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Abril 2017 | Otros Cultivos

Análisis de una campaña marcada por El Niño

La estrella agroexportadora bajo la lupa

La última campaña de la palta, y la agrícola en general, estuvo marcada por la presencia del Fenómeno del Niño. En este sector, quienes hicieron un buen manejo obtuvieron grandes producciones, pero los que no, cayeron en picada. Sin embargo, la industria paltera espera recuperarse de cara a la próxima campaña y seguir su senda exportadora en mercados ya consolidados y en aquellos de más reciente apertura.

Por Renato Manrique

La palta ha pasado a ser, en los últimos años, uno de los cultivos más promisorios a nivel global, y también para la agroindustria peruana. Sin embargo, el primer semestre de 2016, las producciones presentaron complicaciones, debido al Fenómeno El Niño. A raíz de ello es que la industria paltera solo logró una producción de 188,000 toneladas, frente a las 200,000 toneladas que se había proyectado. Ante ese escenario, es pertinente conocer las causas y consecuencias que este fenómeno produjo en el cultivo, así como dar propuestas para superarlas.

El Niño afectó al cultivo alterando ligeramente su fisiología, lo que podría haber generado una disminución en el peso de la fruta en las zonas de producción de la Costa, tanto en el norte como en el sur. Eso se ha podido comprobar en los diferentes reportes que se han hecho en los campos, muchos de los cuales han visto una disminución en el calibre de la fruta, que ha redundado en una reducción de la productividad por hectárea.

BUENA CAMPAÑA PARA LOS QUE REGARON MÁS Y FERTILIZARON BIEN

“Lo más importante es entender que, a pesar de lo negativo relacionado a un fenómeno climático como El Niño, hay huertos a los que les ha ido muy bien, mientras que hay huertos a los que les ha ido muy mal”, explica el asesor internacional, Marco Mattar y subraya que ante lo que indica la fisiología y el comportamiento de las plantas, los que apostaron por regar más, fertilizar bien o prepararse ante ese evento les fue mejor.

“Estamos hablando de huertos de buen calibre y con producciones sobre las 30 t/ha, contra huertos que no hicieron lo mismo, y que solo sacaron entre 11 y 12 t/ha”, resalta y enfatiza que este escenario fue positivo, “porque, en el caso del Perú, ante una variación climática urge improvisar”. Al respecto, destaca que la capacidad técnica del peruano es muy buena porque aprende rápido y trabaja en forma adecuada, pero depende mucho de lo que escuchan. Y hace hincapié que no se debe depender de los pronósticos, por lo que es primordial estar en el campo, observar, medir y actuar, “esa es la labor de un agrónomo o un asesor”, remarca.

Según Mattar, si bien hubo una ligera merma en la producción de la palta peruana, se pagaron precios espectaculares en los mercados internacionales. “Fue un buen año para los que trabajaron apropiadamente”, remarca. El precio promedio que se pagó en el mercado entre enero y setiembre de este año fue de US$ 1.90/kg, 10% más que en el mismo periodo del año 2015, donde se pagaron U$S 1.72/kg. Asimismo, es claro en señalar que Perú no tiene nada que envidiar a otros países productores de palta, pero lo que puede jugar en contra son las superficies grandes con las que cuenta, porque cosechar muchas hectáreas en pocas semanas puede afectar. “Hoy en día se puede hacer porque hay mano de obra disponible, pero la historia agrícola indica que cada vez es más cara y escasa”, precisa y advierte que ese es un tema que se debe tener en consideración para los próximos años.

MANEJOS INCORRECTOS, BAJAS PRODUCCIONES

Para el ingeniero agrónomo y especialista en frutales semi y subtropicales, Horacio Berríos se cometieron algunos errores en la industria del palto. “Se fertilizó pensando en un año convencional; lo que es un error porque la planta trabajó a una tasa metabólica más alta debido a la alta temperatura”, precisa y agrega que, además, se regó en muchos casos únicamente en función a la evapotranspiración

El ingeniero agrónomo, Horacio Berríos, manifestó que se cometieron algunos errores en la industria del palto, que repercutió en la baja productividad del cultivo.

de referencia (ETo) reportada por la estación meteorológica. “Al haber alta humedad relativa, la ETo calculada fue baja, pero el requerimiento hídrico por alta temperatura era superior”. En esas condiciones, era necesario cuidar la fertilización porque la planta consume más reservas de las que normalmente produce y el desgaste energético es mayor. Y eso va en desmedro de la producción, por lo que -recalca-, fue un error que muchos productores cometieron porque ante las temperaturas altas, lo que hace la planta es trabajar a otra tasa metabólica.

