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Septiembre 2019 | Uva de mesa

Entrevista a Juan Pablo Moreno, Agrícola Chapi

“Hay nuevas variedades de uvas de mesa patentadas que están en su pleno potencial productivo, pero a otras les falta aún un poco”

No es lo mismo producir una nueva variedad en Ica que en Piura. Eso lo saben bien los productores de uva de mesa del país, que han debido ajustar los manejos a las características de su zona productora. Este es un negocio en constante evolución y si ya en California se ha iniciado un nuevo recambio varietal, no es de extrañar que eso mismo haya comenzado a ocurrir en tierras del Perú.

Marienella Ortiz

Conviviendo con la escasez de mano de obra

Los productores de uva de mesa ya están acostumbrados a la escasez de mano de obra durante la campaña. En Chapi, Moreno cuenta, que la campaña 2017/18 fue dura, en determinados momentos, como el raleo, aunque el hecho de traer trabajadores de fuera de Ica les ha ayudado a sacar adelante las labores. Ese año “hubo un mayor traslado de personal desde Arequipa, Huancavelica y Cajamarca. El año pasado armamos un proyecto para traer gente. El departamento de Recursos Humanos hizo su estrategia, según el cronograma de mano de obra que nosotros le pasamos de nuestras necesidades para todo el año. Es para todos los cultivos (además de la vid, la empresa cuenta con espárragos y paltos) y es un juego de estrategias, según cuánto y cuándo vas a producir”, precisa.

Así, en plena cosecha de uvas se necesitan en los campos de Ica 600 jornales, mientras que para el raleo, que se realiza entre septiembre y octubre, se necesitan 1,000 trabajadores. “La idea es llevar a que la gente aumente su rentabilidad trabajando a destajo. Tengo distintos sistemas:hay labores que funcionan a destajo (raleo y cosecha); otras son tareas más bonificación y más un destajo, mientras que para otras los trabajadores reciben un jornal”. Ahora, la fórmula del destajo es muy buena: la gente ya no se va con 40 o 50 soles, sino con el doble debido a una mayor productividad debido al buen estado de la plantación”.

En Perú, ya nadie discute el recambio varietal en la uva de mesa. Es necesario, si se quiere mantener la competitividad en una industria que durante la última campaña ha visto cómo se han ido cerrando las ‘ventanas comerciales’. “A nivel comercial, lo ideal sería tener al menos tres variedades licenciadas por color”, subraya Juan Pablo Moreno, Gerente de la unidad de negocios de uva de mesa de Agrícola Chapi. Y ello implica una logística diferente a la que estaban acostumbrados los fundos iqueños que, desde que se inició el negocio de la exportación, manejaban un portafolio compuesto por variedades tradicionales como Red Globe, Superior, Flame o Crimson.
Por ello es que Agrícola Chapi está a la búsqueda de una cartera comercial diversificada, donde proyecta seguir apostando por las variedades licenciadas, pese a que aún Red Globe es la que, transitoriamente, gobierna en extensión.
Solo en Ica manejan 222 ha de uva de mesa, de las cuales 180 ha están en el Fundo Doña Julia (Pampa de Villacurí) y 42 ha en el Fundo Don Ernesto (Pampa de los Castillos, Santiago). Según confirma Moreno, el objetivo de la empresa es continuar con el proceso de recambio hacia variedades licenciadas, “porque se trata de variedades de menor costo, mucho más productivas, de mayor precio y apetecidas en el mercado”, precisa y cuenta que mantendrán la superficie de Superior, ya que aún es bien recibida en los mercados internacionales. Sin embargo, Red Globe no ha corrido la misma suerte y el gerente subraya que es una variedad que “definitivamente, va de salida”.
Adicionalmente, la empresa posee 38 ha de uvas de variedades patentadas en el Proyecto Olmos, Lambayeque. Con las 260 ha instaladas, Chapi estima llegar a las 900,000 cajas de exportación, de las cuales 80% corresponden a variedades licenciadas.

