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Abril 2019 | Agtech

Los aportes de la inteligencia artificial y blockchain

La transformación del agro viene a marcha acelerada

Carlos Bittrich, director de tecnología en IBM Perú, detalla la expansión de la tecnología en el agro y su camino sin retorno. Con la decisión de Walmart de exigir desde septiembre próximo a todos sus proveedores de fresco formar parte del blockchain de trazabilidad, vendrán cambios en gran parte de los procesos productivos –muchos de ellos, hoy en día, rudimentarios- del campo.

 Marienella Ortiz

Si el mundo del agro se venía modernizando aceleradamente en la última década, lo que estaba faltando era una mayor participación de la tecnología de la información (inteligencia artificial e Internet de las Cosas), para su gran transformación, explica Carlos Bittrich, director de tecnología de IBM Perú. Desde el año pasado, la firma creó su oficina de Agribusiness, para acompañar a las empresas de producción agrícola y de la industria de alimentos a mejorar sus procesos de la mano de la tecnología y el blockchain.

¿Qué es el blockchain?

Blockchain proporciona la base para una nueva generación de transacciones que establece confianza y transparencia; mientras al mismo tiempo va optimizando los procesos empresariales.
Algunas redes de blockchain, como Bitcoin, son públicas y anónimas. Es decir, cualquier persona puede unirse y ver cualquier transacción que se produzca en esas redes. Estas redes normalmente requieren cálculos que utilizan muchos recursos para evitar transacciones fraudulentas.
La solución de blockchain de IBM Food Trust, por otro lado, se basa en permisos, por lo que los miembros invitados saben exactamente con quién están realizando las transacciones, igual a lo que sucede hoy en día entre los socios empresariales. Los participantes también determinan qué datos ve cada participante, por lo que proporciona información según la necesidad de conocimiento. Los contratos inteligentes también se ejecutan sobre el blockchain, lo que permite que la lógica empresarial ayude a resolver disputas, ejecutar contratos automáticamente y crear confianza.

¿Desde cuándo IBM se interesa por brindar soluciones tecnológicas a la industria de alimentos y a la agricultura?
– Desde el año pasado, hemos creado la unidad de Agribusiness, porque la gente sigue comiendo y cada vez somos más. Las condiciones atmosféricas cambian tanto y, en respuesta, la tecnología puede predecir mejor, de manera más fácil, situaciones que antes no podía hacerlo. En el mundo agrícola había tecnología de tractores, en la irrigación y en otras áreas, pero no había tanta tecnología de la información. Tenías al mundo de los alimentos agrícolas separados por industrias: al retail que vende y a los que ven directamente los recursos naturales. Entonces, con esta unidad de Agribusiness juntamos todo en un solo sitio; va desde la predicción del rendimiento en el campo, hasta la logística de tener una manzana en tu mano.

¿Qué tecnologías están integrando en Agribusiness?
– Hace cinco años, compramos a Weather Company -menos el WeatherChannel-, debido a que cuenta con toda la información del clima desde el año 1900 hasta la fecha. Nos interesaba toda esa información y toda la proyección que se puede hacer con ello, porque el clima afecta a todo. En verano te comes un ceviche y en invierno una sopita, pero también te afecta cuando te sale uva en un metro cuadrado, pero nada en el siguiente metro cuadrado. Weather Company está presente a nivel mundial porque se asocia con centrales meteorológicas de todo el mundo. Entonces, nosotros calculamos el clima a nivel de cinco metros cuadrados, donde quiera que se esté.

¿Por satélite o sensores?
– Por satélites y sensores, a lo que sumamos toda la información pasada que se tiene. Además, Weather Company tiene sus propios satélites y tiene toda una red armada con instituciones y con personas individuales, que tienen sus propias estaciones meteorológicas en casa. Por ejemplo, está la comunidad Weather Underground, desde donde cualquier persona se compra su estación y participa de la red. Con información de todos lados, tienes más granularidad para analizar el clima.