Berríos, detalla que se debe dar a la planta lo necesario para soportar esas tasas metabólicas. “Es decir, quienes han regado bien y han fertilizado más les ha ido bastante bien en términos generales”. Además, señala que El Niño no ha afectado a la floración mayormente, es decir, la floración de la palta bajo esas condiciones climáticas es siempre copiosa, pero empieza a haber problemas a nivel de cuaja porque no se preparó la planta. Es en ese contexto que los productores deben ser muy cuidadosos con el riego y la fertilización. Y es que los niveles de cuaja se ven influenciados a por una gran cantidad de factores. Por ello es que el contenido de reservas, logrado a través de la fertilización es fundamental. Además, “regar deficitariamente en esta etapa es uno de los mayores errores que observo en muchos productores, pero se tiene bastante arraigado el concepto que se debe regar así durante esta etapa”, advierte.

Sin embargo, hubo campos que cuajaron mal, que solo consiguieron producciones de 8 a 10 t /ha, pues “además de que hubo muchos casos de fallos evidentes en el cuajado; en otros, la muerte regresiva de ramas por Lasiodiplodia (expresada durante el verano) fue un condicionante importante para la caída de la producción y que la fruta quedara con calibres pequeños”, comenta el experto.

“Normalmente un paltero que conoce su campo sabe que si va a tener baja producción -una regla por efecto de la baja competencia entre frutos- lo que va a tener son grandes calibres. Sin embargo, se debe trabajar el calibre porque una palta muy grande, es decir, de calibres 10 o 12, en términos generales, no suele ser bien recibida por el mercado”. Pero, pasó todo lo contrario: hubo una baja productiva y además la fruta tuvo calibres pequeños, sobre todo en campos de la costa norte y central (Trujillo y Santa Rosa, específicamente), una característica que está ligada al manejo nutricional y del riego del palto.

Ante un escenario diferente influido por El Niño, las producciones que tuvieron las empresas exportadoras fueron variables. “Hay empresas que tuvieron producciones bastante buenas, con promedios entre 22 y 25 t/ha, incluso con picos de 30 t/ha. Sin embargo, hubo fundos donde solo se logró obtener entre 7 y 8 t/ha”. Puntualiza que en términos generales se ha producido lo mismo que la temporada pasada y eso no debe suceder porque hay áreas nuevas que están entrando en producción. “La curva de producción de la industria está estancada, por encima de las 180,000 toneladas, en los últimos años y tendría que ir creciendo”.

No obstante, Berríos considera que en los próximos años habrá un aumento en la productividad, porque el negocio del palto está en etapa de madurez. Actualmente, se estima que en plena producción debe haber un 70% del área total cultivada. Además, cada vez más hay especialistas nacionales, “que vienen trabajando y conociendo el cultivo hace más de veinte años y, ciertamente ya se está trabajando mejor”, apunta. Sin embargo, el especialista recomienda desarrollar una mayor investigación en esta industria, por ejemplo, en el desarrollo de modelos fenológicos para ver el comportamiento en distintas condiciones climáticas o validar técnicas agronómicas que vayan ligadas a mejorar la productividad de los huertos y la calidad de la fruta.

Acerca de la repercusión de los precios obtenidos en el mercado internacional, coincide con Mattar. “El precio ha sido muy bueno. Quienes han sabido aprovechar la oportunidad han cerrado una campaña feliz”. Y eso no ha sido solo a consecuencia de una baja productiva, sino también de campañas agresivas de marketing y a que el consumo de palta a nivel global se está incrementando. “Se está trabajando mucho en ello”, subraya Berríos.

ÚLTIMA CAMPAÑA: MÁS PALTA PERUANA A EUROPA

Los principales mercados de destino de la palta Hass peruana en 2016 fueron Holanda con US$ 143 millones (41% del total), España con US$ 71 millones (20%) y EE UU con US$ 61 millones (18%). En tal sentido, Benjamín Cilloniz, presidente de Inform@cción dice que el mercado europeo sigue siendo el más importante, mientras que EE UU se redujo ligeramente y surgen nuevos mercados como China y Japón. Así también, señala que la palta peruana ingresó recientemente a Argentina, al cual define como un mercado interesante para el consumo de palta y cuyos resultados se verán en la siguiente campaña.

Sobre la reducción del mercado estadounidense, apuntó que se debe a la mayor demanda de los compradores de Europa, llegando a comprometerse con precios fijos con tal de no desabastecerse. “Europa se vio en un momento donde corrían riesgos de desabastecimiento, pero logró mejorar sus posiciones y eso hace que Perú haya logrado un mayor volumen a Europa con respecto a EE UU”, acota y subraya que la palta se está posicionando como un alimento muy saludable y está entrando cada vez más en los hogares, por lo que hoy en día hay muchos países donde consideran que comer una palta todos los días es fundamental.