1.- DIVERSIFICAR. “Tenemos diferentes mercados y estamos cosechando fruta en una ventana más larga, por la ubicación geográfica de nuestras plantaciones”, dice Moreno. 2.- OFERTA VARIETAL. La empresa se ha decantado por variedades licenciadas. En la foto, una blanca sin semilla, lista para ser enviada

– ¿Cuál es el futuro de la Red Globe?
– La Red Globe es una variedad que tiene niveles productivos buenos, pero se ha decidido que va al cambio por su menor precio en el mercado.

– En la campaña pasada, sin embargo, hubo exportadores que obtuvieron buenos precios en China.
– Nosotros también mandamos todo a China y no nos fue mal, pero una variedad licenciada es mucho más apetecida, con precios de mercado más interesantes que una Red Globe, con un diferencial de precio, diría, de hasta el 80%.

– Sin embargo, ¿tener un mercado fijo en China también puede ser atractivo?
– Lo que pasa es que como Chapi, no queremos enfocarnos solamente en un país. Tenemos diferentes mercados y estamos cosechando fruta en una ventana más larga, por la ubicación geográfica de nuestras plantaciones. En efecto, nuestro mercado principal es EE UU, pero también están Canadá, México, Europa, Inglaterra y China. Entonces, si cosechas temprano te vas a Inglaterra. Si cosechas más tarde, te vas a EE UU. Así, una variedad como Red Globe no nos da tanta amplitud de mercado como sí nos puede dar una Sable, Autumn Crisp, Midnight Beauty o alguna otra variedad licenciada con un sabor especial.

– Entonces, ¿es una desventaja para ustedes que la Red Globe dependa mucho de China?
– Es que eso a la larga te deja en desventaja competitiva. Entonces, mejor vamos por las variedades licenciadas, que tienen costos de producción muy similares a los de una Red Globe, pero con un precio más estable y mucho más alto. Por una variedad licenciada se paga un ‘royalty’ a la exportación, pero eso se termina pagando solo. Hoy estamos trabajando con las variedades desarrolladas por SunWorld, porque nos han funcionado muy bien, aunque siempre estemos abiertos a revisar variedades de otros genetistas.

UN NUEVO RECAMBIO VARIETAL

– ¿Cuál observas que es la tendencia en el lanzamiento de las próximas variedades de club?
– Viene un cambio muy activo de las variedades. Los genetistas siguen sacando otras variedades con cualidades especiales, con sabores especiales, con resistencia a hongos… Entonces, creo que las variedades de ahora no van durar mucho tiempo más y vamos a tener quehacer cambios nuevamente en diez años. Entonces, siempre vas a estar en un recambio activo como empresa.

– Entonces, ¿crees que esta será la dinámica del sector?
– De hecho, hay que ir un poco de la mano con lo que nos ofrece el mercado. Uno debería tener unas tres variedades de cada color: blancas, rojas y negras, que sean productivas y apreciadas en los mercados. Tampoco se trata de tener 20 variedades. Debe haber una estrategia detrás. Aquí en Chapi estamos aun probando algunas variedades nuevas, pensando a futuro.

LA GRAN PRODUCTIVIDAD DE LAS UVAS LICENCIADAS

La última variedad patentada que ha sido instalada por Chapi es la Autumn Crisp, con la cual han obtenido buenos resultados productivos, con la expectativa de que se pueda superar la producción de 4.000 cajas/ha. Ahora bien, la productividad de todo el portafolio de nuevas variedades que maneja la compañía estaría entre 3,500 a 4,000 cajas/ha.

– ¿Cuál es el potencial productivo de las variedades licenciadas?
– Hay nuevas variedades que están en su potencial productivo, pero a otras les falta un poco. La Autumn Crisp, como primer año, demostró que es una tremenda variedad y que va a llegar en su segundo año a su potencial, es decir, producirá entre 4,000 y 4,500 cajas/ha. Además, es grande, crocante y muy linda; de color verde y sin semilla. Es una variedad que produjo sin problemas tras catorce meses de haberse plantado. Hoy día se convierte en la tercera variedad más importante de Chapi, cubriendo una superficie de 42 ha. La primera es la Red Globe y la segunda la Sable. Estamos haciendo cosas muy lindas en el campo. Hemos crecido cualquier cantidad. Hoy día, el mercado diferencia las uvas por el calibre, sabor, calidad, y tiene que tener un raquis verde. Si llegas con una fruta que se vea vieja, blanda, no crocante, el mercado te castiga con menores precios.