¿Cuál fue el siguiente paso tras adquirir Weather Company?
– Si ya teníamos la imagen del satélite y de otras redes, necesitamos a alguien que evalúe la información. En este caso, hay que juntar información relacionada a la industria agrícola (humedad, temperatura, aire, luz…), para hacer la correlación entre esas diferentes fuentes de datos. El cerebro no alcanza para hacer esa correlación en todas las hectáreas de un fundo. Para procesar la data se necesita la inteligencia artificial, que calcule el modelo de pronóstico de la cosecha, por ejemplo.

TIEMPOS MODERNOS. La trazabilidad con el blockchain obligará a los productores a modificar procesos en el campo: de uso del lapiz y papel a la ‘tablet’, por ejemplo.

Actualmente, hay algunas ‘startups’ que ofrecen el servicio de digitalizar los campos utilizando drones, ¿lo que IBM ofrece va más allá?
– Claro, el dron me da la imagen, pero quién cuenta cuántos arándanos o paltas maduras hay en el campo. No puedes darte el lujo de estar todos los días sumando para determinar si cosecho en una o dos semanas. Para eso está la inteligencia artificial, para hacer la lectura de esas imágenes y la correlación necesaria que diga con claridad cuándo cosechar. Una persona de una agrícola me decía que tenía un regimiento de gente yendo a campo a mirar los pimientos, si se ponían rojos. Una vez que daban el ok se tenía que ir casi corriendo a buscar personal para la cosecha. Lo mismo pasa en la fruta. Para media hectárea de uva, eso no es problema, pero si ya tengo 2,000 hectáreas, la cosa se complica. Entonces, la inteligencia artificial puede ayudar en el cálculo de la cosecha, en el rendimiento de la planta o, en todo aquello, que se desee pronosticar o evaluar en un huerto.

¿Para ello tienen un equipo especial que diseña los algoritmos, según la empresa?
– Nuestros científicos de datos, un rol que está muy en boga ahora, son quienes analizan las diferentes fuentes de información y encuentran las correlaciones en esas fuentes para crear el modelo de rendimiento de la planta A, B o C; porque no todas las plantas son iguales.

¿Y la expectativa es que ese análisis se haga rápido?
– Si sé dónde mi campo está más seco, mi sistema de riego debería interactuar vía Internet de las Cosas para que encienda, descargue tal cantidad de agua y, posteriormente, apague. Al final, es un conglomerado de tecnologías que se complementan para esta industria.

¿Cuántas tecnologías están involucradas?
– Están involucradas la inteligencia artificial e Internet de las Cosas. Primero tenemos el Internet de las Cosas, porque en el campo siempre serán necesarios algunos sensores que estén conectados a la nube. En la nube se hace el cálculo vía inteligencia artificial –previamente, ya se formuló el algoritmo o el modelo de datos-, para regresar al Internet de las Cosas, para aprender y apagar las llaves de forma automática.

¿Están trabajando con algunas ‘startups’ vinculadas al desarrollo de estas tecnologías?
– De hecho, estamos trabajando con algunos ‘partner’ que hacen la digitalización de los campos en el Perú. Asimismo, estamos trabajando con proveedores de sensores, ya que nosotros no somos fabricantes de este tipo de equipos. Lo que nosotros desarrollamos es la inteligencia que está tras la información que viene de todos esos sensores.

AL INSTANTE. Cualquier fallo que se haya producido en campo o en la línea de producción es posible detectarlo al instante si se tiene implementado un sofisticado sistema de trazabilidad.

HASTA SEPTIEMBRE LOS PROVEEDORES DE WALMART TIENEN TIEMPO PARA UNIRSE AL BLOCKCHAIN

Tras ofrecer sus servicios en la fase productiva, el programa Fruit Trust de IBM, ha desarrollado dos blockchain, de certificados y trazabilidad, para la producción agrícola y la industria de alimentos. Esta es una tecnología que permite a todos sus participantes grabar información o hacer transacciones. Básicamente es una red de máquinas que tienen la misma información. “Si alguien cambia acá o allá, en la otra máquina verás que la data no coincide. Por ello, esta tecnología genera confianza y es muy útil en la trazabilidad”, sostiene el director de tecnología de IBM Perú.

