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Septiembre 2019 | Marketing

Se esperan exportaciones por US$10,000 millones en 2021

Perú en vías a transformarse en una potencia agroalimentaria

Hace solo un par de décadas atrás, el Perú estaba concentrado en una agricultura destinada al mercado interno, como el café y algodón. Pero la industria agrícola dio un giro en 180 grados, hacia una agricultura intensiva y más rentable con la instalación de cultivos frutales y hortícolas, con los que se ha posicionado como un importante jugador a nivel global, desplazando en varios rubros a sus principales competidores.

 Marienella Ortiz

En poco más de dos décadas, la industria agrícola peruana ha experimentado un extraordinario desempeño exportador, con ventas que se han expandido desde los US$275 millones que se vendieron en 1995, hasta los US$5,353 millones en 2018, eso sin incluir a las exportaciones tradicionales, que se empinan por sobre los US$760 millones. Ese gran salto, tiene dos principales responsables, además del trabajo, claro está, de las empresas del sector. Y son la implementación de la Ley de Promoción Agraria (Ley Nº27360) y la apertura de mercados, algo que los sucesivos gobiernos han seguido fomentando.

Eso ha motivado que, en los últimos 15 años las agroexportaciones hayan crecido a un promedio del 14.9% anual, consolidándose como el segundo motor de la economía del país, al mismo tiempo que se convierte en un vital e importante proveedor de alimentos para el mundo, con una oferta que promete calidad, funcionalidad y sabor. Todo ello en línea con la tendencia global de consumidores que optan por una vida saludable.

Los productos frescos son de lejos la mayor carta de presentación del Perú. Si antaño las ventas al exterior eran lideradas por el café, que en el año 2012 alcanzaba el récord de envíos al exterior, con US$1,689 millones, hoy en día ha dado paso a productos ‘no tradicionales’ como la uva de mesa y la palta, que encabezaron el ránking en el 2018, con US$817.9 millones y US$723 millones, respectivamente.

Si solo se consideran las frutas y hortalizas frescas, en 2018 el resultado fue de US$3,236.5 millones. Gracias a ello, Perú ocupó el decimotercer puesto global, muy por delante del puesto 38 que ostentaba en 2004, según los datos del International Trade Center. El pasado año, cinco productos agrícolas encabezaron los envíos: la uva de mesa con un 15% del total de los envíos, seguido de la palta (14%), arándano (11%), espárrago (9%) y mango (5%). Una década antes, cuatro productos (uva de mesa, palta, espárrago y mango) representaban el 38% de las exportaciones.

Ese dinamismo agroexportador ha permitido a Perú que se haya posicionado como el primer exportador de espárragos (en todas sus presentaciones) y quinua; el segundo en la exportación de paltas y de arándanos; el cuarto en los envíos de palmitos, el sexto en los de uva de mesa y el séptimo en los de mandarina.

ALTO TECHO AGRÍCOLA

La potente industria agrícola peruana ocupa una superficie de 180,000 hectáreas, sobre todo en zonas costeras. De allí salieron los más de 3,6 millones de toneladas de frutas y hortalizas que se colocaron en diferentes mercados del planeta la pasada campaña, lo que significó un crecimiento de 14% con relación a un año anterior, según información de Promperú.

Un hecho que destaca la importancia de la industria agroexportadora del país es que en solo ocho años, 33 empresas del sector se posicionaron con ventas superiores a los US$20 millones. En 2010, solo había diez empresas en esta situación.

Lo destacable es que el techo de crecimiento del Perú es aún muy alto, sobre todo si se tiene en cuenta el número de hectáreas y variedad de cultivos, que motivan a las firmas del sector a continuar invirtiendo. Si en 2010 las inversiones habían sido de US$400 millones, en 2017 fueron de US$1,100 millones. Eso, es lo que se ha invertido en el país, pero en los últimos años, se ha visto que compañías locales (Camposol, Agrícola Cerro Prieto y Danper) han decidido instalar operaciones en Colombia, buscando ampliar las ventanas de comercialización de la palta, un cultivo que ha experimentado un ‘boom’ en el vecino país.

Asimismo, en el último tiempo ha habido una serie de alianzas o compras de empresas internacionales, sobre firmas locales. Ese es el caso de la asociación de la chilena Hortifrut con Talsa, de la argentina San Miguel con la compra de Hoja Redonda y de la sudafricana Westfalia, que hace un par de años compraba el 51% de Camet Trading.

