icon-category icon-close icon-closequote icon-down icon-download icon-evento icon-facebook icon-instagram icon-lang icon-linkedin icon-lupa icon-menu icon-next icon-openquote icon-paper icon-pluma icon-popular icon-prev icon-send icon-share icon-twitter icon-ultimo icon-video icon-youtube share-facebook share-gplus share-linkedin share-mail share-twitter

Marzo 2018 | Enfermedades

Clínica de Diagnosis de la UNALM

Un buen diagnóstico hace la diferencia en el campo

Si algún productor nota síntomas de una enfermedad no conocida hasta ahora en su cultivo, es casi un hecho que una muestra llegará a los pocos días a la Clínica de Diagnosis de Fitopatología y Nematología de la Universidad Agraria La Molina (UNALM) para su análisis. Entre otros trabajos, este laboratorio viene investigando problemas no vistos antes en arándanos e investiga en asociación con Prohass la identificación de las poblaciones de los hongos de madera en palto, para el establecimiento de un mejor tratamiento.

Marienella Ortiz

Walter Apaza, responsable de la Clínica de Diagnosis de Fitopalogía y Nematología.

Todos los días a las 11 de la mañana llega vía ‘courrier’ a la Clínica de Diagnosis de Fitopatología y Nematología de la UNALM un lote de muestras con cultivos enfermos provenientes de distintos puntos del país. “Esto es como la casa del jabonera, el que no cae resbala. Solicitan nuestros servicios desde los caficultores hasta los productores de jemgibre de Pichanaki. Claro que también trabajamos con los grandes cultivos, como las uvas, arándanos, paltas o espárragos”, comenta el fitopatólogo Walter Apaza Tapia, quien es el responsable de la clínica.

Debido a que centralizan gran parte de los problemas que se van presentando en los cultivos más importantes del país, Apaza recuerda que fueron los primeros en detectar los hongos de madera en uvas en el país, lo que originó un par de tesis en la UNALM. Pero no ha sido lo único. Igualmente, descubrieron la Lasiodiplodia en el palto. Localizaron el virus del Iris o ‘Yellow Spot Viru’s en cebolla dulce, tras haber observado una necrosis foliar en campo. Asimismo, corroboraron la presencia del virus de enrollamiento de la hoja en tomate. “Muchas veces los agricultores no saben lo que está pasando en sus campos y traen aquí muestras para su estudio. Si bien nos manejamos con un corte tipo empresa, tenemos la ventaja de contar con una sinergia entre la parte académica y nosotros. Muchos de los diagnósticos de la clínica sirven para hacer investigaciones y terminan en tesis. Tenemos un ‘know how’ de técnicas de diagnosis que otros laboratorios no lo tienen”, sostiene el experto.

TRABAJO ARDUO. Tras recibir muestras, en la clínica se logró identificar al virus del Iris o ‘Yellow Spot Viru’s en cebolla dulce.

NUEVAS ENFERMEDADES EN NUEVOS CULTIVOS Y NUEVAS VARIEDADES

En esa línea, Apaza comenta algunas circunstancias nuevas que se vienen registrando en campo. Con la masificación del cultivo de arándano era cuestión de tiempo que se presentasen nuevas enfermedades o que este cultivo fuese contaminado por enfermedades que afectan a cultivos vecicnos. La Lasiodiplodia, al parecer, del palto a los arándanos es un ejemplo de ello, y además se observan algunos problemas en poscosecha, como la presencia de la Alternaria. Estos casos han dado pie a la elaboración de dos tesis aún en ejecución. En fase de corroboración, el laboratorio viene investigando una nueva especie de hongo de madera en palta, que es parte de dos investigaciones en la universidad.

Las nuevas variedades de uva de mesa licenciadas también han generado una serie de interrogantes a los encargados de los fundos, presionados por no poner en juego los miles de dólares de inversión. Son los que en mayor número solicitan los servicios de diagnóstico. “En el norte estamos observando todo el complejo de pudrición ácida en uva. En estas nuevas variedades de uvas licenciadas están apareciendo además hongos de madera”, confirma Apaza.