Un buen ejemplo de ello es Chile, donde el consumo per cápita es considerable (hoy llega a 6 kg/año aproximadamente). Y manifiesta que “el mercado chileno tiene una ventana perfecta para el Perú porque la palta se les acaba hacia abril y mayo, y entre abril y julio no tienen producción propia. Y las condiciones de poscosecha son diferentes y muy favorables, ya que se trata de un mercado cercanos al cual se puede llegar en pocos días”. Por lo que, al ser un país tan consumidor tiene que abastecerse. Y es así como en esas fechas se puede ver palta peruana en los supermercados, a precios bastante atractivos.

CHINA PUEDE CONSUMIR 30 CONTENEDORES SEMANALES

El ingreso de la palta peruana a China se logró recién en 2015, luego de más de cinco años de negociaciones entre las autoridades fitosanitarias del Perú y China, Senasa y AQSIQ. Aunque el mercado chino es incipiente para el palto peruano, los consumidores de ese país ven con muy buenos ojos los frutos que se consumen en los en ciudades como Shanghái, una urbe que tiene mucha influencia occidental.

Es allí en Shanghái donde se vienen pagando muy buenos precios y apunta que han optado por los calibres pequeños, los que siempre son difíciles de vender, “así que en la medida que se mantenga esa costumbre del mercado chino puede ser de mucha ayuda para la zona norte peruana, que es la produce paltas de calibres más pequeños que aquella que se produce en el sur”, subraya Cillóniz. Sin embargo, las empresas exportadoras deben conocer bien el perfil del consumidor chino, pues puede ser variable en relación a los calibres requeridos.

La palta se está posicionando como un alimento muy nutritivo y saludable, por lo que se demanda cada vez más en los hogares de muchos países.

El primer contenedor de paltas peruanas que llegó a Shanghái en mayo fue exportado por la empresa Camet Trading. Al respecto, el gerente de operaciones de la compañía, Omar Díaz Marchena, señaló que es el primer año que exportan al mercado chino, donde enviaron 20 contenedores de paltas. “Es un mercado de buenos precios al inicio, pero hay que ir con cuidado porque se puede saturar muy rápido”. El ejecutivo indicó que al ser un nuevo mercado, este consume en promedio 30 contenedores por semana y que proyectan exportar el próximo año al Asia (China y Japón), entre 80 y 100 contenedores.

Respecto al manejo en el cultivo del palto para exportar a China, subrayó que el huerto tiene que estar con un estado nutricional óptimo porque el tiempo de tránsito para China es de 25 días. Díaz resalta que en la palta no se deben detectar queresas y tiene que ser de buena calidad cosmética, sin cicatrices en la parte externa. “Tiene que ser una palta visualmente bonita”, remarca.

Asimismo, la fruta debe llegar verde, porque el chino no está acostumbrado a la palta oscura. “Puedes haber muchas devoluciones si la fruta llega con algunas manchas”, advierte. Y manifiesta que Senasa está cuidando este mercado para que los exportadores envíen paltas de buena calidad y de campos certificados.

COLOMBIA YA SALE AL MUNDO

Además de Chile y Perú Colombia está asomando en la producción y exportación de palta Hass. El proceso para el desarrollo del cultivo allí ha demandado mucho esfuerzo. Beatriz Montoya, asesora especializada en palta de ese país, comentó en el SIPA 2016 que los productores están trabajando con especial énfasis el tema de la inocuidad y conocimiento de los ciclos de maduración, ya que ha habido problemas en este sentido y son los propios productores quienes han debido asumir estos aprendizaje costosos para el sector.

Actualmente todos los predios colombianos que se dedican a producir para exportar se inscriben ante el instituto agropecuario del país y cuentan con certificación GlobalGAP. Gracias a este trabajo, las paltas colombianas ya tienen las puertas abiertas -con los protocolos fitosanitarios aprobados- de los mercados de Panamá, Holanda, Antillas Holandesas, Aruba, Canadá y Reino Unido mercados donde actualmente se están exportando más de 5,000 toneladas.

Así también, la industria colombiana ya está negociando con Japón y está próximo a realizar envíos a China, un mercado de mucho interés para todos los productores de palta del mundo. Sin embargo, la tarea pendiente es EE UU, según la experta ya se hizo la evaluación de plagas y se exportó un contenedor de pulpa el año pasado, esperando concretar el ingreso de palta fresca en 2017.