“En el Perú existe el área y el agua que hay que trasladar de un lugar a otro, como se ha hecho en el norte con los proyectos de infraestructura de Chavimochic y Olmos. Entonces, el Perú podría duplicar o triplicar su oferta agroexportadora. Está la capacidad para ello y además está el mercado, que crece en demanda de productos saludables”, refiere Carlos Zamorano, quien tiene más de 10 años como director ejecutivo del Instituto Peruano de Espárragos y Hortalizas (IPEH) y es también el gerente general de Provid.

Ventas de las principales empresas agroexportadoras del Perú. (En millones de US$). / Fuente: APOYO Consultoría, con datos del Minagri, empresas y medios de comunicación.

400,000 NUEVAS HECTÁREAS GRACIAS A NUEVE PROYECTOS DE IRRIGACIÓN

El sector se encuentra a la espera de que se concrete la ejecución de nueve proyectos de irrigación, que pondrán a disposición de los inversionistas agrícolas una superficie que se estima en 400,000 nuevas hectáreas y la mejora de terrenos. Si estos proyectos se pusieran en marcha, se avecinaría un cúmulo de inversiones que rondaría los US$20,000 millones entre instalaciones en campo y la construcción de plantas de proceso. Asimismo, se generarían por lo menos 500,000 puestos de trabajo directos en el país, de acuerdo con los pronósticos de la Asociación de Gremios Agroexportadores (Agap).

Crecimiento histórico de productos de agroexportación. (FOB, en millones de US$). / Fuente: Promperu

La mayor expectativa está en que se liciten los proyectos de Majes (Arequipa) que supondría una superficie de 63,500 ha nuevas y 48,000 ha mejoradas. A ello se sumaría la III Etapa de Chavimochic (Trujillo), que involucraría 38,500 nuevas hectáreas.

Al respecto, el director ejecutivo de AGAP, Gabriel Amaro, dice que está faltando una definición de las fechas para el desarrollo de estas obras que son importantes para el crecimiento del sector por parte del gobierno central junto con los regionales. También espera que se prioricen las obras pendientes que permitan una mayor provisión de agua a una de las principales regiones agroexportadoras del Perú, como es Ica.

“Por ejemplo, la zona de Majes -ubicada a casi 1,500 msnm- tiene otras condiciones climáticas, distintas a los demás proyectos de irrigación. Esto nos puede ayudar a poner otro tipo de cultivos que podrían funcionar igual o mejor. Con la palta podríamos tener otras ventanas comerciales que hoy no tenemos. También se podría ver la factibilidad de la cereza en esas condiciones, donde hay mayor frío”, sostiene.

Además de las obras de irrigación, los productores agrícolas están a la expectativa de la extensión de la Ley de Promoción Agraria N° 27360, que brinda facilidades laborales y tributarias al sector. Su discusión se encuentra en el Congreso de la República. Esta norma vence el 2021 y algunos han comenzado a frenar sus inversiones a la espera del desenlace normativo.

DIVERSIFICACIÓN DE PRODUCTOS

La historia agroexportadora del Perú se inició hace más de dos décadas de la mano del espárrago, que hoy en día sigue siendo la principal hortaliza que se envía a los mercados internacionales. Tras el espárrago se fueron desarrollando otros productos como la palta, la uva de mesa, los cítricos… Hasta llegar al arándano, el que es considerado el último ‘boom’ agroexportador del Perú. Basta ver las cifras para entender el rápido crecimiento de esta industria, que en 1995 exportaba US$275 millones versus los US$5,353 millones del pasado año. La expectativa del gobierno y de la industria es que para 2021 la industria agroexportadora cierre ventas por US$10,000 millones.

“La agroindustria es un ejemplo de lo que se puede hacer en el Perú aprovechando nuestras condiciones especiales de clima y posición geográfica. En muchos de los casos se han convertido desiertos en tierras de cultivo, mientras que en otros, como en Ica, se ha aprovechado de mejor manera valles, sembrando productos que gran rendimiento, diferentes a lo que había antes y menos productivos, como era el algodón”, señala Zamorano.

Esa diversificación productiva y exportadora se expresó con fuerza durante 2018, con el envío de 218 diferentes productos agrícolas que alcanzaron récords históricos, según Promperú. La uva de mesa lideró el ránking en valor, con un crecimiento del 25.6% con respecto al año anterior. La palta tuvo una variación de un 23%, el mango un 34%, el banano orgánico un 12.3% y la mandarina un 7.2%. Un cultivo que sigue expandiéndose es el arándano, que creció un 49% durante la última campaña, debido al incremento de superficie y de producción en La Libertad y Lambayeque, principalmente.