Como aún en los campos del país se está en un proceso de aprendizaje con las nuevas variedades de uva de mesa, es común echarle la culpa a otras patologías. “Por ejemplo, las precipitaciones del año pasado originaron un problema de fertilidad tremendo de yemas en las uvas de Piura. Muchos especularon que había problemas sanitarios, que se habían enfermado las uvas y, por eso, no brotaban. Nos mandaron las muestras y se comprobó que no habían problemas de patógenos, sino de tipo fisiológico, por el exceso de precipitaciones”, puntualizó.

EN EXPANSIÓN. El cultivo de arándanos sigue creciendo en el país y eso los hace suceptibles a la aparición de nuevas enfermedades. Las empresas, preocupadas, ya envían sus muestras a la Clínica de Diagnosis.

DESAFÍO. El mayor reto que tienen los responsables de la Clínica de Diagnosis de la UNALM es un trabajo conjunto que están realizando con Prohass, con el objetivo de diagnosticar y caracterizar los hongos de la madera que afectan al palto, trabajo que permitirá generar las mejores soluciones.

EN FRÍO. Muestras de hongos de madera de vid enviadas por una agroexportadora del norte en un sistema de frío, con cámara de flujo laminada. Allí se dejan de 5 a 7 días para que se reproduzcan, se expresen y luego se puedan identificar morfológicamente en el microscopio.

MÁS TRABAJO CON EL NIÑO COSTERO

En el 2017 recibieron 553 paquetes que correspondían a un promedio de tres muestras cada una. Mejor dicho, el laboratorio procesó más de 1, 500 muestras. Walter Apaza considera incluso que pudo superarse las 2,000 si se toma en cuenta que una sola empresa, importante del norte del país, ubicada entre Olmos y Chavimochic, requirió de 500 análisis para una diagnóstico de Phytophthora en palto, luego de la intensidad de las lluvias, ocasionadas por El Niño Costero. “A esta empresa le interesaba saber cómo estaban sus plantaciones, luego de las lluvias, y se le hizo un trabajo especializado relacionado con el porcentaje de Phytophthora en las plantas; tras lo cual, tomaron medidas preventivas. Había presencia pero el cultivo estaba bien manejado”, indica.

Según advierte el especialista, los árboles frutales tienen un síntoma primario y otro secundario al ser atacados por una plaga o enfermedad. Por ejemplo, la Phytophthora afecta a las raíces, pero cuando vemos los síntomas secundarios -la expresión en la parte aérea de la copa- significa que más de 40% del sistema regular está dañado y es muy difícil encontrar la manera de recuperar el árbol. Lo ideal es diagnosticar el problema si solo hay una afectación de 5, 10 o 20%.

PROCEDIMIENTO EN EL LABORATORIO 

La clínica no realiza el trabajo de campo, así que los productores o encargados de losa fundos son orientados sobre cómo realizar el muestreo para su posterior envío al laboratorio. Existe una cartilla en la que se detalla cómo realizar la extracción de la planta enferma, cómo manipularla, envolverla o qué materiales utilizar y en qué tiempo debe llegar la muestra. Entre los servicios que brindan está el diagnóstico de enfermedades de plantas causados por hongos, virus, bacterias, fitoplasmas, nematodos en todo tipo de cultivos. Dependiendo de la muestra –si es muy complicada-,  toma entre 5 a 10 días el tener un resultado final. Si es un problema muy complejo, lo usual es que se convierta en una tesis de maestría.

 

El correcto manejo de fungicidas en palta

China es el principal ‘mercado problema’ para el palto, debido a que prácticamente no tiene fungicidas registrados dentro del límite máximo de residuo (LMR). El tema es que el productor no sabe con exactitud a dónde irá su fruta cuando aún está en campo. Por ello, Walter Apaza considera que lo primero es tener un diagnóstico claro de los problemas que tiene el palto, antes de establecer un plan de control de plagas.

En líneas generales, considera que la palta es una fruta que no requiere de tantas aplicaciones. Actualmente un alumno de la UNALM  está culminando una investigación conjuntamente con Prohass, sobre Botrytis y Cladosporium en la floración del palto. Por investigaciones preliminares, Apaza considera que no es un problema para el cultivo, porque ambos actúan como hongos secundarios. Sin embargo, hay productores que consideran necesario aplicar productos químicos para contrarrestar la presencia de esos hongos. En especial, en la costa central se aplican productos en floración. “El productor es muy sensible a la etapa de la cuaja, amarre y floración. En esa etapa crecen una serie de hongos secundarios sobre la panícula. Sin embargo, el hongo no impide el amarre de la fruta. Si bien tiene unas 1,000 frutas, solo cuajarán unas 400.

