están entrando a comprar nueces –India, Marruecos- la adquieren con cáscara. Lo mismo ocurre con Turquía. Y, al ver las ventas de California, los despachos que ellos hacen con cáscara no ha disminuido en forma importante”, apunta Uribe. Sobre China, un destino al que Chile ingresó recientemente, “es un mercado que está recién partiendo y que debiera aumentar”.

Las proyecciones apuntan a duplicar la cantidad de nueces chilenas durante el próximo lustro. Si esta producción irá a afectar el precio en el futuro, es difícil aventurarlo. “La oferta crece, pero la demanda también. Todos los años ingresan consumidores nuevos, ya que el producto es bueno y saludable”, comenta Javier Uribe.

“Para adelante, el negocio de la nuez va a tender a la normalidad. Hasta hace dos años era algo excepcional, como fueron los arándanos al principio, con rentabilidades muy buenas. Pero se va a estabilizar con rentabilidades más normales”. En este contexto, una de las principales claves para una gestión exitosa estará en lograr una productividad que esté en el rango de al menos entre cinco y seis toneladas con cáscara por hectárea. “Al final, como todo producto agrícola, lo que vale es cuánto obtengo por hectárea al menor costo posible”, finaliza el vicepresidente de Chilenut.

En resumen, la producción chilena casi se duplicaría desde la temporada 2016 hasta la de 2020 y para 2024 se espera que se produzcan del orden de 200.000 toneladas. “Los números son bastante impactantes, porque significan un crecimiento muy rápido. Es una preocupación para nosotros ver qué vamos a hacer con ella”, afirma Álvaro Jiménez, presidente de la asociación gremial. ¿La solución? Explorar y desarrollar nuevos mercados.

En este contexto, explica el presidente de Chilenut, “soy bastante optimista respecto al negocio en general. Hemos tenido ciclos de precios que fueron muy altos, con valores de US$ 4,9-5,0 por kilo durante algunos años, que no vamos a tener nuevamente a menos que estén asociados a algún problema catastrófico en California o en China. Pero los precios en general van a ir moviéndose en el orden de los US$2,5, con costos de producción que podrían ser de US$ 1 a US$1,2 por kilo. En realidad, dado que Chile produce en contra estación y la calidad de sus nueces es muy buena, siempre hemos tenido sobreprecios con respecto a California”.

PRODUCCIÓN MUNDIAL CRECE PERO MÁS LENTAMENTE

El aumento de la oferta de nueces en el mercado mundial ha sido menor a la esperada. De las 1,74 millones de toneladas con cáscara que se produjeron en 2015-2016, la cifra aumentaría levemente a 1,81 millones en 2016-2017, según el XXXV World Nut and Dried Fruit Congress de San Diego, realizado a mediados del año pasado.

Con un alza general de la producción más ralentizada, con disminuciones de stock y precios más estables, se esperan nuevas oportunidades para la producción chilena de nueces, especialmente hacia nuevos destinos.

De las 15.656 toneladas de nueces sin cáscara exportadas por Chile entre enero y octubre de 2016, el 15% se destinó a Brasil, el 13% a Alemania, el 12% a Italia y el 10% a Holanda, encabezando una lista de al menos diez destinos bien consolidados. En tanto, de las 34.377 toneladas de nueces con cáscara exportadas en el mismo periodo, el 66% de los embarques se los llevó Turquía, seguido por Italia (12%), Emiratos Árabes (5%) y España, Alemania, Marruecos, China e India, con 2% cada uno. Estos tres últimos son, especialmente, clientes nuevos que han surgido en el último lustro.

Estas cifras se refieren a los lugares de destino del producto nacional, pero otro tema radica en qué representa la nuez chilena en aquellos países o regiones. En 2015 Chile tuvo un 15% de participación de mercado en nueces con cáscara para abastecer Europa, 35% hacia Medio Oriente-África y sólo un 1% para Asia-Oceanía, todos los cuales son abastecidos principalmente por nueces de California, Estados Unidos.

“Hay mercados en los que sí somos relevantes, como el de Turquía, donde tenemos el 37% de nueces con cáscara. Pero en Hong Hong, que es una forma de ingresar a China, tenemos sólo un 2%”, relata Álvaro Jiménez. A Marruecos, por ejemplo, en 2015 Chile envió 21 toneladas frente a las 1.161 que mandó California; a Alemania sólo le vendió 395 (California, 5.559); a India, 91 (California, 4.532); a Tailandia, 100 (California, 1.708) y a otros lugares como Vietnam ni quisiera hizo envíos.

En el mercado de nueces sin cáscara, el porcentaje de participación también fue bajo: 21% a Europa, 10% a Medio Oriente-África y 4% a Asia-Oceanía. Chile apenas llega a destinos como Tailandia, Australia, China, Taiwán, Egipto, Arabia Saudita y Suecia, donde sus envíos no alcanzan las 100 toneladas anuales para cada uno.

“Estas cifras nos dan una idea del tremendo espacio que tenemos en estos mercados”, afirma el presidente de Chilenut. Una de las puertas que se está abriendo es la de China, país al que Chile hasta hace poco llegaba sólo a través de Hong Kong y que en 2015 aprobó un protocolo sanitario para el ingreso de nueces con cáscara. En consecuencia, si en 2015 no le había vendido nueces directamente, para octubre de 2016 ya había comercializado 647 toneladas.

“El interés de los chinos por las nueces chilenas es muy grande. Hay algunas barreras y desconocimiento de cómo ingresar a algunas zonas, pero eso se va a ir mejorando y pensamos que China se va a convertir en uno de los mercados más importantes para las nueces, sin descuidar lo que significa Turquía, país que tiene la llave para el Medio Oriente. Es difícil para Chile ingresar directamente, por ejemplo, a Irán, un país de 90 millones de habitantes con un consumo gigantesco de nueces y para el cual se levantaron algunas sanciones económicas internacionales. Pero si no podemos hacerlo directamente, seguiremos usando a Turquía como intermediario para este tipo de operaciones”, comenta Jiménez.

Exportaciones NCC. Enero – Octubre 2016

Hubo también otros mercados con alto potencial que comenzaron a abordarse con mayor fuerza en 2016. De las 91 toneladas que Chile había exportado a India en 2015, la eliminación de una norma técnica de fumigación de las nueces permitió que las ventas pasaran a 575 (20,5 sin cáscara). Y de las 21 toneladas vendidas a Marruecos en 2015, se llegó a 1.011 toneladas (99 sin cáscara) en los primeros 10 meses de 2016, ya que sus autoridades rebajaron el impuesto de importación para Chile desde el 49% al 2,5%.

Todos estos embarques están dando pistas de la ruta que podría tomar la nuez chilena en los próximos años. “De las 200.000 toneladas que tendremos en el futuro, sin duda muchas van a ir al segmento industrial, donde se compite contra otros frutos secos en la industria panadera, de los helados y de la transformación. Con la baja de precios de la temporada 2015-2016, se amplía el consumo de la nuez, porque hay un efecto de sustitución que demora un poco. Sin embargo, rápidamente la industria cambia las recetas y se mueve desde las almendras o el pistacho hacia las nueces. El consumo en esta industria es gigantesco y la mayoría del tiempo debiera ser un negocio bastante bueno”, concluye Álvaro Jiménez, presidente de Chilenut.