SEGUIR ABRIENDO MERCADOS

Si bien Europa (US$1,928 millones) y EE UU (US$1,878 millones) siguen siendo los principales mercados de destino de las agroexportaciones del Perú, en la última década ha habido una fuerte expansión de China, pasando de ventas por US$41 millones en 2008 a US$278 millones en 2018, representando el 5% del total de las exportaciones.

Ese crecimiento se debe en buena parte a la uva de mesa, aunque existe mucha expectativa por destrabar el ingreso del mayor número de productos a ese mercado, pero también al resto del Asia, donde se enviaron productos por un valor de US$281 millones, mientras que diez años antes, las ventas habían sido de solo US$34 millones.

La apertura sanitaria es uno de las tareas más importantes a cargo del Senasa. Sin ella no se habrían podido abrir nuevos mercados. Durante este año, el mercado chino se ha abierto a la quinua, lo que beneficiará a unos 20,000 productores de Cusco, Puno, Ayacucho, Huancavelica y Arequipa. Se espera que pronto ocurra lo mismo con la granada. En tanto, se ha comenzó el proceso para las pecanas.

Pero, ¿cómo se podría impulsar la apertura de nuevos mercados? La propuesta de Gabriel Amaro, de Agap, es que se designe al menos a tres agregados agrícolas en los ‘mercados clave’ para la industria peruana: EE UU, Unión Europea y Asia. Así, se podrá impulsar la apertura sanitaria y se podrá estar pendiente de aquellas barreras no arancelarias que pudiesen frenar las exportaciones peruanas.

EL MUNDO DE LOS FRESCOS

El 60.4% de lo que exporta el Perú en productos agrícolas está concentrado en frutas y hortalizas frescas.

Uva de mesa: La pasada campaña se ha consolidado como el principal producto fresco exportado por Perú. Las primeras tímidas exportaciones se realizaron a finales de los años ochenta del siglo pa sado. Y en estos treinta años ha habido una intensa evolución exportadora que, solo en la última década ha crecido a una tasa anual de un 21%, pasando de 60,500 toneladas en 2009 a 342,500 toneladas en 2018.

Si bien se partió con la Red Globe, que inundó un alto porcentaje de los campos, hoy en día conviven en los campos del país más de treinta variedades. Carlos Zamorano comenta que hay empresas que trabajan con unas veinte variedades, lo que significa un trabajo arduo de aprendizaje en el manejo de cada una de ellas.

“Aunque se sigue creciendo en superficie, esto ocurre a un menor ritmo. La tendencia hoy es al recambio varietal, y la razón es sencilla, ya que en la misma superficie, con una variedad licenciada se puede producir un 30% más que con una variedad tradicional”. Perú no es el único país que ha asumido esta tendencia iniciada hace algunos años en California. Su competencia más directa, Chile, también está en lo mismo.

Actualmente, existen unas 29,779 ha de uva de mesa en el país. Según el Ministerio de Agricultura, se estima que las exportaciones podrían crecer un 9% en valor durante la campaña 2019/20, con ventas que superarían los US$892 millones. En tanto, para la campaña 2020/21 se presume, que se podría superar los US$1,000 millones.

Palta: Tras una pasada campaña de récord, productivamente hablando, pero decepcionante en cuanto a precios, según el presidente de Prohass, Daniel Bustamante, este año se superarán los US$700 millones exportados, pero con un 15% menos de volumen, debido a que estamos en un año ‘off’. Un hecho destacables es el ingreso en producción de los campos jóvenes ubicados en Olmos, donde se han instalado unas 4,000 ha, muchas de ellas entrando en fase comercial, pero aún no en la madurez productiva. A ellos hay que sumar un conjunto de proyectos de la sierra del país.

La instalación de nuevas áreas de producción se ha ralentizado, esperándose que en 2019 se crezca solo en unas 500 ha. La apertura de nuevos mercados será un factor determinante, si se quiere seguir apostando por más hectáreas de palta en los próximos años. Por lo pronto, este año se abrirán los mercados de Tailandia y Corea del Sur y se continuaría con México, Colombia, Australia y Nueva Zelanda.

Arándano: Los envíos de arándanos crecieron un 49% el año pasado y se espera que suban de 72,000 a 90,000 toneladas las exportaciones durante el 2019. De crecimiento imparable, se espera que para 2020 desplacen del primer lugar a Chile, gracias a la instalación de nuevas superficies y la entrada en producción de algunas que ya están instaladas. Se proyecta que para 2021 habrá unas 12,500 ha instaladas en el país.