POTENCIALIDAD. Las variedades licenciadas tienen una potencialidad que va de 3,500 a 4,000 cajas por ha. Sin embargo, la Autumn Crisp, como primer año, demostró que es una tremenda variedad y que llegará a la siguiente campaña con 4,000 a 4,500 cajas/ha.

– ¿Qué han aprendido en cuanto al manejo agronómico de estas distintas variedades?
– Cada variedad tiene su tema y su complejidad. Por ejemplo, unas ralean más que otras. Cada variedad tiene su ciencia, no son todas iguales. En costos son parecidas. Igual, estamos tratando de ‘agarrar la mano’ para bajar costos en cada variedad. Por eso, tenemos un tema con la Superior, que siendo aún atractiva en los mercados, necesita de dos podas al año, y esto influye en incrementar sus costos de producción.

– Sin embargo, ¿los precios que recibe lo justificarán?
– Los precios son mejores que una Red Globe. Sin embargo, el problema con Superior es que te genera más trabajo, más demanda de mano de obra y más gastos. En cambio, con una variedad licenciada, terminas la cosecha y la planta descansa, no la tienes que hacer trabajar. A la larga, lo que nos golpea a los agricultores son los costos. Estamos pensando netamente en rentabilidad. Esta repoda de Superior puede significar entre US$4,500 y 6,500 más de costo por hectárea

– Entonces, la Superior está en la mira.
– Yo creo que todas las variedades están en la mira. Como dice nuestro asesor, Fabrizio Vercellino, una variedad que no produzca más de 3,000 cajas/ha y dé buenos precios, no es la variedad adecuada. En la Superior estamos entre 3,200 y 3,500 cajas/ha, pero también tenemos lotes que producen hasta de 4,000 cajas/ha.Estamos contentos con la variedad, por eso todavía se mantiene. Pero, siempre todas las variedades están en cuestionamiento.

Un gran trabajo en equipo

Durante la campaña pasada, mi cliente Agrícola Chapi, tuvo una muy buena temporada. Y no es casualidad, sino que es efecto del trabajo en equipo que se implantó hace ya más de un año, y que trajo resultados extraordinarios, no solo en cantidad de fruta, sino en calidad, lo que los está posicionando como un actor relevante en la producción y comercialización de fruta ‘premium’.
Todas las decisiones que se tomaron y que se tomarán en el futuro, son pensadas. Es decir, nada se deja al azar. Se implementó un área de desarrollo, que nos da herramientas, sobre todo, en variedades nuevas patentadas, las cuales, como ya he señalado anteriormente, no tienen los manejos establecidos en el Perú, y en base a estos ensayos, les hemos ido tomando la mano.
¿Cuál es la proyección para esta temporada y a futuro? Primero, repetir todo lo bueno que se logró en la pasada campaña. Y en segundo lugar, seguir mejorando para lograr ser uno de los campos top en el Perú.
¿Seguir creciendo en uva de mesa? De todas maneras, pero después de volver a hacer una campaña impecable, lo que no tengo dudas que se logrará con el equipo que ha conformado Agricola Chapi.

Opinión de Fabrizzio Vercellino, asesor, especialista en uva de mesa.

PRÓXIMA CAMPAÑA: NO SE PODARÁ TEMPRANO

En el mes de mayo, cuando se realizó esta entrevista, las plantas estaban en agoste, una fase esencial para la acumulación de carbohidratos en las raíces, con miras a una buena brotación en la campaña próxima. La fase productiva se inició el 10 de junio con la poda. Sin embargo, el año pasado fue completamente diferente. En 2018 se buscó llegar con fruta antes del Año Nuevo Chino. Para lograrlo, se había decidido adelantar el proceso con una poda adelantada en algunos lotes, aunque los resultados productivos no fueron tan favorables. “Realizamos una poda temprana, pero nos afectó el frío del invierno. Eso nos provocó una muy mala brotación, en los campos que podamos temprano. Por eso, este año no vamos a podar nada temprano. El año pasado empezamos a podar el 20 de mayo y este año nos estamos atrasando con las podas. Empezamos el 10 de junio”.