Se han hecho pruebas de fungicidas en campos de Chincha y Cañete. Para la investigación, se realizaron cuatro aplicaciones de distintos fungicidas y además se dejó un testigo. Se han aislado todos los hongos de floración, los hemos secuenciado y los enviamos a analizar a EE UU. Al final, el testigo ha rendido más, un 5% más, en relación a los cultivos que sí recibieron aplicaciones. En resumen, Botrytis y Cladosporium no significan un problema en palto.  En la actualidad, en Chincha y Cañete suman hasta nueve aplicaciones por este supuesto problema, pero si vamos a Olmos, allí no realizan ninguna”, refiere.

Apaza considera que las aplicaciones influyen mucho en la entomofauna polinizadora. “Si aplicamos producto a una flor hay cierto efecto sobre las abejas y otros polinizantes. Ha sido muy sutil, pero hemos visto un efecto. Habrá que hacer una mayor investigación”, apunta.

Por el contrario, el experto apunta que el mayor problema sanitario para la palta es la Lasiodiplodia, pero considera que además de un adecuado control químico, lo que se requiere es una dedicada actividad cultural. “Del 100% del manejo integrado de Lasiodiplodia en palto, el 80 o 90% es manejo cultural. Solo el 10% es control químico, sobre las heridas”, asegura el especialista.

“En palta hay que manejar más el vigor de la planta que las aplicaciones, porque ‘al perro flaco se le pegan las pulgas’. Si tenemos una plantación débil será muy susceptible a cualquier enfermedad. Si no hay un buen tratamiento, la planta se susceptibiliza. Entonces, mi visión de manejo de fungicidas en palto es que hay que ser muy cautos”, recomienda el investigador.

“Nuestro diagnóstico de la muestra tiene dos partes: detección del agente causal y las recomendaciones, algo que tiene mucho valor para los productores.  Lógicamente son recomendaciones no específicas. Muchas veces se trata de fitopatías que no requieren de mayor tratamiento”, indica Apaza.

Otro servicio que brinda es el de ensayos de fungicidas en condiciones ‘in vitro’. “La gran mayoría de empresas de agroquímicas traen sus fungicidas. Cultivamos los parásitos facultativos y hacemos pruebas de fungicidas. Se aplica el fungicida y el patógeno y vamos viendo si el patógeno crece o no o si el fungicida lo inhibe completamente. Hacemos pruebas de fungistasis en los cultivos que pidan.”, menciona. Además, cuentan con una micoteca de hongos antagonistas que se preservan a -20ºC. Además, brindan el servicio para comprobar su eficacia.  “Nos piden el servicio de hacer el aislamiento de estos hongos antagonistas del suelo, para constatar si han colonizado la rizosfera. Nosotros tenemos la capacidad de cuantificar las unidades formadoras de colonia a nivel del suelo.Muchas empresas antes de comprar un insumo biológico lo traen aquí para ver si funcionará o no y ha habido muchas sorpresas, como que los hongos estaban muertos”, indica.

LA SECUENCIACIÓN DE LOS HONGOS DE MADERA

Desde hace dos años cuentan con un laboratorio de biología molecular. Si bien no realizan el diagnóstico rutinario molecular, si efectúan algunas confirmaciones de los diagnósticos. Sin embargo, el mayor reto que tienen conjuntamente con Prohass es hoy el del diagnóstico y caracterización de los hongos de la madera con el fin de generar las mejores soluciones.

“Con Prohass tenemos este proyecto, tanto a nivel morfológico como molecular. Se realizó un levantamiento por todo el Perú, recogiendo un total de 500 muestras. Se aisló el ADN de cada uno con cebadores que permiten amplificar una región específica y, luego, se enviaron a la Universidad de California en Riverside, para que realizaran la secuencia de estos hongos”, explica. Además enviarán muestras a Corea del Sur, porque muchos de los procesos deben ser corroborados molecularmente.

Según explica, hay especies de hongos de madera que morfológicamente no pueden diferenciarse unos de otros; por ello, el resultado de la investigación será importante para establecer un plan de aplicación. Cada hongo podría estar teniendo un comportamiento diferente. Por ejemplo, refiere que la Lasiodiplodia registra por alguna razón una menor incidencia en el sur que en el norte del país.