Otro aspecto que se está trabajando con este cultivo es ampliar la ventana de exportación que estuvo concentrada entre setiembre y octubre, cuando los mercados están más desabastecidos. Con los actuales volúmenes de exportación se está optando por abastecer con fruta más meses del año.

El negocio de tener una buena marca sectorial

Uno de los componentes importantes para el Perú es la promoción internacional y para ello ha trazado la estrategia de posicionar varias marcas sectoriales, bajo el alero de la marca país. Fue así como hace un par de años se lanzó en Fruit Logistica, la marca de los ‘Superfood Peru’, que busca posicionar la oferta peruana con alto contenido nutricional. En el 2018, las exportaciones de los productos promovidos bajo esta marca alcanzaron los US$4,426 millones, representando un 75% de la participación del total de las agroexportaciones no tradicionales y un 67% del total exportado por el sector.

Además de una serie de productos ya posicionados internacionalmente, el objetivo es promocionar otros como la quinua, kiwicha, cañihua, maca, yacón, castañas, algarrobo, sacha inchi, maíz gigante del Cusco, maíz morado, camu camu, chirimoya, guanábana y lúcuma.

A ‘Superfoods Peru’ se añadieron ‘Pisco Spirit of Peru’ y ‘Cafés del Perú’. También, el pasado año además se elaboró el primer mapa sensorial de cafés especiales del Perú.

LOS GRANDES DE LA INDUSTRIA PROCESADA

Espárrago: El cultivo se mantiene en unas 25,000 ha y más del 50% están en manos de pequeños productores. Ese cálculo de la superficie está basado en la importación de semillas y al censo del 2011. El problema con este cultivo es que al ser el pionero en la agroexportación, nunca se le exigió certificación sanitaria como ocurre con el resto de cultivos. “El espárrago ha tenido un trato distinto porque sus principales mercados que son EE UU y la Unión Europea nunca exigieron algo desde el punto de vista fitosanitarios, a diferencia de lo que ha ocurrido con otros cultivos de agroexportación”, sostiene.

Sin embargo, esto cambiará a partir de noviembre próximo, ya que el Senasa exigirá la certificación de campos y plantas de procesamiento, para garantizar que el producto sale de campo con todos los trabajos previos y necesarios para mantener bajo control la presencia de eventuales plagas y enfermedades. De esa forma, no se tendrá problemas con organismos similares al Senasa en los mercados de destino.

Asimismo, Zamorano señala que esta es una gran ventaja porque el sector se formalizará y se manejarán datos reales de variedades y hectáreas de campos sembrados con esta hortaliza. No duda en afirmar que seguirá siendo un producto importante en la canasta agroexportadora peruana, en la medida que la demanda mundial siga estable, sobre todo porque hay costumbres arraigadas de consumo en algunos países.

Capsicum: Hoy, sean congelados, en conserva, frescos o secos; son exportados a más de 40 países y, si bien es un rubro que sufre vaivenes comerciales, también ha sido afectado por las condiciones climáticas que han afectado al país en el último tiempo. Se presume que, tras la apertura del mercado estadounidense a la producción en fresco, los envíos crecerán.

El cultivo debe entrar en una nueva era, por ello es que se ha diseñado el Plan Nacional de Capsicum, donde se aglutine todo el bagaje de conocimientos en torno al capsicum, que hoy en día está disperso. Eso,según los expertos, es clave para poder consolidar el negocio, hacerlo crecer y poder superar las dificultades.

El rubro más exportado es el procesado y en conserva, con envíos por un valor de US$158.7 millones en 2018. Cinco empresas concentran el 59.4% de las exportaciones de este rubro, lideradas por Gandules, con una participación del 20%, seguida de Danper (14%), Ecosac (11%), Green Perú (7.5%) y Virú (6.9%).

EN LA LÍNEA DE LOS PROCESADOS

Si bien el fresco es la estrella de la agroexportación, las empresas peruanas que están en el negocio del procesado han logrado consolidarse en el mercado mundial. “En realidad, cuanto más crezca el fresco, más crecerá el procesado, si se tiene en cuenta que mucha de la fruta que no califica con calidad de exportación termina siendo procesada en conservas, congelados y otros”, sostiene Gabriel Amaro.