– ¿El año pasado la idea era llegar al Año Nuevo Chino?
– La idea fue adelantar un poco la producción. Como la mayoría, queríamos llegar antes del Año Nuevo Chino. Hice mi plan de poda, partiendo el 20 de mayo. Por ejemplo, de los nueve lotes de Red Globe, los que se podaron en el 2018 antes del 15 de junio tuvieron una caída productiva de, por lo menos, un 30%. Con este tipo de manejo, la planta se desgasta, le cuesta más, pero en determinado momento la idea fue ‘me las juego’, aunque no fue un manejo acertado en esos lotes. Con la poda temprana, Red Globe es menos fértil, mientras que las variedades licenciadas tienen bastante más ‘punche’. En el caso de la Superior, utilizas el plástico y puedes controlar el clima. En Red Globe, nos pegó una resentida de productividad en cuatro lotes que les costó mucho brotar por el frío. Por eso, hoy día nuestra campaña la hemos atrasado en nuestra partida de poda.

ICA NO SE LIBRARÁ DEL MILDIÚ

La campaña pasada fue la primera en Ica donde se vio la presencia de mildiú, en todo el valle. “Para nosotros, el mildiú era un problema del norte. A nosotros nos afectó tarde, es decir, en noviembre, cuando teníamos todos los brotes nuevos. En esta zona no se aplicaban productos contra esta enfermedad y nadie previno este tema. No nos golpeó productivamente, pero si nos generó un mayor costo porque tuvimos que incluirlo en nuestro programa de control sanitario”, explica.

– ¿Algo en especial ha detonado esta presencia?
– Hemos tenido niveles de humedad mayores a los años anteriores y yo creo que eso ha sido un factor que hizo que apareciera. Entonces, de repente empezamos a ver mildiú. Con decirte que ni siquiera había productos químicos contra la enfermedad. Recién han comenzado a traerlos a la zona desde la campaña pasada.



 

MOVER EL PARRÓN. En sus nuevos cultivos se instalado los nuevos plantines a un costado de los antiguos. El parrón anterior se enterró. De esta forma se ahorra en costos. NUEVO SISTEMA DE FORMACIÓN. Desde el año pasado, Agrícola Chapi ha probado un sistema de formación nuevo de los parrones. La formación de la madera siempre se hacía en forma de H, pero ahora se le da forma en J, que es orientar un solo brazo hacia la derecha.

Ahorrando costos con un nuevo sistema de conducción

Desde el año pasado, Agrícola Chapi ha probado un sistema de formación nuevo de los parrones. La formación de la madera siempre se hacía en forma de H, que era con brazos extendidos a izquierda y derecha. El año pasado lo cambiaron al sistema de J,que es orientar un solo cargador hacia la derecha. “Entonces, las plantas salen todas iguales, para todos lados en una sola línea y están mejor distribuidas con un material más parejo.Esto permite tener un menor costo, debido a que produce más rápido”, precisa Moreno. Esta es la razón por la cual pudieron sacar al año de plantada la primera producción de su variedad AutumnCrisp.

El crecimiento es más rápido y significa menos mano de obra porque en el sistema H una persona va del lado izquierdo y otra del derecho. En el caso del sistema J, solo será una persona que va por el medio trabajando. Te da un manejo absolutamente diferente.

“Con el sistema de la H, cuando la cortas le paras el crecimiento y demoras quince días más en que vuelva a crecer. Con la J, tienes un solo brazo que no tiene competencia con otro en la fertilización. En este nuevo sistema, tú alimentas una sola cañería. El resultado ha demostrado que es el mejor sistema”, explica.

Asimismo, cuando han hecho el recambio varietal, no han sacado el parrón antiguo para poner uno nuevo, sino que las nuevas líneas de plantas se han instalado en el medio de las líneas anteriores, moviéndose también todo el sistema de riego por goteo. De esta manera, el parrón nuevo se instala en lo que era el pasillo del anterior.“Si miras en el medio entre las nuevas líneas de siembra, abajo está la planta de Crimson que ya fue eliminada. Lo que hicimos fue mudar el parrón para aprovechar el suelo virgen del medio, aprovechando la misma estructura y el mismo sistema de riego, con menos costo en instalación”, explica Moreno. Este método les ha significado un ahorro entre US$7,000 y 8,000/ha.