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Octubre 2018 | Riego

Manejo del riego en invernaderos

El riego y el manejo del agua en un cultivo intensivo es de capital importancia, sobre todo cuando se trata de maximizar el potencial productivo y tener mejores posibilidades de éxito.

Antonio Alba, INGENIERO AGRÓNOMO DE LA UNIVERSIDAD DE ALMERÍA (ESPAÑA), ASESOR DE ISPEMAR ESPAÑA Y GREMON SYSTEMS.

Relación entre cloro asimilado en planta y asimilación de Nitratos y Fósforo.

Relación entre transpiración, riego, drenaje y ganancia de biomasa.

En invernaderos de alta tecnología, donde además del riego tenemos capacidad de manejar el clima, la responsabilidad del éxito del cultivo depende de varios factores que son modificables como la luz, la temperatura o la humedad relativa de nuestra finca. Pero a medida que tenemos invernaderos tecnológicamente menos evolucionados, el manejo del riego al final toma cada vez más representatividad, quedando en algunos casos como el único factor donde podemos influir en el cultivo de forma activa.

Por ello es que debemos prestar atención en el riego y en cómo las plantas reaccionan ante él. Vamos a intentar entender el comportamiento de la planta y reacciones ante el riego y cómo debemos adaptarnos al comportamiento del cultivo.

¿POR QUÉ REGAMOS?

Cuando hacemos esta pregunta, lo lógico es caer en la respuesta del fin último del riego, es decir, para que nuestro cultivo no muera. Pero si hacemos la pregunta varias veces nos daremos cuenta que se trata de una interrogante mucho más profunda y que deberíamos de empezar a preguntarnos: ¿Cuáles son los motivos por los que regamos?¿Dónde va la energía que obtiene nuestra planta mediante el riego?

Las tres razones por las cuales se debe regar son:

Mantener un crecimiento adecuado en la planta.

Cubrir las necesidades de transpiración y/o refrigeración del cultivo y, por lo tanto, estimular el movimiento de nutrientes por la planta.

Mantener un contenido en humedad y conductividad eléctrica (CE) adecuadas para la planta en cada fase fisiológica de cultivo.

Mientras, a la segunda pregunta hay que responder de la siguiente manera, y en el siguiente orden.

1. Fruto (si es que lo hubiese)

2. Raíz

3. Cabeza

El entender las razones por las que debemos de regar y hacia dónde va la energía que genera nuestra planta a través del riego y de la energía proveniente del sol y CO2 es básico para empezar a ver el riego de una manera distinta.

Otro factor, no menos importante, es evaluar cómo se comporta la planta ante cualquier variable que ocurra en nuestra explotación. Actualmente, existen equipos de monitoreo y control del cultivo que permiten analizar en tiempo real el estado de la planta a nivel de transpiración y crecimiento del cultivo, concretamente biomasa generada. Esta nueva herramienta denominada Trutina, permite chequear en tiempo real, el peso de planta (durante las 24 horas del día), la transpiración y otros valores como l volumen de agua regado y drenado y CE del sustrato y/o drenajes.

Equipo Trutina

¿POR QUÉ CONSIDERAMOS QUE ES UNA HERRAMIENTA EFECTIVA?

Cualquier variable que afecte a nuestro invernadero (riego, CE, luz, temperatura, humedad relativa, CO2, etc…..), tiene unas consecuencias en planta, que es la transpiración. Una vez que la planta transpira más o menos, tenemos un comportamiento, que es el crecimiento adecuado del cultivo o no, lo que se conoce como biomasa.

A nivel de asimilación de nutrientes, también hay que tener en cuenta que un equilibrio de abonado adecuado no es suficiente para realizar una nutrición efectiva del cultivo, sino que para que haya una óptima nutrición del cultivo, se deben tener en cuenta tres factores:

1.- Equilibrio del abonado.

2.- Tener en cuenta la osmo regulación del sistema radicular.

3.- Tener en cuenta el clima, para así analizar los antagonismos y sinergias de distintos elementos nutritivos dentro del cultivo, en cada fase fisiológica del cultivo y en cada condición de clima.

Para tener una idea exacta de que debemos de tener en cuenta, es fundamental realizar un análisis de savia, con la idea de tener una certeza de cómo está asimilando nuestro cultivo los elementos nutritivos aportados.

Cuando la absorción de cloro es muy alta debido al estrés por temperatura, la planta asimila muchos menos nitratos, perjudicando así el correcto balance del cultivo.