En 2018 las exportaciones procesadas sumaron US$905 millones, representando un 16.9% del total agroexportador. Si se pone una lupa sobre los procesados, la línea de preparados y conservas es su principal motor, con ventas por un valor de US$606 millones. Los principales productos que han contribuido a este crecimiento son las alcachofas en conserva, espárragos en conserva, paprika procesada, pimiento morrón procesado y las aceitunas; mostraron un crecimiento positivo del 13%, 1%, 30%, 2% y 60%; respectivamente.

En este sector, Promperú ha llamado la atención sobre las tendencias por el uso de diversos empaques de alimentos bastante innovadores que ameritan una respuesta más agresiva por parte de la oferta peruana. Es decir, las empresas deben desarrollar propuestas diferenciadoras de empaques atractivos y novedosos, como por ejemplo, empaques sostenibles, materiales inteligentes y el desarrollo de las presentaciones ‘ready to eat’. Sobre este último, Gabriel Amaro comenta que ya se exportan presentaciones que son listas para el consumo final, pero que es necesario seguir explorando. En este aspecto, empresas como Virú y Danper son las que ha hecho una gran inversión en la innovación de sus presentaciones de conservas.

Igualmente, la demanda por los ‘snacks’ funcionales sigue en crecimiento, aunque de la mano de una oferta más diferenciada, como los chips o desarrollos basados en sacha inchi, una fruta de origen amazónico. Sin embargo, hasta ahora, lo que más exporta Perú son barras energéticas, pero sin mayor nivel de desarrollo, si bien en el mercado internacional existe otro tipo de oferta más innovadora.

A BUEN RITMO CRECE EL CONGELADO

En 2018, el envío de productos congelados fue de US$299 millones, lo que significó un crecimiento de 29% con relación a un año anterior. Los principales productos que han contribuido con este crecimiento han sido la palta, espárrago y alcachofas, con aumentos del 71.5%, 23.3% y 23.3%, respectivamente.

Sin embargo, el principal producto congelado es el mango, con exportaciones por un valor de US$81.4 millones. Gracias a ello, su participación es del 29% de participación en esta línea productiva. Seguidamente, figuran la palta (20%), pulpa de maracuyá (18%), espárragos (17%) y fresa (7%). Debido al crecimiento de la demanda por mango congelado, la primera empresa exportadora Sunshine, inauguró este año una ampliación de su planta de IQF, que duplicará los volúmenes de congelado de la fruta y que significó una inversión de US$7 millones.

ORGÁNICO EN CRECIMIENTO

El director ejecutivo de Agap menciona que un gran número de empresas grandes está incursionando en la producción de frutas y hortalizas frescas orgánicas, debido a la creciente demanda mundial y a los sobreprecios que se consiguen, que los hacen más atractivos que un producto convencional.

De acuerdo a Promperú, las exportaciones de alimentos orgánicos alcanzaron US$400.4 millones, encabezados por el banano (US$166.5 millones), seguido de la quinua (US$55.1 millones) y el jengibre (US$28.4 millones). En algunos casos, como el jengibre y maca, son productos que su mayor volumen de ventas es orgánico, en un 67 y 61%, respectivamente.

Aunque aún no figure entre los principales productos orgánicos exportados, hay empresas que han centrado su producción en arándanos orgánicos, como por ejemplo, Agrícola Cerro Prieto, firma que es el y otras, un porcentaje de su producción se realiza bajo está técnica de producción. Se calcula que el sobreprecio del arándano orgánico es de un 30%, aunque en algunos casos podría llegar al 50%.

Lo orgánico vende. Y cada vez más. Por ello es que el gobierno regional de Huancavelica ha decidido que esta sea la primera región ‘orgánica’ del país. Su oferta está compuesta por más de 200 variedades de orquídeas, plantas medicinales y paltas, esperándose que un gran porcentaje de ello (y de otros productos) sean cultivados y vendidos como orgánicos. Desde ya, Agap apoyará con capacitaciones técnicas, conectándola con el resto de la cadena agroexportadora.

“Esto es muy interesante porque Huancavelica limita con Ica, primera región agroexportadora, entonces, se puede crear una cadena agroexportadora entre ambas regiones con los productos orgánicos de la Sierra que salen en otras ventanas de oportunidad y con otras características”, apunta Gabriel Amaro.

La disponibilidad de más hectáreas para la instalación de cultivos, la ampliación de las ventanas comerciales a cargo de distintos productos y la apertura de nuevos mercados para nuestros envíos son los próximos pasos que veremos dar a la agroexportación peruana. Esto permite pronosticar que seguirá cosechando éxitos y posicionándose como un proveedor indispensable de alimentos en el mercado mundial.