¿Qué lleva a IBM a desarrollar este tipo de tecnología y vincularla con la industria agrícola?
– Cuando Walmart entra a China tiene la política de comprar al productor local. Comenzaron a comprar chancho porque que era muy barato, pero resultaba difícil hacer un seguimiento a las constancias y certificados sanitarios. Entonces, decidieron poner todos los certificados en Internet, pero en un sitio seguro, protegido y así nace el prototipo del blockchain destinado a subir certificados. Fue exitoso y pasó la primera prueba. La prueba dos fue cuando en el 2017 aparecieron casos E. coli con papaya mexicana en EE UU. La sugerencia fue una: no comas papaya.

TRAZABILIDAD AL 100%. Walmart está liderando en el mundo el uso del blockchain entre productores de alimentos frescos para dar seguridad y garantía a sus clientes.

En pocos días puedes matar toda una industria.
– Casi mataron a esta industria. Entonces, Walmart dice: “yo no me puedo dar el lujo de sacar un tipo de producto de todas las tiendas”. Entonces, el encargado de certificación de Walmart agarró un envase con mango picado y pidió a su personal que le diga de dónde procedía esa fruta. Se demoraron seis días y medio en darle la respuesta. ¡Más de seis días! Entonces, se dieron cuenta que no les interesaba tanto los certificados, sino saber de dónde venían los productos. De vuelta al blockchain, hicieron el prototipo con IBM y la respuesta demoró dos segundos.

En este caso, el tiempo es dinero.
– Claro, en el caso de las papayas se habían demorado como dos meses en encontrar la chacrita en México, donde habían regado o limpiado con agua de desagüe. Por una chacrita terminas afectado a todo un negocio. Entonces, ahora se enteran de un problema y el retiro del producto es selectivo. Todo el trabajo lo hicimos en IBM. De allí, sacamos el producto IBM Fruit Trust, que tienen por ahora esos dos módulos: el de trazabilidad y el de certificados.

Ahora que crece el número de certificaciones, ¿este blockchain le da un orden a tanto papeleo?
– Las empresas se llenan de certificados y además se pueden tener diferentes documentos para la planta de producción A y para la B. El blockchain funciona como un certificado digital. En la actualidad, el contenedor va engrapado con un manifiesto de carga con 50 certificados. Si el contenedor de palta, por ejemplo, llega a Holanda con un papel arrugado que genera dudas, piden llamar al país de origen para confirmar con el certificador. Entonces, tienes todo un regimiento de ‘call centers’ con gente preguntando a distintos países por la validez o no de los certificados. Es decir, se pierden horas y dinero, pero también gente y confianza y todo eso cuesta. Es hora de ir a un mundo digitalizado.

Para saber más sobre
IBM Food Trust

IBM Food Trust™, que está construido sobre el blockchain, beneficia a todos los participantes de la red con un ecosistema alimentario más seguro, inteligente y sostenible. La digitalización de las transacciones y los datos proporciona una forma más eficiente de trabajar a lo largo de toda la cadena de suministro, lo que incluye a los productores, procesadores, transportistas, minoristas, reguladores y consumidores.
La solución proporciona a los usuarios autorizados el acceso inmediato a:
Datos fidedignos de la cadena de suministro de alimentos, desde la granja, pasando por la tienda y, a fin de cuentas, hasta el consumidor.
La historia completa y la ubicación actual de cualquier elemento alimenticio individual y, también, la información de acompañamiento, como certificaciones, datos de prueba y de temperatura, se puede acceder fácilmente en segundos una vez se hayan subido a blockchain.

¿Este es solo un proceso que sigue Walmart o hay otras corporaciones que se están uniendo al blockchain?
– Walmart invitó a sus proveedores, entre ellos, Tyson, Dole, Nestlé, Unilever; son como ocho de los ‘grandazos’ que ya están en el blockchain. Y, en septiembre último, Walmart mandó una nota a todos sus proveedores de productos frescos a unirse a la red del blockchain. Les ha dado plazo hasta septiembre del 2019, para que tengan trazabilidad de todos sus procesos, usando IBM Food Trust. Y el Perú, ¿qué produce? Frescos. Es decir, hay que comenzar desde ahorita a manejar este tema con los productores locales.

¿El mandato es para la trazabilidad?
– Claro, ellos quieren que cuando llegue la mercadería esté todo Ok. De esta manera si alguien dice “mi esposo se enfermó porque comió coles de Bruselas”, entonces, vean la boleta, el código y en dos segundos encuentren al proveedor. Así se tendrá un control más efectivo. Antes yo tenía que botar a la basura todo el anaquel de la fruta o verdura en cuestión. Ahora botas las cinco papayas o coles de Bruselas en cada tienda y nada más.

¿Están dando el servicio a los proveedores peruanos de Walmart?
– Estamos en proceso de negociación. Nosotros tenemos el sistema ya listo, pero lo complicado es que las empresas cambien sus procesos. Por ejemplo, hoy los responsables de la cosecha escriben en una hojita: java uno, tantas; java dos, tantas; java tres y así sucesivamente. Agarran el papel arrugado, lo pega con cinta adhesiva y lo pone encima de la tolva para quede constancia. Ahora, ya no puedo tener un papel, sino que debo manejar una ‘tablet’ donde se debe ir anotando lo cosechado. Entonces, ya no solo necesito un estibador sino alguien con algún conocimiento en estas tecnologías. Igualmente, en la industria de procesamiento de los alimentos, tienes a una persona que pela y filetea una alcachofa antes de dejarla en el horno, y a otra persona parada más arriba con un cronómetro viendo cuánto tiempo demoró. Ahora necesitan a alguien con una ‘tablet’ marcando el número de unidades por turno. Es necesario que cambien esos procesos. Además, si le compras la materia prima a un productor del campo, también tienes que incluirlo para que funcione la trazabilidad.

DISTRIBUCIÓN DE ALIMENTOS Y REDUCCIÓN DE DESPERDICIOS

De acuerdo con la OCDE y FAO, con la cantidad de alimentos que se pierden en la región sólo a nivel de la venta se podría alimentar a más de 30 millones de personas. En este contexto, la tecnología de IBM está siendo utilizada de diferentes formas para reducir tales pérdidas.

¿También esperan ayudar al retail en un mejor control de desperdicios?
– Además de los módulos de certificación y de trazabilidad, estamos lanzando un tercer módulo de nombre Freshness para gestión de inventarios. En el mundo, algunas empresas tienen muchas tiendas y almacenes. ¿Qué pasa? El almacén número uno tiene productos que se van a vencer y al almacén número dos ya se le acabaron, entonces, la idea es que con ese conocimiento puedas transportar de un lugar a otro lo que se necesita. Por ejemplo, Mac Donald’s va a vender sus productos con carne fresca, ya no congelada.

¿Va a tener que cambiar su logística?
– La logística es completamente diferente. El objetivo es que no te vayas quedando con cosas por vencer. Para eso estamos lanzando ese tercer módulo.

Además IBM quiere llegar con el blockchain al consumidor.
– La idea es que un cuarto módulo esté dirigido a los consumidores, porque los tres módulos están más dirigidos a las tiendas. Por ejemplo, mi hermana va al Parque Reducto (Feria ecológica) y se compra su harina de trigo ecológica. ¿De dónde salió esa harina?

Hay un tema de plena confianza en todo lo orgánico.
– Claro, confianza, pero en las mejores familias sucede que te cambian la fecha de vencimiento. Nos pasó con la quinua que se vendía como orgánica, cuando no lo era, y nos cortaron la exportación.

En el futuro inmediato, ¿cuál crees que va a ser el aporte del blockchain en el mundo de los alimentos?
– Lo primero es que vamos a desperdiciar menos. Segundo: la gente se enfermará menos porque va a comer lo que realmente es sano. Además, como el mundo del agro no era tan tecnológico nadie quería trabajar en el sector, pero ahora habrá mayor interés porque hay retos tecnológicos complicados.